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Los siete reinos

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Comentarios

  • SylphaenSylphaen Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2009
    Al
    –Detente, podría tener la información que necesitamos-
    ¿Información? no quiero información... sólo esa sangre... *Quité su mano de mi brazo*
    -ALTO! no seas presipitado si llegamos a actuar presipitadamente podemos terminar muy mal tenemos la ventaja del factor sorpresa
    Creo que este no vió las arañas de Mialë... de hecho, tenemos que atacar ahora... que estas entraron...
    *Mialë se alejó con Addul, en dirección al bosque*
    Si ellos se van, nuestras posibilidades de éxito se reducen mucho... además... los latidos de Kirara se hacen más... acelerados, y los de la persona que la acompaña estan aterradoramente calmados... este es el momento de atacar...
    - Él espera a que ataquemos... si nos quedamos aquí, si atacamos ahora da igual... pero hay gente que debemos salvar, y no quiero dejar a Kirara con esa cosa por más tiempo...
  • ZerosZeros Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Sylphaen escribió : »
    ¿Información? no quiero información... sólo esa sangre... *Quité su mano de mi brazo*

    Intentó que soltara su brazo, pero en vez de eso, agarre con más fuerza –Es extraño que los kobolds no le hayan atacado, eso podría significar que conoce al hechicero, si lo capturamos podríamos obtener una valiosa información
    Sylphaen escribió : »
    - Él espera a que ataquemos... si nos quedamos aquí, si atacamos ahora da igual... pero hay gente que debemos salvar, y no quiero dejar a Kirara con esa cosa por más tiempo...

    –No digo que no pelees contra él, digo que no lo mates… al menos aún, si vamos a entrar en el refugio del hechicero, ¿No crees que es mejor ir preparados conociendo todos los entresijos que pueda haber? –Habiendo dicho esto, le solté el brazo con la confianza de que me había entendido…
  • GerrardGerrard Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Esa chica Kirara está en problemas, y entre todos estos perdedores es la más importante: es la única que nos puede mantener vivos. Pregúntale al hematomante en qué dirección se encuentra.
    -¿Y cómo sabría el donde se encuentra?- pregunté al aire, olvidando que mis compañeros no escuchaban lo mismo que yo.

    ¿Es qué no sabes nada? La hematomancia es una rama de la nigromancia que se especializa por hechizos con SANGRE. Estoy muy seguro que Kirara tiene SANGRE dentro suyo, y quizas el hematomante pueda decirnos donde se encuentra.

    -Muy bien, muy bien. Le preguntaré.

    Apúrate. Si queremos llegar a Durin, la chica es clave.

    -Oye... Al- le pregunté-. ¿Sábes en donde se encuentra exactamente Kirara?
  • SylphaenSylphaen Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2009
    Al
    –No digo que no pelees contra él, digo que no lo mates… al menos aún, si vamos a entrar en el refugio del hechicero, ¿No crees que es mejor ir preparados conociendo todos los entresijos que pueda haber?
    - ...
    Eso es cierto, pero no creo que pensar ahora nos sirva mucho. Él ya sabe que estamos aquí...
    -¿Y cómo sabría el donde se encuentra?
    -Muy bien, muy bien. Le preguntaré.
    -Oye... Al. ¿Sábes en donde se encuentra exactamente Kirara?
    Elrad... siempre hablas con las castañas...
    - Si... está a unos 5 metros frente a la puerta, dos pasos a la izqueirda, y a su lado... el otro... Kirara está asustada, su corazón late demasiado rápido... *Comencé a calmarme, mi mano herida estaba recuperándose y mi deseo por la sangre disminuía, junto con el control de Sang. Creo que algo más le llamaba la atención*

    Sang

    (¿Entrenas a tu mascota? en aquel tiempo sin tiempo jugabas libremente, ahora necesitas de un títere para tocar el cielo. Durin será un buen lugar, viejo amigo)
  • GerrardGerrard Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    JAJAJAJAJJA. Veo que sigues siendo tan estúpido como siempre lo has sido, Sang. ¿En todos estos años no has aprendido que TODO lo que me rodea no son más que muñecos con los que realizo mi gran obra de teatro? Incluso tú danzas a una tonada que no puedes escuchar. La tonada de mi regreso: el himno de mi gran imperio.

    Elrad... Destruye la puerta.

    -¿Qué? ¿Para qué?

    Si serás tarado... KIRARA... ESTÁ... ALLÍ... ¿entendíste?

    -Pero no sabemos a que nos enfrentamos.

    Sufciente, dejame a mí hacer el trabajo.

    Corrí hacia la puerta, la cual cedió de un solo golpe y sin activar ninguna trampa.

    -¿Quién quiere pasar primero?
  • SylphaenSylphaen Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2009
    Sang

    (Sólo devolver el favor que me hiciste es mi voluntad. Sangre por sangre. Hasta que la deuda quede saldada: vida por vida, un trato justo ¿no crees?)

