¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Las crónicas de Valjara: Los héroes

Skyler95Skyler95 Anónimo s.XI
editado agosto 2011 en Fantástica
Antes del primer capitulo les dejo esto, ya que mencionare hechos históricos:
Sucesos importantes que ocurrieron en el mundo (Valjara): a continuación se presentaran hechos o sucesos importantes para el mundo, comenzara desde las primeras civilizaciones hasta el punto donde empieza la historia.
Hay algunas cosas que no serán explicadas aquí y si en la historia.

Primera Era:
* Los continentes estaban unidos en uno solo
* Las primeras civilizaciones son nómadas pero no se extienden demasiado en el gran continente
* Se crean las primeras armas, viviendas, objetos, etc.
* Se aprende la caza y recolección, esta era culmina con la organización de los nómadas en pequeños pueblos y con la separación de los continentes debido a fuertes cambios climáticos y demás.

Segunda Era:
* Evolución rápida de las primeras civilizaciones, descubren poco a poco la magia y conocen a otros seres no humanos.
* También descubre la alquimia y mediante piedras preciosas crean otros objetos, que sirven para mejorar las cosas que ya tenían.
* Aparece el primer lenguaje, la primera escritura y la primera música.
* Descubrimiento de metales y derivados.
* Creación de barcos pequeños
* Unificación se las civilizaciones en los primeros estados centralizados, así termina esta era.

Tercera Era:
* Establecimiento de fronteras entre los estados del continente central, surgen los primeros reinos.
* Mejoramiento tecnológico mediante la alquimia, descubrimiento de espadas, escudos, flechas, arcos, etc.
* Mientras los demás continentes olvidaban poco a poco la magia y se dedicaban a otras ciencias el continente del norte seguía practicando la magia y los estados se unieron en uno solo logrando así el primer imperio del mundo.
* Se establece el primer mercado mundial. Comercia el continente central con el del norte.
* El imperio del norte se declara en guerra contra el pueblo de los orcos, elfos y hadas.
* Mejoramiento militar en todo el mundo.
* Pequeñas logias de magos se alejan de las civilizaciones y se esconden en los bosques y montañas por el mundo. Así culmina esta era.

Cuarta Era:
* Mejoramiento de arquitectura, arte y música.
* Los dos reinos del sur del continente central se unen en uno solo.
* Termina la guerra en el continente del norte con la victoria del imperio. Las criaturas no humanas emigran hacia el otro continente, el central.
* Gran fenómeno lunar, el mundo queda a obscuras durante cinco meses.
* Flotas del reino sur del continente central “descubre” otro continente, el continente del sur.
* Se los recibe con amabilidad a las flotas del reino sur, durante unos meses se comunican con el reino del sur y establecen amistad con la gran civilización del continente sur.
* Comienza la guerra entre el reino central y el reino del este en el continente central, el reino del sur no toma partido.
* Después de unos años la paz vuelve al continente central.
* Crisis económica en el imperio, mucha gente forma su propia civilización en los bosques que antes pertenecían a los orcos.
* Estalla crisis económica en el mundo, afectando a todos los continentes y guerras civiles internas.
* Finaliza la crisis económica.
* Ocupación por parte del reino central en las islas, que pasan a llamarse islas Paraíso, el reino del sur no reacciona de ninguna manera.
* Primeras fábricas en el imperio del norte. Finaliza la Cuarta Era.

Quinta Era:
* Los reinos del continente central al igual que la gran republica del continente del sur crean sus primeras fábricas.
* Perdida total de la magia excepto por las logias ocultas.
* Guerra civil en la republica del continente sur, consecuencia: división en dos reinos distintos.
* Atentados en el imperio del norte.
* Más tarde atentados en los demás continentes.
* Se descubre que las logias de magos están detrás de los atentados.
* Los estados se reúnen en una asamblea para discutir la situación, los atentados cesan.
* Mejoramiento tecnológico con ayuda de las fábricas y primeras armas de fuego pero debido a que es algo muy nuevo y defectuoso se deja a un lado.
* Un gran atentado ocurrido en el imperio hace que este declare la guerra a las logias de magos.
* Las logias de magos atacan a los demás continentes.
* Comienza la Gran Guerra Mágica en todo el mundo, por primera vez los estados se unen contra un solo enemigo, la guerra dura 5 años. Victoria del mundo, algunos magos se ocultan como personas normales.
* Gran fenómeno lunar acompañado con pequeños temblores en la tierra, el fenómeno duro diez meses y en el último día paso por el cielo una luz de color azulada brillante.
* La oscuridad toma parte del imperio del norte, este comienza la guerra contra un enemigo desconocido y poco a poco la oscuridad le gana al imperio. Temor en los continentes.
* Una asamblea de emergencia en los continentes del centro y del sur proponen ayudar al imperio.
* Se inicia una operación para liberar de la oscuridad al imperio, finalmente después de varias batallas se logra, la oscuridad toma el reino al lado del imperio y se reorganiza.
* Seres de la oscuridad inician una guerra a gran escala contra los estados, todos ellos comandados por el espíritu vengativo.
* La Primera Guerra de Resurrección: El espíritu vengativo posesiona a un joven y arma el ejercito más vasto que antes se halla visto, la guerra empieza en el continente del norte con el recién liberado imperio. Las criaturas no humanas como sirenas, dragones, los gigantes y elementales se unieron a los humanos para combatir al ejército oscuro. La guerra duro más de veinticinco años y se desarrollo en todo el mundo.
Consecuencia: Victoria del mundo, extinción total de las razas no humanas, grandes pérdidas en los reinos y el imperio, el ejército oscuro fue vencido totalmente y el espíritu vengativo desapareció.
* La conciencia de Valjara envía a sus Guardianes para poder evitar una nueva Guerra de Resurrección, ya que causo una gran devastación en el mundo.
* El mundo poco a poco se reconstruye.
* Se declara oficialmente la metrópolis de Ragnaros, la primera en todo el mundo y prosperara durante mil quinientos años la Quinta Era.

Sexta Era:
* Grandes avances tecnológicos en el imperio superando por mucho a los reinos y a Ragnaoros, se convierte en una potencia militar, política y económica.
* Ragnaros crea sus propias armas de fuego, sus primeros dirigibles de guerra, la metrópolis más “avanzada” en cuanto a arquitectura, política y economía. Se vuelve una potencia del continente central. Comienza la rivalidad entre Ragnaros y el Imperio.
* Los Guardianes buscan por todo el mundo al posible nuevo cuerpo del espíritu vengativo.
* Nuevo fenómeno lunar este es el que más duro, un año en completa oscuridad.
* Se declara oficialmente la metrópolis de Aleghis.
* Se declara oficialmente la metrópolis de Damend
* Se declara oficialmente la metrópolis de Sharine y Thenaos en el continente sur.
* Tensión entre Ragnaros y el Imperio pero no llegan a una guerra
* Gran periodo de paz.
* La Purga: misteriosamente los Guardianes enviados por la conciencia de Valjara comenzaron a desaparecer poco a poco hasta que no quedo ninguno.
* El mundo adopta las armas de fuego.
* Tratado de alianza comercial y militar entre Ragnaros y Sharine, ante la una posible guerra futura contra el Imperio.
A partir de este punto comienza la historia:
* Primera acción militar después de la Primera Guerra de Resurrección, Ragnaros invade las islas paraíso.
Como verán hay muchas cosas que no se aclaran y hay misterios en algunas de estas cosas que se aclarara cuando avance la historia

Comentarios

  • Skyler95Skyler95 Anónimo s.XI
    editado agosto 2011
    Capitulo 1: Parte 1

    [OCULTAR] Sentado en un sofá apoyado contra la pared de la habitación semicircular se encontraba Cynan, sus ojos oscuros miraban el reloj, hace diez minutos estaba esperando en aquel lugar. Traía un mensaje para uno de los miembros del Consejo.
    Para matar el tiempo se levanto del sofá y se dirigió hacia la gran ventana que estaba atrás de un escritorio de madera de roble con varias pilas de papeles en el. Se podía ver la metrópolis y el sol en lo alto del cielo. En ese momento se abre la puerta de entrada y entra un hombre de unos cincuenta y cinco años, mueve la mano saludando al chico y se sienta en el escritorio.
    Cynan se mueve rápidamente en frente de este para poder hablarle de cerca.
    —Señor tengo un mensaje para usted —el hombre no respondía, ordenaba las pilas de papeles sobre el escritorio mientras movía el dedo indicie dándole pie para que siguiera hablando.
    —Las mercaderías que pidió llegaran al Puerto Sol en unos días —este se recostó sobre la silla.
    —Excelente, tengo otro favor…—Cynan asintió con la cabeza.
    —Toma, lleva esto a la torre de piedra —el muchacho tenia ante él un paquete de color blanco mediano y un sobre sin el nombre de nadie. Le parecía raro pero no dijo nada, volvió a asentir y se llevo las dos cosas, antes de irse por la puerta este lo saluda.
