Entre la puerta y la prerrogativa existe el exilio. Morir es un lujo.
Los peldaños verde-tafeta, cansados, oblicuos remedan silencios. Arpías tinieblas derruidas reclaman y tiritan tu retraso.
Los muros mortecinos murmuran, regurgitan tu nombre. Tus pasos, extensiones de aquel sitio, extravían.
La soledad no es peor como entidad que como compañía. La soledad es más difícil que morir – piensas.
El aire es falso, irrespirable, latidos como campana, de un corazón leproso te delatan, delatan tu destiempo. Miras en torno como buscándola, la descubres al final.
Sin ojos que vean, la miras… de rodillas, mimetizada a ese altar de vírgenes y santos que escurren milenios de indolencia… “el demonio también fue un ángel antes…antes”.
Senil el augurio, tus manos famélicas, extrañas, la buscan como si fuera tuya, buscan su hueso, su no-risa, sus ojos hundidos, su espalda desierta, su cintura perlada, sus dientes centrífugos, esta noche los riñones pujan recién nacido que solo tú y ella sabrán.
- Aurea Aura quien te nombra se persigna, santigua tu lecho con espuma de gato y migajas carroñeras, oscuridad rutilante no es suficiente para hallarte, la luz mata por las rendijas, tus perfumes son ortigas que hieren hondo y sin embargo, la esperanza como tus ojos, es verde –Dices, te callas, prosigues, te calcinas…
Lees aquel anuncio en el periódico del día. Lees e ignoras tu epitafio:
“Solicito historiador joven experto en lengua francesa”…y orgasmos estertóricos.
Comentarios
olvida los diccionarios, sólo déjate llevar...a veces la literatura es más profunda que el intelecto...
NERY