Yo soy mientras me hallo frente a ti;
sin ti no existo.
Soy el brillo de tus ojos,
cuando bajas la mirada en mi presencia;
soy el susurro en tu voz,
cuando logras responder a mis palabras,
a mis gritos, mis insultos,
mis ofensas.
Soy el temblor de tus manos
que se saben ante mí
poca defensa.
Yo soy porque me temes,
porque cuanto hago, en tu mirar
descubro cómo te hiere.
Es tan sólo tu dolor
lo que me hace sentir vivo,
y sin tu dolor...
... no existo.
Comentarios
Saludos
Tu poema es brutal; es la voz del tirano, del déspota, del maltratador, que necesita una víctima para sentir que es alguien con poder cuando en realidad se sabe débil e insignificante.Necesita humillar al otro para no sentir su propia debilidad y humillación.Es gente enfermiza.
Lo has reflejado muy bien en este poema. ¡Mi enhorabuena!
Saludos.
Diste en el clavo totalmente.
Después de colgarlo, me di cuenta que hace unos años ya lo había colgado. Puede que aún quede por aquí alguien que ya lo leyó entonces. Mis disculpas por repetirme. Aquellos viejos poemas que en su tiempo borré, irán reapareciendo en su lugar poco a poco y pronto, espero. Mientras se despeje la posible publicación de un "librito".
Gracias a todos los que comentáis y a los que simplemente leéis.
Un saludo.
Ana.
Buen principio de un buen poema.
Pretendí escribir más con esos sentimientos o emociones encontrados en otros tan... crueles, pero no lo conseguí. Tampoco lo intenté mucho; el desagrado por esas emociones es tal que no logro expresarlo con mis palabras.
Un saludo.