    Al

    *Elrad corrió de repente hasta la puerta, que sólo duró unos segundos ante su puño*
    Siento de nuevo ese calor... agradable... tan agradable... sólo la sangre de ese bastardo me hará estar tranquilo...
    -¿Quién quiere pasar primero?
    - Diría que las damas primero... pero ahora no quiero atender a los modales... *corrí hasta la puerta y entré al sitio ese, pasando al lado de Elrad. Concentré todo mi poder en la espada y esperé para atacar al sujeto sin ninguna consideración, pero ví a Kirara allí y no pude hacer nada*
    - ¿Qué quieres hacer con Kirara, bastardo? déjala ahora y tu muerte será rápida...
  • LadyNekoLadyNeko Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    La puerta había caído de golpe. La sorpresa fue inmensa al ver a Al y a los otros, pero el miedo no me dejaba reaccionar. Estaba totalmente paralizada.
    - Muy bien... pequeña Kirara... comienza a hablar...
    *levanta su mano derecha*- Aquél que acaba de irrumpir es Al, el ematomante poseedor de Sang. *levanta su mano izquierda, bajando la derecha* Aquél es el chico con doble personalidad, es extremadamente impredecible. Ese es el pícaro, es muy ábil. Ella es Arya y Auria, no conosco sus habilidades. *suspira* y ese es Van, el paladin...
    - Bien, muy bien. Y miale? la mujer que se atrevió a matar a mi mago servidor?
    - No está.
    *el hombre mira a todos cuidadosamente, luego abre una puerta y se introduce en una habitación mucho más grande donde pretendía pelear, llevando a Kirara con la correa y a Kishin que seguía a Kirara resignado*
    - No hagas esto... por favor *dijo Kirara balbuceando*
    - Basta Kirara! Callate! *la sacude del braso y Kirara agacha la cabeza con resignación, pensando en su hermano* Y ahora... que empiese el juego... Kirara, hacé lo tuyo *cuatro caballeros con la misma armadura salen de una puerta y se preparan para luchar*
    Extendí mis brazos y realisé el hechizo de sacrificio. Una luz verde iluminó a los 5 caballeros y a mi, conectando nuestras almas. Realisé, además, un campo de curación, entonces me curaría de cualquier ataque que recibiera. Cualquier daño que le hicieran a alguno de los cinco caballeros, me lo estarían haciendo a mi. Pero yo confiaba en que ellos acabarían con esos malditos. En ese estado, no puedo hablar ni moverme, solo observar, hasta que me quede sin energías y el hechizo se deshaga.
    *las pupilas de Kirara se dilataron y sus orejas se calleron, dando la expresión de cansancio y pérdida de conocimiento*
    <<Chicos, perdonenme>>
  • ZerosZeros Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Sylphaen escribió : »
    - ...
    Eso es cierto, pero no creo que pensar ahora nos sirva mucho. Él ya sabe que estamos aquí...

    Parásito inútil, veo que no me entiendes… tengo que actuar rápido si quiero obtener algo de información, el kobold no sabía explicar varias cosas que me interesaría saber antes de aventurarme en la guarida…

    Pude ver un hueco que había en una esquina, perfectamente escondido con las sombras, aprovechando que se pusieron a hablar de cosas sin ningún tipo de sentido (¿era él el que tenía prisa?), me escondí en las sombras y empecé con paso sigiloso a entrar por dicho hueco, cuando llegué al otro lado seguí escondido escuchando lo que decían Kirara y secuestrador.

    De pronto, la pared se vino abajo, seguí observando para aprovechar el mejor momento
    Gerrard escribió : »
    -¿Quién quiere pasar primero?

    Empezaron a hacer las presentaciones, después el raptor se metió en otra sala, desde mi posición era imposible ver lo que pasaba, pero se respiraba un aire mágico en el ambiente, esto se está poniendo peligroso.

    Busqué otro hueco que conectaran ambas salas, aunque sabiendo que iba a ser demasiada suerte encontrarlo, al no encontrarla busqué otro punto por el que no ser detectado y al fin lo encontré… la puerta era estrecha, pero llegaba hasta el techo, si el raptor está observando a los demás, es muy poco probable que mire hacia arriba, aprovechándome de la esquina escalé hasta llegar a la parte superior y en menos tiempo del que me esperaba, ya estaba en la otra sala en una posición de lujo, los lazos de luz verde que conectaban a los caballeros y a Kirara emitían una luz resplandeciente, pero esa era la única luz que había, aprovechándome de los rincones y las sombras llegué hasta el raptor sin ser visto, le puse la daga en el cuello y le dije mientras intentaba poner una voz intimidante –Ahora tú y yo vamos a hablar, detén a tus guardias, necesito que me prestes atención, ¿Conoces de algo al hechicero que controla a los kobolds? –
  • SylphaenSylphaen Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2009
    Al

