Soy el buscador de sueños,
el barco a la deriva,
el preso sin dueño,
el humilde pesimista,
el ave sin vuelo,
el torpe equilibrista.
Soy el de las buenas intenciones,
el de las malas recetas,
el de las tristes canciones,
el director sin orquesta,
el de las decepciones,
el de la esperanza en vena.
Soy el de los viejos ideales
el que miente al señor del espejo,
el que siempre llega tarde,
el que deja todo para luego,
el poeta carente de arte,
el que se arrastra por el suelo.
El que se agazapa en la maleza
siente como pasa el tiempo
y mirando desde la barrera
sueña con dar la vuelta al ruedo.
Comentarios
Soy el de los viejos ideales
el que miente al señor del espejo,
el que siempre llega tarde,
el que deja todo para luego,
Y el final está muy logrado. Por si acaso había quedado alguna duda, resumes la idea en tres versos:
siente como pasa el tiempo
y mirando desde la barrera
sueña con dar la vuelta al ruedo.
A todos nos ha pasado alguna vez eso de soñar con dar la vuelta al ruedo y sentir miedo al mismo tiempo. Pero el que se limita a mirar desde la barrera sólo consigue ver como pasa el tiempo sin atreverse a luchar por ese sueño del que hablábamos. Merece la pena intentarlo, ¿no crees?
Me gustan mucho, además, la gente de viejos ideales.
Pero para escribir algo así hay que sentirse muy triste. Duele.
Un saludo afectuoso.
Me gusta mucho esa enumeración-descripción de lo que no se "debe" olvidar.
Y me gusta más ese sueño de triunfo que "decora" el final.
Gran poema.