Y alzó los brazos para mantener el equilibrio sobre el bordillo de la acera, mientras que, con un pie delante del otro, avanzaba lentamente con los coches zumbando a su lado.
-¡Deja eso! ¿Quieres?
Pero no quería.
-En realidad...¿qué importa? Pensémoslo bien...
Un coche tocó el cláxon al pasar.
-Pensémoslo de veras- dijo acercándose a mí y metiendo la mano en el bolsillo para sacar el tabaco- ¿A quién le importaría?
-No empieces otra vez, de esto ya hemos hablado.
-Sí, pero sabes que nunca me canso de hablar de mi muerte.
Abrió la cajetilla, sacó un cigarro y se lo puso entre los labios palpándose comicamente todo el cuerpo para hacerme entender que necesitaba mi encendedor.
Aproveché que estaba ocupado encendiendo el cigarrillo para empezar yo, al menos empezar:
-A mí me importaría y lo sabes, y no me vengas con el cuento de que se me pasaría enseguida, me quedaría para siempre la imagen de tu cuerpo destrozado por uno de estos coches, llamando a la ambulancia para decirles que mi amigo gilipollas perdió el equilibrio jugando a ser inconsciente.
-Bien, bien- calada y bocanada- olvida el aquí y ahora y centrémonos en el por qué. ¡Algo tendré que decir yo al respecto! Prefiero morirme por ser un arrogante estúpido a tener el tipo de muerte de sorteo, la que te toca como la lotería, en la que uno no es más que espectador.
Y sonreía, maliciosamente, sabiendo que a mí la muerte siempre me ha parecido un tema más bien escabroso, algo serio. Cómico quizá mientras uno se siente sano, pero serio, al fin y al cabo.
-Entonces, ¿cuál es tu teoría? El suicidio se inventó con la humanidad, chico.
-No se trata de suicidio y lo sabes bien, se trata de no ver ese tipo de riesgo que no te permite hacer esas cosas que nos hacen felices.
-¿Cómo caminar por el borde de la acera con los coches pasando a 50 por hora rozándote?
-¡Exacto!
Y volvió de nuevo a la postura del equilibrista con el cigarrillo en la boca, haciéndome reir.
Comentarios
La pega, quizá, es que el formato es muy breve y los personajes, aparte del fumador, no se terminan de ver del todo, pero en cuanto a ritmo está muy logrado, con esos coches refrescándonos la memoria sobre dónde está en todo momento.
En el aspecto ortográfico también está muy pulido, pero recuerda los gerundios "prohibidos" de posterioridad. Por ejemplo:
... con el cigarrillo en la boca, haciéndome reir.
Una alternativa sería: "... en la boca, lo que me hacía reír"
¿Tiene algún significado transversal?
Quiero decir, poco hay de pensado antes de comenzar la escritura y las propias situaciones se desarrollan ante mí de la misma forma que lo hacen ante el lector.
(con todo el respeto del mundo
(¿significado transversal? mmmmm, no sé, si, supongo, quizá, me gustó escribirlo y me apeteció enseñarlo)
(supongo que trata sobre la comicidad de cualquier discusión)
Muchas gracias por sus comentarios.
Aquí tienes un truqui sencillo para evitar esos gerundios prohibidos:
http://www.aviondepapel.com/cajas/gerundios.htm
Ahora sólo te queda arriesgarte con un cuento de unas dos páginas o más