    *El caballero se llevó a Kirara a otra habitación. Dentro, salieron más caballeros, y, por alguna extraña razón, Kirara les protegió con alguna clase de hechizo*
    ¿Kirara...? lo lamento, pero aún si les proteges tendré que eliminarlos... no dejaré que te hagan más daño...
    *Sostuve mi espada con fuerza y la ondulé en dirección al caballero más cercano. Los hilos de sangre golpearon con fuerza, pero su armadura le salvó de la muerte. Estaba cansado por el golpe, pero me acerqué para terminar el trabajo, confiando en que el resto estuviera atacando al resto*
    Te mataré, bastardo... te mataré... *me acerqué hasta estar casi arriba de él, puse mi espada encima y cuando estaba por acabarlo, comenzó a reir. Entonces escuché a Kirara gritar casi inconciente*
    - ¡¡Noo, maldita sea Kirara!! *Cuando giré, vi su cuerpo lleno de heridas, las heridas que le había hecho al caballero. Me alejé del que él y solté mi espada. No quería hacer más daño, letal daño a la chica gato*
    No... no... Kirara... kirara... *me sumergí en un estado de shock, anulándome*
  • SylwënSylwën Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Va a dejar que una espada le domine?
    Callate...
    Con razón huyó de Faerün, mi dama...
    Dije que te calles, Addul...
    Lo siento... con respecto a la niña bestia...
    Los demás sabrán encargarse de ese tipo. Son muchos y no nos necesitan.
    ¿Está segura?
    ... no ...
    Si lo desea podemos regresar... no nos hemos alejado mucho, y yo me encargaré del chico de la espada.
    Sólo nos acercaremos para asegurarnos que ninguno de esos iditoas muera. No debería, ni sé por qué... pero me importa que sigan vivos.
    Como desee, mi dama


    La puma y el león regresaron sobre sus pasos, indetectables movimientos sigilosos, transitando el bosque en pocos segundos, aproximándose a la estructura de piedra derrumbada por el puño de Elrad.
  • LadyNekoLadyNeko Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Recibí el ataque de Al. Habría sido letal para el caballero, aún para mi. Pero me curé rápidamente. Me lastimaba, pero iba a resistir. Quería decirles muchas cosas, pero no podía hablar. Sólo me limité a observar la batalla. Vi como Al calló en un estado de Shock al ver que me había herido.
    <<Vamos Al, no te rindas...>>
    Ya no me importaba si me mataban o no. Solamente quería que acabaran con ese malviviente, al que tenía que servir por soborno. Luego vi que Dreinn atrapó al caballero y le preguntó por el hechicero.
    - El hechicero, si... él es mi hermano... pero no voy a decirte nada sobre él... no tenés con que amenazarme ni siquiera, soy practicamente invencible... *mira a Al* qué pasa? no querés lastimar a Kirara... jajaja... tus sentimientos me conmueven... *agarra el brazo de Dreinn y lo tira hacia adelante arrojandolo al piso, luego corre en dirección a Al, para acabar con él mientras se encontraba en ese estado*
    <<Cuidado!! Al!!!>>
    Era inútil... no iba a escucharme... nadie iba a escucharme... El caballero iba a vencer si no se disponían a matarme, y tenían mi aprobación... pero ellos no iban a hacerlo, o quizás no sabían.
  • SylwënSylwën Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Addul! salta hacia Kirara como si fueras a atacarla... le teme a las criaturas desconocidas, tal vez así podamos romper el hechizo que unifica a los guerreros con ella! -gritó Mialë mientras recobraba su forma élfica durante el salto hacia el frente.
    La figura leonina hizo lo propio. Si su dama hubiera indicado asesinar a la chica bestia, sin dudarlo lo habría hecho... pero sólo debía asustarla, desconcentrarla, romper su nexo con el campo mágico que embebía el ambiente.
    Se abalanzó sobre la pequeña clérigo, garras y fauces abiertas, listas para desgarrar el pequeño cuerpo de la oriunda de Demereo.
    Mialë, por su parte, clavó sus ojos color verdeagua en los del titiritero, mientras desenvainaba su cimitarra y convocaba el poder del filo flamígero(*)
    ¿Me buscabas? ¿ese pequeño cúmulo de magia mal aprovechado supo emitir mi nombre antes de perecer? -inquirió la druida, aguardando por la reacción de Kirara ante el ataque de Addul.

    (*)Filo Flamígero: la hoja del arma cortante designada, se vuelve de fuego (pierde el bonus por fuerza, ya que deja de ser una hoja consistente)
    [ocultar]filoflamid6.jpg[/ocultar]
  • LadyNekoLadyNeko Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    ¿Me buscabas? ¿ese pequeño cúmulo de magia mal aprovechado supo emitir mi nombre antes de perecer?
    *el guerrero detuvo su ataque hacia Al, para contemplar la figura de la mujer que mató al mago*
    - Jajaja... exactamente. Y tengo que vengarlo, ya que era uno de mis fieles servidores. Y no puedo permitir que una Druida mate a uno de los mios... Por eso, vas a perecer.

