Me he despertado, después de haber salido un rato anoche, por una llamada de la universidad donde estudié para invitarme a un acto de graduación después de haber terminado la carrera hace años.
No he dado golpe en toda la mañana, pues vivo en la España de los parados.
Cada día me convenzo más de que soy un profano en economía.Me pregunto qué pensaría hoy Saint-Simon de los banqueros.Me pregunto por qué cuando dijo(en su famoso 'Parabole') que un Estado podría prescindir de de sus políticos, de sus nobles, de sus burócratas, de sus religiosos y de sus militares,... pero no de sus ingenieros, ni de sus empresarios, ni...de sus banqueros(!?),...me pregunto por qué pensó que estos últimos eran necesarios.¿Es que no son una especie híbrida: mitad sanguijuelas y mitad zánganos?
En mi ignorancia-en mi candidez, en mi ingenuidad de diletante-, también me pregunto qué probabilidades de éxito tendría hoy otro Juan de Leiden.Sin dejar de preguntarme por su oportunidad o conveniencia.
Cuestiones como éstas, cuando se abordan con autenticidad, con sinceridad, dejan su quemadura.Cuando un pobrecito se quema, se hermana con el poeta cuando dice:...
...
Soy un viejo molino
que optó por el silencio de lo gris.
Probé todos los vientos,
en mi raro destino,
y me paré al fin.
.. .. .. .. .. .. .. .. ..
En mi raro destino,
soy triste y soy feliz.
He comprendido el fino
lenguaje de lo gris.
Maltratado por las olas del siglo, buscaré refugio en un molino gris.A tiempos estaré triste, a tiempos feliz.Pero me quitaré tal vez de las corrientes.Y cuando las embravecidas olas de la pasión descarriada vengan derechas contra mí, para romperse y romperme, levantaré mi corazón(sursum corda) y dejaré que pasen por debajo.
Para algunos, la ciencia "está" en resignarse.E "inventar"(hallar) el cerúleo Reino.Para consuelo y viático de peregrinos, traspaso aquí algunas perlitas que hallé en un muladar:
La ciencia del peregrino
es el ir paladeando,
mientras que va caminando,
los encantos del camino.
... ... ... ... ... ... ... ...
¡Hoy como ayer, mañana como hoy,
y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno,
y andar... andar.
.. .. .. .. .. .. ..
No es cansancio el caminar
cuando se avanza con calma
llevando un sueño en el alma
y en los labios un cantar...
. . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ya tengo, pues, lo que quiero:
en la boca una canción,
un sueño en el corazón
y por delante un sendero.
Durante varios meses he soportado con paciencia admirable-me atrevo a ser inmodesto porque hablo con propiedad- un gran dolor.Desde hace dos meses, tengo concertada una cita con el médico, para mañana.En este tiempo de espera esperanzada ocurre que otro dolor se me cuela subrepticiamente, tan grande o más que el primero.Me pongo en tratamiento, que da sus buenos frutos(y digo bien, porque dos son los frutos: desaparecen los dos dolores).Pienso en Serendipity, aunque no venga exactamente a colación.Y también pienso en mis dos nuevas amistades: Papini y Amiel: dos filósofos-amantes de la sabiduría- acuciados por la enfermedad y el dolor.Por cierto, el primero nació cuando el segundo murió(esto me recuerda que lo mismo ocurrió con Newton y Galileo).Qué pena sentí cuando me enteré de que Papini perdió buena parte de su selecta biblioteca- ¡aumentada y conservada durante tantos años y con tanto amor!- en la refriega de la guerra.Con todo, Papini supo conservar la calma, imperturbabilidad que dan quizá la inteligencia y la edad.Y al hablar de libros se me viene a la memoria- ¿qué es la vida sino recordar?, amén de otras cosas, claro- otro infausto ejemplo de sufrimiento: Barbellion, que abandonó esta tierra de placer y de dolor a la edad de treinta años, con más pena que gloria, tras sufrir esclerosis múltiple.Tuvo el prurito de ser un gran naturalista, como su admirado Huxley, pero pasaría a la Historia(me pregunto de qué modo, pues no es Shakespeare ni Cervantes.Y también me pregunto por qué encumbramos al que escribe una gran novela con tinta y papel, y no lo hacemos al que la escribe con su propia sangre y su propia carne, con dolor y sacrificio silenciosos, al que vive la novela.Me pregunto si sabemos qué es meritorio en verdad y qué no lo es)...pasaría a la Historia por componer un magnífico Diario.Decía que me acordé de este Hombre digno de compasión, de conmiseración, cuando hablaba de los libros de Papini; y es que de los libros dijo Barbellion que no son libros sino hombres, y que su peor momento diario era cuando había de dejarlos para disponerse a dormir.También dijo que su mayor ilusión era llegar a ser un hombre.