    Una vez afuera del edificio, con paquete y sobre en mano se dirigió a la parada del tren. En ese lugar había mucha gente como de costumbre, además la red de trenes se había construido hacía unos diez años y se puso en funcionamiento hace unos cinco. Solamente seis trenes se paseaban por toda Damend, llegando a esos sectores alejados de la metrópolis.
    Todavía era de medio día y realmente no sabía que hacer, podía entregar lo que le dio Genaus, pero la torre de piedra quedaba lejos de donde estaba y estaba algo cansado del viaje.
    Se bajó en la parada correspondiente, caminó diez pasos y doblo a la izquierda, continuó unos cuatro pasos más y llegó a su casa. Una construida con cemento y ladrillos, como casi todas las casas de Damend, con un tejado y una chimenea. Coloco una llave y al doblarla hacía la derecha la puerta se abrió con un chillido, la casa tenía un comedor, una cocina a la izquierda, un cuarto en el segundo piso, el baño a la derecha y un cuarto de huéspedes al fondo del comedor.
    No era un lugar muy decorado, no le gustaban esas cosas, tampoco tenía mascotas, también es algo fría.
    Dejo el paquete y el sobre en una mesa de luz y se dirigió a la cocina.
    Cynan vivía solo, esa casa se le fue otorgada por Genaus, el miembro del Consejo que se encarga de la parte militar de la metrópolis, este lo encontró cuando tenía diez años y desde entonces trabaja como mensajero privado de él. No conoce a sus padres biológicos y solo su nombre estaba inscrito en una chapa pequeña que tenía en el cuello, siempre la lleva consigo a todos lados. Mientras revisaba la heladera en busca de poder comer algo, alguien toca la puerta se queda mirando hacia la puerta pues no esperaba a nadie, vuelven a tocar la puerta.
    Abre y ante él estaba una chica.
    —Hola ¿Me dejas pasar? —Cynan no le dijo nada y ella paso como si fuera su propia casa, traía una mochila la cual dejo en el suelo, la joven miraba enojada como Cynan cerraba la puerta.
    —¿No pensabas decirme cuando volverías? —se cruzo de brazos y con el pie derecho golpeaba el piso de madera. Una sonrisa forzada era visible en el rostro del muchacho.
    —Lo siento no tuve tiempo de ir a la Academia, siéntate y hablamos —pues ellos dos eran amigos desde que tenían once años, Trysana es la sobrina de Genaus y también de Özel, la gobernadora de Damend. Ya hace tiempo que se conocen pero no pueden verse muy seguido por que ella esta en la Academia y él esta de viaje por pedidos de Genaus.
    Ella tomo asiento pero un estaba enojada, Cynan se sentó al lado de ella y con un suspiro le empezó a explicar el porque no la visito antes.
    —Estuve en el Puerto Sol por pedido de tu tío pero debido a una lluvia que son frecuentes en ese lugar me quede estancado allí por una semana, esa es la razón por la que no pude verte antes —agacho la cabeza y Trysana con la mano derecha revuelve el cabello de Cynan.
    —Al menos volviste y es lo importante… —se quedaron callados y Trysana con ojos asombrados miraba la casa hasta que sus ojos se posaron en el paquete y el sobre.
    —¿Para quién es? —ella se levanto y se dirigió donde estaba la mesa de luz, agarro el paquete, apoyo el oído y lo movió un poco, pudo escuchar como si fuera una bolsa que contenía algo en pequeñas partes pero no lograba identificar que es.
    —Me lo dio tu tío hace un rato, me dijo que lo lleve a la torre de piedra
    —¿La torre de piedra? Que raro nadie va a ese lugar…—Cynan se quedo mirándola, había algo que no entendía, Trysana dejo el paquete en donde estaba y se de vuelta para poder verlo.
    —¿No sabes lo que se cuenta sobre ese lugar?—negó con la cabeza, él solo conocía ese lugar por el nombre pero nunca se acerco o lo vio de cerca. Ella pensativa y con el dedo índice en el labio inferior le dijo.
    —Se dice que en esa torre habita el fantasma de una niña que murió y hay otro rumor que se trata de un monstruo que adopta la forma de una chica y mata a los que entran —Cynan no pudo evitar reírse por lo que dijo, en cambio Trysana entre cerro los ojos y al ver su rostro podía decirse que estaba algo enojada.
    —¡Mira quien habla de fantasmas! La chica que siempre quiere encontrarle lógica a todo —
    Ella apretaba los puños, sentía que se estaba burlando de ella en frente de su cara y era algo que la molestaba demasiado pero aun así continuo escuchándolo. —No me digas que crees en eso por favor, voy a entregar esas cosas mañana y se acabo —agarro su mochila y antes de irse por la puerta de dijo.
    —Mañana a las diez y media en la estación del tren comercial y de ahí iremos a la torre —cerró la puerta con gran furia y por algún milagro la puerta no se rompió, Cynan suspiro por lo sucedido. Esa era su manera de pelearse, no pasaba muy a menudo pero cuando sucedía ambos trataban de atacar al otro con los defectos que poseían. Ganaba el que mejor lograba pegar duro en el otro y el vencido solo se quedaba callado.
    Ya había perdido el apetito con la discusión que tuvo, subió a su cuarto cuyas paredes eran de ladrillo y la cama estaba hecha en madera, corrió las cortinas de la ventana para que los rayos del sol no lo molesten, se saco sus botas dejándolas a un lado y vestido se acostó sobre el colchón.
    A pesar que era de día, él era capaz de dormirse hasta mañana, si mañana tenía que llevar esas dos cosas. Pero una duda rondaba en la cabeza de Cynan ¿Es verdad lo que cuenta Trysana?
    No importa de todos modos mañana sabrían que hay en ese lugar, la torre de piedra.
    Al día siguiente se encontraron en el lugar establecido por Trysana, tenía en las manos el paquete y el sobre, el viento le pegaba en la cara a Cynan, era un aviso de que llegaba el invierno, a pesar de estar en la estación de tren comercial no había mucha gente. Ve llegar a Trysana, este camina hacia ella para saludarla y ella corresponde el saludo, se sientan a la espera que pase el tren en los asientos de la estación.
    Ninguno de los dos se hablaban y se miraban nada más de reojo, quizás quedo ofendida por su comentario, el tren llegó después de unos pocos minutos, arribaron a el y consiguieron asiento rápidamente, se sentaron y los dos seguían sin hablarse.
    —¿Dónde hay que bajarnos? —preguntó Cynan para romper el hielo, pero su amiga seguía sin prestarle atención, este suspiro y de pronto ella se levanto de su asiento.
    —Es aquí —dijo con una voz poco encantadora y él solo se limito a seguirla, una vez que se bajaron y después de algunos pasos por una calle ancha y a la vez vacía, en la cual había nadie y las casas estaban en muy mal estado, ningún negocio o comercio abierto y el aire del lugar era pesado. A lo lejos podía verse la torre, Cynan se pregunta como nunca antes la había visto si era demasiado alta. De color gris oscuro, construida con piedras de gran tamaño en forma de hexágono, llegaron hasta ella y la puerta principal eran dos grandes puertas, no tenía un candado ni nada por el estilo.
    Cynan agarro con fuerza las dos manijas de color amarrillo y sintió frío en las manos, con un gran esfuerzo logró abrir la puerta, Trysana toma el paquete y el sobre y los dos dan tres pasos para entrar a la entrada principal. La puerta detrás de ellos se cierra por si sola y en el interior solo había una escalera a un costado en forma de caracol que llevaba hacia arriba, avanzaron despacio y las piernas les temblaban.
    [/OCULTAR]
  • Skyler95Skyler95 Anónimo s.XI
    editado agosto 2011
    Capitulo 1: Parte 2
    [OCULTAR] La torre solo era iluminada por la luz del sol que se escabullía por las múltiples ventanas que poseía, en las paredes había libros, muchos libros, estos se extendían hasta la cima de la torre. Curiosa, Trysana se acerca a uno de ellos y lo toma en ese momento oyen una voz autoritaria.
    —¡Salgan de mis aposentos! ¡No tienen por que estar aquí! —los dos sintieron un escalofrío en el cuerpo y ante el miedo, Trysana suelta el libro, el eco producido por la caída del objeto se expandió por toda la torre.
    —Te dije que es un fantasma —le dijo a Cynan en voz baja, levanto el libro y lo coloco en su respectivo lugar.
    —¡¿Acaso no entienden lo que les he dicho?! ¡Largo! —la voz se escuchaba por todos lados y a la vez no estaba en ninguno.
    —Estamos aquí para darte algo por parte de Genaus, un miembro del Consejo —le dijo Cynan, ambos cruzaron miradas y estaban atentos a la respuesta, pasaron unos breves segundos pero para ellos parecieron que nunca terminarían.
    —Esta bien, suban… —la voz se volvió más suave, ahora solo tenían que subir la escalera hasta el final, miraron hacía arriba y la escalera en forma de caracol parecía que llegaba hasta el cielo. Se miraron los dos y suspiraron al mismo tiempo, con ánimo subieron la escalera pero después de varios minutos se casaban.