    Vi como Addul se acercaba. Se iba a abalanzar sobre mi. El terror recorrió todo mi cuerpo una vez más. Mis pelos se erizaron y pude sentir como recobraba el conocimiento por unos segundos.
    <<Bien pensado Mialë... pero no basta>>
    Por un momento, volvi a mis estado normal, pero si no mantenía el hechizo, el guerrero mataría a mi hermano. No podía permitir que eso sucediera.
    El guerrero miró a Kishin y le indicó que me protegiera, lo que hizo que volviera al estado de concentración. Kishin se abalanzó sobre Addul evitando que se acercara. Con el único lapso de desconcentración que tuve, exclamé con pocas fuerzas, de manera que solo Addul me escuchara:
    - Maten... me.
    Y luego volví a la concentración, y lo lazos con los caballeros se unieron fuertemente una vez más.
  • SylwënSylwën Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    No deseaba bajo ningún medio dar la espalda a esa asquerosa arma que Al portaba. Mas no tenía opción... tenía que captar la atención del captor de Kirara, para que Addul cumpliera con la liberación del campo mágico.
    Se interpuso entre el caballero hematomante y su atacante- No te atreves... puedo el miedo fluír de tus ojos, humano cobarde. De todos los presentes, ¿le temes a una frágil elfa? -pronunció entredientes, aguardando por la embestida del furioso lider sobre ella, en cualquier momento-
    Addul escuchó la súplica de Kirara. Pero no era ella quien comandaba su accionar, sólo Mialë
    ¿acaso necesitas la ayuda de esa patética curandera? no eres mejor que ese desperdicio de bibliotecario del que me encargué anteriormente...
    <mi dama... esto no resulta... llama a mí por su muerte, ¿qué deseas?>
    Sin su poder no sos NADIE! ni siquiera vales la pena una mísera intervención de la gran madre naturaleza...
    <¿intentarás algo más?...>
    <lo que sea, Addul, de los presentes, no me importa la vida de ninguno, salvo la tuya por supuesto y tal vez la de esa chica... defiéndete del lobo, pero por nada, dejes de luchar contra él, ¿entendido?>

    <Entiendo...> -Addul se giró a atacar a Kishin, garrazos y mordiscos leves, nada fatal... pero heridas reales, eso sí.
    Crees tener poder... cuando lo que tienes no es más que miedo! ni siquiera tienes el valor para enfrentarme aquí, ahora... ¿te crees capaz de dominar otra cosa que no sea la mente de esa niña?
    Mialë bajó su cimitarra de fuego, mientras le daba la espalda al ofusco titiritero- tal vez, no valga siquiera la pena enfrentarte, cobarde...
    La elfa cerró los ojos, esperando el ataque del captor de Kirara. Los componentes verbales del hechizo deseaban escapar de su boca, al ritmo del histérico palpitar de su corazón- (aún no...)
  • LadyNekoLadyNeko Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    - No te atreves... puedo el miedo fluír de tus ojos, humano cobarde. De todos los presentes, ¿le temes a una frágil elfa?
    - Temerte? *una risa leve salió de su boca* No me hagas reir Druida...
    ¿acaso necesitas la ayuda de esa patética curandera? no eres mejor que ese desperdicio de bibliotecario del que me encargué anteriormente...
    El caballero comenzó a enfurecerse...
    Sin su poder no sos NADIE! ni siquiera vales la pena una mísera intervención de la gran madre naturaleza...
    Crees tener poder... cuando lo que tienes no es más que miedo! ni siquiera tienes el valor para enfrentarme aquí, ahora... ¿te crees capaz de dominar otra cosa que no sea la mente de esa niña?
    - tal vez, no valga siquiera la pena enfrentarte, cobarde...
    *el caballero comienza a reir frenéticamente*
    - Podés pronunciar todas las palabras que vos quieras, me importa poco si pensás que no vale la pena enfrentarme, y que soy un cobarde por aprobechar el poder de una sacerdotiza... pero la realidad, es que tenés miedo... porque sabés que no podés hacerme nada, o tal vez si, y quieras que muera Kirara... pero va a pesar en tu conciencia y no querés que eso pase. Mi querida Kirara, mi futura esposa, no va a deshacer el hechizo, porque si lo hiciera, su hermano moriría. Y si me matan, nunca van a saber donde está. Aunque lo que ustedes buscan es a mi hermano, en ese caso tampoco voy a dejar que lleguen a él. *el caballero extiende su brazo dandole las señal a los otros cuatro de que se abalanzaran sobre Mial
    ë*
    La próxima vez... vas a elegir mejor tus palabras,
    Mialë Silvanesty.
  • GerrardGerrard Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    -Terminémos rápidamente con esto. Me estoy cansando y realmente tengo que llegar rápido a Durin. Escúchame bien Elrad, porque voy a enseñarte como pelear.

