estábamos solos ese día, nadie había llegado aun al aula.
la que llego primero fui yo, sentada junto a la ventana con un libro entre mis manos. cuando el llego, se sentó junto a mi y me saludo como de costumbre, viendo el libro de mis manos. devolví el saludo tan cordial como el me lo había dado, tratando de fingir que nada había pasado, pero el recuerdo seguía latente en mi.
esa noche, el día oscuro pintado de colores carmesí iluminado con la luz pálida de la luna, con las fragancias de rosas y con los sonidos de la música mezclada con nuestros jadeos.
¿como llegamos a esa noche? fue solo por curiosidad.
el caminando hacia ami, me tomo de la mano y salimos corriendo de la escuela con rumbo a su casa. las lagrimas de felicidad y de angustia brotaban de mis ojos, conforme corríamos llenos de apetito, queriéndonos comer el uno al otro. en el maratón que ambos hicimos no intercambiamos palabras ni siquiera nos mirábamos el uno al otro, lo único que hacíamos era sujetarnos con fuerza las manos con el temor de separarnos, con el miedo de que el otro escapara, con la esperanza de permanecer siempre juntos.
cuando llegamos ambos estábamos sudados y jadeando, demostrando nuestro cansancio, con nuestras manos aun unidas.
llegamos a su habitación. las paredes pintadas de carmín, la cama junto a la ventana abierta, bañada por los pocos rayos de sol de la tarde, dentro de poco la luna saldría de su letargo dándole la llegada a la noche.
nos soltamos al fin, nos miramos el uno al otro. nuestras miradas eran decididas, sin ningún rastro de duda pero a la vez llenas de deseo. el me abrazo y me beso bruscamente, yo no me quede atrás y ataque con mas pasión, desvistiendo esa piel pálida perdiéndome en ella, el hizo lo mismo conmigo pero lo hizo tan delicadamente como si cada prenda que quitaba se podría romper de un tirón, como si fuera de papel china.
el perfume a rosas que me había puesto aun estaba en las ropas, el podía oler la fragancia. cuando nos recostamos en la comodidad de su cama, me coloco abajo y pude ver su rostro desde lo alto. el estiro su mano y prendió su esterio poniendo música suave y apagando las luces, la única luz era la luna que entraba por la ventana.
la clase había comenzado y ambos dejamos de platicar de todo menos de lo que había pasado, durante la clase un pedasillo de papel cayo en mi mesa y viendo que era de el lo abrí con curiosidad. "de seguro quería que le pasara la tarea" pensé.
TE AMO Y SIEMPRE TE AMARE!!
Comentarios
La verdad que me cautivaste con tu escrito:)
Lo único es que no debería haber tantas faltas de ortografía, las formas también son importantes.