<<"son las siete de la mañana y esto es radio-city.....">>
Así comenzaba su día nuestro protagonista, radio despertador con el dial fijo en su emisora, fiel, como a todas las cosas que rodeaban su vida.Ducha de cuatro minutos y medio ,fría, café descafeinado de sobre y una tostada con poca mantequilla y mermelada de frambuesa. Bajaba por las escaleras, odiaba los espacios cerrados, se decía a si misma todas las mañanas,
caminaba hasta la parada del sub-urbano , linea 7, recorria los pasillos atestados de gente con prisa y miradas vacias, entraba en el vagón se sentaba si podia, abria el libro, y leia abstrayéndose de las miradas frías, sin vida de los somnolientos pasajeros de aquel vagon, casi siempre la misma gente, que se bajaba en la misma parada día tras día, igual que ella, pero sobre todo, del olor rancio, a humanidad, a poco aseo, o demasiada colonia barata ,que golpeaba su nariz cada mañana.
."próxima parada ...Ministro Guzmán..."
Era la suya, se bajaba, caminaba hasta su oficina, subía las mil escaleras, entraba en aquella sala iluminada con fluorescente blanco, las miradas de sus compañeros de trabajo que cuchicheaban, del jefe , del partido de ayer, de fulanita... de lo rara que era esa chica...frase que dejaban a medias a su paso.
-¡buenos días Ángela!
-buenos días -respondia, ella....
y sin mediar más palabras, se ponía a su trabajo delante de aquella pantalla de pc barata que la consumía la vista y el alma. Comía un sandwich frío encima del teclado con una servilleta de tela de cuadros rojos y blancos, un tea con una gota de leche y continuaba su tarea.
A las cinco y media apagaba su pc, se ponia la amaericana, y bajaba las escaleras despidiendose con un hasta mañana ni cordial ni seco, intermedio, intentando no ser demasiado hipocrita en el tono. Se subia al vagón atestado de gente, aun mas sudorosa que el de por la mañana, e intentaba reprimir la nausea que aquel estancado olor le producía, se bajaba en su parada, caminaba hasta su casa, subia las escaleras y entraba en su pequeño apartamento, cerrando tras e si la puerta con un suspiro de alivio.
Se preparaba la cena con el aparato de radio amortiguando los ruidos cacerolas y pucheros, se daba un baño largo y espumoso hasta que su piel se arrugaba como una pasa y se metía en la cama demasiado grande para ella sola. Era entonces cuando pensaba en él, hacia ya más de un año que la había abandonado por aquella estupida engreida, rubia de bote y de mirada desconcertante. Era entonces cuando la soledad, su amiga y compañera, se hacia cruel y despiadada, recordando lo feliz que había sido a su lado y lo vacía que estaba ahora toda su vida.
Aquella mañana, tambien sonó el despertador... y siguió sonando toda la mañana y toda la tarde y toda la noche tambien,y hasta varios días despues. Ella no encendió la ducha, ni se preparó café descafeinado con tostadas,ni se subió al vagón de aquel tren subterráneo, ni acudió al trabajo . Sencillamente ella no se levantó, su cuerpo inerte yacía en la cama, entre sábanas blancas teñidas de escarlata, los ojos azules vidriosos miraban fríos, demasiado fijos al techo, una mueca en la boca medio abierta, una sonrisa, como alguien que se libera de una carga ardua y pesada.
No había nota escrita, tan solo una maleta con su ropa cuidadosamente doblada dentro, todas sus pertenencias embaladas en cajas de cartón con la propaganda de su oficina, y un libro abierto encima de la mesa, con el separador de tela en medio de la pagina, " El Rayo de luna" leyenda soriana ,una frase subrayada a lápiz y gotas de lagrimas recientes , donde se leía:
<<"En efecto, Manrique amaba la soledad y la amaba de tal modo, que algunas veces habría deseado no tener sombra por que su sombra no lo siguiese a todas partes...">>
Comentarios
¿Leiste hasta el final? pudo haberse desangrado por un periodo asesino....pero no. las sábanas manchadas de escarlata = rojo= sangre, son por algún corte profundo, quizá como los antiguos Romanos, abrirse las venas.... y que el sueño eterno lo apacigüe todo...
respecto a la ducha, si tienes en cuenta que hay gente que lo hace para despertar el día de un modo saludable y que la protagonista despide el día con largo baño, quizá encuentres el sentido a lo escrito.
No te ofendas por mi humor cinico.... se agradecen los comentarios.
saludos de Turumbar
un saludo.
Yo quisiera ser como Ángela, pero sin tener que parar mi corazón y menos aún sin manchar mis sábanas de color escarlata, por eso la noche me gusta, cuando salgo a pasear, dejo mi sonbra en casa...
un abrazo