Se trata de un trozo de una novela fantástica para jóvenes. Me gustaría que criticasen mi estilo y la comprensión del texto. Camille y Alex son los dos protagonistas, y en este momento son encerrados en una celda junto con un hombre misterioso que más tarde les ayudará a escapar. Sin más dilación, aquí está:
Habían pasado varias horas, Camille no hubiera sabido decir cuántas. Solo sabía que había pasado mucho tiempo de oscuridad y silencio, solo interrumpido por la grave respiración de su desconocido compañero. Profirió un largo suspiro y pasó suavemente sus dedos por las barras. “Nunca saldremos de aquí…” pensó. La tenue luz del fuego, ya a punto de agotarse, seguía emitiendo su pálida e intermitente luz en la esquina de la estancia. “¿Qué hacemos aquí? ¿Qué pensarán mis padres? Nunca tuve que haber seguido a Alex en primer lugar.” Su desesperación aumentaba, presionada por la lúgubre atmósfera y sus manos se movían con más fuerza mientras golpeaban las barras rápidamente. “Y además, como si ya no fuera suficiente, tenemos este desconocido aquí”. El eco de los barrotes resonaba mucho más fuerte ahora.
-¿Una mala noche?
Camille dio un respingo y tardó en reaccionar, dirigiendo lentamente su mirada hacia la esquina de la celda. La voz del hombre había roto tajantemente el silencio.
-Estoy bien, gracias-titubeó
-Yo no diría lo mismo...
Aunque no lograba discernir bien su rostro, pudo notar su cabeza baja y su sonrisa burlona. Él apoyó un brazo sobre la pared, preparándose para ponerse en pie.
—Aléjate de mí―respondió ella haciendo acopio de valor.
El sonido de su cuerpo dejándose caer de nuevo sobre el suelo de piedra retumbó.
—De acuerdo.
Y eso fue lo último que dijo. Camille volvió a su esquina asustada. Le temblaban las piernas y las manos y de pronto comenzó a sollozar. Apoyando su espalda contra la pared fue resbalando poco a poco hasta sentarse ella también y hundió la cabeza entre sus brazos. Tenía la sensación de que la humedad de los ladrillos y las piedras se filtraba en sus propios huesos y en ese momento se sintió sola, perdida e inútil. No quería rendirse, tenía que volver sana y salva, en el fondo se su corazón quería pensar que no estaba todo perdido. Sus temores ahora se concentraban en una pregunta que no se atrevía a formular, pero decidió secarse las lágrimas y alzó su voz de pronto:
— ¿Cuánto…― tragó saliva― ¿Cuánto tiempo has pasado aquí?
Sonó una breve carcajada en el fondo.
― ¡Vaya! ¿De verdad quieres saberlo? Te aviso de que no te va a gustar. Nada.
El tono de su frase había descendido poco a poco, como si su humor hubiera cambiado de pronto. Parecía un hombre bastante impredecible, y eso no le gustaba. Ella no respondió, simplemente decidió esperar la respuesta.
— ¡Oye! Te he preguntado algo.
— ¡Yo… sí!— titubeó—Sí… perdón.
— La verdad es que he perdido la cuenta, pero la última vez de dejé de contar llegué a 1500 días.
-1500 días- susurró Camille para sus adentros.
Enseguida se dio cuenta de la gravedad de la situación y decidió no decirle nada a Alex por su bien porque ahora que ya lo sabía, prefería no haber preguntado. Pero ya que se lo iba a quedar todo guardado, tenía una macabra y extraña curiosidad, ¿por qué no preguntar más? La voz y el tono de aquel hombre eran intimidantes, no sabía si confiar en él pero ya no tenía mucho que perder. Entonces le preguntó en un tono bajo y prácticamente indistinguible:
-¿Has visto desde entonces la luz del sol?-Por la expresión podía decir que no debía de haber salido en mucho tiempo.
-No.
De nuevo una respuesta seca y cortante. Camille se quedó de piedra, como si todo su cuerpo se hubiera paralizado de pronto y no pudiese pensar en otra cosa que en el futuro que les deparaba. La misma visión le producía escalofríos.
Muchas gracias por su atención (sé que los guiones son distintos unos de otros pero una parte la escribí en una tablet y otra en un ordenador, ya los cambiaré)
Comentarios
He leído el texto tratando de ver detalles que a mi modo de entender podrían sonar mejor. En realidad lo único que veo necesario cambiar es el verbo proferir en el primer párrafo, línea 2. Dado que se utiliza con propiedad para aquello que se dice en voz alta y con violencia (se profieren insultos, maldiciones o gritos) no parece adecuado para un suspiro. ¿Por qué no “Dejó escapar un largo suspiro” o algo así?
