En Enero 26 del '86
perdì tràgicamente a Mi Madre.
Ella enfermò desde muy joven
y ya jamàs se recuperò.
El recuerdo que tengo màs presente
es el de su Agonìa cuando me dijo:
"Se promete lo que se puede cumplir".
Por aquèl entonces yo era Un Asiduo Jugador
de Ajedrez, pero Ella no estaba de acuerdo con ello,
y menos en que yo participara en Los Torneos
Oficiales de La Federaciòn Mexicana.
Y efectivamente yo no cumplì La Promesa
hecha a Mi Madre en su Lecho de Muerte,
y con El Tiempo me convertì en Un Jugador
de Ajedrez Profesional muy Reconocido.
En èste Pequeño Universo Cuadrado
parece Ser que El Tiempo se detiene,
mientras ambos contendientes Reflexionamos
sobre las posibles Jugadas que Haràn màs Daño
Al Adversario para hacerlo Desistir del Juego.
Y a La Muerte de Mi Madre
tambièn El Tiempo se Detuvo,
y yo quedè Atrapado en Mis Emociones
Escribièndote Cartas, Poemas y Canciones.
A Tì que Cargaste en Tu Vientre Dolor
y Cansancio.../
Madrecita del Alma Querida,/
En Mi Pecho Yo Llevo Una Flor,/
No te Importe El Color que Ella Tenga,/
Para Mì Tu Eres Madre Una Flor.../
Jorge Sifuentes
Crudo Invierno del 2011