Matar en sueños los clavos,
posar los pies en la tierra
y caminar por esta ciudad sin nombre.
Reír a la hora de la lluvia
cuando los días se hagan cortos
y el frío choque contra los cristales.
Hablar a los dioses que cayeron
al triste baúl de los olvidos,
al sótano tapiado de mi memoria.
Volar a ciegas y encontrarte.
La ciudad no es tan grande
y nuestro tiempo es eterno.
Comentarios
Como a espiritu me gustaron los ultimos versos...porque tras una atmosfera...si no triste, algo melancolica, da paso a cierto optimismo, como si alguien abriera la ventana en una habitacion por la noche, y entrara un chorro de luz de luna, o se abriera un espectacular paisaje de estrellas.....
Pero sé lo que hiciste el verano pasado XD, esas medidas son un juego rítmico curioso... creo yo
Cambio y fuera
Los versos que más me dicen son estos:
"Hablar a los dioses que cayeron
al triste baúl de los olvidos,
al sótano tapiado de mi memoria".
Espero nuevos versos tuyos.
Un saludo.