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T.S Eliot

Mao20Mao20 Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
editado noviembre 2008 en Literatura
Pues la verdad, alguien me habia contado una historia sobre este poeta, creo que trabajaba en un banco-de cajero-, obviamente es una manera de ganarse la vida demasiado distinta a la carrera de un poeta.
Sin embargo, saco adelante su pasatiempo y que grande !!!!

__________________________________________________
T.S. Eliot
(Missouri, USA, 1888-Londes, 1965)



OTROS POEMAS

LA MUERTE DE SAN NARCISO



Ven bajo la sombra de esta roca gris
Entra bajo la sombra de esta roca gris,
Y te mostraré algo distinto, lo mismo de
Tu sombra extendiéndose sobre la arena al alba, o
Tu sombra saltando tras el fuego contra la piedra carmesí:
Te mostraré su ropa y miembros manchados de sangre
Y la sombra gris sobre sus labios.

Una vez caminaba entre el mar y los acantilados
Cuando el viento le hizo consciente dé sus miembros
sucediéndose suavemente
Y de sus brazos cruzados sobre el pecho.
Al caminar por la pradera
Estaba ahogado y sosegado por su propio ritmo.
En el río
Sus ojos se percataron de los ángulos agudos de sus ojos
Y sus manos, de las puntas agudas de sus dedos.
Sobrecogido por tal conocimiento
No pudo vivir al modo de los hombres, y se convirtió
en un danzante ante Dios
Si caminaba en las calles citadinas
Parecía pisotear los rostros, convulsos muslos y rodillas.
Así que surgió del fondo de la roca.

Al principio estaba seguro que había sido un árbol,
Entreverando sus ramas una con otra
Y trenzando sus raíces una con otra.

Luego supo que había sido un pez
Con el vientre blanco y resbaladizo atrapado entre sus dedos,
Retorciéndose en su propio puño, su antigua belleza
Fija por un instante en las puntas rosáceas de su nueva belleza.

Después había sido una muchacha
Acorralada en los bosques por un viejo borracho
Y así conoció al final el sabor de su propia blancura
El horror de su propia tersura,
Y se sintió borracho y viejo.

Se convirtió entonces en un danzante ante Dios.
Como su carne estaba enamorada de las flechas en llamas
Danzó en la arena ardiente
Hasta que las flechas llegaron.
Mientras las abrazaba, su carne blanca se rindió a lo rojo
de su sangre, y halló satisfacción.
Ahora él es verde, seco y manchado
Con la sombra en los labios.

(Traducción: Alberto Blanco)




EL PRIMER CORO DE LA ROCA



«Se cíerne el águila en la cumbre del cielo,
El cazador y la jauría cumplen su círculo.
¡Oh revolución incesante de configuradas estrellas!
¡Oh perpetuo recurso de estaciones determinadas!
¡Oh mundo del estío y del otoño, de muerte y nacimiento!
El infinito ciclo de las ideas y de los actos,
infinita invención, experimento infinito,
Trae conocimiento de la movilidad, pero no de la quietud;
Conocimiento del habla, pero no dei silencio;
Conocimiento de las palabras e ignorancia de la Palabra.
Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,
Toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,
Pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios.
¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?
¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?
Los ciclos celestiales en veinte siglos
Nos apartan de Dios y nos aproximan al polvo.»

(Traducción: Jorge Luis Borges)



MR. APOLLINAX


[cita, en griego, de Luciano]


Cuando Mr. Apollinax visitó los Estados Unidos
su risa se mezclaba al tintineo de las tazas de té.
Yo pensaba en Fragilion, esa figura oculta por los abedules
y en Príapo escondido en la maleza
mirando con asombro a la dama del columpio.
En el palacio de Mr. Phlaccus y en casa del profesor Channing-Cheetah
reía, irresponsable como un feto.
Su risa era profunda y submarina
como la del viejo del mar
disimulado bajo islas de coral
donde impacientes cuerpos de ahogados vagan a la deriva por el silencio verde,
desprendidos a gotas de los dedos de espuma de las olas.
Yo ansiaba ver rodar la cabeza de Mr. Apollinax bajo una silla,
con fuco en los cabellos
o sonriente sobre un biombo, mostrando dientes y encías.
Oí el galope de cascos de un centauro sobre el duro césped del hipódromo,
mientras su sosa aunque apasionada charla consumía la tarde.
“-Es un hombre encantador. -Pero, pensándolo bien, ¿qué quiso decir?
-Sus orejas en punta... debe ser un desequilibrado.
Dijo una cosa a la que podría haberme opuesto.”
De la viuda de Mr. Phlaccus, del profesor Cheetah y de su esposa
recuerdo una rodaja de limón y un pastelillo de almendras mordido.

