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Kronos y Los Escuadrones del Mal

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Comentarios

  • Ya tengo el siguiente capítulo, y si acabo mi trabajo a tiempo, lo subo hoy, o si no, mañana ya estará.
    Espero que te esté gustando el relato, mi amiga.
  • Si, esta muy entretenido :)
  • Muchas gracias, ya no falta mucho para terminarlo, y seguirá interesante.
  • Capítulo Seis.- El reinado del Almirante Marduk

    El Almirante y sus acompañantes se quedaron mudos de terror. Samael se le aproximó a Marduk, quien sintió que se iba a desmayar ante aquella fuerte impresión. El rey del mal exclamó, con una voz más suavizada:

    –Espera, Marduk, no tengas miedo. Te voy a conceder la oportunidad que le di a Kronos. Ahora tú vas a ser el rey de la Ciudad del Kaos. Te daré un tiempo para que traigas ante mi presencia el Cofre de Oro de las Piedras Preciosas.

    Él se quedó tan sorprendido al escuchar esto, que no pudo emitir palabra alguna. El ser abominable continuó:

    ­–Desde hoy eres el rey de éste lugar. Te daré joyas, oro, riquezas y todo lo que me pidas si me adoras y me traes el Cofre. Tendrás el poder y la potestad de grandes y vastas regiones de todo el Universo.

    –¡Sí, amo! ¡Quiero servirte y haré lo que me pides! ¡Yo no te voy a fallar como lo hizo Kronos, pues deseo lo que me has prometido! ¡Cumpliré al pie de la letra, ya verás!...

    El ser abominable sentenció:

    –¡Pues espero que no lo hagas! ¡Ya te diste cuenta lo que les pasa a los que me defraudan como Kronos! ¡Tienes una sola oportunidad, por lo que planea bien tu estrategia y quiero ese Cofre en mis manos lo más pronto posible!

    Samael rió siniestramente y finalizó diciendo:

    –¡Para evitar que me falles, enviaré no a siete espíritus de la oscuridad para que entren en tu cuerpo, sino a toda una legión de dos mil seres que te atormentarán, tanto de día como de noche, si no cumples con lo que me has prometido!

    En esos momentos Marduk cayó al suelo y toda la cohorte de espíritus inmundos fueron posesionándolo. De momentos parecía una bestia… Gruñó, aulló y sus ojos se iluminaron de una luz proveniente del mismo averno…

     

    La Ciudad del Kaos supo de lo sucedido y todos se llenaron de espanto, pues sabían que Marduk era diez veces más despiadado que Kronos. La gente vivía bajo el yugo de los tiranos y sin atreverse a rebelarse por la fuerza.

    Una persona exclamó ante otras que estaban temerosas:

    –¡No es posible! ¡Se murió el Tirano, pero en su lugar está otro mil veces más despiadado que él! ¡Que el Rey de Reyes tenga misericordia de todos nosotros!

    La primera orden que como rey estableció, fue la total remoción de los escombros y la restauración del reino. El pueblo se vio obligado a servir de peones y albañiles en las jornadas más largas, agotadoras e injustas. Una mujer dijo:

    –¡Ya no puedo más! ¡Quiero descansar! ¡Estas piedras están muy pesadas!

    Un custodio la golpeó y la obligó a seguir:

    –¡No te quejes! ¡Todavía hay mucho escombro qué remover! ¡A trabajar…!

    Todos eran vigilados por los escuadrones del tirano, pero hasta en la misma milicia habían muchos del pueblo que habían sido reclutados a la fuerza y que no estaban de acuerdo con el sistema tiránico de Kronos y de Marduk.

    El nuevo rey del Kaos no organizó un ataque contra la Ciudad Imperial porque primero tenía qué reorganizar el reino y empezar a establecer sus propias reglas, que iban a ser mucho más duras y estrictas que las de su antecesor.

    Uno de los pilotos le dijo a un compañero:

    –Ahora estamos peor y somos esclavos. Antes de que los tiranos quemaran los 66 libros de la Gran Sabiduría Cósmica del Universo, la ciudad gozaba de paz y armonía.

    –Cierto. Al acabarse la Palabra del Rey de Reyes, la Ciudad que era llamada Luminosa, es ahora conocida como la Ciudad del Kaos… ¡Nos encontramos en las más densas tinieblas, por lo que estamos irremediablemente perdidos!

    Al paso de los días, las cárceles, mazmorras y calabozos se vieron llenas de gentes del pueblo y sirvientes del reino que por cualquier motivo eran llevados ahí. Los guardias se esmeraban en ser muy crueles y despiadados.

    Lo hacían para tratar de conseguir el puesto y todos los grandes privilegios que gozaba el verdugo Baldo. Todo a costa del sufrimiento de los desdichados que caían en sus manos. Algunos hasta desearon la muerte…

     

    Pasaron casi tres semanas y en la Ciudad Imperial, la Princesa Zena salió de la torre para convivir con sus padres y con su gente. Tenía qué ser fuerte y dejar su encierro.

    No podía estar más tiempo lamentando la pérdida de su prometido. La vida tenía qué seguir su curso.

    Estaba bastante triste por la trágica muerte de Anthar, pero estaba dispuesta a cumplir con la promesa que le hizo al Rey de Reyes, por lo que sacó fuerzas de su interior y todo su férreo e indomable carácter la ayudó a sobreponerse.

  • Cuando estaba en su celda, ella le prometió al Altísimo que cuando la liberara, iba a servirle y a consagrarse cien por ciento a ÉL, para así llegar a ser una mujer virtuosa. Una sierva llena de cordura y de mucha Sabiduría.

    Se reunió con sus padres y sus amigos, quienes se alegraron al ver que por fin había decidido continuar con su vida, dejando atrás la torre y enfrentando el presente.

    Su padre, el rey Bicerofonte le dijo:

    –Te voy a enseñar la Sabiduría Cósmica del Cofre de Gemas Preciosas. Pero no solo a ti, sino también a Aner, Zarak y Cyrus. Ellos están muy dispuestos, gustosos y listos para aprender. ¿Qué te parece, hija?

    –¡Formidable, papá! ¡Me esmeraré para aprender toda la Sabiduría del Rey de Reyes!

