Un aprovechado, se cambio de bando para no perder, ¿no?
Se cambio para no morir y porque se dio cuenta que su bando era un fiasco total.
Lo peor fue que critico duramente e infantilmente a Lenin y luego lo fue abrazar.
Lenin con su poca ingenuidad que tenia le dio una palmada en la cabeza que se confio las palabras de este caradura.
Es una historia larga y controvertida que en este post no se esta debatiendo.
Se cambio para no morir y porque se dio cuenta que su bando era un fiasco total.
Lo peor fue que critico duramente e infantilmente a Lenin y luego lo fue abrazar.
Lenin con su poca ingenuidad que tenia le dio una palmada en la cabeza que se confio las palabras de este caradura.
Es una historia larga y controvertida que en este post no se esta debatiendo.
Un saludo
Es un caradura pero a niveles casi irreales ese tal Trotsky, no tuvo valor.
Lejos de considerarme un purista confieso que me llega el sabor de la paradoja leyendo palabras ostensiblemente mal escritas en los foros de literatura; no me refiero a signos de interrogación o exclamación que cierran enunciados que nunca han abierto, minúsculas donde debieran ir mayúsculas o desequilibrios sintácticos, entre otros recusables descuidos, hablo de vocablos con gruesos errores ortográficos. Entiendo que algunos usuarios (yo soy uno de ellos)
La lengua española tiene que prepararse para un oficio grande en ese porvenir sin fronteras. Es un derecho histórico. No por su prepotencia económica, como otras lenguas hasta hoy, sino por su vitalidad, su dinámica creativa, su vasta experiencia cultural, su rapidez y su fuerza de
expansión, en un ámbito propio de 19 millones de kilómetros cuadrados y 400 millones de hablantes al terminar este siglo. Con razón un maestro de letras hispánicas en Estados Unidos ha dicho que sus horas de clase se le van en servir de intérprete entre latinoamericanos de distintos países. Llama la atención que el verbo pasar tenga 54 significados, mientras en la
59 República de Ecuador tienen 105 nombres para el órgano sexual masculino, y en cambio la palabra condoliente, que se explica por sí sola, y que tanta falta nos hace, aún no se ha inventado. A un joven periodista francés lo deslumbran los hallazgos poéticos que encuentra a
cada paso en nuestra vida doméstica. Que un niño desvelado por el balido intermitente y triste de un cordero dijo: «Parece un faro». Que una vivandera de la Guajira colombiana rechazó un cocimiento de toronjil porque le supo a Viernes Santo. Que don Sebastián de Covarrubias, en su diccionario memorable, nos dejó escrito de su puño y letra que el amarillo es «la color» de los enamorados. ¿Cuántas veces no hemos probado nosotros mismos un café que sabe a ventana, un pan que sabe a rincón, una cerveza que sabe a beso? Son pruebas al canto de la inteligencia de una lengua que desde hace tiempo no cabe en su pellejo. Pero nuestra contribución no debería ser la de meterla en cintura, sino al contrario, liberarla de sus fierros normativos para que entre en el siglo venturo como Pedro por su casa. En ese sentido me atrevería a sugerir ante esta sabia audiencia que simplifiquemos la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a nosotros. Humanicemos sus
leyes, aprendamos de las lenguas indígenas a las que tanto debemos lo mucho que tienen todavía para enseñarnos y enriquecernos, asimilemos pronto y bien los neologismos técnicos y científicos antes de que se nos infiltren sin digerir, negociemos de buen corazón con los gerundios bárbaros, los qués endémicos, el dequeísmo parasitario, y devuélvamos al subjuntivo presente el esplendor de sus esdrújulas: váyamos en vez de vayamos, cántemos en vez de cantemos, o el armonioso muéramos en vez del siniestro muramos. Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y jota, y pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde diga lágrima ni confundirá revólver con revolver. ¿Y qué de nuestra be de burro y nuestra ve de vaca, que los abuelos españoles nos
trajeron como si fueran dos y siempre sobra una?.
