Debatir con un creacionista o creyentes del Diseño inteligente es muy fácil, porque solo tienen unos pocos argumentos y llevan bastante tiempo sin aportar alguno nuevo. Estos argumentos se han publicado una y otra vez, y cuando hablas con un creacionista te los suelta todos de carrerilla. Cada uno de ellos es fácilmente rebatible, aunque bien es cierto que nunca conseguirás hacerle cambiar de opinión.
Vamos a ver uno por uno estos argumentos, y empezaremos por el que más me gusta:
La evolución es una teoría, no un hecho
Esto se debe de entender como que la evolución es una hipótesis no probada, como muchas otras, y que por consiguiente no debería de ser enseñada en las escuelas como si fuese algo cierto. Realmente la evolución es una teoría y también es un hecho. Un hecho es algo que podemos observar en el mundo, y una teoría es nuestra mejor explicación para ello. Del mismo modo que la certeza de la gravedad es que las cosas caen, y que la teoría de la gravedad de Newton trata de explicar este hecho. El que la teoría de la gravedad esté más o menos perfeccionada no afecta al hecho de que las cosas caen. De hecho, la teoría actual de la elución todavía está incompleta, pero es miles de veces mejor de lo que era en los tiempos de Darwin. Aun así, el estado de nuestra teoría de la evolución no afecta al hecho observado de que las especies evolucionan con el tiempo.
La evolución es controvertida. Los propios científicos no se ponen de acuerdo sobre su validez
Los creacionistas se cierran en banda al hecho de que los biólogos evolucionistas tienen teorías encontradas para explicar aspectos menores de la evolución. Desprestigiar la evolución por ello es como descartar el usar ruedas en los coches porque los fabricantes no se ponen de acuerdo en el diseño de la banda de rodadura. Prácticamente ningún científico duda en la actualidad del hecho de la evolución o de la validez de la teoría evolutiva en su totalidad. Los creacionistas a menudo publican listas de científicos que afirman rechazar la evolución. Estas listas probablemente sean verdaderas. En los Estados Unidos la mayoría de la gente es creacionista de un color o de otro. Pero la comunidad científica tiene una opinión muy diferente. La mayoría de las encuestas muestran que entre un 95 y un 98% de los científicos aceptan la teoría evolutiva.
La evolución no es falsable, por lo que no es ciencia
Uno de los aspectos de la ciencia es que se puede refutar. Si conseguimos ejecutar una prueba basada en una proposición y esa prueba falla, entonces hemos descartado esa proposición. Este es el funcionamiento básico de la ciencia. Algo que no puede someterse a un test y ser descartado, como la existencia de Dios, no puede ser ciencia. Sin embargo los creacionistas no ven este lado del argumento, sólo lo aplican a la evolución. Sin embargo la evolución puede ser fácilmente descartada. El biólogo evolucionista JBS Haldane hizo famosa la broma que contaba, afirmando que cuando se encuentre un fósil de conejo de la edad Precámbrica, la evolución se descartaría.
La evolución es en sí misma una religión
Este argumento ha ganado en popularidad en los últimos años, en los que los creacionistas han apuntalado sus posiciones decorándolas con palabras que suenen a científico, como es el caso del diseño inteligente. Tratan de convencernos de que su posición tiene fundamento científico, y cambian las tornas llamando religión a la evolución y se mofan de los que adoran a Darwin como a su profeta. Este argumento solo es válido para ser usado en personas que conocen poco o nada la historia de Darwin. La religión se fundamenta en el hecho de la adoración a un ser superior y divino, y no hay nada de eso en la teoría evolutiva ni existe una iglesia evolucionista.
La evolución no puede ser observada
Parte de lo que se necesita para validar una teoría es probarla y observar los resultados. Aunque hay fenómenos evolutivos que pueden ser directamente observados como algunos experimentos con moscas de la fruta, la mayoría de las cosas que explica la evolución han ocurrido en períodos de millones de años. Evidentemente, nadie tiene tanta paciencia como para observar la evolución. Esto es cierto. Pero aquí se malinterpreta en que consiste la observación. Hay muchas observaciones en la ciencia en las que se tiene que usar la evidencia de un evento para suplir la observación directa del hecho. Ciertas reacciones químicas, la física de partículas, la física teórica, son ejemplos de campos de la ciencia en los que se recurre a este tipo de observaciones. La teoría de la evolución se desarrolló originalmente para explicar la evidencia obtenida de la observación de los registros fósiles.
No existen fósiles de tránsito
Si el antecesor del caballo moderno Miohippus evolucionó de su antecesor Mesohippus, entonces seguramente existirán fósiles de tránsito entre ambas especies, que muestren características comunes, o quizá una especie intermedia. He tomado el ejemplo del caballo, porque esa rama evolutiva está extraordinariamente bien documentada. Los creacionistas afirman que no existen estos fósiles de tránsito, pero sí que existen, y en abundancia. Al afirmar algo así, o se está mintiendo intencionadamente, o bien el que lo hace se niega a documentarse. Las personas legas no tienen más que visitar la wikipedia para encontrar infinidad de fósiles de tránsito.
Sin embargo, el registro de fósiles es lo suficientemente inmenso como para que haya huecos entre estados evolutivos de las especies. Estas ausencias son utilizadas por los creacionistas para proclamar que no existen fósiles de tránsito y que la teoría evolutiva es una falacia.
La evolución viola la segunda ley de la termodinámica
La segunda ley de la termodinámica afirma que la cantidad de entropía de cualquier sistema aislado termodinámicamente tiende a incrementarse con el tiempo. De una manera burda, se puede explicar esta ley con un ejemplo. Si ponemos un vaso de agua caliente en una habitación, la energía calorífica del agua de ese vaso se disipará en la habitación hasta que se iguale la temperatura con el ambiente, pero esa energía liberada es imposible de enviarla de vuelta al vaso.
Los creacionistas afirman que si un organismo se hubiese formado por evolución, esto conllevaría un descenso de entropía. Orden a partir del desorden. Afirman que esto es imposible sin intervención divina. Pero los organismos no son sistemas aislados. Al intercambiar energía con otros elementos del entorno la segunda ley de la termodinámica no es relevante. Innumerables procesos naturales y artificiales producen orden a partir del desorden en sistemas abiertos usando energía y materia externa.
La evolución no puede crear estructuras complejas con complejidad irreductible
Este argumento fue popularizado por Michael Behe, un bioquímico evangelista, que acuñó el término complejidad irreductible. Tomemos una estructura compleja como lo es un globo ocular, y eliminemos una parte de él para simular una evolución inversa, y comprobaremos que la estructura deja de funcionar. Como consecuencia, un globo ocular no puede haber evolucionado por selección natural, ya que esa estructura sin una de sus partes no funciona y no aporta ninguna ventaja evolutiva. El concepto parece tener sentido, pero está fundamentado en un tremendo error de concepto. El mundo animal está lleno de tipos de estructuras para posibilitar la visión. Algunas estructuras son más complejas y otras más simples, todas con complejidad irreductible y todas son susceptibles de mejorar evolutivamente.
Es muy improbable que formas complejas de vida evolucionen por el cambio
¿Es posible que un tornado pase por un basurero y monte por azar un 747? El mismo argumento fue usado hace siglos por William Paley, solo que él utilizó el símil de un reloj de bolsillo. Un dispositivo así tuvo que ser creado por alguien, y no ser el fruto del azar. Esta afirmación es resultado de la ignorancia del extraordinario poder de la evolución desde estructuras sencilla a complejas. Una vez que se comprenden las mutaciones generacionales y la selección natural, y de cómo estructuras con complejidad irreductible evolucionan, no hay nada implausible en la teoría evolutiva. El diseño bottom-up (de lo sencillo a lo complejo) no es sólo probable, es inevitable, y casi siempre produce mejores diseños de los que un diseñador inteligente podría crear.
La evolución no puede crear nueva información
Según este argumento, la nueva información requerida para crear nuevas especies no puede originarse espontáneamente. Esta información puede provenir solo de un creador inteligente. Esta afirmación se cae muy pronto, porque de hecho una mutación es una generación de nueva información. No toda la información es buena. La mayoría no sirve para nada. Es lo que se denomina deriva genética. Pero ocasionalmente, una de esas mutaciones le aporta un beneficio al organismo que ha mutado. Este beneficio es inmediatamente absorbido por la especie y evolutivamente propagado.
La evolución no explica algunos aspectos de la vida o la cultura
Dicho de otro modo. La teoría evolutiva no lo explica todo, por lo tanto es completamente falsa. Los biólogos evolucionistas son los primeros en reconocer que hay aspectos de la vida que todavía tenemos que comprender. Eso no nos lleva a que todo lo que hayamos aprendido sea falso. Hay creacionistas que hacen referencia a cosas que no tienen nada que ver con el origen de la vida y la especialización, como por ejemplo el Big Bang, o la edad de la Tierra, y que como la teoría evolutiva no explica estos aspectos es falsa. Las teorías solo pueden explicar los fenómenos observados que se intentan explicar, pero no pueden utilizarse para unos fines para los que no fueron concebidas
Video interesante.
http://www.lamentiraestaahifuera.com/2011/05/05/evolucin-ciega-o-diseo-inteligente/
Comentarios
¿Diseño inteligente?
Durante la administración del ex presidente de los Estados Unidos George Bush, tuvo su auge un movimiento a favor de que en la escuela pública norteamericana se enseñe el "diseño inteligente" como alternativa a la Teoría de la Evolución. Se trata, sencillamente, de una variedad aggiornada de creacionismo. Los "diseñistas" afirman que muchos aspectos de la naturaleza -la mente, por ejemplo- son demasiado complejos como para haber surgido por selección natural, y por lo tanto han de haber sido diseñados por una inteligencia superior. Pero caen en una vieja trampa recursiva. Cualquier clase de creacionismo termina en el mismo absurdo: si para crear lo complejo hace falta un diseñador inteligente… quién diseñó a este.
Por otro lado, la naturaleza se nos presenta como chapucera, imperfecta y muy distante de ser diseñada… y menos que menos inteligentemente. La cantidad de “errores de diseño” del cuerpo humano, por ejemplo, hablan por sí solos: un diseñador con sólo ser mediocre no habría puesto cinco apéndices inútiles y ridículos en el pie, o errado el tamaño de las mandíbulas (a menos que tuviese un contubernio con los dentistas extractores de muelas del juicio), o colocado una unión entre el tubo esofágico y el faríngeo. No se atragante, pero errores de diseño de ese tipo, y mucho más groseros aún, tenemos por centenares. Por el contrario, cualquier “error de diseño” es fácilmente explicable a través de la historia evolutiva de las especies cuyas leyes nos fueron reveladas por Charles Darwin hace 150 años.