Audrey está enferma, mamá está enferma, mi h. está enferm y yo estoy enfermo.De los cuatro, quizás sea A. la que más merezca la salud: es perfectamente inocente, está empezando a vivir, no sabe lo que es hacer daño, es extremadamente cariñosa y fiel, está siempre alegre, juguetona, es el paradigma de la docilidad, nada más limpio que su mirada(al otro lado de su cristalino espejo parece atesorar un mundo perfecto) ni nada más animador que sus desenfrenadas ganas de retozar y lamer,... Antes que solucionar mis problemas querría que se curara ella.Mamá es buena, se merece lo mejor, pero ha cometido, comete y cometerá muchos errores. Tal vez a ella y a mí nos sirva de consuelo el pensamiento de una figura señera del pensamiento, también aguijoneado por la enfermedad- y en muchísimo mayor medida, sin duda alguna-, que supo llevar admirablemente con paciencia cristiana:
< Toda mi vida ha sido una serie de errores de todas clases. Pero ¿ hubo jamás vida de hombre que no estuviese llena de errores? ... Muchos errores he cometido en mi vida; pero he procurado hacer todo el bien posible... Vida singular y casi increíble. A poca distancia de aquí caen las bombas, retumba la artillería, zumban los aeroplanos, estalla la metralla, y yo, casi todo el día pienso, escribo, hablo de problemas teológicos, de cosas divinas. Me pasmo de mí mismo.> Fue acogido en la Orden Tercera de san Francisco con el nombre- inquietantemente significativo, a tenor de la vida que llevó- de fray Buenaventura( ¡ Buena ventura ! ¿Por qué la vida está plagada de misteriosas ironías como ésta?). Su nombre en el siglo fue Giovanni, Giovanni Papini.
Ahora gano o pierdo el tiempo pensando palabras con que otros-gente seria- ganan su vida, producen y con ello modifican las formas de este mundo que nos sorprende cada día, (y ay de quién no se admire ante tanta belleza y tanto misterio).Anoto aquí algunos de esos vocablos con magia-como ya dije antes, para mí la magia está por todas partes: taula(qué bella la de Talatí de Dalt), cromlech, rhyton(qué suntuoso el del Palacio pequeño de Cnossos, de esteatita), roleos, protomos, bipennes(labrys, pelekis o sagaris), betilos(Bethel, lapis niger, ónfalos,...), propulsores, sílex, obsidiana, manganeso, loess-loésico, glíptica, torques, nuraga, Quatrefagues, Blumenbach, Lartet, Dart, afarensis(Lucy), niño de Taung, licornio, Rift Valley, Hadar, Laetoli, Olduvai, Trinil, Würm, Tayac, xantodermos, leucodermos, acheuliense, La Madeleine(qué vivo el bisonte tallado en asta de reno:aún parece que se lame), Breuil, Lyell, Lascaux(qué toros y qué bisontes corredores), El Patriarca, Tühlrott, Virchow, Sorel, Mechta-el-Arbi, riñones de cuarzo, Les Eyzies, Shanidar, Jarmo, Tell es Sultan, Hacilar, Chatal Hüyük, Fayum, excisa, incisa, múrex, oikista, venus(Willendorf, Menton, Laussel-no veo el significado sexual del cuerno-, Savignano, Lespugues, Brassempouy,...),...
Quizás pienso demasiado.
He leído últimamente seis libros muy malos.Pero no me atrevo a decir que he perdido el tiempo.Sé que he aprendido algo bueno de cada uno de ellos.Sus autores son hoy poco conocidos(con motivo, me parece), aunque en su tiempo alcanzaron cierta popularidad.
No tengo ahora dolores protagonistas.Sí tengo: me duele Audrey y me duele Murray(Darling).
He tenido cinco segundos de incomunicación con Oli.
Se va afirmando la crisis.Intento proceder suaviter in modo, fortiter in re.Yo comulgo con Amiel cuando dice que la ausencia de seriedad le repugna.Intento ser coherente, qué cosa más difícil.
Por casualidad he leído de dos mujeres fuertes, valientes y modernas, aventureras y en las antípodas de la mojigatería: Aurore Dupin y Mª D. Gilbert.Qué vidas tan azaradas.Aunque Aurore era dieciséis años mayor que Lola, hubieran hecho una buena pareja de baile(dicen que Aurore también bailaba con las féminas.Dicen que estaba enamorada de la actriz Marie Dorval y que tuvo un bailecito con ella, que por otro lado era amante de Alfred de Vigny).También dicen que en la casa de Aurore siempre era ella la que llevaba los pantalones(y nunca mejor dicho, porque tan osada fue que en pleno siglo XIX sintió debilidad por esa prenda de vestir tan masculina entonces)De los amantes de cada una, mejor no hablar(¿cuándo acabaríamos?).Lola fue reina sin corona de Baviera por obra y gracia del sexagenario rey Luis I(abuelo del famoso-y dicen que loco, con su manía de construirse castillos- Luis II).Fue amiga o amante de maharajás, zares, aristócratas y animales de toda laya.Obtuvo títulos nobiliarios, fortuna, fama, tres veces pasó por el altar, fue bailarina y actriz, escribió libros y dio conferencias, y conoció todas las tierras, para acabar muriendo en la miseria a sus...¡cuarenta y un años! En la indigencia, ella que tanto había ayudado a los indigentes.Por su parte, Aurore fue bisnieta bastarda del rey de Polonia pero su madre fue prostituta.Cosas del destino que acabaran llamándola a ella 'putaine' los muchachos de la escuela en que estudiaba su hijo.
Qué maravilla la 'Imitación de Cristo', del Kempis.Qué joya nunca suficientemente apreciada ni alabada.Quiero tenerlo siempre en mi mesita, como segunda conciencia, avisadora, que me despierte del sueño de la vanidad, me guíe por la torcida senda de mi vida y libre de lazos y caídas.
