Para qué quieres likes?? No valen nada, la gente que te dé like ahí le ha dado like a frases motivacionales de Paulito Coelho. No sólo de likes vive el hombre, no seas mamón.
Para qué quieres likes?? No valen nada, la gente que te dé like ahí le ha dado like a frases motivacionales de Paulito Coelho. No sólo de likes vive el hombre, no seas mamón.
JUAS. Lo de motivacionales le viene al pelo al conejo.
Yo tampoco sé qué beneficio tienen los likes. Es más, cada día tengo media docena de peticiones de amistad de las que suelo aceptar tres o cuatro, pero si una de estas últimas, sin mediar conversación previa, me pide likes a su página, se van. No entiendo esa competición por tener likes, igual que no entiendo por qué los raperos hacen esas posturas raras con las manos, y menos aún los raperos que no son gringos, y aún todavía menísimos que se bajen los pantalones cuando llevan calzoncillos con dibujitos del comecocos y como ya me fui por las ramas de los olmos de Villadiego, Úbeda, Babia y peteneras, pues aquí lo dejo deseándoles a todos vosotros ustedes y demás família una venturosa mañana que ya anuncian los pajarillos cantando y dejando prístinas cagaditas en los parabrisas de los coches de aquellos ciudadanos de pro que no han tenido la fortuna, perspicacia o prevención de dejarlos aparcados a resguardo, bien en un garaje o un párking público, que a pesar de lo que piensa mucha gente no son públicos sino cedidos a una empresa no precisamente sin ánimo de lucro que les cobra no solamente aquel intervalo de tiempo en el que han estado, están o estarán en el futuro ocupando el espacio correspondiente a una de las muchas plazas que suelen albergar, sino también y otrosí aquellos otros minutos que resten para que su particular reloj, que al parecer y por lo visto carecen de segundero e incluso de minutero, marque el inicio del siguiente tramo cobradero. Y no me pregunten en este momento cuál era el tema del post porque mi memoria no llega a tanto, y mucho menos en simultaneidad con el esfuerzo que supone intentar detener o por lo menos atenuar la velocidad con la que mis dedos manifiestan su rebeldía perpetrando todo este estropicio de mensaje.
Comentarios
Al leerlo mi piel pues se volvió de gallina.
Gracias por el link.
Gracias.
Relato muy lindo, sí, pero te he leído mejores y menos cursis n_n saludos, es bueno verte de nuevo por acá.
Pd. la próxima vez pegas el cuento acá, eh?
DEFINITIVAMENTE HAY ALGO QUE NO FUNCIONA...
Yo tampoco sé qué beneficio tienen los likes. Es más, cada día tengo media docena de peticiones de amistad de las que suelo aceptar tres o cuatro, pero si una de estas últimas, sin mediar conversación previa, me pide likes a su página, se van. No entiendo esa competición por tener likes, igual que no entiendo por qué los raperos hacen esas posturas raras con las manos, y menos aún los raperos que no son gringos, y aún todavía menísimos que se bajen los pantalones cuando llevan calzoncillos con dibujitos del comecocos y como ya me fui por las ramas de los olmos de Villadiego, Úbeda, Babia y peteneras, pues aquí lo dejo deseándoles a todos vosotros ustedes y demás família una venturosa mañana que ya anuncian los pajarillos cantando y dejando prístinas cagaditas en los parabrisas de los coches de aquellos ciudadanos de pro que no han tenido la fortuna, perspicacia o prevención de dejarlos aparcados a resguardo, bien en un garaje o un párking público, que a pesar de lo que piensa mucha gente no son públicos sino cedidos a una empresa no precisamente sin ánimo de lucro que les cobra no solamente aquel intervalo de tiempo en el que han estado, están o estarán en el futuro ocupando el espacio correspondiente a una de las muchas plazas que suelen albergar, sino también y otrosí aquellos otros minutos que resten para que su particular reloj, que al parecer y por lo visto carecen de segundero e incluso de minutero, marque el inicio del siguiente tramo cobradero. Y no me pregunten en este momento cuál era el tema del post porque mi memoria no llega a tanto, y mucho menos en simultaneidad con el esfuerzo que supone intentar detener o por lo menos atenuar la velocidad con la que mis dedos manifiestan su rebeldía perpetrando todo este estropicio de mensaje.
Hala, perdón y hasta otra.