Esta historia no pretende ser la mejor, ni siquiera enterneceros, pues no soy el protagonista, simplemente escribo esta historia por que no tengo hijos a los que contarsela, desperdicie mi vida luchando contra algo con lo que no se debe luchar, el destino.
Esta historia comienza cuando el ''Diablo Negro'' no era mas que un joven auto destructivo y no una leyenda. Por entonces hacia dos años que Allan había fundado la orden de los Caballeros Negros de Ronstein y desde entonces habíamos sido los perros de presa de Alarico (el padre de Allan y conde de Ronstein) que cuando le convenía nos quitaba el bozal y nos lanzaba al cuello de los señores de los Siete Reinos. Pero por entonces yo no hacia el repaso de conciencia que ahora me quita el sueño y me divertía saquear aldeas, matar campesinos indefensos y violar a sus mujeres.
Por entonces Ronstein hacia frontera con los Siete Reinos al norte, Alarico era vasallo del Rey Braulio y el Trono estaba en la obligación de defender a sus vasallos si estos eran atacados. Los Siete Reinos no podían compararse militarmente con el Trono, al que por entonces consideraba la persona mas audaz e inteligente del mundo mientras ahora comprendo que era un oportunista sin corazón, Alarico se aprovechaba de la debilidad de los Siete Reinos, que sufrían luchas internas y no se querían arriesgar a luchar contra el poder del Trono. Por aquel entonces consideraba a los señores de los Siete Reinos unos cobardes y no era por que yo ignorara lo que significaba una guerra.
Alarico era por entonces una de las personas mas influyentes y poderosas del continente, como buen jugador que sabe jugar sus cartas Alarico saco provecho de tener tres hijos varones, y eso que uno fuera un borracho, otro un mujeriego y el ultimo un adicto al Tap-Tap.
Convirtió al gigantesco Dorian en un icono para el Trono, si Dorian estaba presente en una batalla, sin duda el trono saldría victorioso.
Tristan era el típico noble avaricioso, cuando descubrió que solo iba a heredar lo que Dorian le dejara, se marcho a la Ciudad de los Poetas donde se hizo amigo de mucha gente importante y pronto tejió una gran red de informadores, acordó con su padre cobrar una parte de la herencia a cambio de su información.
Por ultimo estaba Allan, al que de niño le gustaban los cuentos de caballeros y dragones. Pero cuando se desprendió de su inocencia empezó a ser cruel, poco hablador y pasaba la mayor parte del tiempo solo con sus libros. Alarico le convirtió no en un gran caballero, sino en un temido caballero que contradecía todas las leyes de la caballería, pero un caballero pasaba a ser caballero cuando era nombrado por otro caballero y Alarico tenia el dinero para comprar a todos los caballeros que hicieran falta. Pero Allan también tenia dinero y su gran vicio era el Tap-Tap.
Yo a pesar de ser hijo de un techador, me crié en el castillo de Ronstein donde crecí junto a Allan, el me consideraba como si fuese su hermano, eramos como gemelos a pesar de que el era apuesto y ami me llamaban la comadreja. Por eso sabia que detrás de toda es brutalidad su corazón se estaba haciendo añicos, por algo llamado amor.
Alarico se había ganado mediante regalos a los Falter, con la audacia a las víboras Ginimea, con su buena voluntad a los Dranton, con la diplomacia a los Stanford y el próximo objetivo eran los señores mas ricos del continente, los Gabelgar y nosotros eramos los enviados para cerrar un difícil trato.
Allan llevaba varios años visitando la alcoba de la princesa Francesca Gabelgar. Las mujeres Gabelgar junto a las Shan del Khan se podían considerar las mujeres mas bellas del continente y Francesca era la mas bella de entre las Gabelgar. Pero si había algo que superaba su belleza, era su extraordinaria habilidad para manipular a los hombres, pero ella no intentaba manipular a Allan o no podía. Allan sabia que al extorsionar al amenazar a los Gabelgar supondría el fin a su relación con la princesa.
Cuando llevábamos dos días de camino hacia Casa Gabelgar paramos al lado de un arroyo a pasar la noche, Allan estaba destrozado por tener que dejar a la princesa, aunque el nunca lo admitiría.
Mientras todos cenábamos el ni probo bocado y tenia la vista perdida, no aguante mas.
-Quiero hablar contigo, a solas-trate de levantarle cogiéndole por el brazo pero de un fuerte manotazo se libro de mi.
-Iros a dar una vuelta-ordeno a los otros caballeros-¿a que coño esperáis? ¡Largo!
Nos dejaron solos. Estaba de un humor de perros y pensé había sido una mala idea tratar de hablar con el. Seguía con la mirada perdida, ni siquiera había dejado de mirar cuando había ordenado a los demás que se marcharan, no podía ver si sus ojos estaban rojos debidos al Tap-Tap.
-¿Que quieres?-era la primera vez que hablábamos desde que salimos de Ronstein, se encendió un cigarrillo, un nuevo vicio traído desde los Países Libres.
-¿Que vas a hacer con ella?-le pregunte rápidamente.
Su cuello se giro como un resorte y pude ver sus azules ojos inyectados en sangre, había esnifado Tap-Tap y por las voceras considere que demasiado.
-¿Eres gilipollas o quieres que te arranque la cabeza?
No respondí, estaba enfadado, tiro el cigarrillo sin haberle dado ni una calada.
-Cuando mi padre me mando fuera de Ronstein, me alegre por dejar toda esa mierda de estar cuidando a los ciudadanos, quemaría las chozas de los campesinos, mataríamos a las levas de campesinos, les arrebataríamos sus escasos víveres y nos follaríamos a sus mujeres. ¡No me esperaba esta mierda! El muy hijo de puta me manda a negociar con los Gabelgar. Tristan es el que se ocupa de estas cosas. Nosotros solo intimidamos a los campesinos, Leroy. Si mi padre de verdad quisiera acojonar a los Gabelgar mandaría a Dorian al frente de un ejercito. Sabe lo mio con Francesca y no lo acepta, hijo de puta...
-Se que eres inteligente, Allan. Medita las palabras que le vas a decir, los Gabelgar no son los Ginimea a los que a nadie de los Siete Reinos les sale rentable apoyar, pero los Gabelgar están respaldados por los Siete reinos...
-Meditare lo que quiera, Leroy, eso a ti no te incumbe.
Ya no pude mas, Allan no era como los otros nobles, pero a veces era irritante a mas no poder.
-Claro que me incumbe a mi y a todos nosotros, si la cagas tu padre me corta la cabeza ¿entiendes egoísta de mierda? estoy aquí para que no la cagues, hace un mes que he dejado a los Negros, Allan.
Volvió la vista al frente, espere insultos, una puñalada, pero no recibí nada, se levanto de repente y desaparecio entre los arboles, no me habia quedado tranquilo y no le habia sacado nada en claro. Conociéndolo como lo conocía me temía que cuando hablase con Jory Gabelgar, Allan estaría hasta las cejas de Tap-Tap, Jory Gabelgar era conocido como el león, en parte por su majestuosidad y su melena como por su caracter. Jory sabia que Allan habia desflorado a su hija pero cuando eso paso el aun no era el principe de Casa Gabelgar y Polt Gabelgar no era conocido por su valentía .Allan lo odiaba tanto como amaba a Francesca. Allan le expondría el trato inaceptable, Jory Gabelgar se indignaría como noble pomposo que era, Allan echaría mano a Cuervo daría fin al reinado del león y todos moriríamos en Casa Gabelgar.
Un mes mas tarde lleguemos a Casa Gabelgar y las cosas no fueron como Alarico había planeado.