Otro verbo que suena un poco abrupto en su frase (no lo haría en un texto de Bladerunner, jeje) es discernir, aunque su significado si que es apropiado.
Otros detalles sin apenas importancia, pero de los que yo trato de cambiar si resulta fácil son:
-Tres veces el nombre de Camille en poco más de doscientas palabras. Bastaría con una vez, yo por lo menos quitaría uno de los tres nombres, quizá el último, y me pensaría dejar solamente el del tercer párrafo.
-1500 ¿Un número con cifras en un diálogo? Yo creo que se lee mucho mejor “mil quinientos días”
Bueno, es lo que se me ocurre. Ánimo y a ver si vemos cómo sigue. Saludos
Camille volvió a su esquina asustada.
Esta oración está mal redactada. ¿La esquina es la asustada?
Debiera ser:
Asustada, Camille volvió a su esquina.
De todas formas, entenderás que lo mejor es que la muestres en ese estado. Que el lector lea y diga: "está asustada". No que lo pongas vos.
Pero, insisto. Está muy bien.
Y para tu nivel -alto, claro está-, siempre que puedo, aconsejo que googleen a "Marcelo Di Marco". Él es mi maestro. Tiene un libro acerca de cómo escribir (Taller de Corte y Corrección, se llama). Y muchos videos en youtube con ejemplos clarísimos.
Lo primero, decirte que me gusta mucho lo que leído, y como ávida lectora de literatura fantástica, me gustaría leer más.
Aparte de lo que ya te han comentado, yo pondría un par de comas, a veces haces frases muy largas, no puedo criticarte mucho en ese aspecto, a mí me pasa igual.
Apoyando su espalda contra la pared (coma)fue resbalando poco a poco hasta sentarse ella también y hundió la cabeza entre sus brazos. Tenía la sensación de que la humedad de los ladrillos y las piedras se filtraba en sus propios huesos y (coma en lugar de y?) en ese momento se sintió sola, perdida e inútil.
Pero bueno, que me ha gustado mucho.
Chelo
(La escena anterior termina con la chica que no puede más y se duerme, y con el chico enfermo)
A la mañana siguiente un fuerte ruido de pasos que se acercaba a la puerta despertó a los tres compañeros (o pongo presos?). Acto seguido notaron como una llave penetraba la cerradura de hierro y la accionaba, dejando la puerta entreabierta. Un hombre alto, fornido y con una frondosa barba negra entró en la sala llevando dos bandejas en sus grandes manos.
-Aquí tienes-. Dijo posando una de ellas delante de la celda del hombre. Éste no dijo nada. Tampoco se levantó. Simplemente se limitó a dirigirle una agria mirada desde la esquina de la celda.
-Y a vosotros otra ración- añadió dejándola frente a la Camille, que lo observaba fijamente desde el otro lado de los barrotes.
-Señor, mi amigo está enfermo y débil. Una ración no será suficiente…-replicó.
-Esto es una prisión niña, no un hotel. Aquí hay mucha gente a la que alimentar y vosotros no necesitáis tanto. Sois niños y no comeréis más que la mitad.
-¡Pero…!
Sin prestarle atención, el guarda salió de la celda dejando la puerta abierta. “No lo ha hecho a propósito, seguramente vuelva”, se dijo ella. “En ese momento aprovecharé y hablaremos.”
Alex, que se había despertado, sonrió para sus adentros. Algo en ese hombre le recordaba al guarda de su internado. (esto es sobre la parte anterior de la historia)
-Cam-llamó.
Ella se dio la vuelta, sobresaltada.
-Cam no pasa nada, yo estoy bien. Compartiremos la comida y yo me pondré mejor, te lo aseguro.
En ese momento se volvieron a escuchar los pasos de nuevo. El guarda entró con una nueva antorcha que colocó en el lugar de la que estaba.
-¡Oiga!-gritó Camille.
El guarda se detuvo, divertido.
-¡Queremos probar que somos inocentes! ¡No hemos hecho nada para estar encerrados!
-Vaya, ¿de verdad?
-Sí…- respondió Alex en voz baja.
-Pues es una pena, porque ya estáis aquí…
Y tras una gran carcajada, el guarda se marchó aun riéndose por lo bajo.
La celda se quedó en silencio de nuevo. El eco de las botas del hombre se alejaba poco a poco hasta pronto volverse indistinguible.
(Borro un buen trozo en el que los chicos comen para que entre el mensaje, no es nada muy importante tampoco
Pasado un buen tiempo Alex se acercó a su amiga y le susurró al oído:
-Cam, ¿sabes algo de este hombre? ¿Sabes por qué está aquí o acaso cómo se llama? A mí me da mala espina, no parece de fiar.
