Ahora que me pregunto de qué sirve mi boca y dudo. Para qué usar las manos si no son «herramienta». Cómo mirar sin ver la utilidad concreta del enfoque del ojo...
Ahora que sé tus trampas, que conozco el latido de tu interés y el odio que regalas en dosis como un medicamento. Ahora que atisbo el límite del rencor que nos une y nos separa...
debo darte el abrazo, pues de nuestras miserias puede nacer un tiempo de amapolas y pastos.
Brindemos por el fin de este camino abierto para el puñal y el asco.
Que otros se ensañen mientras crezca esta cuenta de alimañas que somos.
La alfombra de cristales se tiende a nuestros pies. Pisémosla seguros, pues vamos bien calzados.
DESEO Que la vida no vaya más allá de tus brazos. Que yo pueda caber con mi verso en tus brazos, que tus brazos me ciñan entera y temblorosa sin que afuera se queden ni mi sol ni mi sombra... Que me sean tus brazos horizonte y camino, camino breve y único horizonte de carne: que la vida no vaya más allá... ¡Que la muerte se parezca a esta muerte caliente de tus brazos!...
Cuánto deseo en esta última página!
Les dejo uno de Benedetti. Sé que hay gente que no le gusta, a mi simplemente me encanta.. quizá por la cercanía (física) en la que crecí
Trueque
Me das tu cuerpo patria y yo te doy mi río tú noches de tu aroma / yo mis viejos acechos tú sangre de tus labios / yo manos de alfarero tú el césped de tu vértice / yo mi pobre ciprés me das tu corazón ese verdugo y yo te doy mi calma esa mentira tú el vuelo de tus ojos / yo mi raíz al sol tú la piel de tu tacto / yo mi tacto en tu piel me das tu amanecida y yo te doy mi ángelus tú me abres tus enigmas / yo te encierro en mi azar me expulsas de tu olvido / yo nunca te he olvidado te vas te vas te vienes / me voy me voy te espero.
Benedetti es la sabiduria, la cordura, la coherencia, la ilusión, la pasión, el corage, ........
Es una de mis "vacas sagradas"
¿Leiste "La Tregua"?
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.
Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.
Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.
Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
Como no, Benedetti
El día que falleció, me autodeclaré incondicional "benedittiana".
Y construí tu rostro.
Con adivinaciones del amor, construía tu rostro
en los lejanos patios de la infancia.
Albañil con vergüenza,
yo me oculté del mundo para tallar tu imagen,
para darte la voz,
para poner dulzura en tu saliva.
Cuántas veces temblé
apenas si cubierto por la luz del verano
mientras te describía por mi sangre.
Pura mía,
estás hecha de cuántas estaciones
y tu gracia desciende como cuántos crepúsculos.
Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.
Qué infinito de besos contra la soledad
hunde tus pasos en el polvo.
Yo te oficié, te recité por los caminos,
escribí todos tus nombres al fondo de mi sombra,
te hice un sitio en mi lecho,
te amé, estela invisible, noche a noche.
Así fue que cantaron los silencios.
Años y años trabajé para hacerte
antes de oír un solo sonido de tu alma.
Si ves que te hablo y anochece y el reloj sólo señala el tiempo de la espera. Si tus ojos reflejan la soledad que existe en aquella noche de amor de tanto frío. Si los últimos perfiles de tu voz se ahogan en aquel mar que aquella noche recorrimos. No tengas miedo que así me has encontrado, justo en el destello blanco que la luna depositó sobre las orillas de tus labios, justo donde comienza la agonía...
"Amor devora este angustioso silencio y destruye mi soledad con tu presencia ven a mi cúbreme de besos entrégate al ritual y contagia con tu luz mi noche
Señor,
usted no lo sabe
y sin embargo sus arrugas,
tersándome la mañana,
me han obligado a iniciar una huelga de novios
desde que lo conozco.
