Días de agosto
Temprano salía a caminar por un bosque atravesado por un río de aguas limpias donde todavía habitaban cangrejos que me hacían cosquillas en los pies, cuando me detenía en la orilla, tanteando el lecho pedregoso, para mantener el equilibrio.
¡Qué clara el agua!
El cielo tembloroso
entre las algas.
¡Días dulces de agosto, caminando entre plantas silvestres de nombres conocidos! Les hablaba en silencio, las rozaba suavemente para sentir su textura, o me las llevaba a los labios. Me gustaba el sabor amargo de los tallos en mi boca, los colores verde,rojo y morado,casi negro, de las moras, el cantar de la oropéndola en la rama del sauce y, campo adentro, arrebataban mis sentidos los acianos y amapolas en los trigales, las alas azules de los saltamontes y el estridular de cigarras y grillos.
Crujen las hojas.
La cigarra en el árbol
cesa su canto.
Al atardecer, el sol se detenía en los manzanos y esa última luz me hablaba de las bondades de la vida.
14 junio, 2014
Comentarios
¡Ya no hay cangrejos en los ríos! Pero en cambio, seguirá la "la luz de la tarde iluminando los manzanos" y "hablándote de las cosas buenas de la vida".
Tus finales siempre me fascinan.
Que los próximos días de agosto también te hablen de cosas buenas de la vida.
Un afectuoso saludo.
Percibes bien mis emociones.Gracias por tu sentir, Leos. Me encanta encontrarte.
Las cosas buenas de la vida también las encuentro en las palabras cuando están plenas de significados.
Un abrazo para tus vacaciones.
Los haikus, muy acordes con el conjunto, son muy bonitos.
¡Y el final!... No tengo palabras para decirte lo que siento en esa última luz sobre los manzanos que te" hablaba de las cosas buenas de la vida".
A mí, lo que escribes me habla de cosas buenas de ti. Gracias por provocar emociones.
Un abrazo.
Tengo veranos que describen esto, con veredas de zarzamoras :-O Te ha quedado muy bonito...
Los haikus acompañan dando un toque más de sensibilidad.
Precioso.
Sonrisas
Un sonriente saludo.
Leo tu poema en un momento dificil para mi, mi pareja comenzara a trabajar en un restaurante nuevo, de dos de la tarde a diez de la noche, por lo que casi no nos veremos durante seis dias a la semana mas que para cenar y dormir. Ella pues contentisima, y yo aqui, cumpliendo mi horario de trabajo en la mañana y sola como un As de corazones. De modo que te podras imaginar, leer tu poesia me lleno de tranquilidad e intranquilidad a la misma vez.
Tranquilidad porque he podido vivir varias veces esos paisajes que tu relatas, he caminado de la mano con ella mojandonos los pies, pinchandonos con las piedras, sintiendo el calor del sol, esos cielos sin una sola nube, azules como sus ojos. Y sonrio al leerte, porque me lo haces vivir una vez mas, algo que casi tenia olvidado.
Intranquilidad, sin embargo, por detenerme a pensar que sera ahora. Comienza una nueva etapa tanto para ella como para mi, con compañeros nuevos, que no la conocen y que seguramente querran conocerla mejor. Y aunque tengo muchisima confianza en ella, no es de ella de quien desconfio, sino de las demas personas. ¿Como seran mis dias, despues que la rutina pase y nos deje un reguero de proyectos rotos, aburridos y grises?, esa es la unica pregunta que puedo formularme.
Vaya, me he extendido demasiado, lo siento...
Me gusta tu modo de escribir desde el primer poema que lei de ti, y muchas veces he soñado con tomar una taza de cafe a tu lado, sentarnos a conversar y preguntarte cual es tu inspiracion para escribir como lo haces, que tipo de vivencias sufriste, cual es tu historia. Simplemente escucharte, y admirarte, nada mas.
Un abrazo enorme, te sigo siempre.
Me parece muy interesante la alternancia de prosa con versos. También me gusta un poco más la segunda parte que la primera, seguramente porque he visualizado ese silencio repentino de los habitantes del bosque a medida que las hojas secas van alertando de tu paso.
Saludos.
Mmm.
Bella prosa poética que te transporta al río. Te felicito por plasmar tan bien esas sensaciones y tu cálido sentir.
Un abrazo
Gracias por compartir siempre, Sinrima.
Sí, siento amor por lo vivido y me alegro de que te lo haya sabido trasmitir.
Gracias por tu bonito comentario.
Un abrazo.
Gracias por pasarte por aquí y dejarme tu sentir. Cuando se escribe sobre vivencias intensas, los sentimientos afloran solos.
Un abrazo.
Agosto cerca de un río sería maravilloso, pero he venido al mar que también es fascinante e inspirador.
Gracias por tu comentario y tu compañía.
Gracias por tan extenso y amistoso comentario y por las confidencias que incluyes. Deseo que tu inquietud haya pasado y que la buena relación con tu amiga sea óptima.En toda relación hay momentos de desasosiego debido a la ausencia, pero luego se celebra el regreso y las aguas vuelven a su cauce.
Me alegro de que leas mis escritos y agradezco el aprecio que muestras.
También para ti un amistoso abrazo.
Me gusta recordarte tu niñez; que sí, Amparo, fue ayer mismo y conservas el optimismo propio de esa edad. ¡Y que dure!
Un abrazo.
Hola, Nae. Gracias por leer y comentar este haibun; la combinación de prosa y haiku es un género de literatura japonesa por la que me intereso y practico dentro de mis limitaciones.
Si vives entre ríos y montañas, vives en un oasis que te inspirará bellos escritos. ¡Disfruta de esos paisajes que yo dejé atrás pero guardo en mi memoria.
Saludos.
Sr. Gato, gracias por leer y comentar este haibun. Me alegro de que te haya gustado y haberte recordado tus tiempos de dibujante naturalista, cosa que aprecio mucho y espero que sigas fomentando, aunque ahora la fotografía haya sustituído al boceto a lápiz, que tanta personalidad dejaba en los trazos.
Bueno, he resistido tu naturaleza gatuna, aunque ya se sabe que cuando se juega con gatos algún arañazo es inevitable.
En otro lugar donde escribo me represento con la foto de un gato negro y, si lees los haikus, verás que Jiin sabe que soy gata.
Saludo gatuno.
Damapa
Y esas palabras bastan para percibir tu sentir.
También gracias a ti, Damapa.
Un afectuoso saludo.
Precioso haibun, Sinrima. Una prosa sensiblemente descriptiva que me hace visualizar el paisaje y percibir las sensaciones que él produce en el sujeto poético.
Bueno, según leo en tus comentarios, son vivencias propias y, tal vez por eso, las relatas con una emoción contagiosa.
Me gusta cómo avanza el relato, la suavidad del lenguaje que se me hace música, y culmina en el atardecer con la luz sobre el manzano. ¡¡Bellísima imagen!!
Mi felicitación. Ojalá estos días de agosto sean tan agradables como los recuerdos que aquí recreas.
Un abrazo.
Sabes que me alegra compartir contigo el sentir de estos "dias de agosto".
Un afectuoso saludo.