Querer citar algún consejo sobresaliente es sufrir. pero ¿qué es esta vida?
Cuando dice que es vanidad desear honras y ensalzarse vanamente, me acuerdo de aquellos consejos que Papini se dio a sí mismo:
(no cito íntegramente)
-Buscar una casa de campo.
-Meditación y algo de retiro.
-Rehusar tomar parte de jurados, comités,...
-No aceptar dirección de periódicos, revistas,...
-No buscar ni aceptar honores ni distinciones de ninguna clase.
Sigue Papini:
-No consigo enmendarme del vicio de leer...Ni siquiera la amenaza de una ceguera total consigue frenarme...Gran desventura es para mí la desventura de mis ojos.Pero cada mal tiene su compensación y éste me ha salvado de ser profesor de Universidad y presidente de una Academia.
Y como si, prescientemente, a Papini y a mí el Kempis nos hablara:
-Ciertamente, en el día del Juicio no nos preguntarán qué leímos, sino qué hicimos; ni cuán bien hablamos, sino cuán religiosamente vivimos.
¿Por qué, para qué, pasamos esta breve vida perorando infatuadamente? ¿Es este el camino para adquirir conocimiento que nos haga dichosos y nos libre de los mil sinsabores a que nos expone nuestra necedad?
Pasamos, vamos y venimos, con la ilusión de hacer algo con sentido, generamos, deseamos,tememos, gozamos y sufrimos en esta cávea o gavia de locos, este matraz , esta matriz de la que sólo saldremos muertos.
Los casos se suceden, como los soles, como las lunas.Los ojos no paran de moverse, la mente maquina, loquea, lo que hoy construye con nobleza mañana lo abatirá con vileza,, las piernas avanzan por inercia, y el corazón, por suerte o por desgracia, sigue bombeando.
Pensemos en Gérald Labrunie, yo pienso en él.Va el pobre loco y se enamora de una actriz con nombre de intestino.Para que él vea que no era una diosa, ella va y se muere;y entonces él empieza a demostrarle que estaba loco por ella.Se pone a dar vueltas con el mundo y en Egipto merca una esclava.
Después, para terminar, vendrán la esquizofrenia-inter alia- y los internamientos.Con el vulgar aderezo de los problemas económicos(curiosa coincidencia: hoy he leído que nuestro J. Costa también pasó por ellos, aun siendo notario; y que Labrunie fue ayudante de notario.Y si Costa no padeció ningún desarreglo mental, poco le faltó).
Por fin, cuando a Labrunie se le fue la luz, no vio otra más que colgarse de un fanal.
Magnífico loquicuerdo,
< lo quiso saber todo y al final nada ha sabido.Y una noche de invierno, cansado de la vida, dejó escapar el alma de la carne podrida y se fue preguntando: ¿ para qué habré venido? >
Loquicuerdo magnífico. Haría mío ese epitafio.
Cuanta vida, quanta cura.
Me alegro cuando Murray D. es feliz.
Sigo a Fritz:
< Intentar procurar placer, felicidad a los otros; haz las cosas para que se encuentren a gusto en tu presencia.La amabilidad es un reflejo del amor...Vivir con egoísmo es un crimen...>
Murray se embarca más que yo, acomete; me muevo por ella y me meto en laberintos.A veces, los pequeños infiernos son grandes caminos.
He iniciado-he retomado- relaciones con el pequeño Franklin( 'el buen salvaje', 'el hombre natural', el 'bon Quackeur', el 'Sócrates de América')
¡Pobre Mochales, cuántas cosas en la rusiente sesera!
Como apunté ayer, me he iniciado en un nuevo(renuevo) conocimiento(reconocimiento), una nueva amistad(él me cuenta su vida, me expone sus ideas y sentimientos...y yo lo escucho atentamente, divulgo su nombre y le doy buena fama), también comenzada en la biblioteca-como con Amiel y Papini-.Hablo de Benjamin Franklin, el 'bon Quackeur', el 'Sócrates de América'. Así que ahora estoy liado con tres obras en la biblioteca(dos Diarios y una Autobiografía) y cuatro o cinco en mi casa.Como decía Amiel, < Necesitaré trabajar de diez a once horas diarias, y levantarme a las cuatro de la mañana.>
Anteayer tuve en mis manos una obra de Cesare Pavese( otro que se quitó de enmedio porque quiso).No la compré porque ya no sé dónde voy a poner tantos libros.Pero tanto me tienta la idea de hacerme con ella..., tanto, que quizás hoy no pueda resistir pujo tan fuerte. También se me ha metido en la mollera la saga de los Rius( La ceniza fue árbol).Y tantos otros.
< Eres un tonto con toda tu sabiduría.>, dijo doña Paula a su hijo Fermo, en "La Regenta".
Y es que < No basta adquirir la ciencia, es necesario también usarla.>
Escucho a Amiel:
< Mi vida aislada, siempre metido en los libros, me resulta muy pobre.Me atraen los tesoros de la vida...¿Para qué leer tanto? ...Lo mejor es procurar adquirir lo verdadero,...encontrar un tesoro fuera del alcance de los gusanos y del óxido... Tu fin no debe ser solamente intelectual.Tu fin debe consistir en ser hombre.Y ser hombre también es hacer felices a los demás, ...ser activo...>
Cómo me recuerda esto a Fausto y a W. Meister.