No hace mucho los aggiornados creacionistas han intentado instalar el debate en la Argentina disfrazándolo de debate científico. Eso es pura basura. En una nota aparecida en el diario de mayor tirada un catedrático afirma que “el darwinismo se encuentra doblemente jaqueado por teorías alternativas, como las lideradas por L. Margulis o S. Kauffman, y por los difíciles desafíos matemáticos de la Doctrina del Diseño Inteligente”.
Ambas cosas son mentiras. Tanto Lynn Margulis como Stuart Kauffman son científicos evolucionistas renombrados que con su trabajo intentan llevar las leyes de la evolución hasta sus últimas consecuencias explorando los inicios de la vida. Nada de lo que hacen jaquea al darwinismo sino que, por el contrario, lo potencia y utiliza en campos difíciles de explorar.
Los desafíos matemáticos no son tales. Fred Hoyle, astrónomo inglés, popularizó en 1983 con su libro El universo inteligente, la falacia de que pretender que la vida se haya originado por azar tenía una probabilidad menor que la de que una tormenta de viento juntase las piezas metálicas necesarias para ensamblar un Boeing 747. Además hizo el cálculo de probabilidad que resultó ser menor de 100 cuatrillones de partes de 1 (10-50), o sea, algo mucho más difícil que un milagro. Estos cálculos lo único que revelan es la ignorancia sobre las leyes de la evolución, que no opera sobre la nada (partes de fierros dispersos en el suelo) sino sobre estados anteriores inmediatos, que ya poseen alta complejidad o, al menos, una complejidad parecida al estado posterior.
La teoría de Darwin está corroborada en forma absoluta, posee innumerables aplicaciones –como por ejemplo en la medicina– y negarla o ponerla en tela de juicio tiene una altura intelectual equivalente a postular una Tierra plana
http://neuro.qi.fcen.uba.ar/ricuti/Lecciones_del_maestro_ciruela/ddi.html
Saludos
Carolina Martínez Pulido
URL: http://www.ull.es/gabprensa/rull/Rull28/9%20difusion%20ciencia.htm
(Artículo publicado originalmente en el nº 28 de la revista RULL)
En esta era de la biología molecular, en la que técnicas como la manipulación genética de animales y plantas o la clonación se han convertido en objeto de acaloradas discusiones, no sólo entre la comunidad científica sino en la sociedad en general, difícilmente podríamos estar más alejados de una interpretación literal de la Biblia, ni siquiera de su lectura entre líneas, para interpretar el mundo vivo. Sin embargo, sectores poderosos de los Estados Unidos están propiciando el renacer de ideologías como el diseño inteligente o la ciencia de la creación, que no son otra cosa que un disfraz más o menos disimulado de un antiguo fundamentalismo religioso llamado creacionismo.
Creacionismo significa, pese a sus múltiples matices, asumir que los primeros capítulos del Génesis son una verdad literal que permite interpretar la historia del universo y la historia de la vida, incluyendo por supuesto a los seres humanos, como actos independientes de creación divina. Según el diseño inteligente, la versión más moderna de esta doctrina, la vida en la Tierra es demasiado compleja como para haberse desarrollado sin la intervención de una inteligencia superior.
Su principal enemigo, blanco destacado de todos sus ataques, es la teoría de la evolución postulada por Charles Darwin en su obra El origen de las especies, publicada por primera vez en 1859. Básicamente, la conocida teoría sostiene que todos los organismos, vivos o extintos, son producto de un proceso natural de desarrollo a partir de unas pocas formas iniciales y, finalmente, de la materia inorgánica. Dada la decidida vocación de la teoría darwiniana por interpretar racionalmente la enorme diversidad del mundo vivo, sin recurrir a ninguna fuerza mágica o sobrenatural, desde el primer momento los creacionistas se opusieron a ella con gran vehemencia. La evolución, sin embargo, no es solamente una teoría, sino un hecho suficientemente demostrado en la naturaleza y en el laboratorio. En realidad, la gran mayoría de expertos e instituciones rechazan hoy el creacionismo o el diseño inteligente por su falta de rigor y califican todas sus versiones de pseudociencia.
El creacionismo es una pseudociencia porque se fundamenta en un sistema de creencias dogmático, cerrado y basado en la fe, siendo su recurso definitivo la Biblia. Mientras que la ciencia es un sistema abierto respaldado por la observación y la investigación, y tiene como recurso definitivo la evidencia experimental. Ahora bien, aunque los datos científicos disponibles en la actualidad han probado con creces el hecho evolutivo, ello no impide que se sigan discutiendo algunos detalles de su mecanismo. Ciertamente, todavía queda mucho por explicar acerca de la evolución biológica, pero así es la ciencia. Ninguna disciplina científica tiene todas las respuestas.
No obstante, aunque científicamente el creacionismo carece de valor, no hay que infravalorar su poder social y político. Conviene recordar que religión y política son fieles aliados a la hora de estimular el fundamentalismo religioso; así, a medida que nos adentramos en el nuevo milenio vemos crecer las presiones para introducir ideas no evolutivas en los programas educativos de los Estados Unidos. Y lo más alarmante es que se trata de una práctica que ya se ha exportado con algún éxito a otros países, especialmente a Latinoamérica, África y también a Europa.
Resulta por tanto muy alentador comprobar que, en el mismo año en que George Bush y el Papa Benedicto XVI han mostrado su encono contra la ciencia en general y la teoría de la evolución en particular, la acreditada revista Science decidió que el adelanto científico más destacado de 2005 ha sido la confirmación de la teoría elaborada por Charles Darwin. Esta decisión se apoya en gran medida en un trabajo de investigación clave para los estudios evolutivos: el genoma del chimpancé. Los resultados han mostrado que tal genoma se diferencia sólo en el 1% del nuestro, con lo que las técnicas más recientes de la biología molecular no han hecho sino confirmar la vieja idea de Darwin: esos grandes simios son nuestros parientes más próximos. Y además, el equipo editor de Science ha constatado que "la evolución en acción" es el área investigadora que mayor impacto ha tenido durante 2005, pues su inmenso volumen de descubrimientos evidencia, una vez más, que la evolución subyace a toda la biología.
Carolina Martínez Pulido, es Profesora Titular del Departamento de Biología Vegetal de la Universidad de La Laguna
Hay paises que se nos escapan las noticias:)
Rumanía elimina la teoría de la evolución del currículo escolar.
http://www.iheu.org/romania-removes-theory-of-evolution-from-school-curriculum
También han prohibido a Camus y Nietzche, entre otros.
¿Vamos en retroceso? Cada vez nos parecemos más a los EEUU
Saludos Cordiales
FRAUDE se define como “engaño, inexactitud consciente, abuso de confianza”. (Diccionario enciclopédico Espasa*1.) Es un “engaño hecho con malicia, con el cual alguien perjudica a otro y se beneficia a sí mismo”. (Diccionario del uso del español, de María Moliner.)
“LA EVOLUCIÓN es un hecho.” Esta es la clásica confesión de fe que garantiza a la comunidad científica que usted profesa las creencias ortodoxas. Y con frecuencia se añade la siguiente afirmación para que goce de la aceptación pública: “Se ha probado tantas veces, que ya no*hace falta repetir la prueba”. Muy cómodo, especialmente si tenemos en cuenta que el evolucionista no*dispone de ninguna prueba que repetir. Sin embargo, la declaración “la evolución es un hecho” se ha emitido una y otra vez durante años, como si se tratase de una cantinela mística.
El pasado mes de abril, en una reseña de libros recién publicados que apareció en la revista The New York Times Book Review, el biólogo Richard Dawkins escribió: “Aquí se trata el hecho de la evolución en sí, un hecho que está probado absolutamente fuera de toda duda razonable”. Entonces dijo que considerar la creación “en las clases de biología es tan irrazonable como pedir que se dedique la misma cantidad de tiempo en las clases de astronomía a la teoría de que la Tierra es plana. O, como alguien dijo, también se podría reclamar la misma cantidad de tiempo para considerar en las clases de educación sexual la teoría de la cigüeña. Se puede decir sin temor a equivocarse que si uno encuentra a alguien que dice no*creer en la evolución, esa persona es ignorante, estúpida o loca (o malvada, pero preferiría no*pensar en eso)”.
Stephen Jay Gould escribió un artículo sobre la evolución en la revista científica Discover de enero de 1987. En su afán por recalcar bien la idea, declaró un total de ¡doce veces! —en un artículo de cinco páginas— que la evolución es un hecho. Veámoslas una por una:
Darwin dedicó la mayor parte de su vida a “establecer que la evolución es un hecho”. “La realidad de la evolución está tan bien demostrada como cualquier otra cosa en la ciencia (es tan segura como que la Tierra gira alrededor del Sol).” Para cuando Darwin murió, “casi toda persona pensadora había llegado a aceptar la evolución como un hecho”. Gould se refirió a ella como “hecho seguro” y “el hecho del transformismo”. “La evolución también es un hecho de la naturaleza.” “La evolución está tan bien demostrada como cualquier otro hecho científico.” “Nuestra confianza en que la evolución es un hecho se apoya en abundantes datos.” Él habla de que los biólogos concuerdan “en que la evolución es un hecho”. “A los teólogos no*les preocupa que la evolución sea un hecho.” “Conozco a centenares de científicos que están convencidos de que la evolución es un hecho.”
Y por último, en cierta parte del artículo, Gould dijo: “No quiero sonar como un dogmático vociferante que grita ‘defiendan la bandera, muchachos’, pero los biólogos han llegado a un consenso*[...] en cuanto a que la evolución es un hecho”. Pero, ¿acaso no*suena eso realmente “como un dogmático vociferante que grita ‘defiendan la bandera, muchachos’”?
