Mave, me encanta este senryû. Hace tiempo que este jardín japonés está descuidado, pero aun sí miro de vez en cuando y me he alegrado de encontrarte aquí.
Que no sea el último que escribes.
Me he desconectado bastante del haiku, al dejarme llevar por lo subjetivo en otro tipo de poemas, pero pienso volver a los versos desnudos y sutiles, como ejercicio para despojarme de sentimientos y emociones convulsas.
Hola Sinrima, si te digo la verdad, te he echado en falta en este apartado, tú me animaste con la poesía japonesa y me gustaba mucho leer tus aportaciones.
Ahora soy yo la que te animo a volver a este rincón.
Y sí, claro que voy a seguir tanteando el haiku, senryu y el tanka, me interesa mucho investigar en esa mezcla de síntesis, belleza y sencillez que emana.
Un abrazo
Hola, estimada Mave!!: Te escribo no solamente para felicitarte por tus trabajos literarios, sino también para ofrecerte mi más sencilla y humilde amistad. Tu Senryú Triste se percibe en esta melancólica tarde de Octubre acá en México City... Te deseo un gran desarrollo personal y profesional. Me despido con un cálido saludo, un fuerte abrazo y muchos besos. Y que El Espíritu Santo siempre te colme de bendiciones.
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Que no sea el último que escribes.
Me he desconectado bastante del haiku, al dejarme llevar por lo subjetivo en otro tipo de poemas, pero pienso volver a los versos desnudos y sutiles, como ejercicio para despojarme de sentimientos y emociones convulsas.
Un abrazo.
Ahora soy yo la que te animo a volver a este rincón.
Y sí, claro que voy a seguir tanteando el haiku, senryu y el tanka, me interesa mucho investigar en esa mezcla de síntesis, belleza y sencillez que emana.
Un abrazo
Tardes ociosas,
dolor de la memoria...
Memoria sin cielo.
Hola, estimada Mave!!:
Te escribo no solamente para felicitarte
por tus trabajos literarios, sino también
para ofrecerte mi más sencilla y humilde
amistad.
Tu Senryú Triste se percibe en esta
melancólica tarde de Octubre acá
en México City...
Te deseo un gran desarrollo personal
y profesional.
Me despido con un cálido saludo,
un fuerte abrazo y muchos besos.
Y que El Espíritu Santo siempre
te colme de bendiciones.
Jorge Sifuentes
Fresco Otoño del 2011