(Traducción: José Luis Rivas)



CONVERSACIÓN GALANTE



Digo: “¡Nuestra romántica amiga la Luna!
O tal vez (en el plano fantástico, lo admito)
Sea el globo del preste Juan
O un farol de abollada chatarra suspendido en el cielo
Para alumbrar pobres viajeros en su miseria.”
Ella comenta: “¡Cómo divagas!”

Prosigo: “Alguien compone en el teclado
Este exquisito nocturno con que nos explicamos
La noche, el claro de luna ...; acordes que hacemos nuestros
Para representamos la propia nada.”
Ella: “¿Eso se refiere a mí?”
“Oh, no: soy yo el fatuo.”

“Usted, señora, es la eterna humorista,
La eterna enemiga de lo absoluto
Que da a nuestro inestable numen un leve sesgo,
Y borra así, de un trazo, nuestra loca poética!...”
Y: “¡Pues qué serios estamos!”

(Traducción: José Luis Rivas)



LA FIGLIA CHE PIAGE


O quam te memorem virgo...


Descansa en la meseta superior de la escalera-
Recuesta el cuerpo en una urna del jardín-
Trenza, trenza con rayos de sol tu pelo-
Estrecha contra ti tus flores con sentida sorpresa-
Arrójalas al suelo y vuelve el rostro
Con un resentimiento efímero en los ojos:
Mas trenza, trenza con rayos de sol tu pelo.

Así yo habría visto que él se marchara,
Así habría deseado que él se quedara y se afligiera;
Así se habría ido él
Tal como deja el alma al cuerpo deshecho y lacerado,
Tal como el alma deja al cuerpo que vistiera.
Yo habría encontrado
Una manera diestra y hábil como ninguna,
Una manera que nosotros dos comprenderíamos,
Sencilla y falsa como una sonrisa y un apretón de manos.

Ella volvió la cara, mas con el tiempo de otoño,
De mi imaginación fue la dueña por muchos días,
Por muchos días y muchas horas:
Su cabello en mis brazos y sus brazos colmados de flores.
Y me pregunto: ¿cómo habrían estado los dos juntos?
Yo habría perdido un gesto, un ademán.
Estas meditaciones todavía me mueven a asombro
En la inquieta medianoche o en la calma del mediodía.

(Traducción: José Luis Rivas)



CÁNTICO DE SIMEON



Oh Señor, los jacintos romanos florean en los tiestos
Y el sol de invierno asoma por los nevados montes;
La estación obstinada ceja en su porfía
Mi vida vana espera el viento de la muerte
Como pluma en el dorso de la mano.
En soleados rincones, la memoria del polvo
Espera el viento helado que sopla hacia el desierto.

Concédenos tu paz.
He caminado mucho entre estos muros,
He observado el ayuno y la fe, he velado por los pobres,
He dado y recibido honores, bienestar...
Nadie fue nunca echado de mi puerta.
¿Quién va a acordarse de mi casa? ¿Dónde vivirán
Los hijos de mis hijos cuando llegue la hora del dolor?
Tomarán el sendero de la cabra, la cueva de la zorra,
Para ponerse a salvo de extraños rostros y de extrañas armas.

Antes del día de la soga, del azote y el gemido,
Concédenos tu paz.
Antes de la hora del monte desolado,
Antes de la hora del materno dolor,
En esta hora del nacimiento y de la muerte,
Deja que sea el Niño, el Verbo no dicho aunque sobrentendido,
Quien dé el consuelo de Israel
A éste que tiene ochenta años y ningún mañana.

Conforme a tu promesa,
Ha de penar quien te honre en cada generación,
Con gloria y con escarnio, luz tras luz,
Ascendiendo la escala de los santos.
No para mí el martirio, el éxtasis de la meditación y la plegaria,
Ni la postrer visión.
Concédeme tu paz.
(Y una espada ha de herir tu corazón,
También el tuyo.)
Estoy cansado de mi propia vida y de la de quienes han de vivir.
Yo muero de mi propia muerte y de la de quienes han de morir.
Haz que al partir tu siervo
Vea tu salvación.