Y hoy
-mientras los dos nos mirábamos de reojo, cada uno
en un extremo de la barra-,
mi guedeja más anarquista
ha optado definitivamente por afiliarse a sus ojos.
Almudena Guzmán
Me encanta. Me gusta este tipo de poesía; directa, con palabras sencillas, cotidianas. Porque poesía es hacer hermoso lo cotidiano.... ¿o no?
"Amor devora este angustioso silencio y destruye mi soledad
Cuarto solo
Si te atreves a sorprender la verdad de esta vieja pared; y sus fisuras, desgarraduras, formando rostros, esfinges, manos, clepsidras, seguramente vendrá una presencia para tu sed, probablemente partirá esta ausencia que te bebe.
"Sé que ahora, a lo lejos, piensas en mí, estas pensando en mí, y no puedes librarte de mi recuerdo. No necesito llamarte, ni verte, ni sentirte, lo sé. Lo sé porque ahora mismo yo pienso contigo y todo lo que percibo tiene que ver contigo y todo lo que me rodea sueña contigo."
LEJANÍA Mi ser henchido de barcos blancos. Mi ser reventando sentires. Toda yo bajo las reminiscencias de tus ojos. Quiero destruir la picazón de tus pestañas. Quiero rehuir la inquietud de tus labios. Porqué tu visión fantasmagórica redondea los cálices de estas horas?
Me ha encantado "Lo sé". Me recuerda a esta mía, modestamente hablando, que ya publiqué e nel foro.
Estoy aquí y no me ves,
no oyes mi grito de dolor.
El llanto que me desborda,
no llega a tu orilla lejana.
Estoy y tú no estás en mi.
Me gusta. Me hizo preguntar por mi yo sin ti.
Dejo uno de Montero, que es experto en este juego de espejos que son el Vos y el Yo.
DISCIPLINA SECRETA
La casa como barco
en alta mar de junio.
Las calles como trenes
de noche sosegada.
Estas cosas no pasan en el mundo. Estoy por afirmar
que ahora vivo en un libro de poemas.
Pero si tú me miras,
decidida a existir
desde el fondo templado de tus ojos,
también existe el mundo.
Y muy probablemente
yo acabaré por existir contigo.
"Pensaban que estaba ocioso en sus prisiones estrechas y nunca estarlo ha podido quien, firme al pie de la brecha, en guerra desesperada, contra sí mismo pelea. ....."
Algunas veces llego presuroso, rodeo tus rodillas, toco tu pelo. ¡Ay Dios, quisiera decirte tantas cosas! Te compraré un pañuelo, seré buen chico, haremos un viaje....No sé, no sé lo que me pasa.
He intentado dormir, pero es inútil; la persistente tos me lo impide.
En esperas de que el jarabe que he tomado me haga efecto, voy a provechar para desempolvar un bello poema.
No decía palabras
No decía palabras, acercaba tan sólo un cuerpo interrogante, porque ignoraba que el deseo es una pregunta cuya respuesta no existe, una hoja cuya rama no existe, un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos, remonta por las venas hasta abrirse en la piel, surtidores de sueño hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso, una mirada fugaz entre las sombras, bastan para que el cuerpo se abra en dos, ávido de recibir en sí mismo otro cuerpo que sueñe; mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne, iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo. Auque sólo sea una esperanza porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
MASCARÓN DE PROA Quiero ser el mascarón de proa de tu vida. La que va delante tuyo auyentando los miedos. La que no sirve para nada. Ni timón, ni vela, ni viento, ni ancla. La que se quiere porque sí. La inútil que se abraza a tu madera aún en tiempos de tormenta. Gisela Galimi
Recuerdo perfectamente el día que leí este poema por primera vez.
Como casi todo lo bueno, apareció en la noche. Hacía días que había descubierto a Boccanera y lo único que quería era leer más, descubrir cosas nuevas, de dónde era, dónde vivía, ¿estaba vivo?... ¿quién era Jorge Boccanera?