    Tardaron alrededor de veinte minutos en llegar hasta la parte superior de la torre donde el sol se hacía más presente pero no estaba del todo iluminado, allí encontraron a una persona, una joven muchacha sentada sobre sus piernas y alrededor suyo un círculo con diez libros, todos con las paginas dadas vueltas. Esta chica tenía una particularidad, estaba con los ojos cerrados.
    Cansados por la caminata en la escalera avanzaron y la joven alzó su mano derecho en señal de alto, ellos dos cruzaron miradas y se quedaron expectantes.
    La chica de melena rubia y una vestimenta blanca con falda le hizo un gesto con la mano a Trysana de que le entregue el paquete y el sobre, tambaleándose se acerco a ella y esta lo tomo con amabilidad.
    —¿Qué les sucede a ustedes dos? —su voz era dulce comparada con la que habían escuchado en la entrada, la joven abrió el paquete y saco una bolsa con galletitas de el. Cynan y Trysana no podían creer lo que estaban viendo, todo trabajo para eso, pero aun quedaba la carta.
    —Estamos cansados, subimos muchos escalones apurados —dijeron los dos al mismo tiempo, abre la bolsa y se come las galletitas, mientras ellos se desplomaban en el suelo totalmente agotados, sentían que los pulmones les iba a estallar y el corazón les bombeaba a una velocidad increíble.
    —Hay un ascensor en el fondo de la entrada que llega hasta acá —arrojó el envoltorio vacío a un lado una vez que se termino las galletitas, los dos se miraron y se rieron a carcajadas, la joven los miraba y no entendía lo que sucedía entre ellos dos. Cynan y Trysana se sentaron con las piernas cruzadas y veían como le daba vueltas al sobre.
    Con las dos manos y con delicadeza lo abrió, saco otro papel más grande y se tomo su tiempo para ver que decía, los dos jóvenes cruzaron miradas y esperaron para ver que decía, al pasar unos segundos y para sorpresa de ellos, rompió la carta en múltiples pedacitos y los guardo en el sobre, el cual lo deposito a su lado.
    —Díganle a Genaus que no —ambos se quedaron boquiabiertos y tartamudeando Cynan dijo.
    —¿Qué no que?
    —Díganle solamente que no, él sabe a lo que me refiero —Cynan asintió con la cabeza.
    —¿Podemos quedarnos un rato a hablar contigo? —dijo Trysana inadvertidamente, esta chica era ya de por si extraña, su cabello color de color rubio la delataba, no hay muchas personas rubias en el continente. Otro detalle que la hacía extraña era que podía ver con los ojos aun cerrados.
    —Hace mucho tiempo que no hablo además no soy de tener visitas, si quieren pueden quedarse si quieren—Trysana hizo un aplauso al escuchar la respuesta de la chica y le dirigió una sonrisa alegre.
    —Yo me llamo Trysana, puedes decirme Try si te resulta más fácil, él es mi tonto amigo Cynan. ¿Tu como te llamas? —la joven comenzó a refregarse las manos con timidez y Cynan golpeo despacio en el brazo de Trysana por el comentario anterior.
    —Ilyse, me llamo Ilyse —dijo algo dubitativa, pero dejo de refregarse las manos, Cynan seguía callado escuchando las conversación de las chicas.
    —¡Que lindo nombre!—dijo con un gran entusiasmo. —¿Y por que estas en este lugar?
    —Bueno… —antes de que terminara la frase fue interrumpida por Cynan quien se levanto del suelo y dándoles las espalda a ambas les dijo.
    —Tengo que entregar tu mensaje a Genaus, yo por mi parte me retiro, hasta otra Ilyse —mientras se iba saludaba con la mano, Trysana se disculpo con ella pero también debía irse.
    Vieron el ascensor mencionado por Ilyse anteriormente y ingresaron en el, llegaron a la entrada principal muy rápido y salieron del lugar, una vez afuera se fueron por caminos separados.
    Cynan llegó hasta la oficina de Genaus, este le comento sobre lo sucedido en la torre de piedra y el hombre no pude evitar reírse pero cuando escucho el “no” como respuesta de la joven se quedo con una frustración. La cual podía verse en su cara.
    —¿Por qué una niña esta en un lugar como ese? —sabía bien en el fondo de que no tenía que preguntar pero la curiosidad lo mataba y él creía que tenía derecho a saber.
    —Seguramente te habrás dado cuenta de que no es una niña normal y no lo digo por que es ciega —Cynan se sentó en el sillón y no entendía de lo que hablaba.
    —¿Qué quieres decir?
    —¿No viste a su alrededor? ¿No tenía libros abiertos a su alrededor? —ahora que Genaus lo decía era cierto, Cynan logro contar diez libros y todos ellos distintos. Llevo su mano a su mentón mientras seguía escuchando.
    —Los lee casi al mismo tiempo, una pagina por libro y se acuerda de lo que lee. No solo tiene una gran memoria si no también posee una capacidad de análisis y de resolución de problemas increíble.
    —¿Aun estando ciega?
    —Si, una vez con algunos miembros del Consejo decidimos hacerle una prueba que consistía que mediante un mapa con relieve para que ella pudiera reconocerlo y un par de fichas de soldaditos. Era como un juego, yo contra ella, el objetivo era alcanzar el territorio enemigo y así se ganaba.
    Al principio movía los soldados de forma incoherente, esparcidos por cualquier lado, no comprendía lo que quería lograr pero a medida que fue avanzando lo comprendí.
    —¿Qué sucedió?
    —Dejo que yo mueva mis fichas hasta que ella me termino encerrando con las suyas y mis soldaditos no los podía mover hacía ningún sitio, así es como me termino ganando, le gano a mis fichas y luego tomo mi territorio. Fue suficiente para que entrara al Consejo pero Ilyse se negó.
    —¿Eso era lo que le pedías en la carta no? Y ¿Por qué las galletitas?
    —Si era una petición personal pero volvió a negarlo otra vez, le gusta mucho las galletitas, con respecto a tu primera pregunta se la mantiene allí por que fue decisión de ella.
    —No entiendo
    —Es que Ilyse nació en una de las Casas de Damend, ósea es alguien de la realeza pero sus padres la abandonaron cuando supieron que era ciega a la edad de cuatro años, ella entro en la torre, quedándose en ese lugar y solamente tuvo una petición, que se le dieran la mayor cantidad de libros posibles.
    Ahora Cynan entendía el por que de su actitud, no podía creer que alguien aun más joven que él pasara por todo eso. Ese pensamiento le dio algo de tristeza a Cynan, ahora él recordaba de que no sabe quienes son sus padres y es algo de lo cual nunca pregunto a Genaus, tal vez por que era feliz como estaba o quizás era miedo ¿Pero miedo a que?
    Sus pensamientos fueron interrumpidos por la puerta que se abrió a su lado, por ella entró un secretario de la parte principal del edificio. En su rostro se notaba preocupación y desesperación, ambos se alarmaron al verlo así.
    —Señor disculpe que entre de esta manera pero algo ha sucedido —Genaus se sobresalto de la silla al oírlo y el secretario miro de reojo a Cynan y continuo.
    —El ejercito de Ragnaros ha atacado las islas de Aleghis en el sur —ambos quedaron estupefactos ante lo que decía el muchacho.
    —Llegó esta carta pidiendo ayuda para la defensa de las islas por parte de la metrópolis de Aleghis, como Özel no se encuentra en Damend usted es el segundo al mando —el joven se le acerco a Genaus dándole la carta la cual decía: “Recurrimos a usted en una situación realmente desesperante, según un reporte de las islas Paraíso de la metrópolis de Aleghis esta siendo atacada por las fuerzas armadas de la metrópolis Ragnaros. El ataque comenzó a las 10:30 y todavía continua, no puede enviarse soldados por mar ya que los dirigibles de guerra del enemigo hicieron un bloqueo impidiendo el paso hacia las islas. La única zona que no ha sido bloqueada fue la de su Puerto Sol, les pedimos por favor que dejen pasar a las tropas nuestras para poder enviarlas allí, lamento decir que ya están en camino porque no podemos perder más tiempo.”
    Al terminar de leer la carta este se recostó fuertemente contra el respaldo de la silla y tocándose con los dedos la sien pensando que debería hacer, aunque no tenía muchas opciones.
    [/OCULTAR]
  • Skyler95Skyler95 Anónimo s.XI
    editado agosto 2011
    Capitulo 2: Parte 1
    [OCULTAR] Genaus suspiraba, cerró los ojos pensando en que debía hacer en una situación así, Cynan tenía un nudo en la garganta que no le permitía modular ni una sola palabra. El secretario que estaba ante ellos esperaba con ansiedad y desesperación la respuesta del hombre del Consejo.
    Este se levanto de la silla y se dio media vuelta, observando parte de la metrópolis por la gran ventana. Dudando dijo.
