Hola, me llamo Jacinta Cifuentes, y soy una bicicleta. Soy una bicicleta pero me gustaría ser un gato. Sé que esto suena extraño, pero es así. Así que actúo igual que un gato: maúllo, me subo a los tejados de las casas y persigo a los ratones. La gente se extraña bastante cuando me ve actuar de esta manera.
Un día, un hombre, al verme maullando por la calle, me llevó a su casa y me adoptó como gato doméstico. Al principio el hombre me trataba muy bien: me daba de comer tres veces al día y me trataba con mucho cariño. Y hasta me compró un ovillo de lana para que yo jugara con él. Yo jugaba todas las tardes con el ovillo. Le cogí bastante cariño a ese ovillo de lana azul. Le puse nombre y todo. Lo llamé Telesforo Martinao, por un capricho que tuve.
Pero todo comenzó a torcerse el día en que el hombre me puso un cascabel. Desde ese día el hombre empezó a portarse inhumanamente conmigo: me obligaba a fregar los platos, a hacer las camas, a barrer, a planchar, a cocinar para él… me trataba como si yo fuera su esclavo. Así que ya harto de esta situación, una madrugada, salté por la ventana del comedor y me fui.
Desde entonces recorro las calles de la ciudad esperando encontrar un nuevo hogar donde me quieran de verdad. Por eso por las noches me subo a un contenedor de basura y me pongo a maullar lastimeramente, para ver si alguien desde su casa me escucha, se apiada de mí y me adopta como gato doméstico.
Me llamo Jacinta Cifuentes, soy una bicicleta, pero tengo alma de gato.
Comentarios
El fin de semana que tengo más tiempo te lo comento con calma
¡Enhorabuena Eneas por escribir con imaginación rizando el rizo!
Hola,me parece un cuento redondito, imaginativo, sorprendente…porque jamás habríarelacionado gato y bicicleta, si un ratón y un gato, por ejemplo, así que elfactor sorpresa juega a favor de éste corto cuento efectista y efectivo.
Eltema de los nombres lo has hecho en clave cifrada, al menos yo no doy con elporqué de Jacinta Cifuentes o Telesforo Martinao, desde luego merecen estos nombresser personajes de novela, y no dudo a quien le pusiste el nombre de Telesforo,si al ovillo azul, o al hombre, en cualquiera de los dos casos me parece ungolpe de ingenio, tanto como el de la gata con alma de bicicleta
No suelo regalar estrellas alegremente, pero en ésta última semana de lecturas en el foro me llevo gratas sorpresas con la calidad de algunos escritos.
Por cierto, Suina, te aclaro que es el ovillo de lana azul el que se llama Telesforo Martinao, que es el nombre más indicado para un ovillo de lana azul.
Un saludo a las dos. Nos vemos pronto.
Y no: el relato no tiene ninguna clave oculta. Es simplemente lo que es: un breve y sencillo relato sobre una bicicleta que le gustaría ser un gato.
Un Saludo. Y hasta pronto.
Un saludo. Y hasta pronto.
En una primer lectura supuse se debía reemplazar“esclavo” por “esclava”, luego ya no estoy tan seguro.
Respecto a uno de tus comentarios, te aclaro que la bicicleta dice esclavo, y no esclava, porque ella se siente gato, y no bicicleta.
Un saludo. Hasta pronto.