(Suena el teléfono)
-
Hola, amor ¿Qué ocurre?
- Hola, Kiko. Quería hablar contigo sobre un asunto.
- Dime, mi vida.
- Mira, resulta que he estado hablando con él. Voy a ir a verle a Burdeos. Creo que iré el mes que viene.
Un mes después:
Me siento tan mal...
Hoy es un triste y lluvioso miércoles de junio, y en pocos días se decidirá mi futuro.
Desde hace unas semanas las cosas han cambiado muchísimo entre Laura y yo. Cuando empezamos a salir estaba seguro de que nuestra relación no tendría futuro, pues para mí ya era extraño incluso el hecho de que se hubiera fijado en mí, pero a medida que fue pasando el tiempo ella se encargó de hacerme sentir seguro, consiguió convencerme de que lo nuestro podría funcionar. Ahora todo ha cambiado.
No sé qué hacer...
No digo que no me quiera, pero ha pasado de jurarme amor eterno, de decirme que jamás me dejaría a de repente nuestra relación pender de un hilo, y la cosa no depende de mí.
Veo muy difícil que salga algo bueno de esta situación, y en este tiempo estoy sufriendo mucho. La espera se hace eterna.
La quiero tanto...
El trato de ella hacia mí ha cambiado muchísimo. Detalles sin importancia como la forma de besarme, la fuerza de sus abrazos, la mirada, que en realidad son una tontería, pero...
(Una lágrima recorre su rostro. Una gota cae sobre la alfombra. Se oye tragar saliva con dificultad)
Desde hace aproximadamente un mes cada conversación ha ido de mal en peor. Apenas noto cariño en sus palabras, y ya no me dice “te quiero”.
Ya no me pregunta quétal ha ido la jordana.
Me siento como si la agobiara cuando la llamo. Lo estoy pasando muy mal. Intento ser fuerte, hacerle pensar que me encuentro bien, porque desde luego si me ve gimotear entonces sí que no tendré oportunidad de estar con ella ¿Quién prefiere a un llorica antes que a ese ex, aquel con el que ha compartido cinco años, aquel amor de su vida al que nunca ve y al que tanto echa de menos?
Ella sabe que es muy difícil que salga bien lo que hay entre ellos, pero lo que siente por su ex es tan fuerte como lo mío por ella. Supongo.
Está claro que cuando se vean habrá muchísima pasión, y desde luego harán... harán el amor una y otra y otra vez. Y se besarán. Solo con imaginarlo me pongo enfermo.
Zorra...
Sé que no debería estar así. Sé que yo ya conocía el final de la historia antes de comenzarla, pero esque hace dos semanas “no hacía más que pensar en mí y en nuestro futuro juntos”. Discutió con él por teléfono, quedaron en no hablar por un tiempo, y yo pensaba que estábamos mejor que nunca, unidos, y que ya nada podría romper lo nuestro, como dos trozos de acero soldados, inseparables. No me importaba que se confundiera y me llamara Luis cuando hacíamos el amor, no me importaba encontrar fotos íntimas de su ex, ni que una noche de borrachera terminara en la cama con un desconocido. No me importaba nada mientras estuviera conmigo.
Siento ansiedad. Me siento impotente...
Solo quiero que acabe ya. No quiero sufrir más. Quiero morir.
Dos días después:
Ya solo queda un día para que se decida todo. Casi no duermo a las noches y no dejo de llorar. Esto es una mierda. No tengo fuerzas. Me siento débil.
Y todavía me pregunta que qué hago a las doce de la mañana en la cama, que ya es hora de levantarse. No es hora de nada.
Solo quiero que esté conmigo...
Espero que después de su visita pueda tomar una decisión, sea cual sea, pero que termine ya esta agonía.
Lo único que quiero es que sea feliz, conmigo o sin mí...
Mierda. No me imagino mi vida sin ella. La necesito.
No sé lo que quiero...
Pocos días después:
La he perdido para siempre, y con ella toda ilusión. No hay esperanza. No hay futuro. Lo único que me queda es una Magnum apuntando mi sien.
Au revoir, Laura.
*****
Dedicado a toda la gente que ha sufrido en sus carnes el desamor, a esa gente que no se nombra en los cuentos de princesas ni en las baladas románticas.
Comentarios
Me ha gustado tu forma de narrarlo. Original cuanto menos.
Gracias por la dedicatoria final :rolleyes::D
Un saludo,
Valkyria.
muy buenas tus palabras.
un beso
PD:no he podido ni querido evitar llorar al leerte.
Me ha gustado tu relato, expresas bien el magma interior del personaje, yo al menos, me lo creo.
Y porque me ha parecido bien realizado, y más de los que están aquí y no tengo tiempo de comentar, no estoy de acuerdo con una respuesta (de otro hilo, no importa), en la que se afirma:
Sic: "En la pequeña biblioteca existen ¿relatos? que poco tienen que ver con la literatura: no respetan las normas ortográficas, poseen estructuras incomprensibles y suelen ser de calidad pésima".
Como lo oís, "relatistas".
¡Un saludo, Rude
Muchas muchas gracias a todas por comentar.
Jo, Marta, no me digas eso...
Mave, yo también he leído ese comentario. No me parece correcto que se cuestione de esa manera tan poco constructiva la calidad de los textos de la gente que aquí postea. Aquí seguramente hay gente como yo que no ha escrito nunca, y un sitio como éste, donde la gente te puede ayudar a mejorar con críticas sinceras pero respetuosas, anima mucho a empezar con la escritura ¿Dónde si no?
¡Un abrazo!
Mejorable? Pues sí. Como todo. COMO TODOS (por supuesto, apúntame el primero en la lista). Pero el texto desprende fuerza más allá DE LAS INTENCIONES, y eso, no se consigue (a mi modo de ver) así como así. Ni que lleves años escribiendo. Ni que cultives el más retórico de los lenguajes.