Pero leí este poema y ya no me hizo falta saber nada más de él.
Sé que es un enorme poeta
Aparté la biografía y disfrute de su poesía.
ARDER
Cuando nos besamos trituramos un ángel. Su última voluntad será nuestro deseo. Tiempo habrá para escupir sus vidrios de colores, su sombrero de plumas, barajas manoseadas por tahúres y ahora hay que hacerlo entrar, ofrecerle licor (que él viene de morirse), acercarle una silla (que lee en la oscuridad). Dirá sus baratijas, su forma de guiarnos al secreto de la vieja estación. Dirá que el vino está hecho de hojas secas, que puede hacer un fuego con tu rostro y el mío. (Ni un centavo de luz a su trabajo). Cuando nos besamos desollamos un ángel, un condenado a muerte que va a resucitar en otras bocas. No tengas lástima por él, sólo hay que hincar el diente y triturar al ángel. Abrir tus piernas blancas y darle sepultura.
Más allá de la sombra te delatan tus ojos, y te adivino tersa, como un mapa extendido de asombro y de deseo. Date por muerta amor, esto un atraco: Tus labios o la vida.
Tocas un cuerpo, sientes su repetido temblor bajo tus dedos, el cálido transcurrir de la sangre. Recorres la estremecida tibieza, sus corporales sombras, su desvelado resplandor. No hay palabras.
Tocas un cuerpo; un mundo llena ahora tus manos, empuja su destino. A través de tu pecho el tiempo pasa, golpea como un látigo junto a tus labios. Las horas, un instante se detienen y arrancas tu pequeña porción de eternidad. Fueron antes los nombres y las fechas, la historia clara, lúcida, de dos rostros distantes. Después, lo que llamas amor, quizá se torne forzada promesa, levantado muro pretendiendo encerrar, aquello que únicamente en libertad puede ganarse. No importa, ahora no importa.
Tocas un cuerpo, en él te hundes, palpas la vida, real, común. No estás ya solo.
" Una noche entera tirado al lado de un compañero masacrado con su boca, rechinante en dirección del plenilunio con la congestión de sus manos, penetrante en mi silencio he escrito cartas llenas de amor. Nunca me he sentido tan pegado a la vida. "
Giuseppe Ungaretti
Cosas como ésta, hacen que cada día siga buscando
Buenas noches. Gabon.
Feliz semana.
Mi cuerpo planea destruirme, se dispone a borrar todo lo que he dejado de hacer. Es extremadamente celoso: no soporta que el delirio me cuente sus desventuras.
Hace unos días comenzó la cuenta regresiva. Tengo poco tiempo para demostrar que mi desconsuelo merece quedar plasmado en tu lengua.
Nada ansío de nada, mientras dura el instante de eternidad que es todo, cuando no quiero nada.
No soy quien escucha...
No soy quien escucha ese trote llovido que atraviesa mis venas.
No soy quien se pasa la lengua entre los labios, al sentir que la boca se me llena de arena.
No soy quien espera, enredado en mis nervios, que las horas me acerquen el alivio del sueño, ni el que está con mis manos, de yeso enloquecido, mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.
Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo. Se parece a la noche, o mejor: a una noche sin ausencias. Ella es exacta. Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece. Me permite trepar por mis temblores y agitar su nombre desde la oscuridad. Ella es irrepetible.
Comentarios
Ahora que me pregunto
de qué sirve mi boca
y dudo.
Para qué usar las manos
si no son «herramienta».
Cómo mirar sin ver
la utilidad concreta
del enfoque del ojo...
Ahora que sé tus trampas,
que conozco el latido de tu interés
y el odio que regalas en dosis
como un medicamento.
Ahora que atisbo el límite
del rencor que nos une
y nos separa...
debo darte el abrazo,
pues de nuestras miserias
puede nacer un tiempo
de amapolas y pastos.
Brindemos por el fin
de este camino abierto
para el puñal y el asco.
