Abro el ropero y ante mi el espectro de mi vestimentas, con la tristeza de lo que recuerda la limosna de lo que yo fuera, como cofre abierto veo colgada mi ropa es como si supieran de mis pesares, de tantas angustias, que ellas me cubrieran.
Son mis amigas y en el silencio saben de mis angustias de mis pocas alegrías,
Ellas me esperan, me acompañan por los caminos juntando brisas que espantan los sinsabores de los ataques y humillaciones que dentro de mis carnes hicieron huellas.
Que solo florecen en la soledad y junto los fracasos donde se ahogaron todas mis ilusiones. Donde la fe y esperanza son palabras muertas.
Ellas saben que cumplen con un rito, de cubrir mi existencia en esta tierra
Como cubre el mármol la soledad del sepulcro, como el tallo que sostiene el último pétalo, como el parpado que sostiene la ultima lagrima, como el paso efímero de vida en ese trance sin escapatoria del adiós eterno
Comentarios
Observo una clara mejoría en tus escritos, no sé tú que pensarás… Ésta en concreto tiene fuerza, ritmo, y fluye como quien se desviste ante los ojos de nadie...
Un abrazo
Saludos.