Te veo en el vaso de agua
que calma mi sed en la noche,
en el trozo de pan que es
mi alimento y
en el aire que llena en
cada bocanada mis
pulmones de vida.
Te veo, mi vida, sin verte
y te respiro en mi aliento
y me bebo la vida
que derramas en mi boca.
Te siento en mi latir
minuto a minuto
y tu alma alimenta la mía
en cada suspiro contenido.
Y bebo en cada mirada
ese anhelo escondido
que late noche y día
en nuestras entrañas,
dejando un aroma
a deseo encendido.
Comentarios
Muy sugestivo;):p:)
Gracias por compartir esta belleza.
Yo soy quien está agradecida porque te hayas detenido a leerlo. Saludos cordiales de buenos días
Soy una persona muy independiente, y a la vez quiza muy orgullosa, y no me gusta demostrar sentimientos, quiza asi me enseñaron desde chico, y cuando extraño a mi pareja, me reprimo, pero sin embargo no puedo evitarlo, como ver a Lucia por todas partes y hasta en la sopa, dijera Amparito. De ahi la alusion a tu poema con mi situacion. Leer tu escrito se me antoja como si le pusieran un espejo frente a mi alma. Muy bien logrado, mis felicitaciones!
Amar y ser amados,
necesitar y ser necesitados,
soñar y ser parte de un sueño...
Sabias y acertadas palabras
(Te veo)
en el aire que llena en
cada bocanada mis
pulmones de vida.
¿Y qué es más necesario que el aire? El temor estará siempre presente, si no tenemos, tememos nunca tener, si tenemos, tememos perderlo. Hay que aprender a manejar el temor, mantenerlo en su sitio. Claro que para eso no hay recetas universales, dependerá de la experiencia de vida, cada uno sabe que es lo que ha sufrido y nadie más.