En los quemados campos de trigo,
canivales sacrifican palomas
celebrando un rito
en honor a gigantes rocas.
Una moneda viciosa alumbra sus rostros
que sudan como puercos muertos
pero sonrientes y enteros;
como Otros.
Vida caprichosa y ardiente
para pusilánimes sujetos
de podridos dientes
que no se proponen retos.
Movimiento cíclico.
Ojos sádicos.
Comentarios
también me da bronca saber de esos pueblos desaparecidos sin siquiera haber dejado una minima huella de su existencia, se me figuran gentes cobardes y medrosos, pero también se que todos nosotros, los ‘’modernos’’ y ‘’ocupados’’, ‘civilizados’nos pasamos la vida haciendo cosas que no queremos hacer para, con suerte, alguna vez llegar a disfrutar
.
Na mentira, ni falta hacia, se hace leer usted.