¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

"isla diamante" (en proceso de gestación)

BLADERUNNERBLADERUNNER Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
editado abril 2014 en Narrativa
"ISLA DIAMANTE" EN PROCESO DE GESTACIÓN

ISLA DIAMANTE (EXTRACTO DEL INICIO). PRÓXIMAMENTE A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES




“UN PERIÓDICO ARRUGADO”

Había en su límpida mirada azul el desespero de una loba herida. Por mucho que la escultural beldad de rasgos marmóreos y alba piel ebúrnea pretendiera mostrarse impertérrita como la efigie de una diosa helena, trepidaban ostensiblemente sus labios, generosos y bermejos. Estaba muerta de miedo. A su lado viajaba un desalmado con aspecto de torvo camorrista.

Eusebio reparó en que iban cogidos de la mano, pero la disonante pareja se le antojaba del todo inverosímil.

La mujer, alta, rubia, esbelta y de facciones escandinavas, iba enfundada en un ceñido traje de fiesta oscuro con reflejos aceitunados y cruzado al cuello que dejaba al descubierto los hombros.

Su fornido acompañante era “carnaza” de penal. Eusebio observó espantado su negra chaqueta de cuero, raída y sucia, a juego con unos vaqueros astrosos y rotos a la altura de las rodillas. Completaba el ajuar del pendenciero un par de botas altas, con plumas negras a ambos lados y la blanca faz de un águila dibujada en la puntera de plata.

Era su rostro un atezado recordatorio de múltiples reyertas callejeras. En sus ojos negros no había ni rastro de misericordia ni bonhomía. Se apearon en la estación de Méndez Álvaro. Una resplandeciente limusina negra les recogió frente a la entrada principal de El Corte Inglés. Los altísimos tacones de los zapatos rojos de la mujer desaparecieron en el interior del vehículo. Eusebio, que acababa de entrar en una cafetería frente a los grandes almacenes, reparó en que en el mismo lugar donde unos segundos antes estuviera la rocambolesca pareja había ahora un periódico arrugado. ¿Se le había caído a ella o lo había arrojado adrede?

A toda prisa, “desvistiéndose” de su habitual flema, abonó su consumición: un café irlandés excelente servido con unas pastas de chocolate y trocitos de frambuesa.

Salió del local y cruzó la calle. El claxon de un Ford Mondeo metalizado sonó estridente. Eusebio no lo había visto venir y a punto estuvo de resultar arrollado.

La limusina se perdió de vista, girando por la calle Acanto en dirección sur. En el suelo había un ejemplar atrasado del periódico gratuito 20 minutos.

Comentarios

  • OokoOoko Anónimo s.XI
    editado abril 2014
    La historia es interesante, deja con ganas de más. El estilo me parece impecable, con un lenguaje muy escogido y preciso. Por eso pienso que habría que tener mucho cuidado a la hora de elegir al público al que va dirigido, ya que hay muchos tipos de lectores y da la sensación de que no todos los sectores lo leerían.
  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado abril 2014
    Muy, muy bueno, como dice Ooko, deja con ganas de más...:)
  • BLADERUNNERBLADERUNNER Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado abril 2014
    ¡Hola! Muchas gracias a los dos, sois muy amables. Me alegro que os haya gustado. Un saludo afectuoso

    VÍCTOR VIRGÓS
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com