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El Rey (Parte 1)

DetectiveDetective Pedro Abad s.XII
editado marzo 2012 en Fantástica
Bitácora:

Inspiración: La elección de Paris.

Lo que vi mientras escribía: Un cuento.

Música: ¿?

Tiempo: Viernes, 19 de Agosto de 2011, 7:00hrs a 9:00hrs
El Rey

Era simplemente el mejor de los días siendo el cumpleaños del rey todos parecían disfrutarlo, era un rey un poco tonto pero de buen corazón se preocupaba por sus súbditos y siempre veía por ellos casi de la misma manera que veía por su familia, este era definitivamente un buen reino casi no había crimen y la gente siempre era muy divertida todo el tiempo encontraba un juego nuevo en el que entretenerse, tal vez si existiera realmente una utopía esta estaría bastante cerca.
La celebración se había vuelto inmensa con globos, fuegos artificiales, con comidas abundantes, fritas y asadas al igual que ahumadas, todo esto con chefs de primera clase en salones elegantes y en las calles adornadas para no dejar a nadie fuera de la celebración, había así bien los mejores vinos ligeros y robustos, desde blancos a rosados. Alzaban las banderas y vitoreaban con trompetas. Cuando todos vieron al rey, por fin saliendo del castillo atreves de un gran balcón, todos vitorearon más fuerte y agradecían poder disfrutar de aquel día con el rey, este iba vestido muy bien como un rey podía hacerlo y con una gran sonrisa empezó a saludar a todos, mas vítores se escucharon. Cuando todo termino el rey volvió a su castillo, ahora venia la parte que a él le gustaba más, la parte en la que recibiría sus regalos reales, se sentó en su trono y espero pacientemente uno tras otro súbditos y reinos lejanos vinieron para darle sus obsequios, ya habían sido cientos cuando el último de los regalos llego, para sorpresa del rey este no venía con representante, era el regalo solamente, eso creyó pero sus guardias le trajeron otros dos regalos, los tres eran regalos que por su tamaño parecían realmente prometedores, pero el que no hubiera nadie para llevarse la gloria de regalarle tantos y aparentemente buenos regalos le incomodaba ciertamente, pero cuando se acerco a ellos se tranquilizo un poco al ver sobre cada una de ellas una pequeña nota de papel.

- No pudieron venir, pero igualmente querían darme un regalo, al final me dieron tres para disculparse, que admirable – Dijo el rey riéndose extasiado.

Ahora veía los regalos desde más cerca y noto como estos rebasaban sus rodillas, muy satisfecho, tomo la nota de uno de los regalos y la leyó:
“Soy Dios y ante la presente nota te advierto que el regalo que debes de abrir es el mío primero que los otros dos, pues si osas hacerlo te aseguro que de mi recibirás un castigo peor que la muerte misma”.
El rey se quedo en silencio lo que sentía en ese momento no podía explicarlo, igual que no podía explicarse lo que decía esa nota, la volvió a leer pero le dio el mismo resultado, eso era lo que decía y nada mas, sintió miedo, algo que tal vez jamás había sentido en su vida antes, junto con un ligero escalofrió que recorrió toda su espalda, pero entonces pensó que no había problema solo tenía que abrirlo, cuando estuvo a punto de hacerlo algo mas paso por su mente:
“Que es lo que dicen las otras dos notas”.
Tomo entonces la del siguiente regalo, el que estaba más próximo, aquel que estaba envestido con papel negro y tela roja en forma de cinta que lo adornaba en forma de flor, la nota encima decía:
“Soy el diablo y ante la presente nota te advierto que el regalo que debes de abrir es el mío primero, pues si no lo haces te aseguro que recibirás un castigo peor que la muerte misma”
Volvió a sentir el escalofrió esta vez más intenso, esos regalos lo amenazaba con algo terrible, algo mas allá de su propia imaginación y si era cierto él no podría hacer nada pues esas cartas proclamaban venir de alguien que era más grande que un rey. Entonces volteo a ver el ultimo regalo que igual que los otros era muy grande pero esta era una caja más común sin adornos, ni nada especial en ella y así como había pensado este regalo no había sido firmado por un personaje importante, de hecho ni siquiera decía de quien venía solo decía: “Debe abrirme primero” como si el propio regalo se lo pidiera, pero estaba bien ahora por lo menos había un problema menos, ahora tenía que decidir cuál era mejor abrir, así bien eligió el primero, en el había una hermosa espada, la mejor espada que había visto jamás, con la hoja finamente esculpida y con un brillo y pureza tal que daba la impresión como si un rayo hubiera decidido descansar en aquel mango de espada. Ese era el regalo pero el rey se preguntaba por qué, camino en círculos como tigre enjaulado tratando de pensar por qué le había sido dada aquella espada, así bien llamo a los sabios y profetas que estaban bajo su mando para que se pusieran a pensar en lo que significaba tal regalo, estos ayunaron por días para poder dar con la respuesta, y finalmente le dijeron al rey sin temor a equivocarse: “Se acerca una guerra mi señor, una colosal, debemos prepararnos para lo que venga”

- ¿Cómo puede ser?, no tenemos ningún enemigo – Dijo el rey pensativo –, tal vez el reino vecino, siempre a deseado ser tan rico como nosotros, si nos destruye se volvería sin duda el más prospero de todos.

- Tal vez es nuestro rival entonces, si nosotros no nos le oponemos, nadie lo hará – Argumento un sabio.

- No, las estrellas lo dicen claramente, se trata del reino posicionado mas estratégicamente en el centro – Dijo a su vez un profeta que aseguraba se trataba de este.

Después de eso el tiempo pasó y angustiado el rey se preguntaba quién y cuándo lo atacarían, probablemente no sería un reino sino varios. “claro, así asegurarían su victoria, malditos”, gritaba el rey entre pensamientos, pues por cada día que pasaba se estaba volviendo mas y mas impaciente, tanto que ya podía advertir el asomo de su locura.

- Señor mío lo he descubierto – Dijo entonces un sabio que se le había acercado.
- ¿Qué has descubierto? – Le pregunto el rey que al ver el entusiasmo de su sirviente no pudo evitar mostrar algo de ese ánimo también.

- Es una espada debemos de atacar antes mi señor, la espada es un presagio del futuro, nos atacaran por supuesto, pero por eso es que debemos atacar primero – Dijo el sabio.
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