Amor, mañana cumpliré cincuenta años.
A partir de ahora, mis cartílagos, huesos y tejidos,
se ajustarán al horario que impone,
el peso riguroso del tiempo transcurrido.
¡Mira! He sentido el frío del cabello caído
al tocarme aquí arriba. Sin embargo,
otros han crecido donde no debían;
como las malezas que germinan, en el jardín florido.
Cabalgamos juntos con lentitud casi ciega,
en el ávido acto del amor repetido.
Nuestros hijos se fugaron por la puerta que no vimos.
A partir de mañana, amor, hablaremos, caminaremos,
un poco más lentos, hacia el crepúsculo; balanceándolos
en la agonía, de un solo abrazo.
Comentarios
Suponiendo que fueran verdad tuya esos 50 años cumplidos, te felicito.
Y, ¡cómo no!, también por el poema.
Saludos.
Muy bello poema, Josepanton.
He leído en una de tus respuestas que lo escribiste hace seis años. Pues mi enhorabuena; si ya estás en los 56 y sigues escribiendo, es que eres joven.
Aceptar la edad y sus consecuencias, es imprescindible para seguir siendo joven.
Saludos.