El biólogo molecular Michael Denton se refirió a esta verbosidad gratuita respecto a que la evolución sea un hecho y descartó la idea con estas palabras: “Por supuesto, tales afirmaciones son francamente absurdas”. Es mucho más que absurdo, es un fraude. Una inexactitud consciente, un abuso de confianza y un engaño hecho con malicia con el que se perjudica a otros. La prensa, la radio, los programas de televisión sobre la naturaleza y la ciencia, los libros de texto escolares para niños de enseñanza primaria, todos estos son medios a través de los cuales se inculca en la gente la misma letanía de que la evolución es un hecho. Sin embargo, recientemente, The New York Times (10 de enero de 1989) informó que la Consejería de Educación del estado de California ha aprobado una nueva normativa sobre libros de texto que al parecer resta valor a la enseñanza de la evolución como hecho científico.
Los evolucionistas copian las tácticas de los sacerdotes principales y los fariseos de los días de Jesús. Cuando los oficiales que habían sido enviados a arrestar a Jesús volvieron sin él, los fariseos les dijeron: “‘¿Por qué no*lo trajeron?’. Los oficiales respondieron: ‘Jamás ha hablado [otro] hombre así’. A su vez, los fariseos contestaron: ‘Ustedes no*se han dejado extraviar también, ¿verdad? Ni uno de los gobernantes o de los fariseos ha puesto fe en él, ¿verdad? Pero esta muchedumbre que no*conoce la Ley son unos malditos’”. (Juan 7:45-49.) La autoridad ejerce tiranía al afirmar lo siguiente: “Ninguna persona importante ni educada acepta a Jesús como el Mesías. Únicamente lo aceptan los estúpidos malditos”.
Los evolucionistas de hoy día utilizan el mismo razonamiento que los fariseos. Es como si dijeran: “Crean lo que nosotros creemos. Todos los científicos competentes y todas las personas inteligentes creen en la evolución. Los únicos que no*creen en ella son los que no*tienen estudios y los ignorantes”. Grandes cantidades de personas entran a raudales en los dominios evolucionistas debido a esta intimidación y coacción intelectual. Ignoran por completo los puntos débiles y las inexactitudes de la teoría evolutiva y sus especulaciones erróneas e imposibilidades que se presentan como hipótesis, como la de que la vida se originó de sustancias químicas inanimadas. De modo que son arrastrados por las frases que recitan una y otra vez los que hacen propaganda en favor de la evolución. La teoría se convierte en dogma, sus predicadores se hacen arrogantes y a los que disienten se les menosprecia. Las tácticas funcionan. Funcionaron en los días de Jesús y funcionan hoy en día.
Esta frase propagandística de cinco palabras —“la evolución es un hecho”— es breve y se repite persistentemente con gran gratuidad (hasta doce veces en un artículo corto). Puede calificarse de propaganda eficaz con la que se lava el cerebro de*la gente y que con la reiteración llega a convertirse en un lema. Recuérdese que los lemas que se repiten en todas partes pronto se graban en la mente y se sueltan por la boca sin haberse analizado demasiado con un ojo crítico y escéptico. Cuando una teoría se ampara en un lema que alcanza amplia aceptación, ya no*necesita demostrarse y se menosprecia a cualquiera que disiente de ella. Además, si los que discrepan pueden refutar de manera racional la validez del lema, se les considera personas sumamente irritantes y se les responde con el único recurso que les queda: la burla.
Los evolucionistas que se especializan en la gran mentira de que “la evolución es un hecho” también siguen el ejemplo de Hitler, pues en su libro él dijo lo siguiente respecto a las masas que controlaba: “Con su mente primitiva y simple, más fácilmente caerán víctimas a una gran mentira que a una pequeña, pues aunque ellos mismos también mienten a veces en cosas pequeñas, lo cierto es que se sentirían demasiado avergonzados de mentiras demasiado grandes”. Un popular refrán español dice: “Tanto lo dijo el embustero, que salió verdadero”. Los evolucionistas cuentan tantas veces el mismo embuste, que han conseguido que millones de personas lo crean verdadero.
La mentira de la evolución también puede calificarse de fraude, pues le aplica la definición de “engaño, inexactitud consciente, abuso de confianza”, un “engaño hecho con malicia, con el cual alguien perjudica a otro”. Al enseñar que los antepasados del hombre son animales —el primero de ellos un microbio y el último un simio—, los evolucionistas han ‘cambiado la verdad de Dios por la mentira’. Mediante esta mentira, están perjudicando a muchos, pues les inducen a perder su fe en Dios como su Creador. (Romanos 1:25.)
Este fraude hace muchísimo daño. Sus víctimas se sienten eximidas de las leyes del Creador, y se ponen a dictar sus propias leyes: “No existe el bien o el mal. Satisface todos los deseos carnales que tengas. Haz lo que te venga en gana. No*hay por qué tener remordimientos”. Como consecuencia, se sumen en un auténtico y desenfrenado derrumbe moral. Alejados de su Creador y de los valores verdaderos de la Biblia, quedan empobrecidos en sentido espiritual y terminan “como animales irracionales nacidos naturalmente para ser atrapados y destruidos”. (2*Pedro 2:12.)
[Nota a pie de página]
Véase el capítulo 4 del libro La vida... ¿cómo se presentó aquí? ¿Por evolución, o por creación?, publicado por la Sociedad Watchtower Bible and Tract de Nueva York, Inc.
“La propaganda no*tendrá éxito a menos que se dé suma y continua atención a un principio fundamental: debe concretarse a muy pocos puntos y repetirlos sin cesar. La persistencia es de nuevo en este caso, como en*muchas otras cosas de este mundo, la primera y más importante clave del éxito.*[...] Las masas*[...] únicamente recordarán aquellas ideas más sencillas que se repitan mil*veces. Cualquier variación en la propaganda jamás debe alterar el sentido de esta, sino que desde el principio hasta el fin debe significar siempre lo mismo. El lema puede considerarse*desde puntos de vista diferentes,*pero es esencial que toda exposición entrañe invariablemente la misma*fórmula.” (Mein Kampf [Mi lucha], de Adolf Hitler.)
El sueño de los evolucionistas era descubrir una primera célula viviente de tremenda simplicidad. La biología molecular ha convertido su sueño en una pesadilla. Michael Denton, especialista en biología molecular, dio su toque de muerte:
“La biología molecular ha mostrado que hasta los más sencillos de todos los sistemas vivientes en la Tierra hoy, las células bacterianas, son objetos tremendamente complejos. Aunque las células bacterianas más diminutas son increíblemente pequeñas, y pesan menos de 10−12g, cada una es en realidad una verdadera fábrica microminiaturizada que contiene miles de piezas exquisitamente diseñadas de intrincada maquinaria molecular, compuesta en total de cien mil millones de átomos, mucho más complicada que cualquier máquina construida por el hombre y absolutamente sin paralelo en el mundo inanimado.
”La biología molecular también ha mostrado que el diseño básico del sistema celular es esencialmente el mismo en todos los sistemas vivientes de la Tierra, desde las bacterias hasta los mamíferos. En todos los organismos los papeles que desempeñan el ADN, el ARNm y la proteína son idénticos. El significado del código genético es también virtualmente idéntico en todas las células. El tamaño, la estructura y el diseño de los componentes de la maquinaria sintética proteínica es casi igual en todas las células. En términos de su diseño bioquímico básico, pues, ningún sistema viviente puede ser considerado como primitivo o ancestral respecto a cualquier otro sistema, y no hay ni el más leve indicio empírico de una secuencia evolucionista entre todas las células increíblemente diversas en la Tierra”14.
No sorprende, pues, que Harold Morowitz, un físico de la Universidad Yale, haya calculado que las probabilidades de obtener la bacteria viva más sencilla mediante cambios al azar es de*1 sobre*1 seguido por 100.000.000.000*de ceros. “Este número es tan grande —dijo Shapiro— que para escribirlo en forma convencional necesitaríamos varios centenares de miles de libros en blanco.” Presenta la acusación de que los científicos que han abrazado la evolución química de la vida pasan por alto la evidencia aumentante y “han optado por aceptarla como verdad que no puede ser cuestionada, consagrándola así como mitología”15.
Una científica que se especializa en biología celular dice que hace millones de años “una sola célula podía hacer armas, conseguir alimento, digerirlo, librarse de sus desechos, moverse de un lado a otro, construir casas y participar en actividad sexual directa o rara. Estas criaturas todavía existen. Los protistas —organismos completos y enteros, pero compuestos de una sola célula que tiene muchos talentos, pero sin tejidos, ni órganos, ni corazón, ni mente— realmente tienen todo lo que nosotros tenemos”. Habla de una sola célula que hierve con “los centenares de miles de reacciones químicas simultáneas que son la vida”16.
Hay un increíble laberinto de tráfico químico dentro de una célula microscópica, ¡y sin embargo nunca hay embotellamiento del tráfico! Obviamente esto exige que haya un Diseñador Magistral de inteligencia suprema. La información codificada en un puntito de ADN que pesa “menos de unos miles de millonésimas de gramo” es suficiente “para dar las especificaciones para un organismo tan complejo como el hombre”17. Hasta la información contenida en una sola célula “si se escribiera, llenaría mil libros de 600*páginas”18. ¡Cuán asombroso! Una inteligencia de grandeza incomprensible para nosotros es una necesidad absoluta para el principio de la vida en la Tierra.
Mi conclusión, después de todo esto, es: Sin la atmósfera debida, no habría sopa orgánica. Sin la sopa orgánica, no habría aminoácidos. Sin aminoácidos, no habría proteínas. Sin proteínas, no habría nucleótidos. Sin nucleótidos, no habría ADN. Sin ADN, no habría ninguna célula que se reprodujera. Sin una membrana para recubrirla, no habría célula viviente. Y sin diseño y dirección inteligentes, no habría vida en la Tierra.
Pero los científicos han rendido un gran servicio a los que creen que el universo fue creado. Sus descubrimientos acerca de la vida refuerzan en gran manera mi fe en la creación, y ahora leo con aprecio más profundo Romanos 1:20, 21,*28: “Lo invisible de Dios, desde la creación del mundo se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables*[...] se ofuscaron en vanos razonamientos y su insensato corazón se entenebreció*[...] Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Dios, entrególos Dios a su mente réproba, para que hicieran lo que no conviene”. (Biblia de Jerusalén.)
Resulta interesante leer los distintos puntos y argumentos que cada uno esgrime.