(Traducción: José Luis Rivas)



ASESINATO EN LA CATEDRAL



Desde que el dorado octubre declinó en sombrío noviembre
y las manzanas fueron recogidas y guardadas, y
la tierra se volvió ramas de muerte, pardas
y agudas, en un erial de agua y lodo,
el año nuevo espera, respira, espera, murmura en la sombra.
Mientras el labriego arroja a un lado la bota lodosa y tiende las manos al fuego,
el año nuevo espera, el destino espera su advenimiento.
¿Quién ha acercado las manos al fuego sin
recordar a los santos en el Día de Todos Santos,
a los mártires y santos que esperan? y ¿quién, tendiendo
las manos al fuego, negará a su maestro: y quién, calentándose junto al fuego, negará a su maestro?
Siete años, y ha terminado el verano,
siete años hace que el arzobispo nos dejó,
él, que fue siempre bueno con su rey.
Pero no estaría bien que regresara
El rey gobierna o gobiernan los señores,
hemos sufrido diversas tiranías;
pero casi siempre se nos deja a nuestros propios recursos,
y vivimos contentos si nos dejan en paz.
Tratamos de mantener nuestras casas en orden,
el mercader, tímido y cauto, se afana por reunir una modesta fortuna,
y el labriego se inclina sobre su pedazo de tierra, color de tierra su propio color,
y prefiere pasar inadvertido.
Ahora temo disturbios en las apacibles estaciones: el
invierno vendrá trayendo del mar a la muerte;
la ruinosa primavera llamará a nuestras puertas,
raíz y vástago nos comerán ojos y orejas,
el desastroso verano aplastará el lecho de nuestros arroyos
y aguardarán los pobres otro octubre moribundo.
¿Por qué el verano habría de consolarnos
de los fuegos del otoño y las nieblas invernales?
¿Qué haremos en el sopor del verano
sino esperar en estériles huertos otro octubre?
Alguna dolencia viene sobre nosotros. Esperamos, esperamos,
y los santos y mártires esperan a quienes serán mártires y santos.
El destino espera en la mano de Dios, que modela lo todavía informe:
yo he visto estas cosas en un rayo de sol.
El destino espera en la mano de Dios, no en las manos de los estadistas,
quienes, unas veces bien, otras mal, hacen proyectos y conjeturas
y abrigan propósitos que giran en sus manos en la trama del tiempo.
Ven, feliz diciembre, ¿quién te observará, quién te preservará?
¿Nacerá otra vez el Hijo de! Hombre en el pesebre del escarnio?
Para nosotros, los pobres, no hay acción, sino sólo esperar y dar testimonio.

(Traducción: Jorge Hernández Campos)



EL VIAJE DE LOS MAGOS



“Qué helada travesía,
Justo la peor época del año
Para un viaje, y un viaje tan largo:
Los caminos hondos y el aire ríspido,
Lo más recio del invierno”.
' Y los camellos llagados, sus patas adoloridas, refractarios,
Tendidos en la nieve que se derretía.
A veces añorábamos
Los palacios de verano en las cuestas, las terrazas,
Y las niñas sedosas que nos servían sorbetes.
Iban los camelleros blasfemando, mascullando,
Huyendo, y pidiendo licor y mujeres,
Y las fogatas se extinguían y no había refugios,
Y las ciudades hostiles y los pueblos agresivos
Y las aldeas sucias y caras:
Cuánto tuvimos que aguantar.
Al final preferimos viajar de noche,
Dormir a ratos,
Con las voces cantando en nuestros oídos, diciendo
Que todo esto era locura.

Entonces llegamos al amanecer a un valle templado,
Húmedo, lejos de las nieves perpetuas, y olía a vegetación;
Con un arroyo y un molino de agua que golpeaba la oscuridad,
Y en el horizonte tres árboles,
Y un viejo caballo blanco se fue galopando hacia la pradera.
Luego llegamos a una taberna con hojas de parra en el dintel,
Seis manos junto a una puerta abierta
Jugaban a los dados por un poco de plata,
Y alguien pateaba los odres vacíos de vino,
Pero no había información, y seguimos
Y llegamos al anochecer, y justo a tiempo
Encontramos el lugar; era (podríamos decir) satisfactorio.

