Dicen algunos entendidos que el matrimonio es tan duro que hacen falta tres para sobrellevarlo. Y es que ya se sabe, las penas compartidas, son menos penas. Tríos o triángulos amorosos en la Historia ha habido muchos, como no podía ser de otra manera. Pero hoy quiero hablar de un caso que me resulta familiar, no porque yo haya sido contemporánea suya, sino porque una de las partes ha sido objeto de mi curiosidad desde los diez años.
Hablo del matrimonio entre los emperadores de Austria, Francisco José e Isabel de Baviera, más conocida como Sissi. El fue el eterno esposo enamorado y ella una pobre neurótica y adelantada a su tiempo, que se casó por imposición y nunca fue feliz. No amó a su esposo, pero le quiso tiernamente y siempre le fue fiel, al menos en el sentido estricto de la palabra. Quizá esa fidelidad no tiene mucho mérito porque como muchos narcisistas y además mujer, Sissi era en el fondo un ser asexual. Su idea del amor era solo platónico y lo cubrió primero con el conde Gyula Andrássy, el húngaro primero rebelde y luego artífice de la unión de las dos coronas, y luego con el inglés Bay Middleton, gran jinete que la acompañaba en sus paseos a caballo. En la última etapa de su vida, cuando ya era una mujer de más de cincuenta años, que en aquel momento eran muchos años, fue capaz de enamorar a su profesor de griego, Constantin Christomanos, que por edad podría ser más que su hijo.
Como todas las personas que quieren pero no aman a la persona que tienen al lado, Sissi no era celosa. Harta de los requirimientos de su marido, que firmaba sus cartas como "Tu pobre maridito", lo cual puesto en boca del hombre que con mano de hierro dirigía uno de los imperios más fuertes del momento, da idea de cuan sometido estaba emocionalmente; decidió que lo mejor era buscarle una amante. Y él se lo puso e bandeja. La siempre observadora Sissi se dio cuenta de que su esposo babeaba literalmente cada vez que iban al teatro y aparecía en escena la actriz Katarina Stracht, así que ni corta ni perezosa la mandó llamar y bajo la protección de ser amiga de la emperatriz, cada tarde iba a palacio. Entraba por la puerta principal, tomaban el te los tres juntos y luego la emperatriz se retiraba discretamente y dejaba solos a los amantes. Le llamaban entre ellos "la amiga".
Sissi empezó a estar ligeramente harta cuando la tercera en discordia empezó a imitarla e incluso le escribió algunos poemas satíricos. Aunque no amen, las esposas nunca están exentas de maldad. Pero no tenía motivos para atacar a la pobre mujer. Como siempre ocurre, la legítima, a pesar de todos los pesares, siempre lleva las de ganar, y la pobre Katarina no pasó de ser una vulgar sustituta y un entretenimiento. Fracisco José nunca se recuperó de la muerte del amor de su vida.
Comentarios
Desde mucho antes de estas lecturas ya me atraía -influído por el cine y por alguna novelita sobre este mismo tema- la vida de Sissí y el momento histórico en que le tocó vivir. Estas dos obras lograron que mi entusiasmo aumentara considerablemente.
Como tú, pienso que Sissí era una pobre neurótica, frustrada y, por tanto, infeliz.
Has resumido y contado bien -con buenos puntos de visión personales- la parte concerniente a la relación extraconyugal de Francisco, favorecida por su aquiescente esposa.
En cuanto a la orientación sexual -tú has hablado de asexualidad- de Sissí, yo tuve y aún tengo alguna duda (no sólo sus relaciones amistosas con algunos hombres han dado que hablar; también se ha hablado de su gran atracción por la belleza femenina, de que, por ejemplo, coleccionaba fotos de las mujeres más bellas; algunas de ellas, desnudas). Pero no puedo afirmar nada, pues no hay datos demostrativos para concluir en ningún sentido.
Y sobre tu texto, digo que me has dado una alegría al traer aquí este tema, que tanto suscita mi atención. Aunque siento no tener un mayor conocimiento del mismo, debido a mi mala memoria.
Repito que me has dado una alegría. Hay poca gente que conozca a la verdadera Sissi. Y el libro de Harmann, de las mejores biografías
Disfruté mucho leyendo esto, he aprendido algo y por ello gracias.
Saludos!
Gracias por tu lectura
Buenísimo el post. Gracias.
Mi madre es una enamorada de las películas de Sissi. Si le contara estas cosas que detallas sobre su vida, cambiaría su concepto romántico y pastoril.
Desconocía su biografía y me han resultado interesantes todas las particularidades que rodeaban su vida y la de su marido.
Te doy las gracias por el relato y los conocimientos que has aportado sobre ella.
Sonrisas
Gracias por tus acertados comentarios. Ciertamente el emperador fue un hombre poco afortunado en el amor, porque nada hay más triste que amar y no ser correspondido de la misma manera. Sin embargo, pienso que en toda pareja hay uno de los dos que ama más. Y también ella era digna de lástima, porque nadie la entendió y pasó la vida entera temiendo la locura que asomaba a su familia. Decía que la sangre Wittelsbach estaba envenenada, y quizá tenía razón. No hay más que mirar a sus primos Luís II de Baviera, qa quien llamaban el rey loco, o su hermano Otón, al que teníann que encerrar en una habitación acolchada para evitar que se estallase la cabeza contra las paredes
Muchas gracias. Y...quizá no convenga contárselo a la mami.¿Para qué? Casi siempre la ficción es mucho mejor que la dura realidad. Saludos
Ya mismo me anoté las biografías que mencionó, lo que ha compartido es más que suficiente para buscar leer y aprender más de Isabel de Baviera. ¡Gracias!