De cualquier manera no creo que aporte realmente nada lo siguiente:
"Los evolucionistas que se especializan en la gran mentira de que “la evolución es un hecho” también siguen el ejemplo de Hitler, pues en su libro él dijo lo siguiente respecto a las masas que controlaba: “Con su mente primitiva y simple, más fácilmente caerán víctimas a una gran mentira que a una pequeña, pues aunque ellos mismos también mienten a veces en cosas pequeñas, lo cierto es que se sentirían demasiado avergonzados de mentiras demasiado grandes”.
Se pretende establecer una relacion ahi...
Luego
"Este fraude hace muchísimo daño. Sus víctimas se sienten eximidas de las leyes del Creador, y se ponen a dictar sus propias leyes: “No existe el bien o el mal. Satisface todos los deseos carnales que tengas. Haz lo que te venga en gana. No*hay por qué tener remordimientos”. Como consecuencia, se sumen en un auténtico y desenfrenado derrumbe moral".
Nos indica en ese parrafo que las "victimas" llegan a un desenfrenado derrumbe moral, y habla de "sus propias leyes" es decir individuales, sociales?.
En el tramo final, ya citando a Hitler hace ver como si tal cita, es decir, la intencion de la misma, su idea, fuera invencion del citado y no un concepto que tiene tantos años sobre la tierra como el hombre mismo.
Utiliza a Hitler en funcion de mostrarnos la cara del mal, no niego eso, pero esa "cara del mal" tuvo muchos mas rostros de los que utiliza con el simple fin de realizar asociaciones para "cargar" al adversario con la "maldad" del otro, y utilizo el termino (maldad) con el peso que realmente tiene, no con el desabrido que actualmente utilizamos.
A mi gusto sus argumentos que pueden resultar validos pierden peso, los ensucia de manera innecesaria adosandole justamente la mugre o aquello que considero que lo es.
Al tipo de argumento que hace gacecu ¿cómo se le llama?... ¿"sofisma patético"?
Muy cierto. Y en eso están basadas "todas las religiones del mundo", todas las pseudociencias, movimientos New Age, chamanes, brujos y demás "caterva".
Obviamente no meto a los creyentes en el mismo saco.
No es fe. Fe es la religión, el Diseño Inteligente y todo lo que he mencionado anteriormente, fe y superchería.
No es fe por que está probado. Lo que dices de que no hace falta repetir la prueba es una falacia ¿Qué prueba? La evolución se está probando diariamente, no es una prueba que se hizo una vez y no se quiera volver a repetir. Es algo que se demuestra diariamente, que se puede comprobar en laboratorio (como de hecho se ha hecho y se hace). Está ahí, para todo el que quiera estudiarla la estudie y la compruebe.
¿Dónde puedo probar la existencia de Dios y dioses, las tonterías de la New Age y demás supercherías?
La Ciencia tiene las puertas abiertas SIEMPRE, para que todos ustedes, prueben lo que afirman y así poder hacerlo ley científica. Pruébame la existencia de Dios, pruébaselo a la Ciencia y, será una Ley. La ciencia no cierra puertas, las abre. Los que defendéis las pseudociencias si cerráis puertas y sois herméticos ¡Pruebas! Las pruebas hablan.
La evolución no es fe, estudia si estás interesado y, compruébalo por ti mismo.
El conocimiento se basa en PRUEBAS no en CREENCIAS, por eso es normal, lógico y de sentido común que, la comunidad educativa solo admita en sus estudios cuestiones que se puedan probar y no cuestiones que solo afectan a las creencias. Para esto hay estudios de historia y otros medios que no son científicos pero que se basan en la razón.
Para las comparaciones que haces con Jesucristo, etc, no tengo comentarios, no por no poder refutarte, es que se me hace vano.
Y lo del diseño es inteligente, pues igual de vano.
¿Qué sugiere el diseño inteligente? ¿Venimos de Dios, de extraterrestres, de un Super que nos creo? ¡Pruebas!
Si el Diseño Inteligente es un día capaz de probar rigurosamente lo que dice, será admitido en la comunidad científica. Pero es lógico no mezclar Churras con Meninas.
Obviamente siempre recurrirá a la excusa de que, cómo va a probar si hay un ser superior creador si este no se manifiesta porque de qué otra manera lo puede probar. Cuando ese Super, se manifieste, quizá en el fin de los tiempos, gozarán de credibilidad por la comunidad científica y los que preferimos el uso de la razón frente a las creencias.
Saludos cordiales
Pda: Siempre, por supuesto, con todos mis respetos hacia todos los creyente de todas las confesiones. Aunque creo que exigir pruebas no es una falta de respeto.
Y disculpen por tanta repetición de la palabra PRUEBA y derivadas
-Católicos (Tomistas):
http://www.philosophica.info/voces/evolucion/Evolucion.html
http://www.philosophica.info/voces/diseno_inteligente/Diseno_inteligente.html
-Materialismo filosófico (Gustavo Bueno):
http://www.nodulo.org/ec/2002/n004p21.htm
-Materialistas "habituales" (fisicalistas, monistas...):
http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/index.html
http://www.bibliotheka.org/?/buscar/~Dawkins%20Richard%20-/
Quien pueda que opte por lo más verosímil; yo suspendo el juicio casi a lo Pirrón
Los individuos son seleccionados.
Las poblaciones evolucionan."
C. Colby
Alguien en el foro (¿fuiste tú, Wooded?;)), hace mucho tiempo publicó con gran paciencia, la Introducción a la Biología Evolutiva de Chris Colby, texto que me apasionó y que tuve el cuidado de guardar. Aquí cito parte del final...
"El creacionismo científico es 100% embuste.
Los llamados "científicos" creacionistas no basan sus objeciones en razonamientos científicos o en datos. Sus ideas están basadas en dogmas religiosos, y su acercamiento es simplemente para atacar la evolución.
El tipo de argumentos que usan caen en diversas categorías: distorsión de principios científicos (el argumento de la segunda ley de la termodinámica), versiones de "hombre de paja" de la evolución (el argumento de "demasiado improbable para que evolucione por azar"), selección deshonesta de datos (el argumento de la disminución de la velocidad de la luz), apelar a las emociones o el pensamiento que recurre al deseo ("Yo no quiero estar emparentado con un simio") o apelar a la incredulidad de las personas ("Yo no veo como esto podría haber evolucionado"), citar deshonestamente a científicos sacándolos de contexto (Los comentarios de Darwin sobre la evolución del ojo) y simplemente fabricando datos para sostener sus argumentos (Las proteínas del sapo de Gish).
Más importante aún, los científicos creacionistas no tienen una teoría comprobable con la cual reemplazar la evolución. Aún si la evolución resultase estar errada, esta podría reemplazarse por otra teoría científica. Los creacionistas no conducen experimentos científicos, no solicitan publicación en journals científicos con comité de revisión. La mayoría de sus logros consisten en "predicar al populacho".
La ciencia está basada en una mirada abierta y honesta de los datos. La mayoría del creacionismo está construido sobre técnicas deshonestas de debate defendiendo casos que los datos no sustentan. La ciencia pertenece a las clases de ciencia. La evolución es ciencia, el creacionismo no. Así de simple."
Para quien le interesase aquí está el vínculo con el texto completo, del cual he citado parte del capítulo 10:
http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/bioevo.html
(La misma página propuesta por Senequista)
Apasionante, sólo con leer el índice:
1. ¿Qué es evolución?
2. Errores comunes sobre la evolución.
3. Variación genética.
3.1. Evolución dentro de un linaje.
3.2. Mecanismos que disminuyen la variación genética.
3.2.1. Selección Natural.
3.2.2. Errores comunes sobre la selección.
3.2.3. Selección Sexual.
3.2.4. Deriva Genética.
3.3. Mecanismos que incrementan la variación genética.
3.3.1. Mutación.
3.3.2. El destino de los Alelos mutantes.
3.3.3. Alelos neutrales.
3.3.4. Alelos deletéreos.
3.3.5. Alelos beneficiosos.
3.3.6. Recombinación.
3.3.7. Flujo genético.
3.4. Visión general de la evolución dentro de un linaje.
4. El desarrollo de la Teoría Evolutiva.
4.1. Incorporando la genética a la teoría evolutiva.
5. Evolución entre linajes.
5.1. Los patrones de la macroevolución.
5.2. Evidencia de la descendencia común y la Macroevolución.
6. Los mecanismos de la macroevolución.
6.1. Especiación. Aumento de la diversidad biológica.
6.2. Modos de especiación.
6.3. Especiaciones observadas.
7. Extinción - Disminución de la diversidad biológica.
7.1. Extinción ordinaria.
7.2. Extinciones en masa.
8. Equilibrio Puntuado.
9. Posición científica de la Evolución y sus críticos.
10. La importancia de la Evolución en Biología.
Gracias a todos los que habéis aportado información convincente sobre la evolución.Hay suficientes argumentos científicos para quien quiera entender.
Creer en la evolución es científico y por tanto objetivo. Creer en el creacionismo es una cuestión de fe, por tanto subjetiva, generalmente inducida por las religiones.
Saludos a todos.
Creo que no hay debate, Sinrima (y esto es creencia). Me parece que esta persona solo ha entrado con ganas de desahogarse, simplemente. El "Diseño inteligente", es el nuevo disfraz del creacionismo.
Aparte, hoy día, ya no es cuestión de creer en la Evolución, es que quien quiera estudiarla, puede ir y comprobarlo. La evolución se puede ver en laboratorio.
¿Dónde puedo ir a ver las pruebas del "Diseño Inteligente", de la creación por dioses? Por formular teorías, podemos incluso realizar una teoría o una hipótesis sobre que el hombre voló en tiempos pasados.
Laboratorio, un ejemplo.
http://www.pnas.org/content/early/2012/01/10/1115323109.abstract?sid=96b522d0-0c11-48a3-bb40-73810cfe19a3
http://www.diariodeleon.es/noticias/ciencia/probada-una-hipotesis-fundamental-de-teoria-de-evolucion-de-las-especies_342062.html
http://francisthemulenews.wordpress.com/2009/03/07/15-demostraciones-indiscutibles-de-la-teoria-de-la-evolucion-de-darwin/
Saludos cordiales
Pero hay un párrafo por ahí que me llamó la atención:
Por otro lado, la naturaleza se nos presenta como chapucera, imperfecta y muy distante de ser diseñada… y menos que menos inteligentemente. La cantidad de “errores de diseño” del cuerpo humano, por ejemplo, hablan por sí solos: un diseñador con sólo ser mediocre no habría puesto cinco apéndices inútiles y ridículos en el pie,
¿Por qué se habla de "errores de diseño"?, no creo que sean tales, ¿por qué creen que a los esclavos les cortaban los dedos gordos de los pies?, pregúntenle a una persona a quien le hayan cortado los dedos de los pies si puede correr fácilmente. Los cinco dedos de los pies no son apéndices inútiles ni ridículos, cumplen muy bien su función en los pies desnudos, que el hombre haya inventado los zapatos no tiene nada que ver con la evolución. De la misma manera que los caballos no han evolucionado hasta tener herraduras, los caballos salvajes se las arreglan de lo más bien sin ellas, no es culpa de la evolución que el hombre los haya hecho moverse sobre suelo duro, ¿es por mal diseño que los caballos destrozan sus pezuñas al correr sobre el cemento?, el hombre no inventó la herradura para "corregir" la evolución, sino para adaptar al caballo a sus necesidades.