    Los cuatro empezaron a recibir la luz de la Palabra día a día. Luego ellos compartían al pueblo de la Ciudad Imperial las enseñanzas, ya que les servía mucho de práctica.

    Pronto, se les agregó a ellas la reina Amaltea, quien anhelaba aprender para instruir a sus aguerridas y osadas Andrómedas en el camino de la Verdad.

    –Mis mujeres necesitan saber más del Altísimo y yo también. El Planeta XP se regirá siempre bajo sus Leyes.

    Muy contenta, la Princesa Zena le comentó a Aner:

    –Mi querido amigo y cocinero Aner, es también ahora mi compañero de estudios de la palabra del Rey de Reyes. Esto me da mucha alegría y me anima a seguir adelante.

    –Pues no solo seré tu compañero. Si lo deseas todavía puedo seguir siendo tu cocinero. ¿Qué te parece una sopa caliente, carne jugosa y asada, verduras y frutas frescas, un aromático vino y una crujiente y suave hogaza de pan?

    Los dos rieron de muy buena gana. Ella sabía que con el buen humor del Cheff y con el apoyo de todos sus demás compañeros las clases iban a ser interesantes, muy dinámicas y que la iba a pasar muy bien con todos.

     

    Una mañana, el rey Bicerofonte escudriñaba los dichos del Cofre de la Sabiduría y se encontró con lo siguiente:

    ‘Hijo mío, no se aparten todas estas cosas de tus ojos. Guarda la ley y el consejo y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello.

    ‘Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará.

    ‘Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato. No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere.

    ‘Porque el Rey de Reyes será tu confianza, y él va a proteger tu pie de quedar preso’...

    Al leer esto, el Rey de Reyes le dio a entender que con la Palabra de Sabiduría, no solo ellos y el reino iban a tener la Luz del Altísimo, sino que también podrían ser Luz hasta en… ¡El mismo campo del enemigo!

    Su rostro se iluminó ante lo que estaba pensando…

    Reunió a su esposa Yarah, a la Princesa Zena, a Aner, a la reina Amaltea, a Zarak y a Cyrus y les contó con todos los detalles posibles de un plan secreto que el Rey de Reyes le había dado. Amaltea exclamó:

    –Me parece formidable, Bicerofonte. Aunque es una tarea que veo que es muy arriesgada, es lógica y factible. Te apoyaremos en todo.

    –Tengo qué pensar bien a quienes voy a enviar para que realicen ésta misión. Todo tiene qué salir a la perfección. No debe de haber fallas, ya que es una tarea muy delicada que hay qué realizar cuidando hasta el más mínimo detalle.

    Con todos ellos reunidos estaban los jóvenes amigos de Anthar, quienes fueron a rogar al rey que les concediera otra oportunidad de regresar a sus escuadrones.

    Uno de ellos miró a Bicerofonte y exclamó:

    –Hemos aprendido la lección y queremos integrarnos a las enseñanzas del Cofre de las Gemas Preciosas si nos deja estudiar con ustedes… Le prometemos que seremos buenos alumnos, ya que deseamos adquirir Sabiduría.

    Otro más le suplicó:

    –También queremos que nos permita ayudar en la tarea que su majestad que se ha propuesto ahora. Usted sabe bien, que somos pilotos muy eficaces y altamente capacitados.

    El rey, al ver la sinceridad de esos muchachos, aceptó. Él les advirtió:

    –No dudo de su capacidad, muchachos, pero deben de saber que esto es algo muy delicado. Vamos a planear todo con mucho detalle para que mañana lo podamos hacer.

    Toda esa tarde hasta el anochecer planearon cada paso que iban a hacer. Los jóvenes estaban satisfechos porque de nuevo les estaban dando un voto de confianza. Muy firmes y dispuestos, decidieron no volver a fallarles…

  •  Al día siguiente, una vez que clamaron al Rey de Reyes por el éxito de su arriesgada empresa, salieron en una nave más grande los seis jóvenes, junto con Zarak y Cyrus, en una nave grande donde cupieron los ocho.

    Se alejaron hacia el Cosmos. Tenían qué capturar naves enemigas, por lo que fueron hasta la Constelación de Orión, donde había un hangar de reparación de naves de repuesto que le pertenecía al enemigo.

    Era la base N-54 de la Ciudad del Kaos. Ese alejado lugar estaba vigilado por unos cuantos hombres, por lo que la flotilla comandada por Zarak, aterrizó cerca de ahí.

    –Prepárense por si nos sorprenden. Esperemos que no tengamos qué luchar y acabar con algunos enemigos.

    Caminaron hasta el hangar y vieron que estaba solo. No había nadie cerca. Los obreros ya se habían ido, por lo que solamente estaban dos vigilantes armados.

    Zarak se arriesgó a asomarse y desde una ventana los vio que estaban en un aposento calentando sus alimentos, ya que iban a comer. Estaban enfrascados en una conversación.

    Con voz casi audible, Zarak les dijo a sus compañeros:

    –Dejemos que ellos coman a gusto y nosotros vayamos por lo que necesitamos… Buen provecho.

    Escogieron siete naves de las más alejadas de la cocina y tratando de hacer el menor ruido posible las hicieron rodar hasta una zona más lejana. Ahí, arrancaron motores y se alejaron de Orión. Zarak los siguió en la nave grande.

    Cuidadosamente recorrieron el Espacio y llegaron a la Ciudad Imperial. No encontraron ninguna nave enemiga en el camino. Antes de acercarse, Zarak le envió un mensaje al rey Bicerofonte para avisarle, y a la vez, advertirlo:

    –Objetivo conseguido, su majestad. Usted va a ver siete naves del Kaos junto con la mía, pero no se asuste. Son mis compañeros que manejan una nave cada uno… ¡Lo hemos conseguido y no tuvimos qué luchar ni matar a nadie!

    Pronto aterrizaron y todos juntos festejaron el éxito de la odisea. Los mecánicos del reino revisaron las siete naves enemigas y les hicieron una serie de ajustes para acabar de repararlas bien. Las guardaron en el hangar real.

    Aner le dijo a la Princesa Zena, a la vez que llenos de alegría, se abrazaban:

    –¡Te lo dije! ¡Sabía que los muchachos lo iban a lograr pues son unos expertos, y más porque fueron guiados por mi experimentado amigo Zarak, quien es todo un viejo lobo de la aviación cósmica!