Todo esto fue hace mucho tiempo, recuerdo,
Y yo lo volvería a hacer, pero que quede
Esto claro que quede
Esto: ¿nos llevaron tan lejos
Por un Nacimiento o por una Muerte? Hubo un Nacimiento,
Teníamos pruebas y ninguna duda. Yo había visto nacer y morir,
Pero pensaba que eran distintos: este Nacimiento
Nos sometió a una dura y amarga agonía,
Como la Muerte, nuestra muerte.
Regresamos a nuestros lugares, estos Reinos,
Pero ya no estamos en paz aquí, bajo la antigua ley.
Con un pueblo extraño aferrado a sus dioses.
Cuánto gusto me daría otra muerte.

Comentarios

  • mariaelenamariaelena Francisco de Quevedo s. XVII
    editado febrero 2008
    Buenisimo...Mao!!!, No lo conocia, gracias por colgarnos estos poemas....
    realmente tiene talento este escritor.

    un abrazo,
  • Mao20Mao20 Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado febrero 2008
    Tambien, hace poco lei un articulo en el periodico Laopinion( de aqui de colombia) donde hacen memorias de otro gran poeta, Octavio Paz, he tenido el gusto de leer uno de los mejores poemas de aquel, llamado Piedra de Sol(si más no recuerdo), saliendo del poema y llegando al diario, entonces, tambien hacen alabanza a este poeta T.S Eliot, y dicen que fue poesia moderna y futurista, (en ese tiempo) cambio la poesia y la convirtio totalmente.
    Octavio Paz leia mucho a Eliot, y como es de esperarse un gran respeto a tan ilustre.
    Entonces me parece que seria bueno, fomentar en esta parte del foro "Poesia", poetas que leian otros poetas, para si poder fijar una base concisa de como va surgiendo este mundo en la literatura. Bueno es una humilde opinion de un chiquillo, espero que os guste.

    Un abrazo
  • Alois BoergesAlois Boerges Fernando de Rojas s.XV
    editado mayo 2008
    Saludos para Mariaelena y Mao20. Aquí tienen un pedacito de Eliot (premio Nobel 1948) que estraje de mi ejemplar donde vienen varias obras de este insigne bardo; él es a la poesía lo que Joyce a la prosa: rompió el esquema e inaguró la nueva poesía contemporánea:

    En mi comienzo está mi fin. En sucesión
    Se levantan y caen casas, se desmoronan, se extienden,
    Se las retira, se las destruye, se las restaura, o en su lugar
    Hay un campo abierto, o una fábrica, o una circunvalación.
    Vieja piedra para edificio nuevo, vieja madera para hogueras
    nuevas,
    viejas hogueras para cenizas, y cenizas para la tierra
    que ya es carne, pieles y heces,
    hueso de hombre y animal, tallo y hoja de maíz.
    Las casas viven y mueren; hay un tiempo para construir
    Y un tiempo para vivir y para engendrar
    Y un tiempo para que el viento rompa el cristal desprendido
    Y agite las tablas del suelo donde trota el ratón de campo
    Y agite el tapiz hecho jirones con un lema silencioso.
    T. S. Eliot , East Coker, Cuatro Cuartetos

    Y un pedacito de Octavio Paz (premio Nobel 1990) de mi ejemplar de Libertad bajo palabra:

    BAJO TU CLARA SOMBRA

    TU NOMBRE

    NACE de mí, de mi sombra
    Amanece por mi piel,
    Alba de luz somnolienta.

    Paloma brava tu nombre,
    Tímida sobre mi hombro

    IV

    Un cuerpo, un cuerpo solo, un sólo cuerpo
    un cuerpo como día derramado
    y noche devorada;
    la luz de unos cabellos
    que no apaciguan nunca
    la sombra de mi tacto;
    una garganta, un vientre que amanece
    como el mar que se enciende
    cuando toca la frente de la aurora;
    unos tobillos, puentes del verano;
    unos muslos nocturnos que se hunden
    en la música verde de la tarde;
    un pecho que se alza
    y arrasa las espumas;
    un cuello, sólo un cuello,
    unas manos tan sólo,
    unas palabras lentas que descienden
    como arena caída en otra arena....

