El canalla
Por cada beso, hijo y nieto
que me diste.
Cariño, respeto y ternura
te quité.
Cuántas veces tengo que decirte,
que no te quiero.
Cuántas veces tengo que decirte,
que nunca te querré.
Jamás quise darte algo
de afecto,
a cambio de tus toneladas
de querer.
Ahora estoy ciego, sordo
e impedido,
y no comprendo cómo todavía
quieres volver.
¿Cuánto mal debo hacerte?
para que entiendas que
a pesar de que te necesito
nunca te querré.
Aunque las nubes laven
mis ojos,
las abejas retiren la cera
de mis orejas.
Y un caballo me lleve
siempre.
Ni te quiero, ni te quise
Ni te querré.
Pero ahora te necesito,
quédate.
A pesar de no desearte
te aceptaré.
Comentarios
Emilio, me alegro de que te hayas decidido a publicar poesía; seguro que tienes guardadas algunas por ahí y me gustaría conocerlas.
Saludos.