    ¿Qué? ¿De qué estás hablando?

    -Primero... ZEN. Potencias tus músculos con tu poder espiritual, maná, o como mierda quieras llamarlo. Lo segundo es buscar tu objetivo en la batalla.

    Corrí hacia Kirara rápidamente, esquivando todo lo que se interpusiera en mi camino.

    -Lo tercero y último: una vez que has encontrado tu objetivo, golpealo tan fuerte como puedas- agregué propinándole una patada a Kirara en la cabeza, haciéndola caer.


    -¿Pero qué demonios acabas de hacer?

    -El aire no huele a magia ya. El hechizo de la chica gato ha desaparecido, pero me lo agradeses despues. Ahora quiero ver que has aprendido hoy. Toma control del cuerpo y mata a todo enemigo que encuentres.
  • SylwënSylwën Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    *el caballero extiende su brazo dandole las señal a los otros cuatro de que se abalanzaran sobre Mialë*
    La próxima vez... vas a elegir mejor tus palabras,
    Mialë Silvanesty.
    Y vos... mejor a tus aliados... -La druida abrió los ojos, mirando directamente a los de Alexander. Canturreó un hechizo.
    (Al... conoces este conjuro... ayudame, despertá!) -Gritó la grougrach en la mente del hematomante.
    Mialë hubiera deseado que fuera el comandante quien se hubiera acercado... ya que los efectos del conjuro disipar magia(*) hubieran afectado mayormente en él. Pero no había que desaprovechar la inconciencia de la sacerdotiza.
    Addul! cambio! -anunció la elfa, mientras saltaba, girando, hacia uno de los guerreros que corrían hacia ella.
    Addul dejó al lobo de la curandera, se giró y saltó hacia el caballero de oscura armadura.
    Al mismo tiempo, se polimorfearon.
    El cuerpo de la figura élfica comenzó a cambiar durante el salto. Aterrizando sobre el guerrero más próximo a ella, sometiéndolo bajo las terribles fauces y garras de su figura felina.
    El cuerpo de la figura leonina comenzó a cambiar durante el salto. Alzando con gran pericia un hacha de batalla, cuyo filo era de fuego mismo. La blandió con toda su destreza contra el caballero oscuro.
    Qué pena... ya no huele a magia... -Alcanzó a pronunciar el Druida humano mientras lanzaba un poderoso golpe al caballero- Qué pena... tu cabeza deberá rodar...

    (*)Disipar Magia: cancela conjuros y hechizos en un radio de 20 pies centrado en el lanzador
  • LadyNekoLadyNeko Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Lo último que recuerdo de ese momento, fue a Elrad... no, mejor dicho, a esa persona que todabía no conosco viniendo hacia mi.
    La cara del caballero oscuro se tornó pálida al ver como Kirara salía de su transe y los lazos se rompían, ya no era invencible. Pero todabía tenía la ventaja de que sólo él sabía donde se encontraba el hechicero y el hermano de Kirara. Vio que Mialë se aproximaba hacia él y cerró los ojos, esperando lo peor. Pero nunca llegó... Cuando el caballero abrió los ojos, se encontró conque Mialë había atravezado un pelaje blanco. Un lobo calló al piso gravemente herido por el ataque, se trataba de Kishin, quien en su desesperación porque no mataran al caballero, se lanzó a proteger la información que este llevaba consigo. La ubicación del hermano de su querida ama, aquélla que nunca va a olvidar. El letal golpe de Mialë acaba casi en cuestión de segundos con Kishin, quien yace tendido en el medio de Mialë y el caballero oscuro.
    - Yo sabía que algun día servirías para algo... lobo inútil... *dice mirando el cuerpo de Kishin, luego levanta la mirada y observa a Mial
    ë* tal vez no tenga a Kirara conmigo, pero todabía no me derrotaron! *el caballero corre hacia la Druida con gran agilidad y preparando su espada para atravezarla*
  • ZerosZeros Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    El raptor, ante su rápido ataque contra la elfa no se percató de que una pequeña sombra que había era un poco más grande que habitualmente, un fallo estúpido, pero que iba a recordar durante toda su vida… y esa vida iba a ser corta. Los demás de la sala podrían decir que se cayó, un tropiezo normal y corriente como el que cualquiera ha podido tener alguna vez en su vida, yo puedo afirmar perfectamente que se “cruzó” con mi pierna y por mala fortuna, llegó a caer a los pies de la elfa.

