¿Recuerdas aquel sol de mediatarde, teñido del naranja mas perfecto que podíamos haber deseado jamas?, quizá ya no, pero yo aun si.
Y ayer, solitario en mi bosque de memoria, con el viento de mi susurro danzando sobre mis cabellos, llevándose tu nombre lejos, allá lejos. Ayer, lo he visto de nuevo, aquel sol naranja y casi mágico, con la tibieza justa para alegrar el corazón aun en días de tormenta.
Y tu no estabas, no al menos en alma, si en cuerpo. Y te mire, me sonreíste y no dijiste mas, y con tus ojos pude sellar el aterciopelado recuerdo de nuestro sol, aquel sol fugaz, que jamas veré otra vez.
Comentarios
Es exactamente como lo dices, Madre. En este relato queria evocar esa sensacion de sentirte acompañado, pero a la vez solo. Y asi fue justamente como me senti ayer con mi pareja.
Siempre me dijeron que los escritores emplean cosas cotidianas para escribir, y nunca lo crei. Ahora lo compruebo.
Gracias a las dos por haberse detenido a leer, niñas!
Concuerdo plenamente con eso, el futuro es solo para Dios, y le corresponde a el conocerlo, no a nosotros.
Esto si que es una verdad, pero desafortunadamente como no sabemos si tendremos un futuro, por eso será que nos da tan duro el presente:rolleyes:
Este escrito me parece una prosa poética,en la que el sentimiento de soledad y de abandono está bien patente.
Como tú dices, se escribe sobre situaciones o cosas propias, ajenas o imaginadas, pero verosímiles. No inventamos nada; escribimos sobre la vida,mirándolo por el cristal de nuestro pensamiento y sentimiento.
Saludos.