Te pusiste a temblar
y entonces me di cuenta de que eras un pájaro herido
con miedo a repetir alguna historia triste,
me sentí como una femme fatale mirando a un hombre
asustado.
No había lugar para el amor,
lo hubiéramos hecho trizas en dos días con sus dos noches
pasionales
(el deseo es lo que tiene y los cruces
de camino a destiempo).
El amor no da miedo, es osado
e imprudente,
para amar has de abrir la puerta al sufrimiento, van juntos
de la mano. Y quién diga lo contrario, no ha amado
suficiente.
Cortamos las raíces de la aventura sin casi principio,
quedó en ilusión muerta
a la que llevar flores de recuerdo
no resuelto
en días melancólicos,
en los que volvía el mundo de las miradas
a hacer su aparición,
una forma de ahorcarse con una cuerda muy fina
para que nos doliera más.
Fue un quiebro que cambió las cosas de sitio
en mi habitación.
Por ti empecé a escribir poesía.
A ti te debo este desastre.
Esta es tu culpa.
Comentarios
¿El hijuemadre ese? :-D
Felicidades!!
Saludos!!
Sufrir de amor es un condimento para rimar versos.
El 90% de los poemas mundiales, y a lo largo de los siglos, siempre hablan de amor, de desamor y desencantos.
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