Claroscuro soberano de tus fragantes selvas.
La hoz del ardor quebranta el sentimiento verecundo.
Los ávidos lobos del deseo se contemplan en el fulgor del aquelarre,
deflagran,
se inflaman,
se propagan con la gracia de eventuales odaliscas .
Nos encendió el fuego y la vehemencia el núcleo del abismo.
Sentimientos de amor y pertenencia
que profetizan dolorosas quemaduras,
que tocan el abisal fondo del océano
donde bogando erráticos y fatigados
fueron a parar los viejos galeones .
Rebeldes islas remotas conquistadas a cuchillo.
De tus labios suaves el yerro candente bebo
y vaporoso el aliento cristaliza, impío, en mis bramidos.
Tu briosa fuente
profunda,
insondable,
traicionera, muestra sus faros engañosos
a las luciérnagas que incautas fluyen entre mis dientes.
Tu vientre se eleva de nuevo rudamente,
todavía, dentro de mí se abre…
Lluvia de estrellas en su halo cruel y magmático
luchan en el placer que forma remolinos.
Veo que eres todos los guerreros
en la parte inferior de mis pupilas.
En el tormento que muestra de tahúr el juego.
Las níveas ansias se rebelan fuertes e indefensas.
Voy a ser para el hambre roja de tu vicio cualquier ramera,
que se desliza como aceite de naranjos
por el vestido blanco de sus abiertos azahares.
Veo que toda tu agitación se condensa
en los puntos de rocío de mis pechos.
En el sedoso hilo de arácnidos inquietos,
que esforzados y lujuriosos duendecillos
ejecutan en mis manos.
Veo en tus caderas todas las caderas,
guardianas de una confesión plena de lascivia.
Soportando el equilibrio a duras penas
te ofrezco lo que quieres.
Veo todo abierto
y al abrir el cuerpo intenso
se alza voluptuosa la verdad desnuda,
encantado los sentidos en los que floreció.
¡Protejed ninfas los secretos de esta guarida!
¡Dejad madurar esta fruta, dulce y especiada , en su joven redondez!
Cuando el Sol se devore a si mismo desde el centro,
enseñadme los dobladillos de su esplendor…
En el húmedo y hueco valle donde la luz es desconocida,
donde los árboles encierran una densa y mística madera,
¡ah, el olor almizclado de este lugar tan cavernoso!
que mana miel al golpear tu sexo sus paredes.
¿Estás llorando?¿ Lloras azules?
En el vértigo de tus salpicaduras ambarinas
salpicas de pura soberbia los escalofríos de mis largos dedos…
Tu cuerpo desnudo se realza esplendido
en mil arabescos en llamas.
Luego se detiene , sordo, en el ritmo jadeante de una aleya apresurada…
Parece ser que a través de la transparencia
emerge la perla rara que hizo girar el mundo…nuestro mundo ¡nuestro mundo!
Comentarios
Una sola pregunta: ¿no quedaría mejor en la sección "Poesía Erótica"?
Quizás sería más "adecuado" el casillero de erótica jajaja pero a veces me cautiva "demasiado" lo políticamente incorrecto" ( ahora que nadie nos oye , ni siquiera rocinante jajajaa pishhhh no se lo digas a nadie , me hace sentirme un poco más libre)
besotes
besotes