Llegará la hora, llegará el día
en el que todo perderá su sentido,
su consistencia. Porque sabes bien
que todo se queda en el camino
que todo se derrumba.
Llegará la hora, llegará el día
en el que todo será gris.
El fantasma y su guadaña
arrasarán tus frutos, tu tierra,
tus pertenencias. El olvido
reinará en las mentes de los que te conocieron.
Nada de lo que hagas
nada de lo que digas o pienses
quedará en el recuerdo de la historia.
El tiempo borrará el recuerdo;
la historia se llevará el resto.
Ni siquiera aquello que consideraste eterno
permanecerá vivo. Como mucho
solo serás un nombre,
una palabra compuesta
de nombres y apellidos
en un triste árbol genealógico.
Llegará el día
y se pararán los relojes de arena.
Nada de lo que hagas
digas o pienses quedará vivo.
Palabras descompuestas
en el movimiento armónico y simple del olvido.
Comentarios
Llegó su hora
y todo su bagaje
entre cenizas.
Una abraçada.
Creo que todos en nuetra locura, luchamos contra el olvido un poco... y queremos hacer historia, y no convertirnos en lo que tu dices...
Saludos
Trasgo, este es un tema recurrente en muchos de mis poemas. Intento imaginar cómo fueron los abuelos de mis abuelos, o ir más lejos en el árbol familiar a veces, y uno se da cuenta de que el rastro para descubrir cómo fueron o lo que dejaron está muy difuminado, es difícil seguirles los pasos. Al menos con los versos puedo intentar acercarme un poco, o plantearme preguntas aunque no encuentre respuestas.
Amparo, igual se puede evitar, ¡quién sabe!
Gracias por vuestro tiempo
Una abraçada.
"Hay que entrar muy profundo en las raices si quieres tener ramas con pájaros que canten..."
éxito, yo también dedico tiempo a buscar...
Saludos