Paraguas negros
Eran las 10 de la mañana, llovía, y por las calles
nadaban paraguas negros.
Unas
mesas con manteles de hojas caídas, de hermosa muerte
amarilla seca,
mostraban una sala de exposiciones
improvisada,
con sus cuadromesas
y pasillos para observar derramada belleza.
En este ambiente de pisada húmeda, de agua derrochada
entre el crujido susurro de árboles noche
desaguando hojasestrella,
los paraguas negros,
iban de la mano de los hombres.
En el pasado fueron condenados
al convencionalismo de un solo color ante la lluvia.
Y se dejaron llevar, llenando las precipitaciones
enjutos de arcoiris,
importándoles el color que la detiene.
"Tu paraguas será negro de por vida"
aprendió el niño la costumbre sin romperla.
Y así fue.
Desde entonces,
inundan las calles de enlutada tristeza
cuando llueve.