    Antes de que pudiera levantarse (o antes de que la elfa pudiera rematarlo), le di una patada a su espada que se le había caído mientras besaba el suelo y me senté encima de él agarrándole el brazo y echándoselo hacia su cabeza, –Esta posición me gusta mas… –le dije mientras movía su brazo de manera que le produjera un dolor agudo –No puedes morir, sería una buena tortura, ya que si te parto el brazo, lo único que tendría que hacer es cogerte el otro –le decía mientras le miraba el brazo que tenía libre, cada vez que osara moverlo, recibiría un dolor en su hombro como premio y el dolor no cesaría hasta que no volviera a su sitio su brazo libre –Veo que no me entendiste antes, necesito que me des datos sobre las cosas que me encontraré en la guarida kobold –dije para que viera que sí sabía donde se encontraba el hechicero –Y más te vale que digas la verdad, ya que esa seguridad que tienes de que no puedes morir te la puedo quitar pronto, no me interesa lo más mínimo esa chica, y menos su hermano, así que la única manera de que salves la vida es que digas algo que me interese.
  • SylphaenSylphaen Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2009
    << María... en estos momentos agrios te recuerdo>>

    Al

    -La druida abrió los ojos, mirando directamente a los de Alexander.
    ... Mialë... *sólo miré esos ojos. Luego, una sensación caliente escaló mi cuerpo*
    ¿Dónde están? *no reconocía las figuras. Veía como sombras iban y venían, pero las veía sólo cómo sombras, hasta que unos ojos se cruzaron en medio de la batalla*
    - Kishin
    *Mialë se abalanzó sobre él, hiriéndolo de gravedad. Miré eso con cierta calma*
    ( Disimulas el dolor en un canto de niebla ) *Tomé a Sang sin pensar siquiera, pero al sentir su filo mi deseo de lucha se elevó hasta mi cabeza*
    No sé donde estás, pero te mataré... *Levanté mi espada y atravesé al caballero que había herido antes. Sang se llenó de sangre. avancé sin siquiera saber hacía dónde caminaba. Me dejaba guiar por una luz blanca*
    - Hola pequeño...*le dijé al cuerpo casi inerte de Kishin* aunque no lo creas, tu corazón aún late *sonreí* y eso es algo que me agrada...
    *Corté el lado izquierdo de mi torso, que comenzó a sangrar cómo si no tuviera otra función. Puse mi mano sobre el cuerpo de Kishin y ordené a la sangre formar un círculo alrededor de nosotros, dos círculos pequeños en los que estabamos el lobo y yo, y un puente entre ellos*
    Espero que no me regañes después, amigo...
    *cerré los ojos y la sangre comenzó a brillar en un resplandor rojo oscuro, guié la energía de la sangre y aceleré la regeneración del animal, esperando que su alma no dejara su cuerpo mientras lo restauraba. Al mismo tiempo me curaba usando el poder de la sangre que ya había sacrificado*
    Ahora... ahora estás medio muerto. Con curarte no es suficiente, lo más probable es que te pierda... es por eso... por eso que haré esto contigo... *Pronuncié palabras que no entendía. La sangre que estaba en el suelo brilló más que nunca en un tono profundamente oscuro. El puente entre Kishin y yo se llenó de sangre, nuestra sangre*
    - Ahora somos uno... *La sangre que cubría a Kishin y la que me rodeaba se mezclaron, y el alma desgarrada del Lobo se nutrió con mi alma (?). El cuerpo del Lobo descansaba en el suelo, respiraba lentamente, pero al menos no lo suficiente cómo para fallecer*
    - Creo que tomaré eso que vine a buscar...
    *Me acerqué al caballero oscuro que Dreinn tenía atrapado. Veía cómo el pícaro le torturaba cada vez que este intentaba mover el brazo*
    - ¿Este brazo te molesta? *Usé mi espada y se lo corté rápidamente. Alimenté a Sang con esa sangre que tanto había deseado* ahora... si respondes lo que mi amigo te preguntará, puedo considerar devolvértelo, sino, perderás una parte de tu cuerpo cada vez que calles... *sonreí y puse mi espada en el borde de su pierna* ¿Qué dices...?

    ?: Pacto de Sangre: El hematomante combina su sangre con otro ser, uniendo su alma a este. Cuando el hematomante muera, el objetivo también, pero si es este el que muere, el hamatomante perderá su equivalente en sangre.
  • LadyNekoLadyNeko Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    CFR: vamos a organizarnos porque sino me confundo :P.... y otra cosa, actualisé la foto de mi ficha :P... si a alguien le interesa, está en la primer página.

    Kirara

    Me encontraba en el suelo. Inconciente, o semi inconciente, no podía abrir los ojos, ni escuchar. Solo sentir. Mi sentido del olfato estaba un poco más desarrollado que el de una persona normal. Asi que comensé a concentrarme en los aromas de la sala. Estaba Mialë, Al, Dreinn, Van... Estaban todos. Pero se sentía un fuerte olor a sangre. Y no me animaba a averiguar si era de alguno de los caballeros o... no! eso ni pensarlo! Además seguramente se trataba de la sangre de Al. Hice un esfuerzo y abrí mis ojos, Elrad estaba parado delante mio, intenté incorporarme, me senté y observé la escena. Algo le había pasado a Kishin, pero no podía pararme. Alguien me había dado un fuerte golpe...
    - Elrad? Qué paso?