Pero sigo con Amiel.
< ... El gran hombre ha de ser misericordioso... Procura hacer bien; es decir, en lugar de negar, simpatiza; en lugar de querer figurar en primer puesto, hazte valer; en lugar de poner un tono seco y presuntuoso, habla con dulzura... Ser feliz es creer, dar, producir, hacer bien...Si nada pides, te ofrecerán; y si eres desinteresado, no pasarás privaciones ¿ De qué sirve herir a los otros ? ... En lugar de ofenderte por un incivilismo, una descortesía o una bobada, ríete. Pero para reír, tienes que flexibilizar tu feroz susceptibilidad... Toma sólo en serio a los hombres serios y las cosas serias... Muéstrate alegre, y deja vivir a las gentes a su modo.>
Confieso que adolecía de esta susceptibilidad morbosa, mas creo que ya la superé, si no me engaño.Tengo presente que Dios ciega a quien quiere castigar; pero también -y esto me consuela y anima-, que Dios castiga más a quien Él más ama.
<El sol, el cielo azul, los verdes campos, los bosques sombríos, las frescas fuentes, la mansa brisa,... se han hecho para los hombres menos vulgares. Los tratamientos, las cruces, los títulos, las ceremonias, las apoteosis, todas las distinciones se han hecho para el vulgo. Cualquiera sirve para rey; casi nadie para solitario...
...Ser genio cuesta mucho trabajo; y no es lo mismo ser genio que ser bueno, que ser humilde, que es lo que hay que ser. Hay dos clases de humildes: los que hace Dios, que son los mejores, y los que se hacen a sí mismos, a fuerza de pensar.>
Sólo yo sé cuánto he intentado ser humilde -a fuerza de pensar-; suponiendo que lo lograra de este modo,... aún no sería la santa humildad. Cuánto he admirado y admiro la humildad de fray Escoba y de fray Junípero.La anécdota de la muy reprensible imprudencia de cortarle la pata al cerdo hace que amemos más a fray Junípero, porque bajo ella subyace una extremada sencillez y un apurado amor.< Se le perdonó mucho porque amó mucho.> Al atardecer de la vida se nos examinará en el amor.
Estos últimos días,... ¡ han pasado tantas cosas ! Sería muy arduo consignarlas todas. Hablaré brevemente de una. Ha unos días, volvió a encontrarse mi camino con el de un viejo amigo.Estuvimos juntos en momentos muy importantes.Nunca el uno al otro nos hicimos daño.Juntos, hemos reído siempre, los problemas andaban a años luz de nosotros.Siempre alegres, siempre amigos, siempre juveniles, siempre optimistas, siempre soñadores, idealistas, siempre buenos, siempre sanos, ... siempre vivos.
La vida nos separó.A él lo llevó por senderos enmarañados, por breñas laberínticas, por negras selvas pobladas de alimañas.A mí, en cambio, se diría que me subió al monte Athos, a la enervante calma de una lobrega celda.
Por milagro, se libró mi amigo de la viscosa red.Ahora intenta rehacer su vida, con la envidiable ilusión de un niño, con la viveza que tanto brillo y fuerza le diera antaño, con la pasión que siempre tuvo, y con la singular inteligencia que lo ha convertido en un superviviente, en un héroe.
No se puede creer cuánto me ha alegrado verlo de nuevo alegre, sonriente, optimista, sano y libre( relativamente, claro, porque enteramente sano y libre...) He sido muy, muy, muy feliz viéndolo tan feliz.Y ha contribuido a aumentar esa mi felicidad el percibir claramente que él también se alegraba mucho de verme.
Los dos hemos sido dos pobres, desvalidos náufragos.Quiera la fortuna permitir que por fin levantemos cabeza.
Llevo un buen rato escuchando a John Lennon, a la par que leo.
Esta tarde quiero predicar con el ejemplo, pero sin que se entere mi mano izquierda.
He vuelto a ver 'Oliver', después de muchos años.Un placer como pocos desempolvar aquellas imágenes que tan felices nos hicieron.Los números musicales vuelven a parecerme deliciosos.Y aunque la mayoría sienta predilección por Mark Lester y, especialmente, por Jack Wilde,...yo me quedo con Ron Moody.Probablemente, la causa de ello sea la extraña atracción que sentí por Fagin cuando leí la obra de Dickens.
Inevitablemente, esta película me ha recordado aquella otra película ya mítica para el público juvenil de entonces: ' Melody '.A mí me impactó como pocas, un impacto inacabable; desde entonces, Melody es quizás mi nombre femenino favorito.También en ella actuaban M. Lester y J. Wilde.
Posteriormente, la vida llevaría a Wilde por derroteros imprevistos( a aquel Wilde de irresistible atractivo juvenil-tenía diecisiete años en 'Melody'-, con un punto "Salvaje" en 'Oliver') que lo abocaron a morir relativamente pronto de un cáncer de boca.
Con estas insuficientes palabras querría rendir homenaje a quienes nutrieron con imágenes entrañables mi muy impresionable mente juvenil.