    Esto que se me escapa,
    agua y delicia obscura,
    mar naciendo o muriendo;
    estos labios y dientes,
    estos ojos hambrientos,
    me desnudan de mí
    y su furiosa gracia me levanta
    hasta los quietos cielos
    donde vibra el instante;
    la cima de los besos,
    la plenitud del mundo y de sus formas
    .
    Octavio Paz, Libertad bajo palabra


    No se Mao20 si has tenido oportunidad de leer Cuatro Cuartetos y Tierra Baldía, ¿qué sentiste al leer a Eliot? ¿qué impresión te dejan sus versos?
  • Mao20Mao20 Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado mayo 2008
    ese poema de octavio ya lo habia devorado xD. Es reconocible a 500km de distancia :), como olvidar la retorica, la finitud tan estilista de Octavio.
    Yo tengo el libro, libertad bajo palabra, pero, en una coleccion echa solo para los premios Nobel.....

    Aver, Eliot, es una poesia bastante fuerte y llena de imagenes, me parece, no sè, no soy ningun critico en arte ( "criticar se lo dejo a los que no saben hacer arte" Albert Camus)pero, debo confesar que la primera vez, osea la primera hojeada de los poemas, fue muy Cerda( si digo cerda significa: muy pesada y jamas habia leido alguien asi), osea yo sonreia, sì, mi cara se acerco lo mas que pudo a las hojas y meti rostro, corazon y palabra y voz. Me parecio un gran poeta y es raro, sentì en cada verso, que era hecho en esta etapa moderna, sabiendo que fue hace -siempre bastante-, ademas, yo habia terminado la lectura de otro poeta bastante surrealista- Hector viel temperley- estaba yo de sapo con Pabello britanico, un libro con esquirlas -entonces- como siempre hago despues de leer a alguien que me interesa LO INVESTIGO A FONDO, pero con Temperley no lo hice, por que tenia en las manos a Eliot . Esa fue la primera impresion con Eliot.


    Un abrazo :)
  • MozartMozart Pedro Abad s.XII
    editado junio 2008
    Hola a todos, me acabo de inscribir en este foro, y voy a intervenir por primera vez en este magnífico hilo que ha abierto Mao sobre Thomas Stearns Eliot.

    Me impactó su poema "The hollow men" (Hombres vacuos o hombres huecos, o hombres vanos, se ha traducido de varias maneras). Pero por lo que tengo entendido Eliot era un escritor muy efectista, buscaba las palabras adecuadas, que pesaran sobre nuestras conciencias y que dieran un ritmo y una musicalidad brutal al poema, que, por lo tanto, podemos disfrutar en su versión original en inglés.

    En 1979 un memorable Marlon Brando-Kurtz recita “the Hollow Men” a Martin Sheen-Marlow-Willard en una de las inolvidables secuencias de “Apocalipsis Now” .
    The Hollow Men
    Eliot, Thomas Stearns (1888-1965)


