Hace tiempo que no me escriben una carta –lo que se dice una carta-; ahora recibo mensajes que son como apresurados telegramas , también desaparecidos, de los cuales solo se conserva el estilo.
Me resulta difícil diagnosticar el estado emocional del remitente; sentir sus latidos entre las letras y la dosis de amor con que se escriben y se envían. Ahora se cuentan las palabras como si de un microrrelato se tratara y el reto estuviera en economizarlas.
¡Qué quieres que te diga!... Ese estilo tan de moda me incomoda – amo lo “démodé” o lo que nunca será moda-, y menos mal que en tus “micro-epístolas” prescindes de las “K” y otros esnobismos de este siglo. Pero en la brevedad, es más lo que se omite que lo que se trasmite y más lo que se silencia que lo que se responde. Un menú tan parco, necesita estar muy bien cocinado para que resulte sabroso y sacie el apetito.
Yo añoro aquellas cartas de más de un folio, en las que el corazón , desbordado, inundaba los márgenes como un río que no cabe en el cauce asignado y aún añadía una postdata para prolongar ese íntimo instante de la comunicación hasta haber vaciado todos los rincones de su alma.
Esa es la carta que yo espero.
Comentarios
A mi sí que hace añiles nadie me escribe,pero tuve mi época en que tenía un enamorado y me escribía laaaaaaaaaaargas misivas, me hiciste acordar esos tiempos, que desafortunadamente en su momento no supe apreciar y ahora que quisiera,ya no hay con quién.;):cool:
Mi adolescencia y juventud, incluso parte de mi infancia, están bordadas de cartas. Cartas y cartas y cartas. Algunas conservadas aquí y allá, en los muchos lugares donde he habitado entre lazos de colores y cofres perfumados. Esas cartas mantuvieron unidos los hilos del amor, del afecto, de la amistad y de la añoranza durante muchos años, entre mis amores, mis amigos y mi familia. Llevo siempre conmigo en la memoria algunos retazos de sus líneas más queridas.
Las cartas pueden formar los recuerdos de una vida, como un diario, unas memorias.
Ahora yo también me acontento con recibir un escueto sms de felicitación por mi cumpleaños o una breve llamada para decir que lo nuestro se acabó (aunque es más común el sms hasta para eso también).
Me atrevo a escribirte para darte unas melifluas lineas
que espero te lleguen al corazón, que es de donde yo las estoy sacando.Pocas serían las mil y un cosas
más hermosas que se me pueden ocurrir para decirte lo mucho que provocas en mi mente y en mi ser;
pienso, luego existo: te pienso y existo aún más.La conquista que hizo España a este pais hace 200 años es una nimiedad equiparada con ésta conquista que haz hecho tú a mí.
No es una relación de esas que acaban
pronto, porque nuestras letras son eternas, cuando alguien me pregunta si tengo pareja yo quisiera responderles;
"ya habrá tiempo para lo efímero"; mas para no perturbarlos de su ilusión juvenil les digo que no me interesa, entonces el loco
termino siendo yo.¿Qué puedo yo decir en relación a algo tan complicado como lo es el amor?¿Habrán sido Shakespeare y Cervantes los mejores escritores de cartas románticas?
Pero yo no le hablo a una Julieta, tampoco a una Dulcinea, sino a una letrada que Sinrima puede poner en mi alma una buena tonada.
Hay una teoria en fisica que dice que la medida más pequeña de la materia son las cuerdas y... te lo confieso: esas cuerdas mías tienen la melodia de tu compañía.
Asi que, Sinrima, amor eterno más allá del bien y del mal, te envio con mi amigo el sol un beso
que te llegará esta mañana, recibelo y piensa que en algun lugar del mundo tienes un chico
inexperto atreviendose por primera vez a combinar su amor por las letras con el amor hacia una persona por medio de las letras.
Posdata:
Yo añoro tus añoranzas; aunque… sean tuyas y no mías.
Un abrazo.
Un abrazo.
Shai: me gusta tu comentario porque es también una evocación de aquellas cartas que se esperaban con anhelo y que, como dices,son como un diario o unas memorias de momentos importantes de nuestra vida.
Gracias por tus elogios al tono poético que doy a mis recuerdos.
Un abrazo.