    Gracias a éste logro, el rey Bicerofonte quedó muy satisfecho con ellos y les regresó sus cargos y grados en sus escuadrones. Y aún más, ya que estos jóvenes iban a ser los que realizarían el plan del monarca en la Ciudad del Kaos…

     

    Las reinas Amaltea y Yarah escudriñaron la Sabiduría del Cofre y extrajeron muchos textos. Tardaron varios días en los que escudriñaron concienzudamente la Palabra.

    Pasaron cada uno de los textos en pequeñas tarjetas. En la imprenta real los imprimieron por miles. Zena, Aner, los jóvenes y Zarak los metieron en unos costales.

    La Princesa exclamó, tomando varias de ellas:         

    –¡Aquí hay miles de tarjetas con la palabra del Rey de Reyes! ¡Cómo hubiéramos querido tener un puñado de estas cuando estábamos encerrados en los calabozos! ¡Esto sí que es oro puro!

    Aner estaba con Zarak, pues lo llamó aparte y le dijo:

    –Traje conmigo tu mano. La disequé y la metí en este cofre de madera. Te la entrego. ¿Quieres que la enterremos o la incineramos? Como tú lo decidas.

    –Dámela, sé muy bien qué hacer con ella. Va a ser el instrumento de mi venganza contra Marduk, ya verás… ¡Mi mano lo va a alcanzar de una manera que él no se espera!

    Cargaron las siete naves enemigas con los costales, de manera que solo había espacio para los pilotos. Después de encomendar al Rey de Reyes la misión, despegaron y pronto se dirigieron hasta la Ciudad del Kaos.

    En todo el camino, los jóvenes vieron varias flotillas enemigas pasar muy cerca de ellos, las cuales pensaron que estaban patrullando. Al principio hasta se intimidaron, pero recordaron que iban en naves iguales y siguieron adelante.

    Cuando entraron a la Ciudad del Kaos era ya de noche. Realizaron un vuelo normal de reconocimiento. Una torre de control del enemigo les preguntó qué estaban haciendo y uno de los jóvenes, contestó:

    –De patrullaje. Todo está muy tranquilo y en paz por aquí. Seguimos con nuestro recorrido…

    Las siete naves comenzaron a arrojar puñados de tarjetas en las calles de la ciudad y en las zonas militares del Palacio. Cobijados por la oscuridad, nadie los vio y, como confeti, las tarjetas cayeron en todos los rincones.                

  • Las banquetas, las calles, las azoteas, los jardines y todo los sitios en el exterior se vieron bañados de tarjetas, de tal manera que parecía que había pasado un festejo político. Se enfrascaron en cubrir todos los espacios posibles.

    Una vez que vertieron todo el contenido de los costales, se alejaron al Cosmos, se fueron sigilosamente de la Ciudad del Kaos. Cyrus exclamó:

    –¡Esto salió mucho mejor de lo que habíamos previsto! ¡Inundamos todo con las tarjetas y el rey Bicerofonte se va a sentir orgulloso de nosotros!

     Todos se regocijaron y pronto se acercaron a la Ciudad Imperial. Avisaron que eran ellos, para que los escuadrones del rey no se confundieran y los quisieran atacar.

    Llevaron las naves al hangar real y se unieron en una fiesta en el Palacio. Se realizó un banquete por el éxito de la empresa, además que festejaron que la Princesa Zena estaba de vuelta junto con su tripulación.

    Pero sobre todo, se realizó una ceremonia de acción de gracias al Rey de Reyes por haberlos traído con bien y toda esta odisea terminó por ahora. Sabían que tarde o temprano los enemigos podrían tomar represalias contra ellos.

    Éste texto del Libro de la Sabiduría les dio la fuerza y la entereza de que ningún arma forjada contra todos ellos, iba a hacerles daño, pues su confianza estaba en el Rey de Reyes:

    ‘Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato. No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere.

    Zena estaba riendo muy divertida porque el banquete lo había preparado Aner. Ella bromeó con sus padres:

    –Van a probar las cosas tan deliciosas que degusté en mis prisiones y que me sirvió mi querido amigo Aner.

    El rey siguió la broma. Divertida, la reina Yarah le dio un codazo, a la vez que soltó la carcajada:

    –¡Esto está riquísimo! ¡Se come mucho mejor en estos calabozos que los alimentos que me sirve mi mujer!

    –¡Te voy a dar comida de carcelero, ya verás!...

     

    Al día siguiente, todo el pueblo y los militares de la Ciudad del Kaos se encontraron con miles de tarjetas tiradas en las calles. Extrañados, las levantaron y la leyeron. Una anciana le dijo a otras personas:

    –¡Esto es la Palabra del Rey de Reyes! ¿Cómo fue que llegó aquí?

    –Quien sabe… ¡Esto es un regalo que cayó del cielo!

    Una mujer exclamó, a la vez que lloraba y besaba las tarjetas:

    –¡Es una bendición del Altísimo! ¡Benditos sean los que arrojaron éstas tarjetas! ¡Estos textos nos darán la fortaleza para seguir adelante a pesar de la opresión de los tiranos!

    Todo el pueblo las recogió y las atesoró. Los militares que eran del pueblo también las guardaron, procurando que las fuerzas del mal no se las descubrieran. La primera parte del plan del rey había sido todo un éxito.

    De nuevo volvieron a funcionar las imprentas reales e imprimieron miles de tarjetas, de tal manera que la reina Amaltea, junto con los jóvenes fueron a dejarlas al Planeta XP y las repartieron a las Andrómedas.

    Ellas estaban súper contentas de recibir la Palabra del Rey de Reyes. Una de ellas exclamó, mientras que ayudaba en la repartición:

    –Nos hacían mucha falta para llenar nuestro mundo y a todo su reino de Luz y de Sabiduría. Muchas gracias…

    Acto seguido fueron al reino de donde vinieron Anes y Zarak e hicieron lo mismo. Toda la gente se las agradeció de forma muy animada.

    No podían olvidar a la Ciudad Imperial donde dieron a toda la gente muchas más tarjetas. El pueblo memorizaba los textos para repetirlos de día y de noche.

