Que más da si no me miras…. Me quedo esperando, te advertí que era una romántica empedernida, no te sorprendas. Todo el tiempo pienso en ti, como podría no hacerlo.
Todavía me pregunto, qué mirada me faltó que no me terminó de completar a mi misma. ¿Te lo puedo preguntar?, seguro me esquivaras hablando de otros temas, mientras me desangro por dentro. Miro tus ojos que chispeantes me hablan de temas históricos, mientras divagas por la luna, vas y vuelves, mientras yo miro como vuelas. Que cursilería, exceso de palabras que no dicen nada.
Cómo te escribo una carta, sin que suene patéticamente extraña.
Hablamos por ultima vez hace un par de meses, a eso me evoco cuando intento traerte a mi mente, me pregunto repetitivamente que habré dicho de más, que palabra habrá faltado. Nada falto, solo un poco de ese polvito mágico de cupido, que hiciera que surgieran mariposas en mi panza… jajaj, mariposas, a qué patético poeta se le habrá ocurrido. Yo, que siempre me consideré un freezer con patas me veo aquí, intentando una carta de ¿amor?. No, definitivamente esta surgiendo alguien que no conozco, saliendo de mis entrañas para conectarse con quien sabe que cosas.
….
Tengo un sinfín de preguntas en mi mente, cargadas de sueños, manicomio saturado de caminos sin recorrer, de besos sin atravesar, visto desde lejos sería como el recorrido del subte de Paris -Melodías resuenan cuando se pasea uno por esas callejuelas. Ciudad de las luces, que encienden el alma, imaginando un mundo diferente. Allí cualquiera se enamora, el amor divaga por el aire, como música flotando en el río. Que majestuosa la dama allí, espaciosa en su perfil- Me divague en unos de los recorridos, perdiendo el hilo de los senderos que se bifurcan, dando volteretas increíbles. Y el espacio de estas palabras torcidas me lleva a tu recuerdo, al hilo de tu voz desconocida… imaginería barata… cuantas son las vías que nunca he de recorrer, cuantas profesiones nunca he de ejercer, ni manos he de tocar. En un fin de año caluroso, destino mil pensamientos a recordar aquellos caminos que no he caminado jamás.
...
El amor siempre suena cursi, pero… paradójicamente, las cursilerías se vuelven tan mariposeadas cuando estas ahí, cuando te veo sentado en el rincón del bar que siempre frecuentas, cuando solo pienso en el momento de cruzarte “casualmente” para imaginarme tu mano rozando mi mejilla, en el beso eterno del encuentro espontáneo. Eso es una ironía, reírme de los Romeos… y ahora cual Julieta en su balcón… ¿qué esperanza?
…
Las entrañas se revuelven hasta morir y todo es de repente un abismo infinito. El vientre colapsa, la mirada se vuelve tan genuina que no hay forma de contemplarte, sin sentirme una payasa en plena función de circo.
Si lo miro desfallezco, si me mira me muero.
Y allí, la sonrisa simplemente se me escapa, no puedo controlarla, te miro sin mirarte, rozo mis dedos entre los cabellos contorneando la distancia existente entre los dos. Me vuelvo hacia atrás pensando en lo tonta que soy, tu allí estas con tu sonrisa entupidamente esculpida y cupido con su flechita colorada tomando una cerveza en el rincón contrario, maltratado querubín, que estas en tu hora de descanso.
Comentarios
Pues el amor, lo escribas como lo escribas, o suena triste o cursi
Barton
El amor es cursi... no hay nada mas tonto que estar enamorado.
Hay otra forma de describirlo????
Hay otra forma de sentirlo... ????