Te he visto, a veces,
deambular por las cornisas,
divulgar tus secretos a maullidos,
te he visto
recostado sobre tus sueños de humo y potestad.
De linaje sedoso y abigarrado
delicia eres de mis mañanas
estériles y sombrías,
tu ronroneo es voz, que trae de lejos,
un susurro suave y cansado,
días monótonos y tristes,
tus pupilas felinas y entuertas
guiñen y sufren bajo este cielo índigo, amorfo.
Amigo mío,
tus horas vacías, ídem de mi desgracia,
son animosidad que cala hasta la célula.
Ermitaño compañero
tu vida es lo más cercano a ser feliz
tu muerte, insomnio desasosegado,
monstruo de clóset que me atormenta.
Tu nombre lleva mi historia a cuestas:
los excéntricos miedos,
la belleza acicalada en unas cuantas lamidas
el silencio ajeno a todos los silencios,
la idea nocturna y exacerbada,
neurótica, como yo,
oh querido mío, este frugal argumento
intento es de apología.
Comentarios
salud.
Un abrazo
Sin palabras, y bravo por el poema.
un abrazo,
te mando besos y abrazos
Nery
Yo tengo una gata a la que adoro. Es un cielo de animalito. Solo a los que no les gustan los gatos no entienden que estos felinos, dentro de su independencia (al contrario de los perros, que también he tenido), no se someten al dueño, ni necesitan que nadie los saque a pasear, y es por esa libertad que me ha hecho preferirlos. La gata es capaz de quedarse sola en casa durante días con agua,comida y arena. Es limpia como ella sola. Prefiero a las hembras por que ellos marcan continuamente su territorio.
Y bueno, que yo tambien amé, amo y amaré a l@s gat@s.
Saludos.
Un abrazo
Nery
Me encantó el poema.
Mi cariño
Nery
Saludos