    Durante un tiempo, los escuadrones del rey repartieron muchísimas con la Palabra del Cofre de la Sabiduría y varios pueblos, reinos y ciudades se vieron bendecidas por ello. Así se cumplió la segunda parte del plan.

     

    Pasó el tiempo y las enseñanzas del Rey de Reyes que impartía el rey Bicerofonte fueron dando frutos en la persona y el ánimo de cada uno de sus alumnos. La Princesa Zena se había fortalecido y se resignó por la muerte de Anthar.

    –El mejor homenaje que puedo hacer en su memoria, es prepararme y ser la mujer virtuosa en la cual el reino podrá confiar en el futuro… ¡Nunca te olvidaré, amor, que diste tu vida tratando de salvarme y por defender a mi país!

    Las bromas, alegría y hasta la comida de Aner hicieron que ella viera la vida de forma mucho más positiva. Su rostro volvió a iluminarse por la esperanza y por su creciente fe. El presente panorama se vislumbraba muy promisorio.

  • El rey Bicerofonte supo de la boca de un viajero, amigo de confianza, que Kronos había muerto y que Marduk era ahora el rey de la Ciudad del Kaos.

    Todos se alegraron al oír esta noticia, pero a la vez se preocuparon, porque el Almirante era una bestia mil veces peor. Pero el monarca los tranquilizó con éste texto del Cofre de la Sabiduría:

    ‘En el temor del Rey de Reyes está la fuerte confianza, y esperanza tendrán sus hijos’.

    El mensajero también le advirtió:

    –Marduk y su gente están planeando un ataque contra la Ciudad Imperial para apoderarse del Cofre de Oro de Gemas Preciosas, pero todavía su estrategia no esta estructurada.

    Ante ello, Bicerofonte no se inmutó y decidió echar a andar la tercera parte de su plan para adelantársele, el cual había sido inspirada por el Rey de Reyes y Señor de Señores.

    El rey sabía perfectamente que no iba a fallar…

    Por lo que reunió a los representantes de cada reino, pueblo, ciudad y nación a los que había repartido las tarjetas con los textos de la Sabiduría para que le regalaran cuanta nave descompuesta tuvieran arrumbada en sus hangares.

    Aceptaba chatarras y naves viejas. Los mecánicos del reino empezaron a repararlas en sus lugares de origen que habían accedido regalarlas para que pudieran volar.

    Pronto, en el Cinto de Orión, un mecánico exclamó:

    –Listo… Estas catorce naves ya están listas para poder volar. ¡Llévenselas directamente a los hangares de la Ciudad Imperial!

    De varias partes del Cosmos llegaron cientos de naves al reino de Bicerofonte. Eran unos auténticos vejestorios.

    Todas fueron hojalateadas y pintadas con los colores de la Ciudad Imperial y tenían el sello del rey como estandarte. De lejos se veían casi como nuevas y su mimetismo era más que convincente.

     Las naves fueron arregladas de tal manera que pudieran ser manejadas por control remoto, sin llevar pilotos o alguna tripulación. Nadie, de carne y hueso, las iba a dirigir.

    El rey Bicerofonte, al verlas, exclamó:

    –Que el Rey de Reyes bendiga nuestra falsa flota. Ya casi estamos preparados para llevar a cabo nuestra arriesgada odisea. El siguiente paso es hacer correr nuestro rumor…

    El rey no quería exponer a nadie. El escuadrón estaba lista para surcar el Cosmos, aunque no para atacar o tratar de defenderse. Todas estas maniobras se estaban realizando con el mayor sigilo posible.

    Hecho esto, tuvo 475 naves preparadas. Todo un fuerte batallón que intimidaría a cualquiera que lo viera desde lejos, pero este, extrañamente no era para intimidar. ¡Ahora era el momento de poner en marcha la cuarta parte de su plan!

    Las Andrómedas empezaron a hacer correr el rumor en varias galaxias, planetas y Lunas, que habían escuchado a la reina Amaltea decir que el rey Bicerofonte iba a esconder el Cofre de las Gemas Preciosas en la Nebulosa Alpha.

    Aquel Tesoro lo iban a dejar bien escondido adentro de un cráter, en la Luna Stentor del Planeta RC-1959. De esta manera deseaban ponerlo fuera del alcance de las Fuerzas del Mal de la Ciudad del Kaos.

    Esto llegó a oídos de Marduk, quien entre todo el bien elaborado rumor, creyó que aquella información era cierta.

    –Magnífico… No importa que Bicerofonte se lleve a esconder el Cofre hasta el fin del Universo… ¡Hasta allá iré con mis hombres para apoderarme de él!

    Decidió armarse con un numeroso ejército del mal que estaba incondicionalmente a sus órdenes, para ir a pelear y tratar de conseguir el Cofre de las Gemas Preciosas.

    Los rumores fueron cada vez más fuertes y Marduk no sabía a ciencia cierta de dónde provinieron primero, ya que como la información corrió de boca en boca y de persona en persona, todo mundo hablaba secretamente de ello.

    Pronto, preparó a su flota y partió el día que supo que Bicerofonte llevaba sigilosamente el Tesoro.

    Una de las naves movidas a control remoto estaba bien mimetizada como el vehículo real. Las 475 falsas naves la custodiaban y se dirigieron a la Luna Stentor del Planeta RC-1959. Su formación aérea era muy vistosa.

    Poco antes de llegar a aquella Luna, Marduk les dio alcance y a una prudente distancia sonrió y pensó:

    –Todos ellos no sabrán de dónde les ha venido en forma sorpresiva su muerte…!

    Su ejército de casi 600 naves los fue siguiendo hasta que se fueron acercando. Empezaron a disparar y lograron derribar a nueve naves del rey.

    Marduk se llenó de una engañosa confianza y exclamó:

    –¡Esto va a ser muy fácil! ¡Mi superioridad numérica es impresionante y pronto tendré el Cofre en mis manos!

  • Con el tirano iban las naves de siete de sus consejeros y capitanes más despiadados. Estos eran su macabro séquito.

    Las supuestas naves del rey Bicerofonte empezaron a ser diezmadas de una manera extrañamente sencilla. Según los enemigos, llevaban cerca de cien naves derribadas.

