Tus versos me atrapan, Nereyda. No por lo que comprendo, sino por lo que me transmiten: decepción y rebeldía.
Volveré a tus escritos. Ha sido un placer.
Podemos regocijarnos en la angustia, podemos describirla, podemos transmitirla, con mayor o menor fortuna... y también podemos analizarla, racionalizarla.
Es verdad que, en este último caso, perderemos la fuerza plástica... pero, a veces, daremos u…