Yo no nací en esa fecha,
de almanaque siniestros
de acometidas contra
la gente inocente
que al día de hoy
se sigue preguntando
por la vida y el alma
de treinta mil desaparecidos.
Algunos libros, historias en mis oídos
por parte de mi familia,
notas de televisión,
me relataban gente sufriendo
la picana en sus genitales,
y miles de menores,
arrojado al mar.
Seguían jugando un mundial de fútbol,
menor detalle, arreglar victorias de Argentina,
para que todo se alargue
para poder seguir entrando
en nuestras casas,
buscando signos de política
que con autoritarismo
pudieran proceder
y meterles un tiro en la sien.
Vidas desaparecidas,
deudas externas multiplicándose,
más adelante un borracho
emitiendo la orden
a la guerra, cualquiera sea,
no eran soldados
eran jóvenes, quienes en sus vidas
tocaron, o recargaron un arma de fuego.
Y esta maldita historia
se sigue escribiendo
por dar un ejemplo,
una niña en Argentina
a la cual en un micrófono
balbuceando...
termina por decir su necesidad,
entre toda la pobreza
que siempre intento tapar el oficialismo argentino,
" Tengo hambre de agua ".
Comentarios
Pero claro, eso pasando los años, muchos periodistas volvieron a llegar al domicilio y vieron otro problema.
Los micrófonos se corrieron en los vecinos de - ahora esta joven - y se encontraban muy intolerantes diciendo algo que es muy cierto: " en este pueblo todos estamos pasando hambre y no tenemos trabajo, y apenas nos alcanza vivir el día, revolviendo todas las mañanas los basurales ". " no es justo que todo se lo den a ella " ( asiendo alusión a la joven ).
Gracias por tu comentario amparo.