¿Pero lo tuyo no era el microrrelato?.Pues yo diría que lo tuyo es el género epistolar, a juzgar por esta hermosa carta que me envías.
Deletreo tus palabras, desmenuzo sus significados y quedo atónita viendo cómo entretejes literatura y sentimientos.
Gracias por esta declaración de afectos y la valoración que haces de mis escritos.Si "pongo en tu alma una buena tonada", y en "tus cuerdas"sientes la melodía de mi compañía"...¡¡ Qué decirte!!; ahí me quedo, animándote en lo mucho que te queda por andar. Además de filósofo -como ya te he dicho varias veces-, eres poeta, amante de las letras. Dos cualidades que admiro y por las que serás admirado en tu entorno.Es a través de las emociones que creamos vínculos y tú tienes el don de provocarlas.
Gracias por responder a mi añoranza con esta emotiva carta; sí, ésta es de esas que se añoran. ¡¡Y que detalle más agudo !!:no olvidaste la postdata.
Un abrazo y muchas letras para seguir deletreando.
Sinrima
Compartir añoranzas nos vincula. Siempre te he considerado un tigre vagabundo, añorando selvas frondosas en este páramo de asfalto que es este mundo.
Has respondido a mi añoranza de palabras salidas del alma. Tus mensajes siempre son cálidos. No puedo creerme que no entiendes de cartas.¿No tuviste la suerte de recibirlas y sentir la necesidad de responder a vuelta de correo?.¿O te criaste ya en esta era digital, en la que los sentimientos se enlatan electrónicamente?. Por lo que te he leído creo que viviste la época en la que se ansiaba recibir una carta y de volcar el alma en la respuesta.
Gracias, Tigre. Me guardo tu rugido en el bolsillo como amuleto.
Un abrazo.
Como siempre es un placer leerte.
Un saludo.
Nos encontrábamos a la salida de clases, conversábamos, caminábamos juntos compartíamos momentos muy agradables. Al dejarla en la puerta de su casa le daba una carta. Textos en los que le decía que me gustaba de ella y que no me gustaba. Cosas que me “olvidaba” decirle cuando la tenía cerca.
La primera vez que le di una carta, me miró extrañada.
Y le dije que cuando no esté cerca de ella y se sienta sola lea esas letras.
Podía llamarla por teléfono, pero me gustaba escribirle.
No sé si luego de nuestro romance, ella guardo esas cartas…
Un abrazo Sinrima.
Pero no todo es negativo, ahora tenemos la oportunidad de escribir y que nos lean muchos, o algunos. Todo en esta vida tiene sus pros y sus contras.
Por cierto ¿os acordáis de la pluma estilográfica? Eran una gozada, yo hace unos veinte años que no la uso, tengo dos guardadas como si se tratara de un tesoro, una es de las de gomilla que había que cárgalas desde un tintero, la otra es de cartucho. De las primeras seguro que ya no habrá repuestos, pues la goma deposito se solía picarse con los años.
Claudine,tu forma de comentar es también especial para mis sentidos.Son palabras cálidas que animan. Gracias por compartir conmigo esta añoranza.
Un saludo.
Juancho, me encantan tus comentarios; son como una continuación de la historia de aquellas cartas; sabíamos que tenían un efecto especial; se leerian y reelerían lentamente, saboreandolas y soñando, con la certeza de que nos amaban.
¿ Hemos perdido la capacidad de escribir cartas?.Creo que también sobre la pantalla pueden existir.
Un abrazo.
Hola, Anorgi. Es la primera vez que comentas mis escritos.Gracias; bienvenido amis letras.
A mi me gusta la comunicación escrita porque con ella recreamos nuestros sentimientos buscando la forma más intensa de expresaros, y quémejor que una carta.
Te aconsejo que no olvides el "boli". La escritura a mano lleva sus mensajes explícitos y ocultos.Me gustaría que leyeras un poema que escribí hace nos meses, titulado: "Escrito a mano".Creo que te gustará.
Ahí hablo de lo escrito sobre el papel y con pluma.
Yo también conservo algunas estilográficas y, de vez en cuando las utilizo.
Un saludo.
Hola Sinrima:
He querido leer tu “Escrito a mano” pero no lo he encontrado, ni siquiera en Búsqueda Avanzada.
Si quieres envíame el enlace o a MP.