    MISTAH KURTZ -- HE DEAD.
    A penny for the Old Guy
    I
    We are the hollow men
    We are the stuffed men
    Leaning together
    Headpiece filled with straw. Alas!
    Our dried voices, when
    We whisper together
    Are quiet and meaningless
    As wind in dry grass
    Or rats' feet over broken glass
    In our dry cellar
    Shape without form, shade without colour,
    Paralysed force, gesture without motion;
    Those who have crossed
    With direct eyes, to death's other Kingdom
    Remember us--if at all--not as lost
    Violent souls, but only
    As the hollow men
    The stuffed men.
    II
    Eyes I dare not meet in dreams
    In death's dream kingdom
    These do not appear:
    There, the eyes are
    Sunlight on a broken column
    There, is a tree swinging
    And voices are
    In the wind's singing
    More distant and more solemn
    Than a fading star.
    Let me be no nearer
    In death's dream kingdom
    Let me also wear
    Such deliberate disguises
    Rat's coat, crowskin, crossed staves
    In a field
    Behaving as the wind behaves
    No nearer--
    Not that final meeting
    In the twilight kingdom
    III
    This is the dead land
    This is cactus land
    Here the stone images
    Are raised, here they receive
    The supplication of a dead man's hand
    Under the twinkle of a fading star.
    Is it like this
    In death's other kingdom
    Waking alone
    At the hour when we are
    Trembling with tenderness
    Lips that would kiss
    Form prayers to broken stone.
    IV
    The eyes are not here
    There are no eyes here
    In this valley of dying stars
    In this hollow valley
    This broken jaw of our lost kingdoms
    In this last of meeting places
    We grope together
    and avoid speech
    Gathered on this beach of the tumid river
    Sightless, unless
    The eyes reappear
    As the perpetual star
    Multifoliate rose
    Of death's twilight kingdom
    The hope only
    Of empty men.
    V
    Here we go round the prickly pear
    Prickly pear prickly pear
    Here we go round the prickly pear
    At five o'clock in the morning.
    Between the idea
    And the reality
    Between the motion
    And the act
    Falls the shadow
    For Thine is the Kingdom
    Between the conception
    And the creation
    Between the emotion
    And the response
    Falls the Shadow
    Life is very long
    Between the desire
    And the spasm
    Between the potency
    and the existence
    Between the essence
    And the descent
    Falls the Shadow
    For Thine is the Kingdom
    For thine is
    Life is
    For Thine is the
    This is the way the world ends
    This is the way the world ends
    This is the way the world ends
    Not with a bang but a whimper.
    Los hombres vanos
    I
    Somos los hombres vanos
    Somos los atestados
    Que yacen juntos.
    Cabezal henchido de paja. ¡Ay!
    Nuestras voces secas, cuando
    Susurramos juntos,
    Son calladas y sin sentido
    Como viento en yerba seca
    O patas de rata sobre vidrio roto
    En nuestro sótano seco.
    Horma sin forma, sombra sin color,
    Fuerza paralizada, ademán sin movimiento.
    Los que han cruzado
    Con ojos directos, al otro reino de la muerte
    Nos recuerdan -si acaso- no como extraviadas
    Almas violentas, sino sólo
    Como los hombres vanos
    Los atestados.
    II
    Ojos que no me atrevo a ver soñar
    En el reino de sueño de la muerte
    Ellos no aparecen:
    Allá, los ojos son
    Sol sobre una columna rota
    Allá, un árbol hay que oscila
    Y hay voces
    Que cantan en el viento
    Más distantes y solemnes
    Que una estrella fugaz.
    Dejadme estar no más cerca
    En el reino de sueño de la muerte
    Dejadme así vestir
    Tan adredes disfraces
    Abrigo de rata, cuero de cuervo, desfondos cruzados
    En un campo
    Obrando como el aire obra
    No más cerca
    No ese final encuentro
    En el reino sombrío.
    III
    Esta es la tierra muerta
    Esta es tierra de cactus
    Aquí las imágenes de la piedra
    Son alzadas, aquí reciben
    La súplica en la mano del cadáver
    Debajo de los guiños de una estrega fugaz.
    Es así como esto
    En el otro reino de la muerte
    Solos caminamos
    A la hora en la que somos
    Temblando con ternura
    Labios que besarían
    Desde plegarias hasta piedras rotas.
    IV
    Los ojos no están aquí
    No hay ojos aquí
    En este valle de estrellas moribundas
    En este valle hueco
    Esta rota mane mandíbula de nuestros reinos perdidos
    En este último lugar de las reuniones
    Nos congregamos
    Y nos callamos
    Plegados en la margen del crecido río
    Ciegos, aunque
    los ojos reaparezcan
    Como perpetua estrella
    Rosa multifoliada
    Del reino sombrío de la muerte
    La sola esperanza
    De hombres vanos.
    V
    Vamos rodeando la tuna
    Una tuna, una tuna
    Vamos rodeando la tuna
    A las cinco de la madrugada.
    Entre la idea
    Y la realidad
    Entre los actos
    Y el ademán
    Cae la sombra
    Porque Tuyo es el reino
    Entre el concepto
    Y la creación
    Entre la emoción
    Y la respuesta
    Cae la sombra
    La vida es muy larga
    Entre el deseo
    Y el espasmo
    Entre la potencia
    Y la existencia
    Entre la esencia
    Y el descenso
    Cae la sombra
    Porque Tuyo es el reino
    Porque Tuya es
    La vida es
    Porque Tuyo es el
    Y así se acaba el mundo
    Y así se acaba el mundo
    Y así se acaba el mundo
    No con un estallar, con un sollozo.
    Versión de Julio Hubard

    ¿Qué le falta?