esto lo dijo el Gabo, premio nobel de la literatura, en algún discurso acertado de su existencia que nos alegra tanto la nuestra, con un costumbrismo al puro estilo de William Faulkner sin dejar de ser único.
cito esto por lo riguroso de su comentario, se y me ubico, en que esto es un foro literario donde la misma legua no nos deja ser libres del todo, ya que no es un foro filosófico donde puedes volar por tus pensamientos dejando atras las letras dando y paso a la esencia de la existencia, pero, pienso que igual a veces es lindo poder dejarse llevar por un relato escrito sin parar en las limitaciones ortograficas, por que para mi la palabra MANDUOSAKA puede significar un improperio, y simplemente no existir para la real academia española.
...
abrazos a todos, me encanta el foro, y eres muy bueno con las letras vendedor de puros jeje
Hombre que a ultimos dias se paso de bando.Luego insultaba a los bolcheviques.Fue un contrarevolucionario de la URSS al atacar el estado socialista.
Se fue para mexico donde ataco la URSS que se unio como un bueno no hace falta poner la palabra.
Por favor, si le van hablar de la historia de este hombre hacedlo pero no a medias tintas y dejen que el saque sus conclusiones.
Leon Trotski (Lev Davidovich Bronstein; Yanovka, Ucrania, 1877 - Coyoacán, México, 1940) Revolucionario ruso. Nació en una familia judía de labradores propietarios y estudió Derecho en la Universidad de Odessa. Participó desde joven en la oposición clandestina contra el régimen autocrático de los zares, organizando una Liga Obrera del Sur de Rusia (1897).
Fue detenido varias veces y desterrado a Siberia; pero consiguió huir de allí en 1902 y se unió en Londres al que ya aparecía como jefe de la oposición socialdemócrata en el exilio: Lenin. Aunque discrepaba de su concepción autoritaria del partido, colaboró con él e intentó en vano reconciliar a la facción que dirigía (los bolcheviques) con la facción rival de la socialdemocracia rusa (los mencheviques).
Regresó a Rusia para participar en la Revolución de 1905 (en la cual organizó el primer sóviet o consejo revolucionario). Al fracasar la revolución, fue deportado otra vez a Siberia y nuevamente se escapó (1906). Tras recorrer medio mundo entrando en contacto con los focos de conspiradores revolucionarios, se trasladó a Rusia en cuanto estalló la Revolución de febrero de 1917, que derrocó a Nicolás II. Abandonando su trayectoria anterior de socialista independiente (en relación con los mencheviques), puso su talento de organizador y de agitador al servicio del Partido Bolchevique y fue elegido presidente del Sóviet de Petrogrado. Desempeñó un papel central en la conquista del poder por Lenin: fue el principal responsable de la toma del Palacio de Invierno por los bolcheviques, que instauró el régimen comunista en Rusia (Revolución de octubre de 1917). Aunque Lenin ocupó la cúspide del poder, Trotski desempeñó un papel crucial en el gobierno soviético hasta la muerte de aquél. Como primer comisario de Asuntos Exteriores de la Rusia bolchevique (1917-18), negoció con los alemanes la Paz de Brest-Litovsk, que retiró al país de la Primera Guerra Mundial para responder a los deseos de paz de las masas y concentrarse en la consolidación de la Revolución. Luego fue comisario de Guerra (1918-25), cargo desde el cual organizó el Ejército Rojo en condiciones muy difíciles y derrotó en una larga guerra civil a los llamados ejércitos blancos (contrarrevolucionarios) y a sus aliados occidentales (1918-20). Su labor fue, por tanto, crucial para la supervivencia del primer Estado comunista del mundo. Lenin le señaló como su sucesor antes de morir en 1924; pero la ambición de Stalin, que contaba con fuertes apoyos en el aparato del partido, le impidió acceder al poder. Trotski defendía la idea de la «revolución permanente» como vía de realización de los ideales marxista-leninistas (extendiendo gradualmente la Revolución a Alemania y a otros países); mientras que Stalin le opuso la concepción más conservadora de consolidar el «socialismo en un solo país». Las diferencias ideológicas, sin embargo, eran poco más que un pretexto para Stalin, que maniobró hábilmente en busca de aliados y después se deshizo de ellos (incluso físicamente); con estas maniobras consiguió apartar a Trotski de la dirección en 1925, expulsarle del partido en 1927, deportarle a Kazajistán en 1928 y desterrarle del país en 1929. Trotski no cejó en su lucha revolucionaria, que canalizó desde el exilio escribiendo en defensa de sus ideas (obras como La revolución permanente, 1930; o la Historia de la Revolución Rusa, 1932) y encabezando una corriente comunista disidente (agrupada en la Cuarta Internacional desde 1938). Stalin le hizo asesinar ( en mexico de un martillazo en la cabeza) por un agente soviético (Ramón Mercader).
