Como la cartelera está tan generosa en abundantes novedades, a cual mejor, me gustaría comentar una peli vieja. Excálibur es una película de
fantasía heroica por lo que cuenta y épica por el cómo se hizo. No había dinero.
Boorman, su director, usó a sus familiares para los papeles pequeños, armaduras de otros filmes, no se alejó mucho de su propia casa para rodar los exteriores, tiró de inteligencia para suplir eso que se dice todo lo arregla, un buen presupuesto.
Vista hoy, hasta puede parecer cutre en algunos momentos, pero la escasez de lo material se suplió con ingenio, con arte: niebla para esconder falta de extras, una fotografía en claroscuros caravaggianos, reciclaje de materiales, etc. ¡Apunten, señores engalanados para los Goya! A veces creo que en Excálibur hay mucha verdad, acaso involuntaria, quizás emergida a conciencia.
Eso lo debe saber
John Boorman, cineasta de raza, que entre otras joyas nos ha regalado “A quemarropa” (1967), “Infierno en el Pacífico” (1968) y una de mis películas favoritas, atención, con un Burt Renyolds dramático y convincente, acompañado de John Voight, “
Deliverance” (1972). Es el artífice, también, de una de las mejores fábulas que he visto en la sala oscura, "
La Selva Esmeralda" (1985).
Basada en las leyendas artúricas, Excálibur (1981, un tiempo de crisis, como hoy) narra la lucha entre la magia, un tipo de
paganismo antiguo, y la llegada de una religión única, nuestra modernidad. Narra la lucha entre el bien y el mal, simbolizados, teniendo como uso argumental la ascensión y caída de un rey, que como el mago Merlín, no hacen más que cumplir un ciclo vital: nacimiento-vida-muerte, otra de las bases de esta historia.
Excálibur cuenta un mito, pero este film, a veces irregular, es un mito en sí mismo.
http://www.youtube.com/watch?v=NOqlV4Le9Tk