Eres un alma llena de poesía, se ve que has escogido el Nick a conciencia. A mí no se me da, soy un negado.
Saludos
Me gusta la emoción nostálgica que transmites, y la elección de las palabras, cuidadosa y elegante, pero sin ser rebuscada ni en exceso lírica.
P.D.:También alegra el corazón abrir el correo electrónico y ver en negrita el nombre de la persona a la que estabas esperando.
Un saludo.
Me gusta coincidir con gente que, como tú, sentimos la emoción de aquellas cartas.
Gracias por tus apreciaciones sobre la forma en que escribo.Procuro alejarme de lo artificioso; además solamente soy una aficionada a la literatura y escribo sin pretensiones, mostrando sentimientos comunes a cualquier ser humano.
Tienes razón en que también me sobresalto cuando al abrir el correo electrónico veo el remitente esperado, aunque luego me frustre su parquedad expresiva.
Un saludo.
Nada como una carta manuscrita o mecanografiada sobre un papel y enviada por correo postal a su destinatario para contener nuestras emociones, nuestros testimonios, nuestras confidencias, etc. , para traernos ciertos aromas, ciertas complicidades en el tacto... Por eso tienes razón al quejarte de que este tipo de correspondencia ha disminuido sensiblemente. Pero, alegrémonos: así, las pocas cartas que recibamos constituirán verdaderos regalo, auténticas joyas para atesorar.
Y, mientras tanto ,está muy bien que podamos enviar por vía electrónica de manera inmediata nuestros mensajes, veces extremadamente breves, porque de esa forma escribimos a más personas y de forma más rápida e inmediata.
Veamos por ejemplo el caso de Twitter, considerado por muchos el sistema más avanzado de red social. Miles, millones de personas enviando sus avisos, reflexiones, testimonios, emociones, bromas… que llegan a miles, millones de personas. Un tráfico colosal, un diálogo universal… por supuesto, como ocurre en todas las aglomeraciones, con muchos elementos superfluos y hasta molestos, mucho «ruido».
Twitter, con su exigencia de que expreses algo interesante en un máximo de 140 caracteres me parece que contiene casi todos los problemas y soluciones de la comunicación de nuestros días. Y aunque parezca difícil algunos de los mejores mensajes de nuestro tiempo pueden caber en ese medio que crece exponencialmente; por ejemplo:” Buenos días, Wangari Maathai... ¡y muchas gracias! Tus millones de árboles lloran pero seguirán creciendo y ayundándonos.” (121 caracteres, para condolerme por la muerte de la admirable ecologista africana.
Claro que por mucho Twitter que haya sigue siendo hermoso escribir cartas; cartas largas y detalladas, sinceras e íntimas. Por eso te prometo que algún día recibirás una carta mía en la que, sin prisa y en un dialogo íntimo entre tú y yo, te escribiré sobre mis recuerdos. Te hablaré, por ejemplo, de aquellos jóvenes que querían cambiar el mundo (los sesenta del siglo pasado), de aquellos que creían que, aunque no del todo, habían dado un gran giro a la historia de España (los setenta); de aquellos que se desencantaron al comprobar que, que una vez más, la Utopía se alejaba (los ochenta y los noventa)… Te hablaré de mi difícil entrada en el siglo, de mis miedos y mis esperanzas, de tantas cosas... Y, sin embargo, como tantas veces ocurre, se quedarán en el silencio muchas más palabras que las que se dicen...
Abrazos.
Los días en que llegaba la estafeta de correos a la isla ,era todo un acontecimiento , podías quedarte sentado observando aquel poema en el que se convertía la compañía .
Se podía adivinar con toda seguridad quién había tenido malas o buenas noticias ; desengaños , reconciliaciones familiares , parrafadas de los colegas …
Un día que estábamos empaquetando mi socio el punky y yo en la litera , caímos en la cuenta de que el Repuyo , sin ni siquiera abrir su carta,la guardo y quedo como afligido, nos acercamos a preguntarle y después de mucho insistir y con la inestimable ayuda de algún canutillo ,nos contó que no sabía leer y acto seguido nos enseñó un buen montón de cartas sin abrir .Ni que decir tiene que nos pasamos casi toda la noche leyéndole las cartas no sin antes aceptar como condición que le enseñásemos a leer y escribir .