...." parasitario, y devuélvamos al subjuntivo presente el esplendor de sus esdrújulas: váyamos en vez de vayamos, cántemos en vez de cantemos, o el armonioso muéramos en vez del siniestro muramos. Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y jota, y pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde diga lágrima ni confundirá revólver con revolver. ¿Y qué de nuestra be de burro y nuestra ve de vaca, que los abuelos españoles nos
trajeron como si fueran dos y siempre sobra una?.
esto lo dijo el Gabo, premio nobel de la literatura..."
Es curioso que este señor denoste el idioma con el cual se hiso famoso. Es fácil patear el vehículo que nos llevó al éxito y dejar atrás en un gesto irresponsable todo un esfuerzo para trasformar un dialecto en idioma, todo un esfuerso para que podamos entendernos y dejar atrás las señas, los eructos, los pedos, para solo decir tenemos hambre. Es fácil quemar la escalera cuando ya hemos subido. Quizás muchos, quizas demasiados, pasemos despectivamente pisando diamantes. pero si no entendemos que "ramera", como se dijo más arriba, viene de "ramo de flores". Que psicologia significa estudio de la psique y que sicologia estudio de los "higos". Que sangre y sangré son dos ideas comunes pero muy distintas y que solo esa "molesta" rayita sobre la e nos puede ayudar a entender de que posiblemente estemos en peligro... terminemos donde empesamos y peor aún, que los poderosos de siempre, que si entienden el valor de lo construido, continuen para secula seculorum dominando, como lo establace "el gatopardo", a esta masa de seres que quiere dejar de hablar y pedir pan con eructos y pedos.
No hay problema, compañero. Sabemos que en estos foros los temas enraman, aunque siempre los sustenta el mismo tallo.
Agradezco el resto de tus apreciaciones; "reflexionar" también significa "reflejar", cambiar de dirección a la luz, y esto es precisamente lo que has hecho con el texto de Gabo. Interesante análisis.
Comentarios
Lo peor fue que critico duramente e infantilmente a Lenin y luego lo fue abrazar.
Lenin con su poca ingenuidad que tenia le dio una palmada en la cabeza que se confio las palabras de este caradura.
Es una historia larga y controvertida que en este post no se esta debatiendo.
Un saludo
Es un caradura pero a niveles casi irreales ese tal Trotsky, no tuvo valor.
Elaborador de puri, compañero, no vendedor de puros.;)
Gracias cosettemin, por acercar tu aportación y enriquecer el tema tratado en este hilo.
Saludos cordiales.
Por favor, si le van hablar de la historia de este hombre hacedlo pero no a medias tintas y dejen que el saque sus conclusiones.
Leon Trotski
(Lev Davidovich Bronstein; Yanovka, Ucrania, 1877 - Coyoacán, México, 1940) Revolucionario ruso. Nació en una familia judía de labradores propietarios y estudió Derecho en la Universidad de Odessa. Participó desde joven en la oposición clandestina contra el régimen autocrático de los zares, organizando una Liga Obrera del Sur de Rusia (1897).
Regresó a Rusia para participar en la Revolución de 1905 (en la cual organizó el primer sóviet o consejo revolucionario). Al fracasar la revolución, fue deportado otra vez a Siberia y nuevamente se escapó (1906). Tras recorrer medio mundo entrando en contacto con los focos de conspiradores revolucionarios, se trasladó a Rusia en cuanto estalló la Revolución de febrero de 1917, que derrocó a Nicolás II.