    —Hay que hacer una reunión de emergencia —se dio vuelta para poder ver al secretario a la cara. —Usa todas las comunicaciones posibles para que la reunión se haga hoy en el menor tiempo posible —el muchacho asintió con la cabeza y salio corriendo de la habitación, Cynan miraba atentamente a Genaus. El hombre agarro la carta, le hizo una indicación con los dedos al joven para que lo siguiera y así fue.
    Necesitaban salir del edifico, la reunión se llevaría acabo en sitio llamado el Circulo, una gran estructura en forma de circulo gigante en el cual esta el aula manga, allí se reúnen los miembros del Consejo junto con los representantes de las Casas de la realeza.
    En la entrada principal del complejo, todos los empleados trabajaban contra reloj para poder cumplir con la orden de Genaus, las personas corrían de un lado al otro, tuvieron que esquivarlas para poder avanzar por el lugar.
    Una vez afuera, con paso apresurado, entraron en un vehículo lujoso adentro había suficiente espacio para que entren cuatro personas, el chofer lo puso en marcha. Genaus le dijo al chofer que los llevara hasta el Círculo, este no dijo nada y arrancó violentamente.
    —¿Por qué una reunión en un momento así? —dijo Cynan cuando miraba por la ventana del vehículo.
    —Aleghis esta enviando tropas al Puerto Sol y necesita que nosotros le demos permiso —él suspiro al escuchar la respuesta de este. El automóvil se detuvo bruscamente y sin previo aviso, Cynan se golpeó la cabeza contra el respaldo del chofer. Se asomó por la ventana y ante él estaba el Círculo y mucha gente estaba entrando al lugar. Genaus se retiró del vehículo al igual que el joven y fueron al encuentro.
    Al entrar en el aula manga, todas las personas se sentaban en sus respectivos lugar, él siguió a Genaus hasta un piso cuadriculado que se elevaba mediante varias poleas, se detuvo en una plataforma pequeña donde se hallaba una silla, con una mesa enfrente y un micrófono. A esa altura se podía ver toda el aula manga. En esa silla era donde se sentaba la gobernadora, Özel, pero en este caso era donde se iba a sentar Genaus y Cynan se quedaría parado a su lado.
    El panel que estaba enfrente de Genaus indicaba que todos los asientos del aula estaban ocupados, Cynan sabía que si todos los asientos estaban ocupados, en el lugar había doscientos cincuenta personas.
    Se podía distinguir a dos tipos de personas, a la izquierda de donde estaba el joven, gente vestida con una tunica blanca con líneas doradas y a partir de ese punto a la derecha hasta terminar la hilera de asientos, gente vestida con una tunica bordo con líneas azul oscuro.
    Los de vestimenta blanca eran los representantes de cada una de las Casas reales de Damend y los otros eran los representantes de los distintos sectores y lugares de la metrópolis.
    Un gran silencio de apodero del lugar, Genaus acerco el micrófono y comenzó a hablar.
    —Señores, los he convocado a esta reunión por la siguiente razón: El ejercitó de Ragnaros esta invadiendo las Islas Paraíso, las defensas locales no podrán resistir mucho el ataque del ejercitó, una carta que me llegó hace unos minutos proveniente del gobernador de Aleghis diciendo que sus tropas están viniendo hacía el Puerto Sol, nos piden permiso para que puedan enviarse a los soldados hacía las islas.
    Como mi hermana no se encuentra en Damend, necesito sus opiniones para saber que hacer pero no tenemos mucho tiempo —en toda el aula se podía escuchar el murmullo, como todos los presentes hablaban entre ellos. Un representante del sector oeste pidió permiso para hablar, Cynan por el panel le habilitó el micrófono para que pudiera dirigirse a los demás.
    —Puede ser una trampa por parte de Aleghis, además, ¿Por qué invadir las dichas islas cuando le pertenecieron a Aleghis durante mucho tiempo? —Genaus se tocaba el mentón y era la primera vez que Cynan estaba en una reunión, conocía el lugar pero nunca había presenciado una reunión de tal magnitud, se sentía nervioso y a la vez presionado pero trataba de mantener la compostura de alguna manera, con el dedo índice habilito otro micrófono, en este caso de un representante del sur.
    — Es cierto, Ragnaros nunca hizo nada por las islas hasta entonces pero aun así Aleghis es nuestro vecino y en este momento pide nuestra ayuda, habría que permitirles el paso del Puerto Sol y darle algunos barcos al igual que prestar ayuda militar —Al terminar de escuchar lo que dijo el representante del sur, Genaus respondió.
    —Tienes razón, no se sabe cuando llegaran las tropas a su destino, habrá que hacer un pequeño grupo de soldados para enviarlos allí como apoyo —todos se quedaron en silencio de repente, el joven permitió que hable otra persona, esta vez uno de las Casas de la realeza.
    —Es una decisión sabia Genaus, si no ayudamos a nuestro vecino las cosas pueden empeorar, esta más que claro que ninguno de las Casas prestara sus ejércitos personales para la causa —al hombre y a Cynan no le parecía nada raro la actitud de aquel sujeto, solamente ellos se preocupaban por lo que les convenía. Esta vez Genaus tomo control del panel, el joven retrocedió unos pasos.
    Una gran pantalla apareció en una de las paredes del aula, la pantalla se dividió en dos y con dos títulos que decían: “A favor” y “En contra”.
    Al ver esos títulos Cynan sabía que seguía… la votación.
    Cada uno de los presentes estaba indeciso y no sabían que hacer, algunos les temblaba el pulso. Un pequeño ruido parecido a una alarma sonó por todo el lugar, todos los presentes dirigieron su atención a la pantalla donde aparecieron los primeros votos.
    Cynan y Genaus se asombraron al ver la pantalla, en la sección “A favor”, había sesenta votos. Los dos giraron rápidamente la cabeza para ver el panel, el cual indicaba los que votaron en color verde, para más asombro de ellos, los sesenta votos eran pertenecientes de los representantes de las Casas.
    Pero aun faltaban todos los demás en votar, en caso de que los demás votaran en contra, las cosas se complicarían ya que tendrían que detener el paso de las tropas y podría causar problemas. En el fondo Cynan esperaba que esas personas hicieran bien las cosas. Algunos ya votaron, en la pantalla se ponían el número de votos pero era muy bajo, estos se colocaron en la sección “A favor”.
    De manera inesperada en la sección “En contra” había ochenta votos y esto alarmo a los que estaban en la plataforma, el número de dicha sección aumento a ciento veinte votos contra setenta de la parte “A favor”.
    Cynan y Genaus se miraron con preocupación, los que ya votaron solo esperaban a los demás.
    El joven sentía una gran ansiedad, comenzó a comerse las uñas de los dedos.
    Un sonido llamo nuevamente la atención de todos los que estaban en el lugar y sus ojos vieron sorprendidos la pantalla, en ella se especificaba lo siguiente: “A favor” ciento treinta votos y “En contra” ciento veinte votos.
    El cuerpo de Cynan se relajo por completo y Genaus estaba en actitud pensativa, el joven sabía que todo no se había arreglado con esa votación. Los presentes lentamente se fueron del aula y el joven siguió a Genaus hacía la salida. Este último no dijo nada durante el trayecto, subieron al automóvil nuevamente y el hombre le indicó que los llevara al Puerto Sol de inmediato pero antes que arrancara un vestido de tunica blanca con dorado golpeo el vidrio, Genaus lo bajo para poder hablar.
    —Disculpe pero mi ejercito personal esta cerca del Puerto Sol, son quinientos hombres con experiencia. Puedo enviar a mi ave mensajera y decirles que se reúnan en es lugar y así no perdería tiempo en buscar un grupo de soldados en la Academia —Genaus se quedó pensando.
    —Pero pensé que ustedes no quería exponer sus ejércitos personales
    —Eso es lo que se dijo allí adentro, pero estoy dispuesto a prestar mi ejército, no toda la gente de la realeza somos iguales ¿sabe?—dijo mientras le dirigía una sonrisa
    —Esta bien, confiare en sus hombre señor y gracias…—este le dirigió una sonrisa forzada. El auto se puso en marcha nuevamente.
    Llegaron hasta la puerta que permitía el paso afuera de la metrópolis, esta se abrió ante ellos lentamente, mediante un mecanismo de engranajes internos, la puerta era una parte de la muralla circular que rodeaba a toda la metrópolis y una defensa ante posibles ataques. Los muros median cinco metros y cincuenta torres de vigilancia esparcidas por toda la muralla, además se podía caminar por ella.
    [/OCULTAR]
  • Skyler95Skyler95 Anónimo s.XI
    editado agosto 2011
    Capitulo 2: Parte 2
    [OCULTAR] Cuando la puerta se abrió por completo, el chofer arrancó, iban por la carretera que llevaba al Puerto, era un paisaje de praderas y había muy pocos árboles. Él sabía que tardarían una hora en llegar, esperaba que fuera antes de que llegaran las tropas.
    —¿Qué te preocupa tanto? —dijo Cynan a Genaus quien no hablo durante mucho tiempo.