Ya hacía mucho tiempo que no me divertía tanto con una peli, tanto como anoche con ' El gran McLintock '.Los gags cómicos se suceden casi sin interrupción, y algunos son buenísimos.Maureen O' Hara vuelve a estar deliciosa; ella y la película me han recordado ' El hombre tranquilo ',en donde Maureen y John Wayne comparten cartel con el niño Patrick Wayne, hijo del mítico actor.En ' El gran McLintock ' también aparece Patrick, pero más crecidito.Asimismo, me he acordado de ' Tú a Boston y yo a California ',con una espléndida Maureen O' Hara y una quinceañera Hayley Mills, ídolo adolescente de toda una generación.
En lo que va de mes, he leído treinta y seis libros, veinte más que en Mayo.
En lo que va de mes, sólo he salido una noche, y me aburrí lo que no está escrito.
En lo que va de mes, sólo he visto diez pelis; la mayoría no han sido muy buenas.El cuerpo me pide ver más cine de calidad.
Me gustaría ver más cine del oeste(cuánto disfruté con Bonanza,el Virginiano y ' La casa de la pradera '); y alguna de G. Cooper, y las de Astaire y Gingers, y las de Mickey y Judy, y ...
Leyendo el Diario de Papini, veo que éste recibía cada día a ínclitas figuras de la cultura. Urbi et orbi sonaba su nombre.Cual peregrinos, las más variopintas gentes- ultramontanos y anarquistas, ateos y creyentes, artistas, periodistas,...y, en suma, devotos todos de su pluma- surcaron mares, cruzaron páramos y pasaron puertos, atraídos por la mesmérica voz de su fama.Y tal vez en sus palabras y acaso en sus hechos, hallaron ánimo, consejo, colaboración o ayuda.
Nadie viene a mi casa, porque mi nombre es mudo, como la voz del pobre.Y tal vez sea mejor así.Los caminos del Señor son inescrutables.
Varias veces he visto que Amiel hace mención en su diario de su ángel de la guarda. Un día dice:
< No estás solo; alguien vigila por ti... Gracias, mi ángel bueno.>
Y en otra ocasión:
< ... mi ángel bueno, mi instinto, Dios en mí.>
Quién sabe si no es mi ángel bueno quien obvia estos visiteos y aquellas malhadadas compañías, quien me regala con esta soledad, a modo de moloso guardador, de antemural, de glacis, de poterna.
Qué mejor compañía que mi buena conciencia, <mi ángel bueno, mi instinto, Dios en mí> ¿Hay mejor consejero, perínclito amigo, seguro paladión ?
Sigo leyendo el kempis; no me canso de leerlo y releerlo.Y aunque estoy tentado de citar, no puedo hacerlo- hoy al menos -, porque la obra íntegra es una cita.Bien sé que no todos los estómagos están hechos a cualquier alimento, ya lo dijo Pablo;por ello me retraigo de hacer recomendaciones generales.El sano no necesita medicina; el hombre en agraz la rechaza de plano.Y a más de esto, cómo sabe un ciego que el otro es ciego, y a qué se mete a guía. Y quién me manda a mí salir de mi molino gris.
Desde la cama, a un metro de la ventana, observo extasiado cómo las retozonas golondrinas hacen volatines.Se posan, descuidadas, sobre un negro cable; cabe la ventana, indiscreto, registro, avaro, sus graciosos movimientos, cómo picotean el pellón de algodón de su pecho, cómo boquean, gárrulas, cómo triscan alígeras, cómo, en fin, gozan del día,...mientras yo medito...pienso... vanas palabras, en mi lóbrega bohardilla.
Unos gorriones se guarecen del sol en el hueco de una teja, de un negror profundo; ahoran salen, ahora entran, ora parece que uno chicolea, ora parece que hacen cocos, que escarcean, todos parecen ébridos de vida,... mientras yo, en mi tabuco, me emboto y quemo el coco, y en mi ceguera de arbitrista arreglo el mundo.
¿Por qué inició estudios de Derecho de Sá-Carneiro? ¿Por qué no duró ni un año en la Facultad? ¿Por qué se deprimió? ¿Por qué se suicidó en presencia de un amigo? Murió con veintiséis años.No sé por qué me acuerdo ahora de G. de Nerval y de E. Dowson( éste murió con treinta y dos años, sufrió depresión y tampoco acabó sus estudios )
En un cementerio berlinés, un epitafio reza así:
< Para descansar de la vida, no hace falta un sueño tan largo.>
Llevo un buen rato, extático, escuchando a Gilbert O' Sullivan: Alone Again(¿Cuántas veces la he escuchado? Solo otra vez), What's in a kiss, Clair, Why, oh why, oh why ?,... Cuántos dulces recuerdos se me despiertan; dulces y dolorosos, porque me hablan,como certeras cuchilladas, de imposibilidades, de pérdidas, de desamores,... y me patentizan que la franja pretérita ya casi dobla-siendo optimista- a la futura.
También he escuchado a los Bee Gees(How deep es your love), The Alan Parsons P.(Eye in the sky), Al Stewart(year of the cat),...
Yo me pregunto si no estará la música en el centro de la verdad(allá donde ésta se encuentre-y si hay tal-, de lo cual este que escribe no tiene ni puñetera idea)
Después de muchos años, he vuelto a ver 'Horizontes perdidos', de F. Capra; con el siempre sobrio R. Colman y el simpático E.E. Horton('Arsénico por compasión', 'Sombrero de copa', 'La alegre divorciada',...).Creo que me ha gustado menos que la primera vez.