Yo creo que el "diseño" del hombre fue lo suficientemente bueno como para que haya logrado sobrevivir a pesar de tener que enfrentarse con otras especies más feroces, más prolíficas o más numerosas. Creo que la especie humana evolucionó bastante bien, con una extraordinaria capacidad de adaptarse a medios tan distintos como el Polo, la selva tropical, el desierto y las montañas, un mal "diseño" no lo hubiera logrado.
Hombre, quizá el articulista se pasó un poco con eso de los cinco. En realidad, tampoco es cierto que cada uno cumpla sus funciones con el pie desnudo. El único básico es el dedo gordo, los demás no tienen función y el meñique desde luego es inservible. Te hablo de pies desnudos. Por eso como tu dices, a los esclavos solo les cortaban el gordo. Es el único que sirve. Los otros son arcaísmos que demuestran la evolución. Ese es el significado del argumento del artículo y de la Teoría de la Evolución. Lo que quiere darnos a entender es que, un "diseño inteligente" hubiera tenido en cuenta estas cosas, mientras que el que esos dedos estén hay es porque en su día cumplieron su función y han quedado como "residuo inservible". Como por ejemplo el apéndice, los músculos erectores del pelo, la coxis, el músculo palmar (el 11 % no cuentan ya con él), las costillas del cuello (que ya solo un 1% de la población mundial cuenta con él), el músculo subclavio (este solo era útil cuando se caminaba a cuatro patas), la muela del juicio, todo esto refuerza la Teoría de la Evolución. El "Diseño Inteligente", se supone que si es inteligente (de un Super o un Creador) debió crear al hombre sin antepasados animales, es decir, creo al hombre tal como somos hoy y, el hombre tal como es hoy está demostrado que usaba calzado (solo por poner el ejemplo que citas). El calzado se ha encontrado en las tumbas de los Neandertales y del Cro-Magnon o el hombre actual. El argumento creo que está bien fundamentado ya que lo que sostiene el creacionismo es que no tenemos antecesores, cada especie es única sin "ancestros" y menos aun sin parientes comunes en otras especies de los que hayamos derivado hasta hoy, Luego somos imperfectos por tener varias cosas que no sirven para nada y si sirvieron (que sirvieron), la teoría evolucionista es cierta y tiene las pruebas.
Saludos cordiales
Ahora, lo que dices de los dedos del pie, me parece, he asumido su defensa, que solo son inútiles para el hombre de la ciudad, ¿has trepado a un árbol con los pies desnudos?, te aseguro que todos, hasta el pequeño, son útiles. También sirven cuando se camina en el barro y al cruzar el lecho pedregoso de un río...
En defensa del apéndice no diré nada, ese sí que es útil solo para que los cirujanos se ganen sus lentejitas...
En cuanto a las creencias, en eso soy tolerante, cada uno puede creer en lo que se le ocurra. Lo que no tolero (en eso soy intolerante) es que quieran imponérmelas.
En todo caso, discutir acerca de la evolución versus creacionismo puede ser tan útil y beneficioso como discutir si los ángeles tienen sexo o si los huevos duros deben cascarse por el extremo más ancho o por el más delgado, pero reconozco que puede ser llegar a ser entretenido hasta que alguien te lance una atalaya por la cabeza...
Puufff... Te aseguro que he hecho más cosas de las que te imaginas con los pies desnudos. Estuvo seis añitos de nada en el ejército:rolleyes:
Una cosa es que tu percibas sensorialmente el meñique y le creas útil y otra bien distinta es que lo sea. Si lo observas bien (inténtalo), haz las pruebas que me dices, trepa descalzo a un árbol, gatea por una soga, corre descalzo, vadea un río o métete en el barro y, te darás cuenta que es un lastre al que te has acostumbrado y que solo lo crees útil porque lo sientes. No estorba, pero no sirve de nada. Es más, intenta apoyarte en él y lo fracturarás. Sirvió cuando era utilizado como garra al igual que lo utilizan los animales, pero eso no lo conoció nuestra especie. No tiene nada que ver con el caminar descalzos. Hecha un vistazo a algún manual de Antropología y verás.
En cuanto a lo del apéndice...tampoco la muela del juicio y todo lo demás que te he dicho y las cosas que no recuerdo así sobre la marcha.
Lo de la tolerancia con los creyentes... Siempre me mostré tolerante y con respeto al creyente., pero como dices, que no me impongan normas absurdas que no pueden ser probadas. Ya fueron obligatorias su estudio aquí en España durante cuarenta años, sin contar todos los siglos atrás.
El debate es productivo siempre que aporten pruebas si al final todo se reduce a la fe, pues como has dicho, es como debatir sobre ángeles.
Saludos cordiales
El que quiera creer, que crea, personalmente yo sigo el lema de los Metodistas, "Pensar y dejar pensar", pero aun no he logrado que me expliquen de donde salieron las especies que no cabían en el Arca ¿o cupieron todas?, además que, no es por nada, pero el patriarca Noé podía haber aprovechado de negarle la entrada a algunas sabandijas que nos siguen incordiando.
La verdad sea dicha, si alguna vez me enredé en una conversación de este tipo con algún fundamentalista todas terminaron en lo mismo, en un cierre total a cualquier tipo de argumento que no sea la interpretación literal de lo escrito quien sabe por quien, cuando y donde.
Charles Darwin enseñó, por ejemplo, que las pequeñas variaciones observadas en la naturaleza indican que cambios mucho mayores —que nadie ha presenciado— también son posibles.17 Según él, ciertas formas de vida primigenia, supuestamente simples, sufrieron una serie de “modificaciones ligerísimas” a lo largo de vastos períodos de tiempo hasta originar los millones de formas vivas que hay en la Tierra.18
Muchos consideran lógico este postulado. Razonan que si en una especie pueden ocurrir variaciones menores, ¿por qué*no*podría la evolución producir modificaciones mayores a lo largo de extensos períodos de tiempo? Pero la realidad es que la teoría evolucionista descansa sobre tres mitos. Veamos.
Mito 1.*Las mutaciones proveen la materia prima para la creación de nuevas especies. La teoría de la macroevolución gira en torno a la idea de que las mutaciones —cambios aleatorios en el código genético de plantas y animales— pueden originar no*solo nuevas especies, sino familias completamente nuevas.19
Realidad. Muchos de los caracteres de las plantas y los animales vienen determinados por las instrucciones del código genético, los planos contenidos en el núcleo de cada célula. Aunque se ha descubierto que las mutaciones pueden producir alteraciones en los descendientes de los seres vivos, ¿generan de verdad especies enteramente nuevas? ¿Qué ha revelado un siglo de investigaciones en el campo de la genética?
A finales de la década de*1930, la comunidad científica abrazó efusivamente una novedosa idea. Si*la selección natural —el proceso por el que las criaturas mejor adaptadas al medio sobreviven y se propagan— podía producir nuevas especies vegetales a partir de mutaciones aleatorias, como se pensaba, seguro que el hombre sería capaz de hacer lo mismo, y de un modo más efectivo, mediante la selección artificial de las mutaciones. “Se desató la euforia entre los biólogos en general y entre los genetistas y criadores en particular”, dice Wolf-Ekkehard Lönnig, científico del Instituto Max Planck para la Investigación de la Reproducción Vegetal en Alemania. ¿Por qué tanta euforia? Lönnig, quien lleva unos treinta años estudiando las mutaciones genéticas en vegetales, explica: “Los investigadores pensaron que había llegado la hora de revolucionar el método tradicional de crianza de plantas y animales. Creyeron que provocando mutaciones y seleccionando las que fueran beneficiosas obtendrían nuevas y mejores variedades”.20 Algunos hasta esperaban*ver surgir especies completamente nuevas.
Gracias a generosos aportes, científicos de Estados Unidos, Asia y Europa pusieron en marcha programas de investigación en los que emplearon métodos que prometían acelerar el proceso evolutivo. ¿Qué resultados arrojaron más de cuatro decenios de intensa labor? “Pese a todo el dinero invertido —afirma el investigador Peter von Sengbusch—, los intentos de conseguir variedades de mayor rendimiento mediante radiación [para inducir mutaciones] fracasaron ostensiblemente.”21 Y*Lönnig señala: “Para los años ochenta, las esperanzas y la euforia de los científicos habían terminado en un fracaso mundial. La*selección por mutación como una rama autónoma de investigación fue abandonada por los países occidentales. Casi todos los mutantes*[...] morían o eran más débiles que las variedades silvestres”.
Las investigaciones de cien años sobre las mutaciones en general y de setenta años sobre la selección por mutación en particular bastan para que los científicos determinen si es posible que las mutaciones generen nuevas especies. Después de examinar las pruebas, Lönnig concluyó: “Las mutaciones no*pueden transformar una especie original [vegetal o animal] en otra totalmente nueva. Esta conclusión armoniza con los resultados de todos los experimentos y estudios sobre mutaciones realizados en el siglo XX, así como con las leyes de la probabilidad”.
Por tanto, ¿pueden las mutaciones convertir una especie determinada en una completamente distinta? Las pruebas demuestran que no. Los estudios de Lönnig lo llevaron a concluir que “las especies debidamente definidas tienen límites claros que las mutaciones accidentales no*pueden eliminar ni*traspasar”.22
Lo anterior tiene muchas implicaciones. Si*científicos consumados son incapaces de producir nuevas especies induciendo mutaciones y preservando las que sean útiles, ¿qué probabilidades hay de que un proceso carente de inteligencia lo haga mejor? Si*las investigaciones demuestran que las mutaciones no*pueden transformar una especie original en otra totalmente diferente, ¿cómo, entonces, podría tener lugar la macroevolución?