    Una canción: la canción.
    The end. Jim Morrison

    “This is the end
    Beautiful friend
    This is the end
    My only friend, the end
    Of our elaborate plans, the end
    Of everything that stands, the end
    No safety or surprise, the end
    I’ll never look into your eyes…again”
  • PereftiyoPereftiyo Anónimo s.XI
    editado junio 2008
    While proudly showing off his new apartment to friends, a college student led the way into the den. "What is the big brass gong and hammer for?" one of his friends asked. "That is the talking clock," the man replied. "How's it work?""Watch," the man said and proceeded to give the gong an ear shattering pound with the hammer. Suddenly, someone screamed from the other side of the wall, "Knock it off, you idiot! It's two o'clock in the morning!"
    Do you look for free wow gold? Welcome to our WoW gold website:1.WoW gold,2.WoW gold,
  • Austen86Austen86 Pedro Abad s.XII
    editado julio 2008
    Si me lo permitis yo quisiera exponer otro de T.S Eliot que me gusta:

    OJOS QUE VI CON LÁGRIMAS

    Ojos que vi con lágrimas la última vez
    a través de la separación
    aquí en el otro reino de la muerte
    la dorada visión reaparece
    veo los ojos pero no las lágrimas
    esta es mi aflicción.

    Esta es mi aflicción,
    ojos que no volveré a ver
    ojos de decisión
    ojos que no veré a no ser
    a la puerta del otro reino de la muerte
    donde, como en éste
    los ojos perduran un poco de tiempo
    un poco de tiempo duran más que las lágrimas
    y nos miran con burla.
  • febadefebade Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2008
    Selden Rodman diría que para entender La tierra baldía hay que tomar todas sus imágenes a la vez. La originalidad de T.S. Eliot, en cambio, consiste en llevar todo esto a un extremo en que llega a ser cualitativamente diverso: las alusiones llegan a formar un complejo palimpesto, un vasto collage de referencias culturales, poéticas o artísticas, a menudo en lenguas exóticas, mientras que en las imágenes se alternan los recortes fotográficos, realistas, con las imágenes subconscientes, las metáforas y los símbolos de oscuro origen.

    Estracto de la introducción a la obra: T.S. Eliot Poesías reunidas 1909-1962

    Me gustan especialmente:
    Parte segunda de: Retrato de una dama
    Ahora que las lilas están en flor
    ella tiene un florero de lilas en su cuarto
    y retuerce una en los dedos mientras habla.
    <<Ah, amigo mío, usted no sabe, no sabe lo que es la vida, usted que la tiene en sus manos>>;
    (dando vueltas lentamente a los tallos de las lilas)
    <<usted la deja que se le vaya fluyendo, la deja fluir,
    y la juventud es cruel y no le dura el remordimiento
    y sonríe de las situaciones que no ve>>
    Yo sonrío, por supuesto,
    y sigo tomando té.


    otra: Mañana en la ventana
    Se estrechocan platos del desayuno en cocinas de sótanos,
    y a lo largo de los pisoteados bordes de la calle
    me doy cuenta de las mojadas almas de criadas
    que brotan desanimadamente tras las verjas.

    Las pardas oleadas de nieblas arrojan hasta mí
    caras retorcidas desde el fondo de la calle,
    y arrancan de una transeúnte de ffaldas enfangadas
    una sonrisa sin objetivo que se cierne en el aire
    y se desvanece al nivel de los tejados

    otra: Histeria

    Mientras ella reía, me di cuenta de que me iba enredando
    en su risa y haciéndome parte de ella, hasta que sus dientes fueron sólo estrellas casuales con talento para la instrucción de pelotones. Era absorbido en cortos jadeos, inhalados a cada recuperación momentánea, perdido al fin en las oscuras cavernas de su garganta, restregado por la ondulación de músculos no vistos. Un camarero de cierta edad, con manos temblorosas, extendió apresuradamente un mantel a cuadros rosas y blancos sobre la oxidada mesa de hierro, diciendo:<<Si la señora y el caballero quisieran tomar el té en el jardín, si la señora y el caballero quisieran tomar el té en el jardín...>> Decidí que si fuera posible pararle el temblor de sus pechos, cabría recoger algunos trozaos de la tarde, y concentré mi atención con cuidadosa sutileza en ese objetivo.

    Dentro de Tierra baldía, en el poema El entierro de los Muertos, me gustó mucho estos dos versos:

    ...como de tu sombra por la tarde subiendo a tu encuentro;
    te enseñaré el miedo en un puñado de polvo.

    En poemas de Ariel coincido con Mao (Viaje de los Magos)

    Y por último estoy seguro de que les gustará mucho (dentro de tierra baldía): Una partida de Ajedrez.