Lo mismo digo de 'El tormento y el éxtasis', del director de 'Oliver', con un excelente Rex Harrison.De Heston también he visto, primera vez, 'El señor de Hawai'.Aunque el racismo está presente en toda la cinta, C. Heston no logra resultarme antipático.Sus personajes parecen atormentados, y despiertan más mi compasión que mi odio.Yvette Mimieux y France Nuyen me gustan por razones obvias.
Por un rato, olvidé los problemas con 'Roxanne', con el siempre divertido Steve Martin y Daryl Hannah, la Bella y la Bestia.
Darling exige una vacación, perentoriamente.También yo necesito despensar.Rozo la crasitud, la repleción; corro peligro.Convendría beberse la vida, con luz, pero a gollete.Un amigo mío, muy culto y un tanto conocido, dice que el verdadero negocio es el hombre, que la inversión capital y necesaria es la vida. Pero qué es la vida.Amiel, mi amigo Amiel, dice que vivir es progresar, educarse, despojarse, mudar continuamente, renovarse sin cesar,...Y yo añadiría que vivir es obrar alegremente, conducirse buenamente, acompañarse de gente sana y estarlo uno, no perder la ilusión y...
La jardinería no es mi fuerte.Las flores se me mustian.Todo el plantel se perderá por culpa de Incuria.Pancista, Petardista, Seides y Zascandil comienzan a dar síntomas de ajamiento.
Comentarios
Las mías:
Me he despertado, después de haber salido un rato anoche, por una llamada de la universidad donde estudié para invitarme a un acto de graduación después de haber terminado la carrera hace años.
No he dado golpe en toda la mañana, pues vivo en la España de los parados.
Ahora voy a ver si voy al gimnasio.
Tres frases
En mi ignorancia-en mi candidez, en mi ingenuidad de diletante-, también me pregunto qué probabilidades de éxito tendría hoy otro Juan de Leiden.Sin dejar de preguntarme por su oportunidad o conveniencia.
Cuestiones como éstas, cuando se abordan con autenticidad, con sinceridad, dejan su quemadura.Cuando un pobrecito se quema, se hermana con el poeta cuando dice:...
Soy un viejo molino
que optó por el silencio de lo gris.
Probé todos los vientos,
en mi raro destino,
y me paré al fin.
.. .. .. .. .. .. .. .. ..
En mi raro destino,
soy triste y soy feliz.
He comprendido el fino
lenguaje de lo gris.
Maltratado por las olas del siglo, buscaré refugio en un molino gris.A tiempos estaré triste, a tiempos feliz.Pero me quitaré tal vez de las corrientes.Y cuando las embravecidas olas de la pasión descarriada vengan derechas contra mí, para romperse y romperme, levantaré mi corazón(sursum corda) y dejaré que pasen por debajo.
La ciencia del peregrino
es el ir paladeando,
mientras que va caminando,
los encantos del camino.
... ... ... ... ... ... ... ...
¡Hoy como ayer, mañana como hoy,
y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno,
y andar... andar.
.. .. .. .. .. .. ..
No es cansancio el caminar
cuando se avanza con calma
llevando un sueño en el alma
y en los labios un cantar...
. . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ya tengo, pues, lo que quiero:
en la boca una canción,
un sueño en el corazón
y por delante un sendero.
< Toda mi vida ha sido una serie de errores de todas clases. Pero ¿ hubo jamás vida de hombre que no estuviese llena de errores? ... Muchos errores he cometido en mi vida; pero he procurado hacer todo el bien posible... Vida singular y casi increíble. A poca distancia de aquí caen las bombas, retumba la artillería, zumban los aeroplanos, estalla la metralla, y yo, casi todo el día pienso, escribo, hablo de problemas teológicos, de cosas divinas. Me pasmo de mí mismo.> Fue acogido en la Orden Tercera de san Francisco con el nombre- inquietantemente significativo, a tenor de la vida que llevó- de fray Buenaventura( ¡ Buena ventura ! ¿Por qué la vida está plagada de misteriosas ironías como ésta?). Su nombre en el siglo fue Giovanni, Giovanni Papini.
Quizás pienso demasiado.
He leído últimamente seis libros muy malos.Pero no me atrevo a decir que he perdido el tiempo.Sé que he aprendido algo bueno de cada uno de ellos.Sus autores son hoy poco conocidos(con motivo, me parece), aunque en su tiempo alcanzaron cierta popularidad.
He tenido cinco segundos de incomunicación con Oli.
Se va afirmando la crisis.Intento proceder suaviter in modo, fortiter in re.Yo comulgo con Amiel cuando dice que la ausencia de seriedad le repugna.Intento ser coherente, qué cosa más difícil.
Querría tener a mano una biografía de Hello.
Querer citar algún consejo sobresaliente es sufrir. pero ¿qué es esta vida?
Cuando dice que es vanidad desear honras y ensalzarse vanamente, me acuerdo de aquellos consejos que Papini se dio a sí mismo:
(no cito íntegramente)
-Buscar una casa de campo.
-Meditación y algo de retiro.
-Rehusar tomar parte de jurados, comités,...
-No aceptar dirección de periódicos, revistas,...
-No buscar ni aceptar honores ni distinciones de ninguna clase.
