Adicto a las adicciones.
Nunca le he negado un capricho a lo prohibido.
Humo, polvo, alcohol, pastillas, mujeres…
Sonrisas, carisias, miradas, tristezas…
Inspiración sublime que no lleva a ningún lado.
Dios de todas las fuerzas.
Mi cuerpo debe odiarme.
Mis pies están cansados,
Mis ojos tienen muerte en su sonrisa
Mis dientes me mastican.
Soluciones de por vida, que se disuelven en minutos.
Verdades eternas, rellenas de mil mentiras.
Soy todo y no hago nada.
Ahora venden felicidad en pequeños paquetes,
Pendejo el que no lo compre,
El que no disfrute de otra vida además de esta.
¡A de aquel que no compre su pequeña dotación de alegrías!
Quiero ser feliz.
¡Necesito dos pastillas!