Mito 2.*La selección natural condujo a la creación de nuevas especies. Darwin creía que el proceso que llamó selección natural favorecía a las formas de vida mejor adaptadas al medio y que las menos adaptadas al final se extinguían. En*la actualidad, los evolucionistas enseñan que al dispersarse las especies y quedar aisladas, la selección natural preservó a los individuos cuyas mutaciones genéticas los hicieron más aptos para sobrevivir en el nuevo ambiente. Con el tiempo, conjeturan, estos grupos aislados dieron origen a especies totalmente nuevas.
La realidad. Como se ha señalado, las pruebas indican de manera enfática que las mutaciones no*producen formas completamente nuevas de plantas o animales. Pues bien, ¿en qué se basan los evolucionistas para afirmar que la selección natural elige las mutaciones favorables a fin de crear nuevas especies? Un folleto editado en*1999 por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos cita como ilustración “las trece especies de pinzones estudiados por Darwin en las Galápagos, hoy conocidos como pinzones de Darwin”.23
En la década de*1970, un equipo de investigación dirigido por Peter y Rosemary Grant, de la Universidad de Princeton, estudiaron estos pinzones y descubrieron que tras un año de sequía en las islas, los de pico un poco más grande sobrevivieron mejor que los de pico más pequeño. Dado que la observación de la forma y el tamaño del pico constituye uno de los principales medios para distinguir cada una de las trece especies, se otorgó gran importancia a este hallazgo. El*folleto de la Academia agrega: “Los Grant calculan que si, por término medio, ocurre una sequía por década, surgiría una nueva especie de pinzón al cabo de solo doscientos años”.24
Sin embargo, el folleto no*menciona que en los años posteriores a la sequía los pinzones de pico más pequeño volvieron a predominar. Los investigadores descubrieron que tras el cambio climático, los pájaros de pico más grande dominaron por un año, pero luego fue justo al revés. También notaron que algunas de las distintas “especies” se cruzaban y producían descendientes que sobrevivían mejor que sus progenitores. Concluyeron que, de persistir el cruce, podría darse el caso de que dos “especies” se fusionaran en una.25
Entonces, ¿puede la selección natural realmente crear especies nuevas? Hace varios decenios, el biólogo evolucionista George Christopher Williams cuestionó si la selección natural tenía tal capacidad.26 En 1999, el teórico de la evolución Jeffrey H.*Schwartz escribió que la selección natural quizás ayude a las especies a adaptarse a las cambiantes exigencias de la existencia, pero en ningún caso crea nada nuevo.27
Efectivamente, los pinzones de Darwin no*se han transformado en “nada nuevo”. Siguen siendo pinzones. Y*el hecho de que se crucen pone en entredicho los criterios que emplean ciertos evolucionistas para definir una especie. El*caso de estos pájaros también revela que hasta las más prestigiosas instituciones científicas son capaces de presentar la información de manera sesgada.
Mito 3.*El registro fósil documenta los cambios de la macroevolución. El folleto antes mencionado deja al lector con la impresión de que los restos fósiles hasta ahora descubiertos documentan sobradamente la macroevolución. Dice: “Se han hallado tantas formas intermedias entre peces y anfibios, entre anfibios y reptiles, entre reptiles y mamíferos y dentro de la cadena evolutiva de los primates, que en muchos casos resulta difícil precisar cuándo se produce la transición de una especie a otra”.28
La realidad. La anterior aseveración sorprende bastante. ¿Por qué? Niles Eldredge, acérrimo evolucionista, declara que el registro fósil no*revela una acumulación gradual de cambios, sino que durante largos períodos de tiempo “se acumulan pocos o ningún cambio evolutivo en la mayoría de las especies”.29
Al presente, por toda la Tierra se han desenterrado y catalogado unos doscientos millones de fósiles grandes y miles de millones de fósiles pequeños. Muchos científicos concuerdan en que este vasto y detallado registro prueba que los principales grupos de animales aparecieron de repente y se mantuvieron prácticamente inalterados, y que muchas especies desaparecieron con la misma rapidez con que llegaron.
Creer en la evolución es un acto de “fe”
¿Por qué insisten tantos evolucionistas prominentes en que la macroevolución es un hecho? El*influyente evolucionista Richard Lewontin admitió con franqueza que muchos científicos no*dudan en aceptar hipótesis no*confirmadas porque tienen “un compromiso previo, un compromiso con el materialismo”. Se*niegan a considerar siquiera la posibilidad de que exista un Diseñador inteligente porque, como escribe Lewontin, “no podemos permitir que un Ser Divino ponga el pie en la puerta”.30
Si vamos a aceptar como válida la teoría de la macroevolución, hay que creer que los científicos agnósticos o ateos no*se dejarán influir por sus convicciones personales a la hora de interpretar sus hallazgos. Hay que creer que las mutaciones y la selección natural produjeron todas las formas complejas de vida, pese a que un siglo de investigaciones ha demostrado que las mutaciones no*han transformado ni*una sola especie debidamente definida en otra totalmente distinta. Hay que creer que todas las criaturas evolucionaron de manera gradual a partir de un antepasado común, aunque el registro fósil indique con contundencia que las principales clases de plantas y animales aparecieron de súbito y no*evolucionaron hasta convertirse en otras, ni*siquiera en el transcurso de millones de años. ¿Le parece que esta clase de creencia se basa en realidades, o en mitos? Sin duda, creer en la evolución es un acto de “fe”.
EL CONFLICTO entre la ciencia y la religión data de hace mucho tiempo. Hasta el siglo*XVI el dogma religioso que se aceptaba era el que decía que el Sol y los planetas giraban alrededor de la Tierra. En*1543 Copérnico propuso un nuevo sistema según el cual la Tierra y los planetas giraban alrededor del Sol. Esto hizo surgir fuerte antagonismo religioso al principio. Necesitó la mayor parte de un siglo y el apoyo de las observaciones telescópicas de Galileo, junto con los análisis matemáticos de Kepler tocante a los movimientos de los planetas, para ganar reconocimiento general.
Hasta el siglo*XVIII, las religiones occidentales habían sostenido que la Tierra había sido creada tan solo unos*6.000*años atrás. En 1785, Hutton propuso la teoría del uniformitarismo, la cual exigía que hubieran pasado períodos más largos para los cambios geológicos. De nuevo surgieron controversias religiosas que duraron unos 50*años, pero el trabajo de campo que efectuó Lyell, y su sistematización de los estratos geológicos, finalmente ganaron consenso general para la idea de que la Tierra era mucho más vieja de lo que se había creído.
Hasta mediados del siglo*XIX se aceptaba comúnmente como digno de creencia el relato bíblico de la creación divina del hombre. En 1859 se publicó la teoría de Darwin acerca del origen de las especies mediante la evolución, y ésta inmediatamente agitó intensas objeciones religiosas. Considerablemente más de un siglo después, los evolucionistas quisieran creer que ya su doctrina hubiera ganado aceptación universal. Es cierto que muchos líderes eclesiásticos han cedido, pero todavía queda oposición enérgica y resuelta a la teoría de la evolución. Los apoyadores de Darwin todavía quedan a la espera de su Galileo o su Lyell. Mientras tanto, muchas personas bien informadas están comenzando a creer que la evolución no está inevitablemente destinada a ver repetidos para sí los triunfos de revoluciones anteriores en el pensamiento científico.
Actualmente se ve una cruzada organizada en los esfuerzos que se hacen por desprestigiar la enseñanza de la evolución en las escuelas públicas mediante leyes que exigen que en la educación se conceda la misma cantidad de tiempo a la enseñanza de la creación. En la última contienda legal, un juez federal decidió que la “ciencia creacionista”, como se definió en una ley del estado de Arkansas*(E.U.A.), no satisfacía los requisitos para ser considerada en el mismo nivel de la evolución. Este revés dejó decepcionadas a muchas personas que sostienen que la evolución no explica satisfactoriamente el origen de la vida. ¿A qué se debió el fracaso?
Fallos del “creacionismo científico”
Por el testimonio que se presentó en el juicio, es patente que la prueba científica a favor de la creación no se presentó verdaderamente en clara confrontación con la evolución. Más bien, ésta se perdió de vista debido a discusiones sobre asuntos secundarios, particularmente dos principios del creacionismo que se habían incorporado en la ley:
1.*Que la creación se efectuó sólo unos miles de años atrás.
2.*Que todos los estratos geológicos fueron formados por el Diluvio bíblico.
Ninguno de estos dogmas es realmente crucial en lo que tiene que ver con la cuestión central de si los seres vivientes fueron creados o no. Son simplemente doctrinas a las que se adhieren los miembros de unas cuantas iglesias, notablemente los adventistas del Séptimo Día, quienes forman el núcleo del grupo que auspició la ley. Cuando estas creencias sectarias se incorporaron en la ley como algo que tenía que enseñarse en las escuelas públicas, aquella ley quedó destinada a ser declarada inconstitucional.
No son bíblicas las doctrinas del creacionismo
Pero ¿desacredita a la Biblia esta derrota legal del creacionismo científico, como se conoce a este movimiento? ¿Se hallan en la Palabra de Dios las doctrinas de una creación reciente y un origen diluvial para los estratos geológicos?
Un bien informado estudiante de la Biblia contestaría: No. Aunque la Biblia dice claramente que Dios creó los cielos y la Tierra y todo lo que hay en ellos, no dice cuándo fueron creadas estas cosas. El dogma religioso de que los seis días creativos de Génesis abarcaron un período de 144*horas puso trabas a la mayoría de los testigos que defendieron el creacionismo. Esto tiene sus orígenes en una enseñanza fundamentalista errónea que no fue desafiada por la ciencia del siglo*XVII, pero que ya no es sostenible a la luz del conocimiento disponible en la actualidad. La Biblia misma no establece tal límite de tiempo para los días de la creación.
El primer*versículo de Génesis sencillamente dice: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Si aceptamos que esto se refiere a la creación de los cielos estrellados, las galaxias y el sistema solar del cual la Tierra es parte, estamos tratando con acontecimientos que precedieron al primer día creativo. La descripción que de la condición de la Tierra se da en el versículo 2 también precede al primer día. No es sino hasta los versículos 3 al 5 que empieza a describirse la actividad del primer día creativo.