Sigue Papini:
-No consigo enmendarme del vicio de leer...Ni siquiera la amenaza de una ceguera total consigue frenarme...Gran desventura es para mí la desventura de mis ojos.Pero cada mal tiene su compensación y éste me ha salvado de ser profesor de Universidad y presidente de una Academia.
Y como si, prescientemente, a Papini y a mí el Kempis nos hablara:
-Ciertamente, en el día del Juicio no nos preguntarán qué leímos, sino qué hicimos; ni cuán bien hablamos, sino cuán religiosamente vivimos.
¿Por qué, para qué, pasamos esta breve vida perorando infatuadamente? ¿Es este el camino para adquirir conocimiento que nos haga dichosos y nos libre de los mil sinsabores a que nos expone nuestra necedad?
Los casos se suceden, como los soles, como las lunas.Los ojos no paran de moverse, la mente maquina, loquea, lo que hoy construye con nobleza mañana lo abatirá con vileza,, las piernas avanzan por inercia, y el corazón, por suerte o por desgracia, sigue bombeando.
Después, para terminar, vendrán la esquizofrenia-inter alia- y los internamientos.Con el vulgar aderezo de los problemas económicos(curiosa coincidencia: hoy he leído que nuestro J. Costa también pasó por ellos, aun siendo notario; y que Labrunie fue ayudante de notario.Y si Costa no padeció ningún desarreglo mental, poco le faltó).
Por fin, cuando a Labrunie se le fue la luz, no vio otra más que colgarse de un fanal.
Magnífico loquicuerdo,
< lo quiso saber todo y al final nada ha sabido.Y una noche de invierno, cansado de la vida, dejó escapar el alma de la carne podrida y se fue preguntando: ¿ para qué habré venido? >
Loquicuerdo magnífico. Haría mío ese epitafio.
Me alegro cuando Murray D. es feliz.
Sigo a Fritz:
< Intentar procurar placer, felicidad a los otros; haz las cosas para que se encuentren a gusto en tu presencia.La amabilidad es un reflejo del amor...Vivir con egoísmo es un crimen...>
Murray se embarca más que yo, acomete; me muevo por ella y me meto en laberintos.A veces, los pequeños infiernos son grandes caminos.
He iniciado-he retomado- relaciones con el pequeño Franklin( 'el buen salvaje', 'el hombre natural', el 'bon Quackeur', el 'Sócrates de América')
¡Pobre Mochales, cuántas cosas en la rusiente sesera!
No puedo más, el sueño me puede.
Anteayer tuve en mis manos una obra de Cesare Pavese( otro que se quitó de enmedio porque quiso).No la compré porque ya no sé dónde voy a poner tantos libros.Pero tanto me tienta la idea de hacerme con ella..., tanto, que quizás hoy no pueda resistir pujo tan fuerte. También se me ha metido en la mollera la saga de los Rius( La ceniza fue árbol).Y tantos otros.
Esto vir.
Enganchada a su diario.
Y es que < No basta adquirir la ciencia, es necesario también usarla.>
Escucho a Amiel:
< Mi vida aislada, siempre metido en los libros, me resulta muy pobre.Me atraen los tesoros de la vida...¿Para qué leer tanto? ...Lo mejor es procurar adquirir lo verdadero,...encontrar un tesoro fuera del alcance de los gusanos y del óxido... Tu fin no debe ser solamente intelectual.Tu fin debe consistir en ser hombre.Y ser hombre también es hacer felices a los demás, ...ser activo...>
Cómo me recuerda esto a Fausto y a W. Meister.
Pero sigo con Amiel.
< ... El gran hombre ha de ser misericordioso... Procura hacer bien; es decir, en lugar de negar, simpatiza; en lugar de querer figurar en primer puesto, hazte valer; en lugar de poner un tono seco y presuntuoso, habla con dulzura... Ser feliz es creer, dar, producir, hacer bien...Si nada pides, te ofrecerán; y si eres desinteresado, no pasarás privaciones ¿ De qué sirve herir a los otros ? ... En lugar de ofenderte por un incivilismo, una descortesía o una bobada, ríete. Pero para reír, tienes que flexibilizar tu feroz susceptibilidad... Toma sólo en serio a los hombres serios y las cosas serias... Muéstrate alegre, y deja vivir a las gentes a su modo.>
Confieso que adolecía de esta susceptibilidad morbosa, mas creo que ya la superé, si no me engaño.Tengo presente que Dios ciega a quien quiere castigar; pero también -y esto me consuela y anima-, que Dios castiga más a quien Él más ama.
...Ser genio cuesta mucho trabajo; y no es lo mismo ser genio que ser bueno, que ser humilde, que es lo que hay que ser. Hay dos clases de humildes: los que hace Dios, que son los mejores, y los que se hacen a sí mismos, a fuerza de pensar.>
Sólo yo sé cuánto he intentado ser humilde -a fuerza de pensar-; suponiendo que lo lograra de este modo,... aún no sería la santa humildad. Cuánto he admirado y admiro la humildad de fray Escoba y de fray Junípero.La anécdota de la muy reprensible imprudencia de cortarle la pata al cerdo hace que amemos más a fray Junípero, porque bajo ella subyace una extremada sencillez y un apurado amor.< Se le perdonó mucho porque amó mucho.> Al atardecer de la vida se nos examinará en el amor.