    Caballero negro

    El dolor estaba afectando seriamente al caballero, el de su brazo cortado, que aún sangraba y el de su brazo sometido al sufrimiento provocado por Dreinn. Las palabras salían de su boca como agolpándose con tal de no seguir sufriendo.
    - Cuando atraviesen el primer pasadiso se econtrarán con 3 puertas, la del medio es la del hechicero... aggh!! *se retuerse por el dolor* apenas entren, hay una trampa que se activa abriendo la puerta, asi que hay que romperla y pasar muy rapido. El techo se va a derrumbar en cuestión de segundos, no van a poder pasar todos, a lo sumo 2 personas. Los kobolds van a salir en cuanto escuchen el derrumbe por la puerta de la derecha. Los aldeanos atrapados están en la puerta de la izquierda. Cuando atraviesen la habitación que se va a caer a pedazos, van a ver un pasillo muy largo... hay tres trampas de dardos a lo largo del pasillo. Y al final, la puerta, detrás está el hechicero. Ahora, sueltenme! Aaaghh!!
  • SylphaenSylphaen Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2009
    Al

    - Bien hecho, ahora te devolveré esto... *Tomé su brazo y lo puse en el espacio donde estaba antes. Usé el poder de Sang para unir el brazo a su cuerpo, regenerando los nexos para que volviera a funcionar, no prontamente* Pero lo que quieran hacer contigo ahora no es mi problema...
    *Fui donde Kirara para ver si estaba bien*
    - ¡Kirara! ¿¡estás bien!? me preocupé por tí... *bajé la mirada* lamento haberte hecho daño...
  • ZerosZeros Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    –No creo que podamos sacar más información –dije mientras le soltaba el brazo y me levantaba, a continuación miré a Al mientras le curaba el brazo cortado –Has con él lo que quieras, pero recuerda que si le dejas huir irá a avisar a su hermano –le dije con una sonrisa malévola.

    Ya había reunido la poca información que podía, aquí nada me retiene, mejor será esperar en la guarida, me dirigí a las sombras y "desaparecí".
  • SylwënSylwën Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Mialë miró a Al mientras curaba a Kishin- (bleh... habría sobrevivido de todas maneras. Es un lobo, ¿no?) -continuó mirando con desconfianza al caballero hematomante, hasta que se acercó al caballero, rebanó su brazo y tras su confesión, volvió a pegárselo. La druida enseñó sus colmillos de puma, mientras bufaba levemente.
    Addul, bajó su hacha y canceló el hechizo de fuego sobre su hoja, convirtiéndola nuevamente, a un filo de piedra- ¿Y bien? ¿ya podemos cortar su cabeza? ¿o hay algo más que necesiten saber de este tipo? -dijo mientras aguardaba que Al se alejase de él para ejecutar la decapitación.
  • LadyNekoLadyNeko Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    - ¡Kirara! ¿¡estás bien!? me preocupé por tí... *bajé la mirada* lamento haberte hecho daño...
    - Si... estoy bien... me duele un poco la cabeza. No te preocupes por lo de hace rato *sonrie* no sabías nada, era natural que uno de ustedes lo hiciera... *le dijo mientras ponía su mano en su cara levantándosela*
    ¿Y bien? ¿ya podemos cortar su cabeza? ¿o hay algo más que necesiten saber de este tipo?
    Cuando escuché eso, mi corazón se detuvo por unos instantes, si lo mataba, jamás sabría nada sobre mi hermano. Asi que me paré y corrí como pude situándome frente al caballero negro, odiaba tener que seguir protegiéndolo, pero necesitaba la información.
    - Todavía no me dijo dónde está mi hermano *dije volteandome y mirandolo*
    - No pienso decirtelo, pequeña...
    - Tsk...
    La bronca que sentía por ese hombre se hacía cada vez más y más fuerte. Y despertaba en mí, dejando salir a esa temible bestia, mi mitad salvaje se liberaba con cada exhalación de aire. Mis dientes se tranformaban en colmillos. El pelo blanco y negro que tenía en los extremos de la piernas y de los brazos comenzó a subir lentamente por las extremidades. La locura estaba invadiendo mi ser. Quería saber dónde estaba mi hermano, pero este maldito sujeto no pensaba decirmelo. Tomé mi cabeza y lansé un rugido, tratando de evitar que la bestia saliera. Lentamente comensé a recuperar la cordura y volví a la normalidad.
    - Dónde... está... mi hermano? *dije con una voz que claramente mostraba que estaba perdiendo la paciencia*
    - Eso es lo que quiero Kirara... que tus amigos vean lo que realmente eres *dijo mientras comensaba a reir*
    Me acerqué lentamente a él, saqué mi espada y le dije:
    - Mis poderes ya no te pertenecen. No voy a seguir sirviendole a una persona como vos. Qué digo? A una persona? A un monstruo como vos!!!
    - Al menos no soy el único monstruo en esta sala *dijo mientras comenzaba a reir*
    Mi mano se deslizó casi sola por la espada, tomándola y atravesando el pecho del caballero. En ese momento, el color de la sangre me "desperto" Qué hice? Qué me paso? Maté... a una persona... Abrí mis ojos de par en par observando la hoja de la espada llena de sangre. Caí de rodillas al piso y comensé a llorar... ante el espectáculo sangriento que yo misma había montado. Me acerqué al cuerpo y tomando mi rosario dije:
    -Que descanses en paz...
    Como tratando de remediar lo que había hecho. Luego rompí en llanto nuevamente.
  • SylphaenSylphaen Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2009
    Al

