Caminaba distraído por una calle de mi ciudad. Al pasar frente a una antigua casa, vi a un hombre sentado en el pórtico. Tenía un aspecto demacrado, vestido como un zarrapastroso, con una barba larga, por su aspecto calculé que tendría unos 33 años de edad. Usaba, para cubrirse, unos trapos viejos. Hacía frio y el hombre temblaba.
Cuando pasaba frente a él me gritó:
- ! AMIGO ¡
Lo observé con un poco de temor, debido a que tenía un aspecto amenazante y agresivo.
- ¿QUÉ DESEA? , le respondí.
- TENGO MUCHA SED, ¿PODRÍA USTED, POR FAVOR, CONSEGUIRME UN VASO DE VINO?
- ¿CÓMO DICE?, dije
- QUE TENGO MUCHA SED Y NECESITO URGENTE UN VASO DE VINO YA QUE NO HE BEBIDO DESDE ANOCHE, contestó.
En ese momento sentí una profunda indignación, más que nada, por lo descarada de su petición.
- SI USTED ME PIDIESE UN PAN, GUSTOSO SE LO TRAERÍA, PERO YO NO CONTRIBUIRÉ A QUE USTED SE SIGA EMBORRACHANDO, PUES CON ESA ACTITUD, NO SOLAMENTE SE HACE DAÑO USTED, SINO QUE TAMBIÉN PERJUDICA A TODA LA SOCIEDAD, respondí.
- SEÑOR POR FAVOR, SE LO RUEGO, TRÁIGAME UN VASO DE VINO, QUE NO SOPORTO LA SED, respondió.
- SI REALMENTE TIENE TANTA SED, PUES ENTONCES TÓMESE UN VASO DE AGUA, le respondí.
- ES QUE NO PUEDO HACER ESO SEÑOR, contestó.
- ¿POR QUÉ NO?, le pregunté.
- PORQUE SOY ENFERMO SEÑOR.
¿Y CUÁL ES SU ENFERMEDAD?, le pregunté en forma irónica.
- ALCOHOLISMO SEÑOR. respondió.
- PUES BIEN, LE CONSEGUIRÉ LO QUE PIDE, contesté.
- Le conseguí el vaso de vino, se lo pasé, me lo recibió, lo levantó con sus manos temblorosas y se lo bebió de un sorbo.
Cuando me marchaba, se despidió diciendo.
- MUCHAS GRACIAS SEÑOR, QUE DIOS LO BENDIGA.
Me volví un instante, y le pregunté:
- ¿CUÁL ES SU NOMBRE?
Su rostro se transformó, mostrando una pureza y transparencia como agua pura y clara de manantial, como una transfiguración, y con una hermosa sonrisa contestó:
Luis, se nota que eres creyente y, por encima de todo,está tu compasión por el indigente enfermo en el que ves el sufrimiento del Nazareno.
Visto así, es un relato muy humano.Tú no ves un alcohólico, ves un enfermo y por eso le ofreces el vino que es lo único que calmará su angustia.
Planteas un dilema interesante para nuestras conciencias.
Bonita parábola,me gustó mucho,sólo un detalle,las letras jeje.
Dragon, me alegro que hayas comprendido la parábola. El problema que tuve con las letras, aparentemente se produjo por el traslado desde Word al foro. Intenté arreglar el texto en este pequeño procesador, pero no pude.
Pues no entendí muy bien la parábola, agua se le da a cualquiera,pero ir por un vaso de vino,creo que no lo haria, por nadie, :eek::p;)
Amparo, el mensaje que intento entregar con este breve relato es que todos los que padecemos de alguna enfermedad o vicio extremo, desde el punto de vista cristiano somos enfermos y, por ende, debemos ser solidarios con ellos. Desde mi perspectiva, pienso yo, que no lograremos mucho ir todos los domingos a misa si no va acompañado de una praxis cristiana. Por cierto respeto todas la opiniones y creencias.
Espero haber aclarado en algo tu duda.
Chao, espero que nos sigamos comunicando en el ciberespacio.
Luis, se nota que eres creyente y, por encima de todo,está tu compasión por el indigente enfermo en el que ves el sufrimiento del Nazareno.
Visto así, es un relato muy humano.Tú no ves un alcohólico, ves un enfermo y por eso le ofreces el vino que es lo único que calmará su angustia.
Planteas un dilema interesante para nuestras conciencias.
Saludos.
Sinrima, qué te puedo manifestar si lo has dicho todo. No me das lugar a contestarte pues mi relato lo interpretaste tal cual como yo lo había ideado.
Y, en cuanto al dilema, demás está decir que es casi universal, o, por lo menos, occidental.
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Visto así, es un relato muy humano.Tú no ves un alcohólico, ves un enfermo y por eso le ofreces el vino que es lo único que calmará su angustia.
Planteas un dilema interesante para nuestras conciencias.
Saludos.
Dragon, me alegro que hayas comprendido la parábola. El problema que tuve con las letras, aparentemente se produjo por el traslado desde Word al foro. Intenté arreglar el texto en este pequeño procesador, pero no pude.
Mis disculpas.
Adios.
Amparo, el mensaje que intento entregar con este breve relato es que todos los que padecemos de alguna enfermedad o vicio extremo, desde el punto de vista cristiano somos enfermos y, por ende, debemos ser solidarios con ellos. Desde mi perspectiva, pienso yo, que no lograremos mucho ir todos los domingos a misa si no va acompañado de una praxis cristiana. Por cierto respeto todas la opiniones y creencias.
Espero haber aclarado en algo tu duda.
Chao, espero que nos sigamos comunicando en el ciberespacio.
Sinrima, qué te puedo manifestar si lo has dicho todo. No me das lugar a contestarte pues mi relato lo interpretaste tal cual como yo lo había ideado.
Y, en cuanto al dilema, demás está decir que es casi universal, o, por lo menos, occidental.