    Curiosamente, ninguno de ellos se fijó ni se cuestionó por qué aquellos vehículos aéreos, hasta aquel momento, no habían emitido ningún solo disparo, aunque fuera en defensa propia.

    La ‘nave real’ llegó a la Luna Stentor del Planeta RC-1959. Marduk descendió con sus siete chacales y las demás naves sobrevolaban el satélite para que el rey y su tropa no se escaparan. Él exclamó:

    –Tengan cuidado. Esto podría ser una emboscada.

    El Tirano, extremando sus precauciones, se acercó a la nave y sacando su arma disparó.

    Entre los ocho, con los rayos de sus pistolas, la dejaron como coladera. Al abrir la escotilla vieron que estaba vacía, pero el Cofre estaba ahí, cubierto con una delgada tela.

    Marduk, con mucho cuidado la sacó y se dio cuenta que el cofre era de madera. Lo abrió y asombrado vio que en su interior estaba la mano de Zarak, seca y con los dedos en forma de una garra. A un lado había una nota que decía:

    ‘Marduk:

    ‘Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano y pie por pie. Tú me quitaste mi mano, y ahora yo te quito la vida. Adiós...’.

    El Tirano miró a un lado de la mano y se dio cuenta de algo que le hizo gritar de terror:

    –¡¡¡NOOOOOOOOO…!!!

    –¡¡¡BROOMMMMM…!!!

     

     

  • Y la mano se vengo... >:)que macabros, pero así es que hay que hacer con los malandros.
  • Esta misma semana subo el último capítulo de la novela. ya la terminé.
    Me gustaría saber tus comentaeios cuando la hayas leído completa.
    Una migo, escritor mexicano llamado Edgar Escobedo, me retó hace poco y me dijo que era imposible juntar tres temas: La ciencia ficción, el tema religioso y el tema del amor, ya que eran totalmente incompatibles.
    Yo tomé el reto y así nació la novela, demostrándole que sí era posible, conservando una armonía entre los tres temas.
    Estoy haciendo los trámites para registrarla en la Dirección General de Derechos de Autor en México y ya me dieron el comprobante en línea.
    Hoy la registraré en España, en el Registro de la Propiedad Intelectual. Hoy pago el trámite para que mañana me den el comprobante.
    En Perú, después de desayunar ingresaré a lndecopi. Lo bueno es que ahí el trámite es más fácil y me entregan el Registro en una semana.

  • editado febrero 2024
    Este es el último capítulo y con esto tenemos la novela completa:

    Capítulo Siete.- La Mujer Virtuosa

    Una fuerte explosión acabó con su vida…

    El violento impacto destruyó también la falsa nave real. Los siete despiadados consejeros que lo acompañaban, se aterrorizaron ante ello y corrieron para abordar sus naves.

    Subieron y arrancaron los motores. ¡Siete explosiones cimbraron la Luna Stentor del Planeta RC-1959! Así, se murieron todo ese grupo selecto de chacales y los que iban en las naves que rodeaban el satélite, se quedaron atónitos.

    En lo que estaban viendo el episodio de la mano en la caja de madera, los jóvenes de Bicerofonte, de manera muy sigilosa, sustituyeron las naves por las otras que habían extraído del hangar de la base N-54 de la Ciudad del Kaos.

    Éstas tenían unos fuertes explosivos, los que activaron a control remoto cuando los siete tiranos abordaron las naves.

    Hecho esto, los jóvenes abordaron las naves de los siete tiranos y se alejaron para confundirse entre la flota enemiga que estaba alrededor del Satélite. ¡Fue una maniobra rápida! Uno de ellos exclamó:

    –Vámonos de aquí. No sea que en toda la confusión nos vayan a tocar los disparos que se suscitarán conforme al plan del rey Bicerofonte… ¡Esto va a ser la pesadilla de las naves del Reino del Mal!

    En el cielo, los tripulantes de las 600 naves del Kaos, estaban desconcertados y sin saber qué hacer. Marduk y sus siete sátrapas se habían desintegrado ente sus propios ojos…   

    ¡De pronto, cuando estaban absortos y tratando de asimilar lo ocurrido, vino la gran destrucción! ¡Infinidad de rayos empezaron a diezmar a esas naves por docenas!

    Las tropas del rey Bicerofonte, las naves Amazonas de la reina Amaltea, el batallón de la Ciudad de Aner y Zarak, y muchos otros más que llegaron a apoyar, se unieron a la gran contienda… ¡Todas eran como 950!

    Los jóvenes que iban en las naves enemigas llevaban la bandera real para hacerse reconocer. Ellos se unieron al gran ataque y despacharon vehículos aéreos por montones. Todos los rivales no tuvieron escapatoria. Zarak exclamó:

    –¡Acabaron fácilmente con nuestras 66 naves falsas y ahora nosotros los destruiremos a ellos! ¡Este será el fin de las tropas de la Ciudad del Kaos! ¡Disparen…!

    Los tenían rodeados y la masacre fue total. Las naves enemigas cayeron como moscas, al grado que después de dos horas de intensa batalla, no quedó ni una… ¡Toda la fuerza aérea bélica del reino de la oscuridad había sido aniquilada! 

    El plan del rey Bicerofonte fue un tremendo éxito. La unión hizo la fuerza, ya que él se inspiró en la Palabra del Rey de Reyes, que en su infinita Sabiduría, dice:                  

    ‘Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto’...

    Esto quiere decir que, al unir las tropas de varios reinos hicieron un contingente aéreo, capaz de acabar de una vez y para siempre con sus enemigos, además de que utilizaron la estrategia que les inspiró el Altísimo.

    Ahora, todos juntos estaban preparados para ir y acabar con el resto del mal hasta la Ciudad del Kaos. ¡Tenían qué liberar en este momento a la gente buena que estaba cautiva en ese fatídico lugar!...

     

    La princesa Zena, la reina Zarak y Anes se les unieron a ellos en una nave. Todos estaban dispuestos a terminar con éste asunto a toda costa. ¡Hoy era el día de la venganza y de la justicia del Rey de Reyes contra aquellos opresores!

    Anes pilotaba la nave. Zena les dijo a los dos:

    –En lo que nuestros hombres combaten a las tropas enemigas en la Ciudad del Kaos, nosotros hablaremos con el pueblo para que sepan que venimos a rescatarlos. Ellos se nos unirán y entre todos obtendremos la victoria.

