Bienvenido
tus ojos grandes y atentos
corresponden a mi actividad.
Aquí sentada, el paroxismo es un ardid…
nadie puede verlo.
Pero tú,
niño aviesamente enfermo
viertes, sobre mi hueso, tu tesitura
arde mi sangre
calcinando este delirio
que día y noche me flagela
hay alfileres en mis venas
me configuran
como figura vudú.
Y, perdida entre mis hilos
perorata desencadenada, soy
aquí sentada.
Bienvenido
…tal vez tú puedas verme.
Comentarios
casi diría que te conozco...
Bienvenida otra vez.
.
..
.
Vamos como que soy su fan...
Quiero saber, quiero saber...
"Bienvenido
Tal vez tu puedas verme..."
Que bello suena.