Que otros se ensañen
mientras crezca esta cuenta
de alimañas que somos.
La alfombra de cristales
se tiende a nuestros pies.
Pisémosla seguros,
pues vamos bien calzados.
Luis F. Comendador
¿No es preciosa?
Que la vida no vaya más allá de tus brazos.
Que yo pueda caber con mi verso en tus brazos,
que tus brazos me ciñan entera y temblorosa
sin que afuera se queden ni mi sol ni mi sombra...
Que me sean tus brazos horizonte y camino,
camino breve y único horizonte de carne:
que la vida no vaya más allá... ¡Que la muerte
se parezca a esta muerte caliente de tus brazos!...
Rosa Mª Loynaz
Saludos a todos
Les dejo uno de Benedetti. Sé que hay gente que no le gusta, a mi simplemente me encanta.. quizá por la cercanía (física) en la que crecí
tú noches de tu aroma / yo mis viejos acechos
tú sangre de tus labios / yo manos de alfarero
tú el césped de tu vértice / yo mi pobre ciprés
me das tu corazón ese verdugo
y yo te doy mi calma esa mentira
tú el vuelo de tus ojos / yo mi raíz al sol
tú la piel de tu tacto / yo mi tacto en tu piel
me das tu amanecida y yo te doy mi ángelus
tú me abres tus enigmas / yo te encierro en mi azar
me expulsas de tu olvido / yo nunca te he olvidado
te vas te vas te vienes / me voy me voy te espero.
Es una de mis "vacas sagradas"
¿Leiste "La Tregua"?
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.
Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.
Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.
Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
Como no, Benedetti
El día que falleció, me autodeclaré incondicional "benedittiana".
Y construí tu rostro.
Con adivinaciones del amor, construía tu rostro
en los lejanos patios de la infancia.
Albañil con vergüenza,
yo me oculté del mundo para tallar tu imagen,
para darte la voz,
para poner dulzura en tu saliva.
Cuántas veces temblé
apenas si cubierto por la luz del verano
mientras te describía por mi sangre.
Pura mía,
estás hecha de cuántas estaciones
y tu gracia desciende como cuántos crepúsculos.
Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.
Qué infinito de besos contra la soledad
hunde tus pasos en el polvo.
Yo te oficié, te recité por los caminos,
escribí todos tus nombres al fondo de mi sombra,
te hice un sitio en mi lecho,
te amé, estela invisible, noche a noche.
Así fue que cantaron los silencios.
Años y años trabajé para hacerte
antes de oír un solo sonido de tu alma.
Juan Gelman
Si ves que te hablo y anochece
y el reloj sólo señala el tiempo de la espera.
Si tus ojos reflejan la soledad que existe
en aquella noche de amor de tanto frío.
Si los últimos perfiles de tu voz se ahogan
en aquel mar que aquella noche recorrimos.
No tengas miedo que así me has encontrado,
justo en el destello blanco que la luna
depositó sobre las orillas de tus labios,
justo donde comienza la agonía...
Antonio José Mialdea
Buenos días.
Feliz jueves
devora este angustioso silencio
y destruye mi soledad
con tu presencia
ven a mi
cúbreme de besos
entrégate al ritual
y contagia con tu luz
mi noche
..."
Carlos Enrique Ungo
Buenas tardes
Señor,
usted no lo sabe
y sin embargo sus arrugas,
tersándome la mañana,
me han obligado a iniciar una huelga de novios
desde que lo conozco.
Y hoy
-mientras los dos nos mirábamos de reojo, cada uno
en un extremo de la barra-,
mi guedeja más anarquista
ha optado definitivamente por afiliarse a sus ojos.
Almudena Guzmán
Me gusta este tipo de poesía; directa, con palabras sencillas, cotidianas.
Porque poesía es hacer hermoso lo cotidiano.... ¿o no?