    Pronto, se aproximaron al Palacio… Los escuadrones acabaron con cuanta nave enemiga se cruzó en su camino. Aterrizaron y una enorme masa de gente salió de las naves, incitando al pueblo a luchar por su libertad.

    Fueron horas de lucha encarnizada. Murió gente de la ciudad, pero fueron más los fallecidos de entre los injustos. La batalla duró varias horas y al final, con la tropa que se pasó a su bando, lograron diezmar a las tropas del mal.

    Pronto, destruyeron los calabozos y todo lo que quedaba del fatídico reino: Sus organizaciones, sus leyes, en fin.


  • El rey Bicerofonte levantó la bandera Imperial y ahí mismo decretó el derrocamiento y la finalización de la Ciudad del Kaos, a la vez que declaró la restauración de la Ciudad Luminosa. La gente estaba rebosante de alegría.

    El monarca dobló sus rodilas y exclamó:

    –¡Rey de Reyes, te entrego en tus manos éste reino! ¡La victoria es tuya! ¡Desde este momento dejará de ser llamado como la Ciudad del Kaos para volver a ser como era antes: La Ciudad Luminosa!

    Todos le dieron la gloria y la honra al Altísimo. Zena exclamó muy emocionada:

    –Ahora viene el proceso de reconstrucción, pero éste reino brillará y será Luz a las naciones, imperios y ciudades de todo el Cosmos, ya que será consagrado al Rey de Reyes y Señor de Señores…

    Así, comenzó una era de paz y bienestar para todos los pueblos. Las imprentas reales del rey Bicerofonte empezaron  a imprimir el Libro de la Sabiduría con todos los textos del Cofre de Oro de Gemas Preciosas.

    En todas partes del Cosmos se distribuyeron para que los monarcas enseñaran la Palabra del Rey de Reyes. En el caso de la Princesa Zena, Anes, Zarak, Cyrus, los jóvenes y hasta de Axel y otros más siguieron estudiando mucho.

    La idea del rey Bicerofonte era formar ministros para que fueran a todos los reinos y ciudades del vasto Universo a pastorear y enseñar la Sabiduría Cósmica. Todos pusieron mucho empeño para no defraudar al Rey de Reyes.

    Especialmente, Zena, se consagró con toda su alma y su corazón para aprender de la Palabra y llegar a ser algún día, una mujer virtuosa, ya que sabía que en el futuro ella iba a ser la reina de la Ciudad Imperial y tenía qué ser muy sabia.

    Para ello tomó muy en cuenta la gran Sabiduría de los propósitos del estudio de los textos del Altísimo:

    ‘Para entender sabiduría y doctrina. Para conocer razones prudentes y para recibir el consejo de prudencia, justicia, juicio y equidad.

    ‘Para dar sagacidad a los simples y a los jóvenes inteligencia y cordura.

    ‘Oirá el sabio, y aumentará el saber y el entendido adquirirá consejo.

    ‘Para entender proverbio y declaración, palabras de sabios, y sus dichos profundos’...

    Con quien más compartió las enseñanzas del Cofre de la Sabiduría fue con Anes. También disfrutaron de alegrías, fe, esperanza, ilusiones, en fin… ¡Hasta los alimentos que él le preparaba con mucho cariño y que a ella le encantaban!

    Esa cercanía, esa diaria convivencia hizo que se fueran encariñando más y más, al grado que ese sentimiento con el tiempo, se fue convirtiendo en amor.

    El rey Bicerofonte y la reina Yarah vieron con buenos ojos esa relación y se alegraron cuando la pareja se presentó ante ellos y les comunicaron sus anhelos sentimentales. Se pusieron a buscar la voluntad del Rey de Reyes.

    Por lo que esperaron el tiempo del Altísimo… Pasaron tres años de ardua preparación de la Palabra, y al final, los esforzados estudiantes del rey Bicerofonte se convirtieron en ministros de la Palabra del Rey de Reyes.

    Zarak se fue como ministro principal de la Ciudad Luminosa. Cyrus fue el pastor de apoyo de la reina Amaltea en las Andrómedas, y Axel se fue a ministrar a la ciudad lejana de la que vinieron Anes y Zarak.

    Los demás jóvenes fueron repartidos en otros reinos y ciudades y así se empezó a expander la Palabra de Sabiduría del Altísimo... ¡Una gran Era de luz y de amor, había nacido!

     

    La reina Amaltea habló con el rey Bicerofonte:

    –Me gustaría muchísimo que tú, junto con tu esposa y tu hija, estuvieran conmigo en una solemne e importante ceremonia.

    –¿De qué se trata, Amaltea? ¡Tú sabes que cuentas con nosotros para lo que necesites!

    La soberana sonrió y prosiguió:

    –Quiero traer los restos de mi madre, que estan en un cementerio de lo que fue la Ciudad del Kaos para poder llevarlos al Planeta XP, a mi Cripta Real.

    –Por supuesto que si. Ahí estaremos los tres. Hasta Aner nos va a acompañar.

    Muy pronto, llegaron al cementerio y en una respetuosa y sentida ceremonia, desenterraron los restos… ¡Se quedaron muy extrañados al ver que en el interior de la fosa estaba una pequeña caja de bronce!

    Con mucha curiosidad, Amaltea la extrajo y la abrió… ¡Todos se quedaron maravillados al ver que en su interior, se encontraba un ejemplar intacto de los 66 Libros de La Gran Sabiduría Cósmica del Universo!

  • Su madre, cuando estaba en el lecho de muerte, había pedido ser enterrada con esa caja, de la cual nunca reveló su contenido. La reina Amaltea, por el dolor de su fallecimiento ya no se acordó de ese objeto que estaba dentro de la fosa.

    El rey Bicerofonte se quedó asombrado y le dio gracias al Rey de Reyes porque de manera providencial se había salvado un ejemplar de la quemazón que efectuaron Kronos y Marduk de los libros sagrados, en el pasado.

    El monarca recordó el texto de Sabiduría que dice:

    ‘El cielo y la Tierra pasarán, pero mi Palabra no pasará…’  ‘ Y tu Palabra permanecerá para siempre’.

