Esta noche estrellada,
me acompaña esa dama.
Esa que no te da calor;
quien recuerda un triste amor.
Te abraza por las noches,
a tu lado cuando duermes.
Con un beso que no sientes,
de la mujer que tu quieres.
Ella nunca te desprecia
y en humilde penitencia,
espera que tu vuelvas;
ella quien nunca se aleja.
Su nombre es soledad,
quien es dura realidad.
Aquella musa del amor,
que nos rompe el corazon.
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