Si te atreves a sorprender
la verdad de esta vieja pared;
y sus fisuras, desgarraduras,
formando rostros, esfinges,
manos, clepsidras,
seguramente vendrá
una presencia para tu sed,
probablemente partirá
esta ausencia que te bebe.
"Sé que ahora,
a lo lejos,
piensas en mí,
estas pensando en mí,
y no puedes librarte
de mi recuerdo.
No necesito llamarte,
ni verte, ni sentirte,
lo sé.
Lo sé porque ahora mismo
yo pienso contigo
y todo lo que percibo
tiene que ver contigo
y todo lo que me rodea
sueña contigo."
Oscar Garrido Garcia
no oyes mi grito de dolor.
El llanto que me desborda,
no llega a tu orilla lejana.
Estoy y tú no estás en mi.
Felicidades. Es preciosa
Muchas gracias
Mi ser henchido de barcos blancos.
Mi ser reventando sentires.
Toda yo bajo las reminiscencias de tus ojos.
Quiero destruir la picazón de tus pestañas.
Quiero rehuir la inquietud de tus labios.
Porqué tu visión fantasmagórica redondea los cálices de estas horas?
Alejandra Pizarnik
Ez da egia. Ez naiz aldatu.
Nire ametsetan
hogei urte duzu beti.
· No es verdad
No es verdad. No he cambiado.
En mis sueños
siempre tienes veinte años.
Kirmen Uribe
(del poemario "Mientras tanto, dame la mano")
http://www.basqueliterature.com/es/Katalogoak/obrak/uribe
Me gusta. Me hizo preguntar por mi yo sin ti.
Dejo uno de Montero, que es experto en este juego de espejos que son el Vos y el Yo.
La casa como barco
en alta mar de junio.
Las calles como trenes
de noche sosegada.
Estas cosas no pasan en el mundo.
Estoy por afirmar
que ahora vivo en un libro de poemas.
Pero si tú me miras,
decidida a existir
desde el fondo templado de tus ojos,
también existe el mundo.
Y muy probablemente
yo acabaré por existir contigo.
en sus prisiones estrechas
y nunca estarlo ha podido
quien, firme al pie de la brecha,
en guerra desesperada,
contra sí mismo pelea.
....."
Rosalía de Castro
Algunas veces llego
presuroso, rodeo
tus rodillas, toco
tu pelo. ¡Ay Dios, quisiera
decirte tantas cosas!
Te compraré un pañuelo,
seré buen chico, haremos
un viaje....No sé,
no sé lo que me pasa.
Quiero morir así,
así, en tus brazos.
José Agustín Goytisolo
No conoce el arte de la navegación
quien no ha bogado en el vientre
de una mujer, remado en ella,
naufragado
y sobrevivido en una de sus playas.
Cristina Peri Rossi
En esperas de que el jarabe que he tomado me haga efecto, voy a provechar para desempolvar un bello poema.
No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Auque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
Luis Cernuda
Quiero ser el mascarón de proa
de tu vida.
La que va delante tuyo
auyentando los miedos.
La que no sirve para nada.
Ni timón,
ni vela,
ni viento,
ni ancla.
La que se quiere porque sí.
La inútil que se abraza a tu madera
aún en tiempos de tormenta.
Gisela Galimi
Oye, hijo mío, el silencio.
Es un silencio ondulado,
un silencio,
donde resbalan valles y ecos
y que inclina las frentes
hacia el suelo.
Federico García Lorca
Como casi todo lo bueno, apareció en la noche. Hacía días que había descubierto a Boccanera y lo único que quería era leer más, descubrir cosas nuevas, de dónde era, dónde vivía, ¿estaba vivo?... ¿quién era Jorge Boccanera?
Pero leí este poema y ya no me hizo falta saber nada más de él.
Sé que es un enorme poeta
Aparté la biografía y disfrute de su poesía.
Cuando nos besamos trituramos un ángel.
Su última voluntad será nuestro deseo.