Estos últimos días,... ¡ han pasado tantas cosas ! Sería muy arduo consignarlas todas. Hablaré brevemente de una. Ha unos días, volvió a encontrarse mi camino con el de un viejo amigo.Estuvimos juntos en momentos muy importantes.Nunca el uno al otro nos hicimos daño.Juntos, hemos reído siempre, los problemas andaban a años luz de nosotros.Siempre alegres, siempre amigos, siempre juveniles, siempre optimistas, siempre soñadores, idealistas, siempre buenos, siempre sanos, ... siempre vivos.
La vida nos separó.A él lo llevó por senderos enmarañados, por breñas laberínticas, por negras selvas pobladas de alimañas.A mí, en cambio, se diría que me subió al monte Athos, a la enervante calma de una lobrega celda.
Por milagro, se libró mi amigo de la viscosa red.Ahora intenta rehacer su vida, con la envidiable ilusión de un niño, con la viveza que tanto brillo y fuerza le diera antaño, con la pasión que siempre tuvo, y con la singular inteligencia que lo ha convertido en un superviviente, en un héroe.
No se puede creer cuánto me ha alegrado verlo de nuevo alegre, sonriente, optimista, sano y libre( relativamente, claro, porque enteramente sano y libre...) He sido muy, muy, muy feliz viéndolo tan feliz.Y ha contribuido a aumentar esa mi felicidad el percibir claramente que él también se alegraba mucho de verme.
Los dos hemos sido dos pobres, desvalidos náufragos.Quiera la fortuna permitir que por fin levantemos cabeza.
Esta tarde quiero predicar con el ejemplo, pero sin que se entere mi mano izquierda.
He vuelto a ver 'Oliver', después de muchos años.Un placer como pocos desempolvar aquellas imágenes que tan felices nos hicieron.Los números musicales vuelven a parecerme deliciosos.Y aunque la mayoría sienta predilección por Mark Lester y, especialmente, por Jack Wilde,...yo me quedo con Ron Moody.Probablemente, la causa de ello sea la extraña atracción que sentí por Fagin cuando leí la obra de Dickens.
Inevitablemente, esta película me ha recordado aquella otra película ya mítica para el público juvenil de entonces: ' Melody '.A mí me impactó como pocas, un impacto inacabable; desde entonces, Melody es quizás mi nombre femenino favorito.También en ella actuaban M. Lester y J. Wilde.
Posteriormente, la vida llevaría a Wilde por derroteros imprevistos( a aquel Wilde de irresistible atractivo juvenil-tenía diecisiete años en 'Melody'-, con un punto "Salvaje" en 'Oliver') que lo abocaron a morir relativamente pronto de un cáncer de boca.
Con estas insuficientes palabras querría rendir homenaje a quienes nutrieron con imágenes entrañables mi muy impresionable mente juvenil.
En lo que va de mes, sólo he salido una noche, y me aburrí lo que no está escrito.
En lo que va de mes, sólo he visto diez pelis; la mayoría no han sido muy buenas.El cuerpo me pide ver más cine de calidad.
Me gustaría ver más cine del oeste(cuánto disfruté con Bonanza,el Virginiano y ' La casa de la pradera '); y alguna de G. Cooper, y las de Astaire y Gingers, y las de Mickey y Judy, y ...
Nadie viene a mi casa, porque mi nombre es mudo, como la voz del pobre.Y tal vez sea mejor así.Los caminos del Señor son inescrutables.
Varias veces he visto que Amiel hace mención en su diario de su ángel de la guarda. Un día dice:
< No estás solo; alguien vigila por ti... Gracias, mi ángel bueno.>
Y en otra ocasión:
< ... mi ángel bueno, mi instinto, Dios en mí.>
Quién sabe si no es mi ángel bueno quien obvia estos visiteos y aquellas malhadadas compañías, quien me regala con esta soledad, a modo de moloso guardador, de antemural, de glacis, de poterna.
Qué mejor compañía que mi buena conciencia, <mi ángel bueno, mi instinto, Dios en mí> ¿Hay mejor consejero, perínclito amigo, seguro paladión ?
Unos gorriones se guarecen del sol en el hueco de una teja, de un negror profundo; ahoran salen, ahora entran, ora parece que uno chicolea, ora parece que hacen cocos, que escarcean, todos parecen ébridos de vida,... mientras yo, en mi tabuco, me emboto y quemo el coco, y en mi ceguera de arbitrista arreglo el mundo.
En un cementerio berlinés, un epitafio reza así:
< Para descansar de la vida, no hace falta un sueño tan largo.>
También he escuchado a los Bee Gees(How deep es your love), The Alan Parsons P.(Eye in the sky), Al Stewart(year of the cat),...
Yo me pregunto si no estará la música en el centro de la verdad(allá donde ésta se encuentre-y si hay tal-, de lo cual este que escribe no tiene ni puñetera idea)
Lo mismo digo de 'El tormento y el éxtasis', del director de 'Oliver', con un excelente Rex Harrison.De Heston también he visto, primera vez, 'El señor de Hawai'.Aunque el racismo está presente en toda la cinta, C. Heston no logra resultarme antipático.Sus personajes parecen atormentados, y despiertan más mi compasión que mi odio.Yvette Mimieux y France Nuyen me gustan por razones obvias.
Por un rato, olvidé los problemas con 'Roxanne', con el siempre divertido Steve Martin y Daryl Hannah, la Bella y la Bestia.