    —Pues, que esa persona preste su ejército personal —había algo que el joven no entendía
    —Te ahorro tiempo de organizar un grupo, además de que son varios más el número de tropas que lleguen será suficiente, sin mencionar que la mayoría de los ejércitos personales de la realeza son entrenados por la Academia, no te preocupes—dijo con animo y seguro de lo que decía pero no logró sacarle la preocupación al hombre, al no saber que hacer solo le dio una pequeña palmada en la espalda y este el agradeció con una sonrisa.
    Ya pasó mucho tiempo desde que estaban en la carretera y aun seguían en viaje, no se hablo de nada durante ese tiempo, Genaus seguía con la misma actitud, Cynan bajo la ventanilla y asomo su cabeza, <<Allí esta>>se dijo a si mismo. El Puerto Sol era visible a esa distancia, aunque sea solo un poco.
    El Puerto era una pequeña ciudad portuaria parte de Damend, en ese lugar llegaban las mercancías internacionales provenientes de las metrópolis del continente sur y el Imperio del norte, además que Damend exportaba sus mercancías por ese puerto. Era un lugar tranquilo y seguro, Cynan ya lo había experimentado, sus habitantes se conocían entre ellos y no había ningún tipo de problema. Recibían a otra gente proveniente de otros lugares con gran amabilidad.
    El nombre del lugar deriva de que los rayos del sol se posaban sobre la ciudad-portuaria durante todo el año, aun en la época de invierno, antes de que dicha época llegue tienen lluvias que pueden durar días. Las cuales pueden ser molestas para los viajeros.
    Al llegar se dieron cuenta que había un tumulto de gente en el centro de la ciudad, un grupo de soldados vestidos con una armadura plateada y vestimenta azulada cada uno sostenía un fusil en sus manos y algunos tenían pistolas en las cinturas, las personas de la ciudad estaban aterrorizadas ante la presencia de los soldados.
    Cynan rápidamente se dio cuenta de que no eran las tropas enviadas por Aleghis, eran el grupo de ese hombre de la realeza.
    Uno de ellos se abrió paso entre los soldados y saludo a Genaus. Era un hombre con el rostro serio y un poco más alto que Cynan y más musculoso. Llevaba consigo un fusil en la mano izquierda.
    —Hemos venido aquí por petición de nuestro señor, estamos al tanto de la situación y recibiremos ordenes suyas sin cuestionarlas —por lo que dijo estaba dispuesto a todo, pero Genaus seguía aun preocupado.
    —Esta bien, hablare para que puedan estar en los barcos —Genaus se separo de Cynan, este quejo observando minuciosamente las armas de los soldados, eran muy relucientes, pero en su cuerpo sentía algo extraño al verlas era como si estas lo llamaran para que las empuñara.
    —¿Te gustan? —le preguntó el hombre, el joven sacudió de lado a lado su cabeza para alejar esos pensamientos extraños, al final no contestó a la pregunta de aquel soldado. Un anciano se acercó al grupo de soldados y les indico por donde pasar, estos lo siguieron y se adentraron en un barco no tan grande pero no tan pequeño, suficientemente como para que pudieran entrar en el. Teniendo en cuenta que era un barco mercante.
    Unas manos agarraron al joven por el hombre y este se llevo tremendo susto, al darse vuelta se dio cuenta de que era Genaus, aliviado suspiro mientras el hombre se reía pero la risa seso de un momento para otro. Su rostro estaba serio.
    —Escúchame bien —prestó total atención para lo que tenía que decirle aquel hombre. —No me fío de esos soldados, algo traman en esas islas, necesito que vallas y trates de averiguar algo.
    —¡¿Qué? —espetó el joven enojándose. —¡Me estas enviando a un lugar problemático! ¡Además no se usar armas de fuego! ¡¿En que estas pensando?!—su enojo crecía más y más.
    —Solamente quiero que vayas como mensajero, darás aviso sobre posición del enemigo y por donde avanzan, no tendrás que tener contacto frente a frente con el enemigo —no dijo nada ante eso, sabía muy bien que no podía negarse aunque no le gustara para nada la idea, solamente se quedo en silencio.
    En ese momento una niña desde una casa de arriba estaba gritando de que venia más gente hacía la ciudad, algunos de los habitantes fueron a la entrada, los que se encontraban más cerca, y desde lejos se veía a varias sombras moverse en conjunto que venían hacia la ciudad portuaria.
    Genaus se dirigió para hablar con el anciano que se encontraba en el muelle, Cynan por su parte subió al barco donde se encontraban los soldados, muy pocos estaban en cubierta, la mayoría se hallaban en los camarotes. Las velas se izaban poco a poco, por los marineros del barco.
    La nave estaba construida con madera, una de muy buena calidad y al parecer resistente, pero no era un barco de guerra, solo era uno mercante. Serviría solo como trasporte hasta las islas.
    Cynan no se dio cuenta pero el cielo tenía un tono rojizo, como si se hubiera tenido de sangre de un momento hacía otro. De pronto varias tropas se subían a los tres barcos que aun estaban amarrados al muelle.
    Se dividieron para subir en las naves, el numero de soldados llegaba a los quinientos, realmente era un batallón.
    Estaban vestidos con una armadura que los protegía en las zonas del pecho, brazos, piernas y cabeza. En la parte del pecho se podía notar el símbolo de Aleghis, un águila de dos cabezas con una espada en el medio. Cuando estos llegaron a cubierta donde se encontraba Cynan, los soldados que pertenecían tanto al hombre de la realeza como a la nación de Damend saludaron con gusto a los aleghianos, pero el no se acerco a ellos.
    El capitán del barco se presento ante todos y el barco zarpó al igual que los otros, el capitán hablo hacía todos los presentes pero Cynan paso de largo lo que decía, lo único que le llamo la atención fue que tardarían dos días en llegar a las islas, si no se topaban con ninguna tormenta, según el capitán.
    Las nauseas se hicieron presentes en el joven al poco tiempo, cada dos o tres minutos asomaba la cabeza por el barandal y vomitaba. No estaba acostumbrado a viajar en barco, los soldados de ambas naciones se hacían bromas entre ellos y parecían llevarse bien, no causaban problemas.
    De vez en cuando se le acercaba uno para preguntarle si se encontraba bien y él les respondía que si.
    La noche se hizo presente con las estrellas que podían verse con facilidad sobre el cielo y era la hora de la cena, era molesto ya que el barco se mecía de un lado al otro, donde se comía era un lugar apenas iluminado por las antorchas que estaban en la pared, las pocas mesas que había estaba ocupadas y la mayoría comía parado, hacían equilibrio para no caerse.
    Un joven de unos dos años más que Cynan se le acercó e iniciaron una conversación.
    —Al parecer ya no tienes nauseas —dijo el joven con una sonrisa.
    —Todavía sigo teniendo pero con menos frecuencia.
    —Es solo hasta que te acostumbres, me llamo Laun, soy del país vecino. No pareces ser un soldado, ¿Por qué estas en el barco?
    —Soy solo un mensajero —ambos estrecharon sus manos con confianza, a medida que la gente terminaba de comer se iban del lugar, algunos a sus camarotes y otros a cubierta, ellos siguieron hablando y conociéndose. Hablaban de distintas cosas, Cynan se dio cuenta que también Laun era un mensajero y estarían juntos una vez que lleguen a las islas. Le dio instrucciones de cómo mantenerse tranquilo sin entrar en la desesperación una vez que este en el campo de batalla, le dijo que se mantuviera lejos del fuego cruzado y no se muestre ante el enemigo, que en ese caso tenia que disparar para que no lo maten.
    [/OCULTAR]
  • Skyler95Skyler95 Anónimo s.XI
    editado agosto 2011
    Capitulo 2: Parte 3
    [OCULTAR] Esas indicaciones lo calmaron un poco, la cocina se vacío por completo y solo quedaron ellos dos, ambos estaban cansado, Laun por el viaje que hizo a pie para llegar al puerto y Cynan por ir de un lado a otro. Se saludaron y cada uno fue a sus camarotes a dormir.
    A primera hora del día siguiente varios se reunieron en la cubierta, Laun junto con algunos soldados de su nación junto con otros de Damend le dieron un pequeño entrenamiento, si así podía llamarse, a Cynan. Aunque del tiempo que dispongan era realmente poco.
    Primero Laun luchaba contra Cynan en una pelea cuerpo a cuerpo, sin ninguna arma blanca o de fuego, el joven mensajero de Aleghis le gano con suma facilidad a Cynan. Al principio eran solo unos siete soldados de ambas naciones que formaban un circulo alrededor de los dos y le decían que hacer al joven para poder defenderse o atacar. Hacía caso a lo que le decían en algunas circunstancias pero en otras situaciones seguía sus propios instintos.
    A pesar de que Laun era más fuerte que él, Cynan poco a poco aprendió a defenderse con facilidad de sus ataques, en un momento, este corrió hacía Cynan y el muchacho esquivo los dos puñetazos que le lanzo a la altura de la cara, como respuesta se agacho y con un giró rápidamente sobre su eje le pego una patada en las piernas de Laun provocando que este se cayera contra el suelo de madera.