Le sirvió como cartillas de lectura las mismas cartas que recibía y muy a duras penas fue consiguiendo escribir sus propias cartas .
Es el mejor recuerdo que guardo de aquellos días , bueno , francamente el mejor día fue el día en que me licencie ¿Para qué mentir ? . Gracias por hacerme recordar
Bienvenido al foro y a mis letras, Abada.Gracias por esta carta, cuyo principio y final forman parte de una de esas cartas que yo espero y esperaré, y que, como dices, son hoy algo especial, de gran valor sentimental, como un ramo de plantas silvestres de variados aromas y colores.
No rechazo los mensajes electrónicos breves.Como has demostrado con tu mensaje enviado ,a través de twiter,con motivo de la muerte de la ecologista africana,pueden transmitir emociones. Es muy bello ,en forma y contenido.Pero hay que tener arte y sensibilidad ,para hacer llegar a la persona que escribimos,ese trocito de alma nuestra que la emocione.
Espero leer algo tuyo y encontrarte de nuevo entre mis escritos para conocer tu opinión.
Un abrazo
Ignatius, la sorpresa ha sido mía cuando he leído tu emotivo relato;conmovedora evocación de aquellas cartas y las emociones que nos provocaban.Al leerte he sentido emoción por esa tragedia del analfabetismo que impidió disfrutar a tanta gente de las anheladas lecturas, que eran bálsamo en ciertas ocasiones especialmente duras.
Es una historia muy emotiva y solidaria.Bien podrías haberla publicado como relato independiente de mi escrito. ¡Qué bonito final: enseñar a leer! y ¡¡Aprender a leer en esas cartas amorosas las primeras palabras !!.
¡¡FANTÁSTICO!!, de verdad.
Un abrazo.
Me gustó mucho tu escrito, esperamos que tengas tu propio espacio en el foro y te quedes largo rato con nosotros;):)
Si entra para ver mi respuesta se encontrará con tu bienvenida y se alegrará.
Dragón, ¡¡ me alegro de encontrarte entre mis letras!!. Gracias por tu comentario que añade matices a mi añoranza.No dudo de que a ti también te gustaría encontrar una de esas cartas largas y cariñosas.
Un abrazo.
Me hiciste recordar a una chica muy querida para mi,nos escribiamos mucho,muchisimo diria yo.Antes de partir a otro pais,por trabajo,prometio escribirme una ultima carta.Aquello nunca llego,y luego me entere que habia marchado con otro.Cosas de la vida,que le haremos..:(
Gracias de nuevo por iluminarme la mañana con tus escritos llenos de humanidad,y de realidad tambien.Ya sabes que como siempre te felicito,un gran abrazo.
Gracias, Necrokimy. Espero seguir transportándote a tiempos felices, y no tan felices, pero ya superados.
Es curioso que esto ocurra por tercera vez. Creo que tú me lees con buenos ojos. Te lo agradezco.
Me gustaría que recibieras una bella carta que te hiciera amar la vida.
Lo dejo aquí. Un placer encontrarte.
Un abrazo.
Ah querida Sinrima,puedes apostar a que asi lo hago!No agradezcas por eso,tu lo mereces.
Como siempre digo,espero seguirte leyendo a medida que los dias vayan pasando,que me gratifica mucho leer tus letras.
Me ire a duchar un poco,que tengo que quitarme las telarañas de los huesos.Un muerto viviente limpio,es un muerto viviente feliz
Hasta la proxima,y calidos saludos para ti!
Una carta es la prominencia de un propósito; la abreviatura de otras, escritas y arrasadas en la imaginación. Es un gajo tan pequeño, débilmente parecido a los borradores de la memoria. Intentan el reencuentro. Pueden ser soñadas o escondidas. Yo las releo. Una carta es la venida del misterio, el sigilo. Permiten insinuar lo que nunca verbalmente y el eco de otra voz en nuestras ansiedades.
Yo te agradezco, Sinrima, esta narración que nunca será breve. Me has hecho recordar un tiempo que creo fue ayer y otro que nunca volverá a ocurrir, una calle, un rompecabezas, rombos de alcantarillas, un arlequín, la melancolía, la estupidez, pasiones que sombreaban y las voces que nunca pude remendar.
Escribe. La preñez de tu poesía incomparable seguirá pariendo escritura para cuando el trazo vuelva al papel.
Saludos cordiales.