Revolcados en la prisa,
arden los rostros
de aquellos días,
sangre de pasión antigua.
Tú y yo y todos los demás.
Queda alguna voz, metralla
en el muro de la infancia.
Pero hoy, a media tarde,
las hojas están en calma
y tu sonrisa emerge
del amasijo opaco de tu mente.
Las terrazas de la Gran Vía
son oasis donde
tú y yo sólo atendemos
al goteo del sol de octubre
que vuelve y muere, recordando.
¿Seremos un breve pentagrama?
Pero amor, por qué arañas
los vidrios de luz
si hemos alcanzado la orilla.
Tú quieres esto, ser incandescente,
la plenitud, sin conocer qué hay
más allá de este oasis,
y es que todo es fuego
sobre las aguas donde
los jóvenes amantes se encabritan…
Y yo, emigrante entre dunas,
camino lento hacia tus sombras.
Tu decepción angélica,
mi ahogo tan terrenal.
Comentarios
Espero que compartas mas poemas con nosotros. Escribes muy bonito
En realidad, trata sobre dos personas en un momento de crisis, justo antes de decir si cada uno va por su camino... O no.
Pero, claro, es multiinterpretativo.
Saludos. Gracias por comentar.
"camino lento hacia tus sombras" me trajo a la cabeza aquello de Pink Floyd creo que en "The final cut" ¿?:
"...
y si te enseño mi lado oscuro
¿podrás soportarme esta noche?
..."
Duro aunque muy eficaz parece ese camino.
Excelentes versos Valdo.
Salud y un abrazo,
Sime