Tiempo habrá para escupir sus vidrios de colores,
su sombrero de plumas,
barajas manoseadas por tahúres y ahora
hay que hacerlo entrar,
ofrecerle licor (que él viene de morirse),
acercarle una silla (que lee en la oscuridad).
Dirá sus baratijas,
su forma de guiarnos al secreto de la vieja
estación.
Dirá que el vino está hecho de hojas secas,
que puede hacer un fuego con tu rostro y el mío.
(Ni un centavo de luz a su trabajo).
Cuando nos besamos desollamos un ángel,
un condenado a muerte que va a resucitar en
otras bocas.
No tengas lástima por él, sólo hay que hincar el
diente
y triturar al ángel.
Abrir tus piernas blancas y darle sepultura.
Jorge Boccanera
Más allá de la sombra
te delatan tus ojos,
y te adivino tersa,
como un mapa extendido
de asombro y de deseo.
Date por muerta
amor,
esto un atraco:
Tus labios o la vida.
Luis García Montero
Tocas un cuerpo, sientes su repetido temblor
bajo tus dedos, el cálido transcurrir de la sangre.
Recorres la estremecida tibieza,
sus corporales sombras, su desvelado resplandor.
No hay palabras.
Tocas un cuerpo; un mundo
llena ahora tus manos, empuja su destino.
A través de tu pecho el tiempo pasa,
golpea como un látigo junto a tus labios.
Las horas, un instante se detienen
y arrancas tu pequeña porción de eternidad.
Fueron antes los nombres y las fechas,
la historia clara, lúcida, de dos rostros distantes.
Después, lo que llamas amor, quizá se torne forzada promesa,
levantado muro pretendiendo encerrar,
aquello que únicamente en libertad puede ganarse.
No importa, ahora no importa.
Tocas un cuerpo, en él te hundes,
palpas la vida, real, común.
No estás ya solo.
Juan Luis Panero
Buenas noches
" Una noche entera tirado al lado de un compañero
masacrado con su boca, rechinante en dirección del plenilunio
con la congestión de sus manos, penetrante en mi silencio
he escrito cartas llenas de amor.
Nunca me he sentido tan pegado a la vida. "
Giuseppe Ungaretti
Buenas noches. Gabon.
Feliz semana.
Mi cuerpo planea destruirme,
se dispone a borrar todo lo que he dejado de hacer.
Es extremadamente celoso:
no soporta que el delirio me cuente sus desventuras.
Hace unos días
comenzó la cuenta regresiva.
Tengo poco tiempo para demostrar que mi desconsuelo
merece quedar plasmado en tu lengua.
Pedro P. Aldecoa
Nada ansío de nada,
mientras dura el instante de eternidad que es todo,
cuando no quiero nada.
No soy quien escucha...
No soy quien escucha
ese trote llovido que atraviesa mis venas.
No soy quien se pasa la lengua entre los labios,
al sentir que la boca se me llena de arena.
No soy quien espera,
enredado en mis nervios,
que las horas me acerquen el alivio del sueño,
ni el que está con mis manos, de yeso enloquecido,
mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.
No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.
Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo.
Se parece a la noche,
o mejor: a una noche sin ausencias.
Ella es exacta.
Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece.
Me permite trepar por mis temblores
y agitar su nombre desde la oscuridad.
Ella es irrepetible.
Nació en las piedras donde empieza mi desorden.
Eduardo Langagne
ADIOSES
Las despedidas quedan en la voz.
Cualquier pequeño abismo
-no encontrar una calle
un silencio en medio de una fiesta
un saludo evasivo-
reabre el desamparo.
Ella partió de nuevo esta tarde
y la lejanía se ahondó como un mar.
Crujían en el viento los árboles
de la Terminal de Ómnibus
moviendo pájaros
como pañuelos.
Los adioses son pedazos
de piel
que se pegan para siempre
en la garganta.
Cuando ella regrese
mis palabras de bienvenida
irremediablemente
estarán despidiéndola.
Osvaldo Guevara