    *Después de ver a Kirara matar a otro ser, apagué el poder de Sang (?), para no molestar a Mialë y pensar con claridad*
    - Kirara... Kishin está herido, muy dañando, pero aún respira... creo que necesitará de tu ayuda ahora...
    *Me giré a los otros*
    - Creo que debemos separarnos. Hay tres puertas, ¿no? yo tomo la de los aldeanos... no estoy en condiciones para enfrentar a un hechicero, aunque podría acabar con algunos kobolds si guardan la habitación... creo que Kirara debería ir también, con Van acompañándola... de seguro los aldeanos estarán en malas condiciones... *El cuerpo me pesaba, había perdido mucha sangre y usado mucha energía* por cierto... sabemos todo menos la ubicación del hermano de Kirara, el hechicero puede usar eso para chantajearnos... deben tener cuidado de no matarlo hasta que sepan dónde y en que condiciones está... *mis rodillas se doblaron, pero apoyé mi espada para no caer* creo que descansaré un poco... ustedes debería ver que hacen ahora...*me senté en el piso, tratando de recuperarme rápido*
  • LadyNekoLadyNeko Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Dejé de llorar y escuché lo que Al tenía para decirme. Corrí hacia donde estaba Kishin y lo curé.
    - Bien hecho, mi amigo *le dije mientras le rascaba la cabeza*
    Luego de curar a Kishin, miré a Al, y me di cuenta del esfuerzo enorme que estaba haciendo por mantenerse parado. Me acerqué y comensé a curarlo a él también. Al tiempo que le confesé lo que sentía.
    - Al, sé que esta es tu habilidad y es lo que haces, asi como yo decidí ser curandera, vos decidiste ser hematomante. Pero odio que te lastimes. Odio verte asi. Pero si esto es lo que vos elegiste, no me importa cuánto te quejes. Siempre voy a estar al lado tuyo para sanarte de las heridas que te hagas *le dije mientras lo miraba a los ojos con cara de preocupación y sacaba mis manos de su cuerpo al terminar mi lavor*
  • SylphaenSylphaen Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2009
    Al
    - Al, sé que esta es tu habilidad y es lo que haces, asi como yo decidí ser curandera, vos decidiste ser hematomante. Pero odio que te lastimes. Odio verte asi. Pero si esto es lo que vos elegiste, no me importa cuánto te quejes. Siempre voy a estar al lado tuyo para sanarte de las heridas que te hagas
    - Gracias Kirara... pero no fuí yo el que decidió ser hematomante... *le dije mientras miraba a Sang en el suelo*
    No creo que te despierte por ahora... aún si te necesito, prefiero usar mis habilidades cómo caballero que tu poder de sangre...
    *Kirara me curó las heridas y las de Kishin*
    - No te preocupes... no me haré heridas de las que debas preocuparte... *acaricié su cabeza con ternura*
  • SylwënSylwën Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Addul se echó a reír... la puma a su lado, parecía hacer algún tipo de sonido gutural similar a una risa- Jajajajajaja!! para ver monstruos deberías ver a Mialë enojada con algún panal de abejas cuando toma la forma de un oso jajajajaja -la puma le miró seria y bufó entre dientes.
    Addul... cambiemos. Así podremos averiguar dónde está el hermano de la nena bestia -la puma se acercó al cadáver del guerrero oscuro-
    Ambos se polimorfearon, a su vez, Addul en el lobo gris que alguna vez hubieran conocido en la ciudad de Virmgi, y Mialë volvió a tomar la forma natural de una elfa grougrach.
    Bien, escoria... ahora me vas a decir dónde está el hermano de la curandera... -tomó al cadáver por la cota de anillas y pronunció un cántico casi desconocido, mientras Addul llamaba a su pequeña ardilla espía.

    (*)Reencarnar: Envía el alma del muerto a un animal cercano.
  • SylphaenSylphaen Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2009
    Off: no sé como mierda sigo respondiendo... u.u... creo que me iré a descansar ahora... en estas condiciones escribir es un martirio... / mi estómago duele cómo nunca, tengo fiebre y no puedo mantenerme en pie... además estoy tiritando de frío cuando en esta cuidad deben haber por lo menos unos 31º...

    Al

    - Mialë... por favor auda a Kirara a recuperar a su hermano...
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