    ¡Junto con los ejemplares impresos del Libro de la Sabiduría, con lo hallado en la caja de bronce, ya tenían completa la Palabra del Rey de Reyes! Todos lloraron y alabaron al Altísimo.

     Amaltea le dijo muy emocionada a Bicerofonte:

    –¡Te lo suplico! ¡Imprime cuantos ejemplares puedas del Libro y distribúyelo a todos los rincones del Universo! ¡Todos los pueblos y naciones tienen qué ser bendecidos y alumbrados por la Palabra del Todopoderoso!

    –Amén, así será. Se hará tal y como lo has dicho…

    Así lo hizo y con el tiempo se repartieron en todo el Cosmos, trayendo la Luz de la Sabiduría de lo Alto a todos los reinos… ¡No hubo pueblo ni nación en la que no llegó la Palabra del Rey de Reyes!

     

    En el inframundo, Samael, el rey de la oscuridad, estaba tremendamente furioso. Él exclamó con rabia infinita:

    –¡Inútiles mortales, todos fracasaron! ¡El Rey de Reyes volvió a vencerme! ¡No es posible! ¡Y lo peor es que de nuevo la Gran Sabiduría Cósmica del Universo se ha vuelto a repartir entre todos los reinos y pueblos!

    Hasta los mismos espíritus inmundos tuvieron miedo de su ira y se alejaron de él. Samael se revolvió salvajemente en el averno y sentenció:

    –¡Volveré a rodearme de otros siervos más leales que los inútiles que le llevé al averno y buscaré destruir de nuevo la Palabra de lo Alto! ¡No puedo extender mis dominios si esa Luz alumbra a todo el Universo!

    Los ríos de lava crepitaban bajo sus pies del abominable y grotesco ente del mal, quien apretó los puños y sentenció:

    –¡Pero esta vez acabaré con toda Escritura, pues solo así podré vencer de una vez y para siempre al Rey de Reyes!

    La oscuridad poco a poco se fue apagando y apareció la luz, con una esperanza nueva en el futuro… Con el tiempo, la Princesa Zena y Anes formalizaron su compromiso y se casaron en el enorme Aposento Alto que el rey construyó.

    Ese Aposento era para todo el pueblo y se vistió de gala y de esplendor. Bicerofonte puso a Zarak y a Cyrus para que oficiaran la gran ceremonia del casamiento.

    La boda de Zena y Aner fue la más hermosa de todo el Universo y asistieron varios reyes, gobernantes y pueblo de diversos lugares del Cosmos.

    Las reinas Amaltea y Yarah, lloraron emocionadas. La Princesa se sentía muy dichosa y profundamente enamorada de su flamante esposo.

    Se realizó la gran fiesta, con un regio banquete. Toda la Ciudad Imperial estaba gozosa por el enlace matrimonial, y sobre todo, de la gran obra que el Rey de Reyes había hecho entre su pueblo al darles la libertad del Reino del Kaos.

    Pero sobre todo, al haber tenido misericordia de todos ellos y darles su Palabra de Sabiduría, la cual quedará entre ellos hoy, mañana y para siempre.

    Pronto, el Altísimo le otorgó a la princesa Zena el honor y el enorme privilegio de procrear a dos pequeños: Un niño y una niña, quienes en el futuro iban a perpetuar el reinado del bien del rey Bicerofonte.

    Además, ella se esforzó y se convirtió en una hermosa sierva, una excelente hija, una esposa ejemplar, y una Mujer Virtuosa…

    ‘Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.

    ‘El corazón de su marido está en ella confiado y no carecerá de ganancias.

    ‘Le da ella bien y no mal todos los días de su vida. Busca lana y lino y con voluntad trabaja con sus manos.

    ‘Es como nave de mercader. Trae su pan de lejos.

    ‘Se levanta aun de noche y da comida a su familia y ración a sus criadas.

    ‘Considera la heredad y la compra. Y planta viña del fruto de sus manos.

    ‘Ciñe de fuerza sus lomos y esfuerza sus brazos.

    ‘Ve que van bien sus negocios. Su lámpara no se apaga de noche.

  • ‘Aplica su mano al huso, y sus manos a la rueca. Alarga su mano al pobre y extiende sus manos al menesteroso.

    ‘No tiene temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles.

    ‘Ella se hace tapices. De lino fino y púrpura es su vestido.

    ‘Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra.

    ‘Hace telas, y vende, y da cintas al mercader.

    ‘Fuerza y honor son su vestidura y se ríe de lo porvenir.

    ‘Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua.

    ‘Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde.

    ‘Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada. Y su marido también la alaba.

    ‘Muchas mujeres hicieron el bien, mas tú sobrepasas a todas.

    ‘Engañosa es la gracia, y vana la hermosura. La mujer que teme al Rey de Reyes, esa será alabada.

    ‘Dadle del fruto de sus manos y alábenla en las puertas sus hechos’…

     

    .-F I N-.

     

  • editado febrero 2024
    Ya está la novela completa, para que la disfruten todos ustedes. En cierta manera son mis lectores Cero. Espero que pongan sus comentarios en este hilo, ya que deseo saber cómo les pareció.
    Ya está registrada en México en Derechos de Autor. En Perú me enviarán por Internet el registro el lunes, y en España, la semana que viene. No sé en qué día, pero ya está hecho el trámite.
    Ya tengo los comprobantes, y en los Estados Unidos me enviarán el registro en quince días.
    Si les gustó, háganmelo saber, y me animaré a subir otra novela completa para que la lean y se entretengan bastante.

  • Me gustó el final , la princesa se merecía quedar acompañada, en general fue entretenida, ágil y rápida de leer y entender, no te puedo decir mucho pues no soy critica experimentada, ya te dirán los expertos si tienes alguna falla o si debes mejorar en algún aspecto, para mi estuvo bastante bien :)
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado febrero 2024
    Ya está la novela completa, para que la disfruten todos ustedes. En cierta manera son mis lectores Cero. Espero que pongan sus comentarios en este hilo, ya que deseo saber cómo les pareció.
    Ya está registrada en México en Derechos de Autor. En Perú me enviarán por Internet el registro el lunes, y en España, la semana que viene. No sé en qué día, pero ya está hecho el trámite.
    Ya tengo los comprobantes, y en los Estados Unidos me enviarán el registro en quince días.
    Si les gustó, háganmelo saber, y me animaré a subir otra novela completa para que la lean y se entretengan bastante.