Abandonando su trayectoria anterior de socialista independiente (en relación con los mencheviques), puso su talento de organizador y de agitador al servicio del Partido Bolchevique y fue elegido presidente del Sóviet de Petrogrado. Desempeñó un papel central en la conquista del poder por Lenin: fue el principal responsable de la toma del Palacio de Invierno por los bolcheviques, que instauró el régimen comunista en Rusia (Revolución de octubre de 1917).
Aunque Lenin ocupó la cúspide del poder, Trotski desempeñó un papel crucial en el gobierno soviético hasta la muerte de aquél. Como primer comisario de Asuntos Exteriores de la Rusia bolchevique (1917-18), negoció con los alemanes la Paz de Brest-Litovsk, que retiró al país de la Primera Guerra Mundial para responder a los deseos de paz de las masas y concentrarse en la consolidación de la Revolución. Luego fue comisario de Guerra (1918-25), cargo desde el cual organizó el Ejército Rojo en condiciones muy difíciles y derrotó en una larga guerra civil a los llamados ejércitos blancos (contrarrevolucionarios) y a sus aliados occidentales (1918-20). Su labor fue, por tanto, crucial para la supervivencia del primer Estado comunista del mundo.
Lenin le señaló como su sucesor antes de morir en 1924; pero la ambición de Stalin, que contaba con fuertes apoyos en el aparato del partido, le impidió acceder al poder. Trotski defendía la idea de la «revolución permanente» como vía de realización de los ideales marxista-leninistas (extendiendo gradualmente la Revolución a Alemania y a otros países); mientras que Stalin le opuso la concepción más conservadora de consolidar el «socialismo en un solo país». Las diferencias ideológicas, sin embargo, eran poco más que un pretexto para Stalin, que maniobró hábilmente en busca de aliados y después se deshizo de ellos (incluso físicamente); con estas maniobras consiguió apartar a Trotski de la dirección en 1925, expulsarle del partido en 1927, deportarle a Kazajistán en 1928 y desterrarle del país en 1929.
Trotski no cejó en su lucha revolucionaria, que canalizó desde el exilio escribiendo en defensa de sus ideas (obras como La revolución permanente, 1930; o la Historia de la Revolución Rusa, 1932) y encabezando una corriente comunista disidente (agrupada en la Cuarta Internacional desde 1938).
Stalin le hizo asesinar ( en mexico de un martillazo en la cabeza) por un agente soviético (Ramón Mercader).
trajeron como si fueran dos y siempre sobra una?.
esto lo dijo el Gabo, premio nobel de la literatura..."
Es curioso que este señor denoste el idioma con el cual se hiso famoso. Es fácil patear el vehículo que nos llevó al éxito y dejar atrás en un gesto irresponsable todo un esfuerzo para trasformar un dialecto en idioma, todo un esfuerso para que podamos entendernos y dejar atrás las señas, los eructos, los pedos, para solo decir tenemos hambre. Es fácil quemar la escalera cuando ya hemos subido. Quizás muchos, quizas demasiados, pasemos despectivamente pisando diamantes. pero si no entendemos que "ramera", como se dijo más arriba, viene de "ramo de flores". Que psicologia significa estudio de la psique y que sicologia estudio de los "higos". Que sangre y sangré son dos ideas comunes pero muy distintas y que solo esa "molesta" rayita sobre la e nos puede ayudar a entender de que posiblemente estemos en peligro... terminemos donde empesamos y peor aún, que los poderosos de siempre, que si entienden el valor de lo construido, continuen para secula seculorum dominando, como lo establace "el gatopardo", a esta masa de seres que quiere dejar de hablar y pedir pan con eructos y pedos.
No hay problema, compañero. Sabemos que en estos foros los temas enraman, aunque siempre los sustenta el mismo tallo.
Agradezco el resto de tus apreciaciones; "reflexionar" también significa "reflejar", cambiar de dirección a la luz, y esto es precisamente lo que has hecho con el texto de Gabo. Interesante análisis.
Saludos cordiales.