    Los que estaban alrededor gritaron eufóricamente, llamando así la atención de algunos marineros y de los soldados que se paseaban cerca. Era realmente un espectáculo, la gran parte apoyaba a Cynan. Pero no menospreciaban a Laun.
    Lo volvió a derribar otras dos veces, ya se había acostumbrado como peleaba su contrincante, dedujo en poco tiempo cuando iba a atacar y cuando se iba a defender antes que Laun lo hiciera. También aprendió que pegaba más con las manos y que no se arriesgaba a pegar con patadas. Esquivaba más de lo que bloqueaba y no le causaba problemas tomarlo por sorpresa.
    En un momento la pelea se detuvo para descansar, pero por alguna razón Cynan no lo estaba.
    El entrenamiento se reanudo pero esta vez el chico tuvo que enfrentar a un soldado de Aleghis y otro de Damend en una pelea cuerpo a cuerpo. La tuvo difícil al principio, peleaban muy distinto a como peleaba Laun, daban golpes más certeros y fuertes, se movían mucho más rápido que su anterior contrincante y en algunos momentos ejecutaban técnicas en conjunto.
    El joven cayó varias veces y se seguía levantando a pesar de que le dolía el cuerpo por los golpes recibidos, cada vez se volvía más tenaz en el combate. A los dos soldados se les volvía complicado proporcionarle un golpe por que lo desviaba o bloqueaba con unos reflejos impresionantes y una rapidez extrema.
    Paso lo mismo que con Laun, en poco tiempo aprendió a como se comportaban esos dos en el combate, entonces comenzó a atacarlos sin darle respiro a los dos. En el intercambio de golpes pudo separarlos, sin prestarle atención al soldado damenderiano, se lanzó con gran entusiasmo y con mucha concentración hacia el aleghiano. No le daba respiro, lo obligaba a que pare los golpes con los brazos, el militar no podía contraatacar ya que si lo hacía podría recibir un golpe fuerte y lo dejaría fuera de combate. El oficial vio una oportunidad para atacar y lo hizo, pero cometió un error, el joven se agacho y con una fuerza descomunal le asesto una patada en el pecho que lo arrojó violentamente contra el mástil que estaba cerca de los dos.
    El sonido fue tal que pareció que se rompió algún hueso de la espalda en el choque, los compañeros de aquel soldado lo levantaron y afortunadamente se encontraba bien. Un marinero le grito a Cynan de que el otro contrincante se le acercaba por la espalda, se giro para poder verlo, desvío sus puños hacia abajo y le pego con los dos puños al pecho haciendo que se cayera. Los que estaban presentes lo aplaudieron al igual que sus oponentes, los cuales estaban adoloridos.
    —Bastante bien, me sorprendiste mucho, mañana te enseñare como empuñar el cuchillo y como usar un arma de fuego, puedes descansar —dijo Laun con gran animo.
    —¿Dónde aprendiste a pelear así? —agregó el joven mirándolo maravillado por lo que hizo.
    —No quiero fanfarronear pero es la primera vez que peleo —se le escapó una risa, pero su compañero se puso pensativo por lo que dijo.
    Llego el tiempo del almuerzo y todos en la cocina del barco hablaban de las peleas que tuvo Cynan en la cubierta, decían que era el mejor luchador de la época otros comentaban que poseía un don natural para la pelea. Ahora que lo recordaba él pasó con las mejores notas el examen practico para poder entrar en la Academia pero no aprobó la parte teórica y por eso no pudo ingresar.
    El barco había llegado a alta mar y ninguno de ellos dijo algo relacionado sobre lo que pasaba en las islas, Cynan salio a cubierta y vio a los otros dos barcos que se encontraban detrás. Estaba impaciente por practicar con el cuchillo y con la pistola pero comenzó a sentir el cansancio de la práctica así que se fue a su camarote y se durmió sin problemas.
    Ya era el segundo día que estaba en el barco, una campana comenzó a sonar despertando a todos de sus camarotes, todos tomaron sus armas y municiones. Corrieron hacía la cubierta donde estaba el capitán del barco junto con los generales de ambos bandos.
    —¡Señores, en formación! —dijeron los dos generales con voz altanera y al acto todos, excepto los marineros, formaron en filas. Los barcos estaban cerca y se podía ver a la otra tripulación con solo mirar a los costados.
    —Falta poco para llegar a la isla paraíso del norte, desembarcaremos en la costa la cual aun no esta bajo el control del ejercito ragnariano. A cinco kilómetros de esta se encuentra la ciudad, que esta separada de la costa por un bosque. En la ciudad se esta luchando casa por casa, el enemigo esta bien equipado con cañones, morteros y explosivos.
    Nuestros soldados se atrincheraron en la parte comercial de la ciudad, nuestro objetivo es tomar las distintas zonas que el ejercito ragnariano tiene controladas —todos escucharon lo que dijo el general, se notaba nerviosismo en ellos, algunos se comían las uñas de los dedos y otros revisaban su equipaje para que todo estuviera listo cuando desembarquen.
    En los otros dos barcos se estaba preparando las piezas de artillería, Cynan veía que a lo lejos se alzaba sobre la isla del norte una gran nube negra que daba la sensación de un gran monstruo que cubría el cielo poco a poco.
    —Lamento que no te pude enseñar como usar el arma de fuego, tendrás que aprender por tu cuenta —le dijo Laun el cual extendió su mano en la cual sostenía una pistola con el mango dorado, Laun asintió para que la tomara sin preocupación y este acepto amablemente. También le dio munición para la recarga, al tomarla se sintió seguro por portar un arma pero al mismo tiempo tenía una extraña sensación, la misma sensación que sintió cuando vio el fusil de aquel soldado en el Puerto Sol.
    El general del grupo de los soldados del hombre de la realeza llamo a Cynan, este rápidamente acudió a su llamado.
    —¿Si señor? —dijo con una voz tímida.
    —Es tu primera vez en el campo de batalla ¿no es así chico? —el joven asintió con la cabeza y el hombre corpulento continuo.
    —Iras con Laun y un grupo de cuatro de mis soldados y otros tres de la nación vecina, tendrás que ir a donde esta la defensa principal y avisar que llegaron los refuerzos. Una vez que avises allí, avisaras en las otras tres zonas de defensa. Tu trabajo será junto con Laun preguntar cuantos civiles, soldados y heridos hay en cada una de las zonas. Una vez que termines volverás a la costa donde estará nuestra base de operaciones y con esa información planearemos como sacar a los civiles, además nos la ingeniaremos para el enemigo retroceda —Cynan volvió a asentir e hizo un saludo y el general se lo devolvió.
    La costa ya era visible y todos se alistaban para salir, la gran nube negra parecía venir de la ciudad. Los tres barcos clavaron anclas y los soldados salieron corriendo por el agua que mojaba sus botas, estos se perdieron ante los ojos del joven al entrar al bosque.
    —Allí vamos —dijo con voz baja y temblorosa mientras aseguraba la pistola y guardaba la munición en su bolsillo derecho. Los soldados de su grupo se adelantaron mientras Laun le toco el hombro al joven en señal de animo, este asintió con seguridad.
    Sus compañeros le hicieron señas con los dedos a los dos para que los siguieran hacía en frondoso bosque…
    [/OCULTAR]
  • Skyler95Skyler95 Anónimo s.XI
    editado agosto 2011
    Capitulo 3: quizás este es más corto en comparación a los demás

    Parte 1
    [OCULTAR]Atravesaron el bosque sin problemas, y se encontraron ante ellos una parte de la ciudad totalmente arruinada. La gran mayoría de las casas de la zona estaban destruidas y solo quedaban sus escombros, algún que otro vehiculo dado vuelta o prendido fuego. El camino asfalto estaba devastado y por ende era muy difícil caminar por él sin caerse, aun para los soldados profesionales. Los artilleros con sus cañones tuvieron dificultades para circular por el lugar. Pero no se veía a ningún soldado ragnariano por los alrededores, ni tampoco a un civil o las defensas locales.
    —¿Acaso esto es producto de los cañones? —dijo con una voz tenue Laun.
    —Es lo más probable, seguramente también utilizaron explosivos de gran poder —le respondió uno de los soldados que estaba en el equipo.
    —No hay tiempo para esto, tenemos que llegar al centro comercial —dijo otro soldado, Laun, Cynan y los demás del pequeño grupo asintieron con la cabeza y corrieron hacía el centro de la ciudad.
    El panorama no cambió cuando entraron más a la ciudad, era lo mismo que vieron después de pasar el bosque aunque más devastado.
    Se detuvieron a revisar un mapa que llevaba Kearth, un soldado de Damend, él cual indicaba donde se encontraba el centro comercial. Siguió con el dedo índice una ruta en color rojo fuerte que marcaba el recorrido, los demás miraban con atención.
    —Aquí —dijo con algo de felicidad golpeando el lugar indicado con el dedo índice.