    Carlos, ya te dije anteriormente que cuando acabases de plasmar tu novela entera, la leeré de corrido y entonces te comentaré en este mismo hilo. Nunca me gustó leer nada por entregas, como que no me va quedarme con intrigas, pero en nada en la vida.

    Por lo que dices, veo que eres un escritor preocupado por lo que escribes, y te ocupas de los correspondientes registros en varios países incluido el tuyo. Yo sólo tengo registrada en el SGAE (Sociedad General de Autores y Editores Españoles) mi novela "Atormentado", y también mi mini diccionario PICHA, y mis máximas, tituladas "Máximas Antonio Chávez", el resto de lo que he escrito (4 libros y cerca de 1000 relatos), los tengo dormitando en mi archivo.

    ¡Enhorabuena, Carlos, eres un escritor consagrado!

     :)
     
  • editado febrero 2024
    Muchas gracias. Disfruté escribiendo la novela, así como en irla publicando aquí.
    Antonio, puedes entrar en línea a las demás sociedades, a la de Perú, México y Estados Unidos y hacer todos los trámites virtuales y no se tardan en darte tus registros.
    Si lo deseas, te envío los enlaces para que lo hagas. Solo debes de pagar los trámites correspondientes en cada uno y no es mucho.
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado febrero 2024
    Muchas gracias. Disfruté escribiendo la novela, así como en irla publicando aquí.
    Antonio, puedes entrar en línea a las demás sociedades, a la de Perú, México y Estados Unidos y hacer todos los trámites virtuales y no se tardan en darte tus registros.
    Si lo deseas, te envío los enlaces para que lo hagas. Solo debes de pagar los trámites correspondientes en cada uno y no es mucho.
     
    Carlos, eres una persona super servicial. Gracias. Me pensaré eso que me ofreces y te comento. Pero te adelanto que no tengo mucho interés.

    Te comentaré cosas cuando lea entero tu "Kronos y Los Escuadrones del Mal".

    Un saludo

     :)
     




  • Gracias, Antonio. Espero que les guste a todos.
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    Gracias, Antonio. Espero que les guste a todos.

    Seguro que sí. Esa historia no sé como será, pero escribes muy bien.

     :)
     
  • Gracias, Antonio. Es una novela ligera donde combino tres factores que para un amigo que me retó, eran irreconciliables: La ciencia ficción, el tema religioso y los asuntos del amor.
    Le demostré a ese amigo, quien también es escritor, que si era posible.
    Como lo logré hacer, él lo reconoció y me invitó a comer a un restaurante.
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    Gracias, Antonio. Es una novela ligera donde combino tres factores que para un amigo que me retó, eran irreconciliables: La ciencia ficción, el tema religioso y los asuntos del amor.
    Le demostré a ese amigo, quien también es escritor, que si era posible.
    Como lo logré hacer, él lo reconoció y me invitó a comer a un restaurante.

    Seguro que eso que convierto en negrillas te gustó más que el convencimienro a tu amigo  :)

     :)
     
  • ¿Cómo lo adivinaste? Je, je,. je...
  • :D :D os leo y os "oigo" como que hablaseis.
  • Mi querida amiga, le comentaba a Antonio que yo soy de buen diente, especialmente soy carnívoro, pero no subo ni un gramo. Quien sabe qué le pasa a la comida.
    Siempre estoy delgado. Modestia aparte, toda mi vida he hecho caminata y maratón. Uno de los más grandes placeres de mi existencia es disfrutar de una buena comida, donde pueda saborearla con toda calma y sin prisas.

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    Mi querida amiga, le comentaba a Antonio que yo soy de buen diente, especialmente soy carnívoro, pero no subo ni un gramo. Quien sabe qué le pasa a la comida.
    Siempre estoy delgado. Modestia aparte, toda mi vida he hecho caminata y maratón. Uno de los más grandes placeres de mi existencia es disfrutar de una buena comida, donde pueda saborearla con toda calma y sin prisas.


    Pues yo soy un irregular comensal, puedo pasarme el día con un simple bocadillo y un refresco y al día siguiente comerme el manso, pero nunca ha representado la comida un problema para mí, no en sentido del costo sino de comer o no comer.

     :)
     
  • Sí, recuerdo eso, Charly! 
    Comer es un placer, la verdad.
    Yo no tengo buena relación con la comida. De jovencita me diagnosticaron un desorden psicológico que había desarrollado y uno de los síntomas de sufrimiento estaba ligado a la comida (un tema afectivo, "dolor de vacío", llenarse, ya os podéis imaginar)). Había otros síntomas y todos eran tipo relación: alimento---> autodestrucción, en lo emocional y en lo psíquico. Con 18-20 estuve bastante grave.
    Hice mucha, mucha terapia. A los 25 estaba "limpia" de los síntomas más "peligrosos". 
    Pero la mala relación con la comida aun perdura. Me han comentado que quizá ese síntoma nunca desaparezca, pero bueno, es un alivio grande que sea pequeñito ya y controlable al menos.
    Ahora exteriormente es un poco parecido a lo que dice Antonio: a veces paso mucho tiempo sin comer; otras veces me vuelco por pura gestión emocional, y el resto del tiempo trato de tener cuidado conmigo (de cuidarme), vigilando un poco. Mi sueño sería ver un alimento solo como lo que es, y de forma natural por amor propio comer sin más... sin que me desencadene pérdida de equilibrio aunque esta sea "pequeña". Porque es bueno cuidarse y vigilarse uno, pero, amigos, estar con el ojo encima constantemente para "frenarte" "por si acaso" te viene la compulsión al final es agotador... 
    Perdón por contaros mi vida aquí; lo siento, Charly, que sto es tu novela y no es el sitio.

    Besos a los dos y muchas gracias.
  • Gracias a los dos. Podemos comentar aquí todo lo que deseen, pues la novela ya está completa.
    Yo también puedo tener períodos de no comer más que un refresco y un pastelillo o un emparedado. me pasa seguido cuando hay exceso de trabajo, pero cuando están las cosas tranquilas, me despacho con la cuchara grande.
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