Por lo tanto, prescindiendo de la duración que hayan tenido los días, los versículos*1 y 2 describen cosas que ya se habían efectuado, y que quedan fuera de cualquier período que comprenda en sí a los días creativos. Si los geólogos quieren decir que la Tierra data de hace 4.000.000.000 de años o los astrónomos quieren que se sepa que el universo vino a la existencia 20.000.000.000 de años atrás, el estudiante de la Biblia no tiene nada que decir en contra de esto. Sencillamente expresado, la Biblia no indica cuándo acontecieron tales cosas.
El siguiente punto que se debe notar es que la palabra “día” se usa en muchos diferentes sentidos en la Biblia. No siempre significa un período de 24*horas. A veces solo quiere decir las horas durante las cuales se ve la luz del día, es decir, más o menos 12*horas. A veces se refiere a un*año. En otras ocasiones representa los años durante cierta generación. En varias referencias un día equivale a 1.000*años, y en otras hasta más que eso. Sin duda los días que se mencionan en el capítulo*1 de Génesis duraron mucho más. Pero la Biblia no dice cuánto duraron.
Por eso, todo el argumento que se presentó en el juicio de Little Rock en cuanto a lo reciente de la creación, y la atención que este punto recibió en los medios publicitarios, fueron completamente ajenos a la cuestión de si el hombre fue creado o si evolucionó. El tiempo que se requirió para la creación no es lo mismo que el hecho de que hubo creación. Estos dos puntos no debieron haberse confundido.
Después de establecer el punto fundamental de que el texto de la Biblia no está en conflicto con las teorías científicas en cuanto a la edad del universo, también podemos dejar a criterio abierto la edad y el origen de los estratos geológicos. La Biblia no dice absolutamente nada acerca de la formación de las capas sedimentarias, sea al tiempo del Diluvio o antes. Lo que impulsó a los creacionistas a escribir muchísimo sobre este asunto, lo que se examinó con ojo crítico durante el proceso, fue el deseo de conciliar la existencia de la columna geológica y los fósiles de ésta, dinosaurios y todo, con la alegación de que la Tierra data de 6.000 a 10.000*años atrás. Si esta alegación no es válida, todo el resto de la argumentación está de más.
¿Es realmente necesario que una persona deba decidir cual es la que acepta?, después de todo frente a los argumentos presentados por los partidarios de la evolución solo se encuentran los argumentos basados en la Biblia. Pero la aceptación de la Biblia, como libro revelado, no es compartida por toda la humanidad, entonces, los miles de millones de personas que no incluyen a la Biblia entre sus creencias, ¿cómo podrían ser convencidos por sus argumentos?.
¿Le parece que esta clase de creencia se basa en realidades, o en mitos? Sin duda, creer en la evolución es un acto de “fe”.
Entonces, ¿la creencia en la creación, en forma literal, se basa en realidades o en mitos? ¿creer en la creación no es entonces solamente un acto de fe?
Evolución, creación o creacionismo, cada uno crea lo que le dicte su razón, porque nadie tiene el derecho de imponer al otro sus propias creencias, válidas solamente desde el punto de vista del que las profesa, no desde el de los demás.
¿ALGUNA vez se ha detenido a pensar por qué todas las cosas, desde las partículas atómicas hasta las inmensas galaxias, están reguladas por leyes matemáticas precisas? ¿Ha reflexionado sobre la vida en sí: su diversidad, su complejidad y su fascinante diseño? Muchas personas atribuyen la existencia del universo y la vida a un gran accidente cósmico y a la evolución; otras consideran que es la obra de un Creador inteligente. ¿Qué postura le parece más razonable?
Es obvio que ambas ideas se apoyan en la fe. Creer en Dios exige fe. Como dice la Biblia, “a Dios ningún hombre lo ha visto jamás” (Juan 1:18). Así mismo, creer en la evolución exige fe. Ningún humano presenció la formación del universo ni*el comienzo de la vida, y nadie ha visto jamás a una especie evolucionar hasta convertirse en otra superior o distinta. El*registro fósil indica que las principales categorías de animales aparecieron de manera súbita y han permanecido prácticamente inalteradas. La*pregunta clave es: ¿Cuál fe tiene un fundamento sólido: la fe en la evolución, o la fe en un Creador?
¿Se apoya su fe en pruebas sólidas?
La auténtica fe, según la Biblia, es “la demostración evidente de realidades aunque no*se contemplen” (Hebreos 11:1). La*Biblia de Jerusalén vierte este versículo así: “La fe es*[...] la prueba de las realidades que no*se ven”. Sin duda, podemos pensar en muchas cosas que, aunque no*vemos, son muy reales para nosotros.
A modo de ilustración: muchos historiadores respetables creen que Alejandro Magno, Julio César y Jesucristo vivieron alguna vez. ¿Es válida su creencia? Sí, porque pueden señalar pruebas históricas fidedignas.
También los científicos creen en realidades que no*se ven pero de cuya existencia hay “demostración evidente”. Por ejemplo, en el siglo*XIX, el químico ruso Dimitri Mendeleiev quedó fascinado con la relación que existe entre los elementos, que son los componentes básicos del universo. Observó que presentaban características comunes y que se podían ordenar según su peso atómico y sus propiedades químicas. Confiando en el orden de tales grupos, elaboró la tabla periódica de los elementos y predijo con certeza la existencia de elementos desconocidos hasta entonces.
Los arqueólogos sacan deducciones sobre civilizaciones antiguas estudiando objetos que llevan sepultados miles de años. Imaginemos que uno de ellos desenterrara decenas de bloques de piedra del mismo tamaño cuidadosamente cortados y puestos uno encima del otro, formando una figura geométrica que no*se da en la naturaleza. ¿A*qué conclusión llegaría? ¿Diría que su hallazgo es una obra del azar? No; más bien, lo interpretaría como una prueba de actividad humana en el pasado, lo cual sería una conclusión lógica.
Siendo consecuentes, ¿no deberíamos aplicar el mismo razonamiento al diseño que se percibe en el mundo natural? Muchas personas, entre ellas científicos reputados, así lo han hecho.
¿Ciego azar, o diseño con propósito?
Hace años, el astrónomo, físico y matemático inglés sir James Jeans escribió que a la luz del progresivo conocimiento científico, “el Universo comienza a parecerse más a un gran pensamiento que a una inmensa máquina”. También afirmó que “el Universo parece haber sido concebido por un matemático puro” y que “patentiza la existencia de un poder que concibe y domina y que tiene algo de común con nuestras mentes individuales”.
Desde entonces, otros hombres de ciencia han llegado a la misma conclusión. “La organización general del universo ha sugerido a muchos astrónomos un elemento de diseño”, escribió el físico Paul Davies. Y*uno de los físicos y matemáticos más brillantes de todos los tiempos, Albert Einstein, escribió: “El hecho de que [el mundo natural] sea comprensible es un milagro”. Para muchos, ese milagro incluye la vida misma, desde sus bloques fundamentales hasta el prodigioso cerebro humano.
El ADN y el cerebro humano
El ADN es el material genético de todos los organismos celulares y la base molecular de la herencia. Este complejo ácido ha sido comparado a un plano o una receta, pues porta instrucciones codificadas químicamente y almacenadas en un ámbito molecular capaz de interpretarlas y ejecutarlas. ¿Cuánta información contiene el ADN? Si*convirtiéramos sus unidades básicas (llamadas nucleótidos) en letras del alfabeto, “ocuparían más de un millón de páginas de un libro”, dice una obra de consulta.
En casi todos los organismos, el ADN está encerrado dentro de corpúsculos en forma de filamentos llamados cromosomas, que se agrupan en el interior del núcleo de cada célula. El*núcleo, a su vez, tiene un diámetro de unas cinco micras (0,0002 pulgadas). ¡Imagínese! Toda la información necesaria para la formación de su cuerpo, que es único, está almacenada en paquetes tan pequeños que solo se observan a través del microscopio. Como bien dijo un científico, los organismos vivos poseen “con mucho el sistema de almacenamiento y recuperación de datos más compacto que se conozca”. Eso es mucho decir, teniendo en cuenta la capacidad de memoria de los chips de las computadoras, los videodiscos digitales (DVD) y otros aparatos. Y*el ADN no*ha destapado todos sus secretos, ni*mucho menos. “Cada descubrimiento revela una nueva complejidad”, afirma la revista New Scientist.
¿Sería lógico atribuir tal perfección de diseño y organización al ciego azar? Digamos que usted se topa con un manual sumamente técnico de un millón de páginas escrito en un código eficaz y elegante. ¿Concluiría que de algún modo se escribió a sí mismo? ¿Y*si fuera tan diminuto que necesitara un microscopio potente para leerlo? ¿Y*si, además, contuviera instrucciones específicas para la fabricación de una máquina inteligente que se reparara y se duplicara sola, compuesta de miles de millones de piezas que encajaran unas con otras en el momento exacto y de forma precisa? De*seguro, jamás se le ocurriría pensar que dicho libro apareció de la nada.
Luego de examinar los trabajos de investigación sobre el funcionamiento interno de la célula, el filósofo inglés Antony Flew, quien fuera uno de los máximos exponentes del ateísmo, afirmó: “La increíble complejidad de los mecanismos que son necesarios para generar vida [demuestra] que tiene que haber participado una inteligencia superior”. Flew es partidario del principio de “seguir la prueba adondequiera que esta lleve”. En*su caso, las pruebas lo llevaron a cambiar por completo su manera de pensar y a aceptar la existencia de Dios.
El cerebro humano también deja atónitos a muchos expertos. Producto del ADN, el cerebro ha sido descrito como “el objeto más complicado del universo”. Hasta la más avanzada supercomputadora parece verdaderamente rudimentaria al lado de esta masa gris rosácea de neuronas y otras estructuras que pesa aproximadamente 1,5*kilos (3 libras). En*opinión de un neurocientífico, cuanto más se aprende sobre el cerebro, que es el asiento de la mente,*“más espléndido e incognoscible se vuelve”.
Piense en esto: el cerebro nos permite respirar, reír, llorar, armar rompecabezas, construir computadoras, montar en bicicleta, escribir poesía y contemplar los cielos nocturnos con admiración reverente. ¿Es razonable —o*mejor aún, coherente— atribuir estas facultades y capacidades a las fuerzas ciegas de la evolución?