    —Estamos a cinco cuadras, si vamos por aquí no tendremos problemas —al terminar de decir eso, enrolló el mapa y se lo guardo en una pequeña mochila que llevaba en la espalda. Inesperadamente comenzó a sonar una alarma a lo lejos que le hizo pegar un sobresalto a Cynan, otra alarma sonó pero esta se escuchaba más cerca de unos escasos metros y provenía de un grupo de soldados numeroso.
    —¡El enemigo se acerca! —les gritó uno de los oficiales al grupo de mensajeros y esto los hizo movilizarse rápidamente, Cynan no sintió ningún temor hasta que cayó a unos cuatro metros un explosivo que creó un agujero en la tierra. Algunos soldados avanzaron y dispararon hacía el enemigo, pasaban al lado de las formaciones de oficiales que disparaban a los ragnarianos y estos también respondían. El sonido producido por los fusiles de percusión era estridente.
    Cynan vio como uno de los soldados cayó sin vida producto de un disparo en la cabeza, este no podía creer lo que estaba viendo y un gran miedo se apodero de él, impidiendo que se moviera, viendo con ojos desorbitados al hombre muerto.
    Laun que lo vio en ese estado lo sacudió bruscamente y este reacciono al instante pero estaba temblando.
    —Será mejor que te acostumbres o no duraras mucho —dijo con una voz imperativa.
    —S...si —dijo Cynan con una voz muy temblorosa y continuo caminando con Laun hasta que se reagruparon en una pequeña casa con los otros miembros del grupo que observaban por las ventanas si se aproximaba algún soldado enemigo. Aun se escuchaban el sonido de los cañones que se disparaban, el ruido que hacía el fusil cuando era disparado y el olor a pólvora se hizo presente en las narices del grupo.
    —¿Y ahora que? —dijo Laun mientras le quitaba el seguro a la pistola. El mapa se volvió a desplegar ante ellos y todos buscaron una ruta alternativa.
    —Tendremos que desviarnos de la ruta marcada, tardaremos más en llegar a la parte comercial pero seguramente no nos encontraremos con el enemigo.
    —Pero si el ejército ragnariano llegó hasta aquí significa que una de los puestos de defensas fue derrotado.
    —¿No será mejor dividirnos y encontrarnos en el centro comercial, ya que si morimos todos en un solo lugar nuestra misión habrá fracasado. Si no separamos en dos grupos quizás haya posibilidad de sobrevivir y llegar a nuestro destino —argumento Laun, todos lo pensaron con calma, Cynan dejo de temblar y su mente se puso fría ante la situación, era la mejor opción. Mantener la mente fría lo ayudaría a mantenerse calmado. Sacó la pistola que le dio Laun y le quitó el seguro.
    El techo de la casa se derrumbo por el estallido de un explosivo, Se fueron de la casa antes que el techo cayera.
    —¡Por allí! —aviso un soldado ragnariano a sus compañeros donde se encontraba el grupo de Laun y Cynan, estos venían corriendo entre los escombros como animales que habían encontrado a sus presas indefensas. No les quedo otra alternativa que separarse, en dos grupos de tres personas.
    —¡Cúbranse! —gritó Kearth a Cynan y a Vanmir, otro soldado de Damend, cuando comenzaron los tiros. Se ocultaron en una pared que aun estaba de pie mientras Kearth respondía disparando con el fusil hasta que se escondió en la pared con ellos.
    Los pasos del enemigo se escuchaban más cerca de medida que pasaba el tiempo, eran mucho más numerosos que ellos, unos quince, pero estos se dividieron tratando de seguir al otro grupo.
    Se les venían uno seis y todos armados con un fusil.
    Cynan y los dos soldados de su nación analizaban con desesperación una forma de salir vivos, el joven mensajero mantuvo su mente fría en aquel momento y con pistola en mano se asomo para poder verlos. Observo que estos avanzaban lento y cautelosos, el joven trago saliva y una vez más esa sensación extraña se apodero de él. Sentía que el arma era una parte más de su propio cuerpo y con gran valor se levanto apenas un poco, apunto y disparo.
    La bala fue directamente hacía la pierna de uno de los soldados ragnarianos, este se derrumbo en el suelo y gritaba de dolor. Para suerte de él, apunto a una de las zonas que la armadura de aquellos oficiales no protegía. En respuesta de la agresión estos dispararon y él joven se oculto a través de la pared.
    —¡Bien chico! —dijo Kearth mientras el otro preparaba el fusil.
    —¿Están lo suficientemente cerca? —preguntó Vanmir.
    —Si, demasiado —afirmó el joven, ambos soldados se miraron y una sonrisa picara aparecían en ellos, Kearth saco de su mochila una pequeña bomba de color negro y la lanzó con gran fuerza por encima de la pared, al tocar el suelo, esta desplegó una nube de color negro que se expandía de a poco.
    —Ahora —dijo Vanmir y los demás salieron disparando a los soldados que no veían por la gran nube, murió él que estaba en el suelo pero los otros se salvaron por la armadura que llevaban, al parecer estaba hecha de un metal muy resistente lo suficiente para que no lo atravesara una bala tan fácilmente.
    Una vez que se alejaron lo suficiente del enemigo se calmaron un poco, aun el ruido de los cañones a lo lejos se podía escuchar.
    —Estamos cerca del centro comercial, espero que el otro grupo no haya tenido problemas —dijo Kearth y así lo deseaba Cynan, examinaron cuidadosamente su alrededor y no vieron a nadie. En esa zona había mucha más casas que en donde estaban antes, aun así la mayoría tenía un estado deplorable. Había algunos edificios pero no tan altos que estaban dañados u otros se habían derrumbado.
    Sin previo aviso la bala de un cañón se dirigía a ellos, Vanmir empujo a Cynan hacía un lado. Esta cayó fuertemente sobre el suelo causando un gran estallido. El joven abrió los ojos y escuchaba unas voces cercanas pero no podía distinguir que decían, por un momento pensó que había perdido sus extremidades pero al moverse se dio cuenta que no fue así.
    Se incorporo con dificultad del suelo, el estallido lo había arrojado violentamente hacía el suelo. El joven no poseía en su poder la pistola y en ese momento se escuchaban disparos.
    —Vanmir, Kearth ¿Dónde están? —gritó en medio de una nube espesa, al mover su brazo izquierdo sintió un dolor increíble seguido de un gemido. Este volvió a insistir con que lo escucharan sus compañeros pero al no recibir respuestas decidió irse.
    Con uno brazo roto y sin arma camino sin rumbo durante diez minutos, se alejo lo suficiente de donde se producía la batalla pero sabía que tenía que llegar al centro comercial.
    Sintió pasos cercanos a él y el joven se escondió debajo de un pedazo de techo que era sostenido por una pila de escombros. Vio a una persona alta que tenía una tunica azulada oscura y una mascara color blanco con pequeños orificios en la altura de los ojos, nariz y la boca.
    Estaba apunto de hablarle cuando de repente Vanmir apareció en escena, este se acercó a esa persona y Cynan que por suerte no fue visto escuchó atentamente lo que decían.
    —¿Dónde esta la chica? ¿La has visto? —por la voz ronca de esa persona Cynan dedujo que era hombre.
    —Disculpe pero no la he visto, con el ejército ragnariano atacando se me hace difícil poder ubicarla —al parecer Vanmir estaba arrepentido, el hombre se llevó su mano derecha al mentón.
    En ese momento se le vino a la mente lo que le dijo Genaus sobre los soldados de aquel hombre de la realeza antes de que partiera hacía las islas, ahora se daba cuenta de la preocupación que tenía. ¿Quién era ese hombre? Y ¿A quien buscaba?, esas preguntas se formaron en la mente del joven cuando seguía escuchando la conversación.
    —¿Y tu compañero? ¿Murió?
    —No, nos tuvimos que separar después de un ataque del enemigo —el hombre asintió con la cabeza y se dio vuelta para irse al igual que Vanmir, de un momento para otro este último cayó al suelo muerto.
    Cynan no podía creer lo que sucedió, había escuchado ningún disparo proveniente de un arma de fuego, entonces… ¿Con que lo mato?
    Espero para que este misterioso hombre se vaya, cuando pensó que se fue lo suficiente este salio de su escondite, se acercó al cadáver de su compañero e inútilmente tratando de que reaccione. Llegaron al lugar varios soldados aleghianos, que alegaron al joven del cadáver de su compañero.[/OCULTAR]
  • Skyler95Skyler95 Anónimo s.XI
    editado agosto 2011
    Capitulo 3:

    Parte 2: [OCULTAR] Con lagrimas en los ojos se lo llevaron al centro comercial, al llegar, en el lugar había muchos civiles y la mayoría de ellos heridos. Muchos niños llorando y adultos comiendo y bebiendo lo que les daban los soldados.
    El joven se encontró con Laun que estaba hablando con un general, estos se abrazaron con una gran felicidad y su amigo le explico la situación.
