Lo lei en Internet.Fue en la red social “Meneame”.Un articulo titulado “La Maquina del Tiempo:Escuchen sonidos de Nueva York hace un siglo”
Por extraña coincidencia,venia publicado el mismo dia de la conmemoración de Los Difuntos.No pude dejar de establecer similitudes y evocar el pasado.
La cascada voz de mi abuelo que contaba historias de su tiempo, cuando no inventaba cuentos.Su porte seguro y señorial de inmutable sonrisa,pendiente siempre al menor deseo de su nieto.Comence a recordar todos y cada uno de aqullos lejanos días.
¡El reloj!....El reloj de bolsillo que me regalo apenas iniciada la pubertad.Regalo de mis doce cumpleaños,era plateado y con cadena ajuego.En aquellos amaneceres de la vida,lo lucia orgulloso colgado del cinturón al bolsillo derecho del pantalón.
Fue para mi una tragedia.!Me dejo marcado de por vida!.Un aciago dia,que mi memoria aun retiene,unos condiscípulos del colegio,por pesada broma,me lo arrebataron a la fuerza.En fatídico juego,comenzaron a arrojárselo los unos a los otros sin atender a mi angustia y desesperación.
¡Grabado a fuego tengo aquel instante!.Una de las veces,de tanto volar en el aire,cayo al suelo el reloj.Antes de que pudiese reaccionar,dos energúmenos se lo disputaban.Uno tirando de la cadena.Otro,con el resto de la preciada presa en la mano.
Siento las lagrimas humedecer los ojos.Miro la foto del abuelo en el anaquel de la librería y me parece que no se ha ido.!Que esta aun junto a mi!.Una irresistible fuerza,me obliga a levantarme de la butaca.Los recuerdos me llevan a buscar el reloj en el cajón donde se encuentra.Siento una enorme punzada al notar la falta de la cadena.Falta desde aquel dia en que Miguel en su insconciencia y para rematar la broma,la arrojo a la acequia.
Es Dia de Los Difuntos.Pese al embargo que me carcome,me dispongo para asistir al cementerio.En memoria del abuelo,me pongo el mejor traje.De manera involuntaria,meto la mano en el bolsillo del pantalón y encuentro un sobre.Intrigado y no recordadando el motivo de por que esta allí.lo abro…!La cadena del reloj!
Me flaquena las fuezas y trato de convencerme de que de alguna forma la cadena tiene que estar allí por causas naturales.Quizas,en algún drenaje de la acequia alguien la encontró .!Eso es!.Conociendo mi dolor,me la haría llegar .Con el paso de los años,habre olvidado los detalles.
Al cruzar la habitación,para llegar a la puerta de salida,me encuentro de nuevo con la foto del abuelo.Me da la sensación de que me sonríe y me parece oir su cascada voz diciéndome:!Ten mas cuidado con el reloj!.
¡Si tendre imaginacion!
Comentarios
Nuestros seres queridos sólo mueren del todo, definitivamente, si nos olvidamos de ellos.
Saludos,
Gracia
Al escribir el microrelato,no refleje ningun hecho real.Solamente que por presuncion de mis entonces 16 años,tenia un reloj de bolsillo.Demasiado precoz para esa edad,me hice grabar en el anverso la frase de Albert Camus:!Puesto que existe el tiempo...!Vivamos con intensidad!
Saludos de Visionario