    Un saludo
  • byronabyrona Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2008
    Una curiosidad, parece que T.S. Elliot, estuvo de ayundante en la imprenta formada por la pareja Leopold y Virgina woolf, Hogarth Press, a la vez que trabajaba en la oficina bancaria que comentais. Era un buen amigo de la pareja, y Virginia, consideraba que Elliot era un genio, y le daba pena que no puediera vivir de sus escritos, así que hizo lo posible por recaudar dinero para conseguir una veca que permitiera a Elliot centrarse en su obra sin tener que trabajar. Alguna de sus obras fue publicada en Hogarth Press.
  • fanderaimifanderaimi Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado septiembre 2008
    Alois Boerges escribió : »
    Saludos para Mariaelena y Mao20. Aquí tienen un pedacito de Eliot (premio Nobel 1948) que estraje de mi ejemplar donde vienen varias obras de este insigne bardo; él es a la poesía lo que Joyce a la prosa: rompió el esquema e inaguró la nueva poesía contemporánea:

    En mi comienzo está mi fin. En sucesión
    Se levantan y caen casas, se desmoronan, se extienden,
    Se las retira, se las destruye, se las restaura, o en su lugar
    Hay un campo abierto, o una fábrica, o una circunvalación.
    Vieja piedra para edificio nuevo, vieja madera para hogueras
    nuevas,
    viejas hogueras para cenizas, y cenizas para la tierra
    que ya es carne, pieles y heces,
    hueso de hombre y animal, tallo y hoja de maíz.
    Las casas viven y mueren; hay un tiempo para construir
    Y un tiempo para vivir y para engendrar
    Y un tiempo para que el viento rompa el cristal desprendido
    Y agite las tablas del suelo donde trota el ratón de campo
    Y agite el tapiz hecho jirones con un lema silencioso.
    T. S. Eliot , East Coker, Cuatro Cuartetos


    Y un pedacito de Octavio Paz (premio Nobel 1990) de mi ejemplar de Libertad bajo palabra:

    BAJO TU CLARA SOMBRA

    TU NOMBRE

    NACE de mí, de mi sombra
    Amanece por mi piel,
    Alba de luz somnolienta.

    Paloma brava tu nombre,
    Tímida sobre mi hombro

    IV

    Un cuerpo, un cuerpo solo, un sólo cuerpo
    un cuerpo como día derramado
    y noche devorada;
    la luz de unos cabellos
    que no apaciguan nunca
    la sombra de mi tacto;
    una garganta, un vientre que amanece
    como el mar que se enciende
    cuando toca la frente de la aurora;
    unos tobillos, puentes del verano;
    unos muslos nocturnos que se hunden
    en la música verde de la tarde;
    un pecho que se alza
    y arrasa las espumas;
    un cuello, sólo un cuello,
    unas manos tan sólo,
    unas palabras lentas que descienden
    como arena caída en otra arena....
    Esto que se me escapa,
    agua y delicia obscura,
    mar naciendo o muriendo;
    estos labios y dientes,
    estos ojos hambrientos,
    me desnudan de mí
    y su furiosa gracia me levanta
    hasta los quietos cielos
    donde vibra el instante;
    la cima de los besos,
    la plenitud del mundo y de sus formas.
    Octavio Paz, Libertad bajo palabra


    No se Mao20 si has tenido oportunidad de leer Cuatro Cuartetos y Tierra Baldía, ¿qué sentiste al leer a Eliot? ¿qué impresión te dejan sus versos?


    Estimado amigo: me encanta la primera parte de East Cocker. Hay otros dos poemas que me gustan mucho de Eliot. Uno es The hollow men, que ya ha sido publicado en este foro, y otro, que me gusta aún más, Marina, que comienza así (me voy a abstener de publicarlo entero, que me canso)

    "What seas what shores what grey rocks and what islands
    What water lapping the bow
    and scent of pine, and the woodtrash singing trough the fog
    what images return
    o my daughter"

    Buscadlo en Internet si queréis. Se encuentra fácilmente. Un saludo a toda la peña.
    fanderaimi
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2008
    Aquí únicamente voy a decir una cosa: gracias por recordar a TS Eliot y millones de gracias por haber transcrito aquí parte de sus poemas... Mañana mi impresora va a echar humo...
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