-No sé mucho, la verdad- respondió.-Ayer apenas dijo nada. Sólo sé que… -se detuvo pensando en que lo que había descubierto la noche anterior no ayudaría al estado de ánimo de Alex- … sólo sé que lleva un tiempo aquí. También preguntó si te encontrabas bien, pero nada más. (Esto es de una cosa que omití del final del otro texto)
-Deberíamos investigar. Tal vez sepa cómo sacarnos de aquí.
“Si lo supiese ahora no estaría aquí, créeme.” Pensó ella.
-Sí… tal vez.
Pasaron tres días y tres noches de largo silencio. Soportaban las idas y venidas de aquel desagradable guarda que les dirigía una mirada provocadora cada vez que entraba y los chicos apenas comían. Su misterioso compañero permanecía completamente indiferente. Solamente se levantaba para recoger su comida y cuando el cuerpo se lo pedía. Si no simplemente se sentaba y observaba a sus nuevos compañeros, dormía o miraba al vacío.
Pero la cuarta noche ocurrió algo. Tras la llegada del guarda para la segunda y última comida, Alex hizo un gran esfuerzo para levantarse y recoger la comida. Fue entonces cuando su cuerpo se tambaleó y cayó de bruces en el suelo.
-¡Alex!
Camille corrió a recoger el cuerpo de su amigo que había quedado completamente inconsciente. Su mente estaba completamente en blanco, concentrada únicamente en rescatar a su compañero. Su corazón latía a mil por hora y su respiración se había acelerado notablemente. Lo puso boca arriba y le dio unas palmadas en la cara.
-¡Despierta! ¿Estás bien? Alex por favor, contesta…
Al poco tiempo recuperó la consciencia. Mareado, se incorporó un poco, apoyando su espalda en los barrotes.
-¡Hay que hacer algo!- se exclamó mientras ofrecía agua a Alex, que tenía los ojos entrecerrados y la mirada perdida.
-Tranquila, no es que tengamos muchas opciones para ayudar a tu amigo, pero aquí tienes- dijo de la nada repentinamente su vecino.
El hombre se levantó con parsimonia y recogió su propia ración de comida. Entonces se dirigió a los barrotes que separaban por el medio su parte de la celda y la de los jóvenes y le tendió el brazo a Camille, entregándole su comida y más tarde el agua.
-Gracias- le dijo ella cuando cogió el agua.
-Tranquila- repitió el hombre-, tienes que confiar en que se pondrá bien.
En ese momento su rostro y el de Camille se enfrentaron directamente bajo la escasa luz de la antorcha. Ella pudo percibir una mirada de confianza y se dio cuenta de que sus ojos eran negros e intensos como la noche. Un escalofrío recorrió su espalda de arriba abajo y se quedó helada durante un segundo.
Cuando se recuperó, llevó el agua a Alex, que tenía un aspecto horrible. Le ayudó a comer y cuando terminó lo cubrió con su chaqueta dejándolo descansar.
¡¡¡Espero que les guste!!!
Erratas o faltas: solamente he encontrado una: sobra un "se" hacia el final del texto, entre "-¡Hay que hacer algo!-" y "exclamó"
Pero si que te voy a dar otra indicación técnica, porque no siempre utilizas bien los guiones en las frases de diálogo, y sé el trabajo que supone revisar páginas y páginas cuando por fin lo tienes un poco claro.
Por ejemplo: la frase "-No sé mucho, la verdad- respondió.-Ayer apenas dijo nada." debería ser: "—No sé mucho, la verdad —respondió—. Ayer apenas dijo nada."
Los guiones deben encerrar el inciso sin espacios, y antes de la coma o punto que divida la frase. Pero mucho mejor te pongo el enlace a un magnífico artículo sobre la forma correcta de utilizar las rayas o guiones, en el foro de Hislibris:
No he explorado lo suficiente este foro para saber si aquí hay algo parecido, en tal caso pido perdón. Pero ese artículo merece la pena tenerlo a mano para cualquier duda. Saludos.
De todas formas sí que tengo pensado revisar todos los diálogos de la historia, gracias por recordármelo.
Van algunos:
rostro (¿por qué no "cara"?) Y más en el contexto del relato.
se dirigió (¿por qué no "fue"?)
Hay algunos otros. Es lo primero que se me ocurre. Eso y el exceso de advervios: vas a ver que hay más de veinte (en un párrafo hay 4, todos juntos).
Alguien dijo que el camino al infierno está plagado de adverbios.
Bueno, eso. Espero que es una crítica absolutamente constructiva.
Saludos, y buenas letras.