    —Hay un problema, no podemos avisar a las zonas de defensa por que ya no están. Fueron arrasadas por Ragnaros —a Cynan se le hizo un nudo en la garganta y no pudo hablar.
    —¿Qué hacemos entonces? —preguntó Laun al general, él cual veía los distintos mapas que tenía en su poder, este suspiro y luego los miro con una cara que reflejaba la misma derrota.
    —No tenemos muchos soldados como para parar a Ragnaros, el enemigo nos supera en número y nos tiene acorralado. Habrá que rendirnos y entregarnos…—la voz del general se quebró, ambos vieron con ojos tristes a los que se encontraban en el lugar. Algunos soldados estaban cansados y otro heridos al igual que los civiles.
    —Hay que evacuar a los civiles ¿Los barcos en los que vinieron siguen estando?—preguntó el general.
    —No señor, volvieron una vez que nos dejaron en la isla…—dijo Cynan.
    —¿Qué hay de la isla del sur? —preguntó Laun que miraba por una de ventana rota.
    —Fue ocupada totalmente, es por eso que tememos que parte del ejército que ocupo la isla venga también por esta.
    —El puerto mercante de esta isla no fue ocupado y hay barcos, los suficientes para llevar a los civiles —dijo Laun mientras se acercaba a la multitud de civiles.
    —¿Alguien sabe manejar un barco? —Cynan no creía que alguien respondiera pero un hombre de edad avanzada levanto la mano junto con otros tres más jóvenes. En el fondo se sintió aliviado.
    —Bien tenemos capitán pero…no podemos ir directamente a Aleghis, la zona de mar esta bloqueada por los dirigibles.
    —Tendrán que venir a Damend, yo puedo hablar con Genaus para que se los hospitalice a los heridos —dijo con una sonrisa forzada Cynan, el general y Laun le agradecieron en voz baja.
    Los que podían moverse ayudaban a los heridos a levantarse y caminar afuera del centro comercial, Laun tomo un mapa que indicaba el camino para llegar al puerto. Por suerte estaba a pocos metros de donde estaban ubicados. Antes de partir el general se despidió de los dos con lágrimas en los ojos y les pidió perdón, los dos jóvenes no respondieron.
    Ya se encontraba lejos de la parte comercial pero el sonido de los disparos y los cañones se escuchaban demasiado cerca.
    —¡Dirigible! ¡Dirigible! — gritó alarmado uno de los soldados, Cynan se quedo mirando estupefacto al dirigible, era uno de color gris de grandes dimensiones pero no solo era uno sino eran tres de ellos.
    Cada uno tenía una plataforma que colgaba por debajo por medio de unos cables muy gruesos y resistentes, en la plataforma se hallaba soldados, y dicho lugar poseía cañones que se movían tanto para abajo como para arriba y los costados.
    El primero que era el que estaba más cerca, disparo mortalmente hacía ellos. Los pedazos diminutos de tierra que saltaban por todos lados debido al impacto de las balas. Los soldados ayudaban a que los civiles para que no se dispersaran y seguían camino al puerto.
    Cynan se dio vuelta y vio a los dirigibles que se detuvieron por alguna razón, pero él no les presto atención y se apresuro.
    Al cabo de unos minutos llegaron al puerto y efectivamente como había dicho Laun, se encontraban los barcos, los cuales milagrosamente estaban intocables. Sin ningún rasguño
    Rápidamente se los subió a los civiles en ellos y algún que otro soldado lastimado, una vez que todos se encontraban adentro de los barcos, se los libero y estos lentamente eran arrastrados por la corriente. Cynan y Laun subieron en el mismo barco, los que sabían sobre como manejar un barco se dividieron en la cantidad de barcos e instruían a los civiles y soldados que tenían algo de movilidad para que ayudaran para poder zarpar.
    Los que los habían acompañado hasta allí los saludaron y se quedaron hasta que los barcos estuvieran lejos de la isla. Cynan se dejo ver el brazo por un medico y Laun hablaba con el capitán anciano.
    —La fractura no es tan grave pero no tendrás que mover el brazo por mínimo dos semanas —este le agradeció mientras su brazo era vendado. Se acercó a Laun.
    —¿En cuanto llegaremos a Damend? —preguntó exhausto Cynan.
    —En dos días como cuando vinimos a la isla, si no hay ningún problema —ambos miraron a la tripulación, se sentían desanimados y tristes, dejaron su tierra a merced de Ragnaros y lo que pudieron hacer no fue suficiente para poder alejar al enemigo.
    —¿Crees que las islas puedas ser recuperadas? —preguntó Laun mirando al suelo de madera.
    —En estos momentos es difícil pero seguramente más adelante se podrá resolver, además hay varias incógnitas sin resolver. Como por ejemplo por que Ragnaros atacó las islas y por que ese hombre misterioso habló con Vanmir y lo mato
    —¿Hombre misterioso? ¿Vanmir murió? —dijo confundido su amigo. Cynan lo miro y antes de que pudiera decir algo una persona advirtió que algo flotaba cerca de su barco.
    Laun, Cynan junto con varios hombres, mujeres y niños se asomaron por el barandal y vieron una pequeña canoa con una joven mujer de cabello negro y tez blanca, con un vestido blanco y azul parecido al de una princesa, también tenia en las manos unos guantes color blanco y a un costado de ella se encontraba una caja grande.
    Empezaron a gritar para despertarla pero al parecer no funcionaba, entonces algunos se tiraron al agua para poder agarrarla y otros buscaban sogas para poder subirla. Al principio costo pero después de un esfuerzo la joven, junto con la caja, se hallaban en el barco a salvo.
    El medico que atendió a Cynan con anterioridad se acercó a la joven y después de revisarla les dijo a todos que se encontraba inconsciente pero sus signos vitales estaban bien.
    Dos hombres la levantaron del suelo y la llevaron a uno de los camarotes para que pudiera descansar, Laun tomó la caja y esta se movió bruscamente provocando que se le cayera de las manos.
    Laun, Cynan y otras cuatro personas se acercaron cuidadosamente alrededor de la caja, Laun saco su pistola apuntando a la caja. Esta se seguía moviendo hasta que se abrió y de ella salió un pequeño zorro, que por su tamaño era cachorro, y en entre sus colmillos tenía una pequeña bolsa negra.
    —Que raro —dijo Laun mientras guardaba su pistola y las otras personas lo miraban con ternura.
    —Tiene el pelaje extraño, no es un zorro de por aquí —agregó Cynan al ver al pequeño animal, podía moverse sin ninguna dificultad y daba vueltas en círculos, al parecer estaba buscando a algo o alguien.
    —Es cierto —dijo una mujer de unos treinta años que se unió a la conversación de aquellos muchachos.
    —Su pelaje es blanco, demasiado, como la nieve, brilloso…además por sus garras y ojos claros…—se quedó pensativa la mujer mientras los dos jóvenes cruzaban miradas.
    —Ahora que lo dices, la chica también tiene una piel blanca —argumento Laun con sumo entusiasmo, poco a poco descubrirían de donde eran procedentes y esto a Cynan lo animaba.
    —Parece que este zorro viene desde muy lejos y si esa chica es la dueña de este animalito entonces también viene del mismo lugar.
    —¿De donde podrán venir? —preguntó Cynan con cierto tono de preocupación.
    —Eh… ¿Qué sucede Cynan? ¿Acaso esa joven cautivo tu corazón? —dijo Laun que rompió a carcajadas y Cynan se enojo y antes que pudiera reprocharle, la mujer los interrumpió.
    —¡Miren! ¡Deténganlo! —el pequeño zorro de pelaje blanco y cola adorable, con bolsa en la boca, se fue corriendo hacía los camarotes. Laun y Cynan lo persiguieron hasta que llegaron al camarote donde se encontraba la joven, allí se encontraba el medico junto con dos hombres.
    El animal al ver a estas personas comenzó a gruñir mostrando los dientes, a pesar de que era pequeño en tamaño podía llegar a ser feroz, estos se alejaron lentamente dejando al animal que avance. Corrió hacía la chica y se lanzó a un lado de la cama con ella, soltó la bolsa que llevaba en su boca y se acostó a su lado.
    —Solo la estaba buscando —dijo Laun en tono bajo a los presentes, Cynan se acercó para poder tomar la bolsa, el pequeño zorro abrió los ojos y le dirigió un gruñido que hizo que el joven retrocediera.
    Todos los que estaban en la habitación se fueron y cerraron la puerta.
    —¿Cómo se encuentra doctor? —preguntó Cynan.
    —Bueno, como ya he dicho se encuentra inconsciente, pero no tiene agua en los pulmones y su respiración esta más que bien además sus pulsos cardiacos están normales. No se cuando despertara pero seguramente será en unos pocos días, con su permiso debo ver a los heridos —Cynan asintió con la cabeza y se dirigió a su camarote a poder descansar, se acostó sobre su cama y al cerrar los ojos se quedo profundamente dormido, tratando así de olvidar lo que había pasado durante ese día.
    [/OCULTAR]
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com