Creencia fundada en pruebas
Para entender la naturaleza humana, ¿deberíamos mirar hacia abajo, por así decirlo, a los monos y otros animales, como hacen los evolucionistas? ¿O deberíamos mirar hacia arriba, a Dios? Es*verdad que compartimos elementos comunes con los animales. Tenemos que comer, beber y dormir, por ejemplo, y somos capaces de reproducirnos. Sin embargo, nosotros somos únicos de muchas maneras. La*razón indica que los rasgos que nos caracterizan como seres humanos proceden de un Ser superior, esto es, de Dios. La*Biblia condensa este pensamiento al decir que Dios formó al hombre “a su imagen”, hablando en sentido espiritual y moral (Génesis 1:27). ¿Por qué no*meditar en las cualidades de Dios, algunas de las cuales se mencionan en Deuteronomio 32:4; Santiago 3:17,*18 y 1*Juan 4:7,*8?
Nuestro Creador nos ha dado la capacidad intelectual para estudiar el mundo que nos rodea y hallar respuestas satisfactorias a nuestros interrogantes (1*Juan 5:20). A*este respecto, el físico y laureado nobel William D.*Phillips escribió: “Al examinar el orden, la comprensibilidad y la belleza del universo, llego a la conclusión de que una inteligencia superior diseñó lo que veo. Mi entendimiento científico de la coherencia y la exquisita sencillez de la física reafirma mi creencia en Dios”.
Hace dos mil años, un perspicaz observador del mundo natural escribió: “Las cualidades invisibles de [Dios] se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y Divinidad” (Romanos 1:20). El*escritor de estas palabras, el apóstol Pablo, era un hombre inteligente e ilustrado en la Ley de Moisés. Su*fe basada en la razón lo hizo ver a Dios como alguien real, en tanto que su marcado sentido de la justicia lo movió a darle la debida honra por sus obras creativas.
Es nuestra sincera esperanza que usted también comprenda que creer en la existencia de Dios no*se opone en absoluto a la razón. Ojalá haga más que simplemente aceptar la existencia de Dios —siguiendo el ejemplo de Pablo y de millones de personas— y llegue a entender que Jehová Dios es un ser espiritual con cualidades encantadoras que nos tocan las fibras del corazón y nos atraen a él (Salmo 83:18; Juan 6:44; Santiago 4:8).
¿Con quién estamos dialogando, con un usuario llamado Gacecu o con la Watchtower Society?
Si se va a usar la técnica del Copiar/Pegar, cosa que de todos modos no corresponde al espíritu de este foro, por lo menos debiera citarse la fuente, en el caso de la última entrada esta es: Revista ¡Despertad! de febrero de 2010.
Mi opinión es, mas que el universo esté creado matemáticamente, es el hombre quien ha creado las matemáticas para medir el universo y comprenderlo. Sin la aplicación de medidas y las posteriores teorías, el universo se nos mostraría como un caos incomprensible. Sí, observaríamos ciertos ciclos, como hacían los antiguos, como el día y la noche, las estaciones..., pero ha sido el hombre quien ha tomado medidas y con ello ha hecho predicciones.
No veo el misterio de la mano de un creador.
Por otra parte, creo, que por ejemplo tanto el Islam como el Vaticano, han aceptado la evolución.
También creo, no estoy seguro, que la evolución se ha probado ya. Creo que se consiguió pasar de una especie a otra en laboratorio utilizando los mecanismos de la Teoría de la Evolución.
Creer que ya se probó la evolución es lo mismo que "creer" que Dios existe, es hacer una afirmación de fe.
Esta claro que todo lo que rodea nuestro universo para ser comprendido por la mente humana necesita de mucho estudio y explicación científica. los científicos explican el universo sobre lo creado, pero hasta el momento ningún científico ha podido crear vida de materia totalmente inanimada,en ningún laboratorio del mundo y una sencilla razón es que la vida necesita de "información genética" para desarrollarse.La información genética NO SE CREA EN UN LABORATORIO,se manipula que es diferente.Hasta el concepto mas básico de información sugiere un conjunto de datos organizados por alguien y ningún explicación acerca del universo como una gran cantidad de momentos de buena suerte satisface las explicaciones necesarias.
Si bien es cierto que para algunas personas es imposible creer en algo que no se puede demostrar científicamente las preguntas constantes deberían ser ¿Quien organizó la información del ADN que forma cientos de especies?
¿Por que fue organizada?
¿Es el criterio moral como parte de la dimensión humana producto de la evolución?
Lamento mucho Jenofonte no haber referenciado la publicación de las que tome mis comentarios y ruego me disculpes.
Llevo años leyendo la literatura de la Sociedad Wacthower y he encontrado cosas muy interesantes, por eso precisamente quiero compartirlas con ustedes y que no pasen inadvertidas solo seria información mas con el propósito de debatir en el Foro. Pus estamos debatiendo sobre la pregunta mas importante del universo.
Pero, ¿no podrías aportar algo de tus propios pensamientos y creencias? porque imagina lo que sucedería si tu pegas una página de la Watchtower y alguien te contesta pegando una página de Darwin y un tercero pega una de Richards...
no habría conversación.
Además que los textos que has pegado son tan largos que para responder sus puntos uno por uno se necesitaría demasiado tiempo y espacio... Lo que podrías hacer es poner las ideas principales y el enlace para quién esté interesado en leer más extensivamente.
Saludos
Aparte de lo que dice Jenofonte, con lo que estoy totalmente de acuerdo. Me refiero a lo referente exponer tus ideas. Por supuesto puedes poner los enlaces que quieras, no voy a intentar coartar tu libertad de exponer lo que quieras y como quieras, sino por lo que a te ha dicho Jenofonte, para que esto no se convierta en un copia y pega, cosa que todos podríamos hacer.
Debido a problemas técnicos, me va a ser muy difícil un debate, pero ya que fui yo quien abrí el hilo, respetando, lógicamente, todas las opiniones, intentaré refutar a las que no esté de acuerdo,
Gacecu dice que, "Creer que ya se probó la evolución es lo mismo que "creer" que Dios existe, es hacer una afirmación de fe".
Bien, a lo que te respondo. No es cierto, ya lo dije en otros post, la evolución se prueba todos los días, otra cosa es que haya personas que no la comprendáis. Decir eso es un desconocimiento total de los avances en materia evolutiva. Así que, no es un acto de fe. Fe es la creencia en Dios o en un creador inteligente.
Gacecu dice que, "Decir que el hombre creó las matemáticas es una afirmación asombrosa. Todavía me asusta saber de que somos capaces;"
Supongo, deduzco, tal vez me equivoque que Mirlo se refiera a estas afirmaciones. Al menos es como yo lo veo y en lo que estoy de acuerdo con él.
¿Tú crees, Gacecu (aunque lo digan algunos científicos, muchos otros científicos y filósofos opinan lo contrario) que el Universo es pura matemática obra de un diseño inteligente?
Pero, la naturaleza ¿No está en constante cambio? ¿Como me explicas esto? Las matemáticas son "inmutables". Solo han cambiado y se han creado nuevos teoremas para comprender y medir nuevas necesidades, pero no contradicen a lo anterior ni a los sistemas de numeración más primitivos.
Las traslacion que produce las estaciones ¿no se produce de forma diferente a como se produce la rotación de la Tierra?
Las órbitas de otros planetas tienen distintas velocidades al nuestro.
¿Por que las glaciaciones surgen en determinado tiempo? ¿Por que unas estrellas se apagan y otras se crean?
¿Por qué se sabe cuando hubo una inversión magnética pero es impredecible cuando será la próxima? porque no se rige por leyes matemáticas.
¿Por qué un meteorito choca y "destruye la vida en la Tierra"? ¿Por qué todos los hombres no vivimos el mismo tiempo aun teniendo similares condiciones?
Ni la traslación ni la rotación han tenido la misma velocidad desde su origen, luego no responde a las matemáticas.
¿Por qué surgen las catástrofes naturales de manera impredecible y no conforme a un orden?
¿Los terremotos se rigen por leyes matemáticas? ¿Y los accidentes?
¿Por qué no se puede saber cuando va a ocurrir un terremoto o cuando va a entrar en erupción un volcán o explosionará el próximo supervolcán?
Así me podría estar citando, ejemplos horas y horas, solo respecto a la Tierra. No hablemos ya del Universo o solo de nuestra galaxia que evidentemente "poco se parece a nuestro mundo".
En las matemáticas, 1 + 1 = 2, en el Universo no es así, no hay leyes rígidas, todo está sujeto a cambio. Las matemáticas son una creación humana para sus necesidades de contar, de medir, etc. Con esta herramienta que es las matemáticas el hombre crea leyes y predice lo que puede del Universo. Solo puede predecir los ciclo actuales observables.
Y la pregunta más relevante. Sí Dios creo el Universo hace x años ¿qué estuvo haciendo el resto anterior de la eternidad (por no caer en el típico quién lo creó a él o de dónde salió? Podría haberlo aclarado en Las Escrituras.:);)
Saludos cordiales
Por ejemplo: Pues estamos debatiendo sobre la pregunta mas importante del universo.
No creo que sea la pregunta más importante, esta podría ser tal vez ¿Existe Dios?, pero meterse en una discusión de ese tipo, cuestión que ha estado siendo debatida por milenios sin llegar jamás a un acuerdo, sobrepasa nuestras capacidades.
El otro problema que presentan los artículos publicados es la manera de argumentar presentando citas de diversos personajes, pero, siguiendo el estilo propio de la Watchtower, aisladas y fuera de su contexto. Además, las citas bíblicas solo son válidas para quienes la siguen, para los demás no tienen autoridad alguna.
Por mi parte creo que mezclar ciencia con religión no tiene objeto, no creo que la Biblia sea un libro de ciencia o un manual para comprender el Universo, lo que se supone que trae es un mensaje de Salvación, que no incluye que quién lo reciba tenga que entender, necesariamente, el funcionamiento de la Creación.
Me parece que a los puntos planteados por Ralph en la entrada que dio origen a este tema no encuentran respuesta en los artículos presentados por Gacecu. Me considero una persona con un coeficiente intelectual promedio, pero no logro desentrañar de todo lo que expone la Watchtower, argumentos que me convenzan de que el Universo fue creado de una sola vez, excluyendo la posibilidad de que la Creación sea un proceso continuo, que el Universo esté en permanente proceso de creación, cosa que no excluye, de ninguna manera, la fe en la omnipotencia de Dios.