Nació en Guaduas (Colombia). Su actividad de vida revolucionaria empieza en Santa Fé de Bogotá. Colaboradora con la guerrilla de los Almeyda. Regresa a Guaduas como maestra. En 1816 conoce a Alejo Sabaraín, estos tuvieron una reñación por la cual lucharon contra el mundo y sus incorfomidades políticas y sociales.
Despues de la captura de Sarabaín y el descubrimiento de documentos que la implicaban en espionaje a las fuerzas españolas, fue capturada y condenada a muerte el 10 de noviembre de
1817, junto con Sabaraín y otros patriotas más. La hora y fecha determinada para el fusilamiento fueron las nueve de la mañana del 14 de noviembre de 1817. La Pola marchó con dos sacerdotes a los lados. Se resistió un momento a marchar, para poder expresar sus pensamientos a los ministros que la acompañaban. Prosiguió con paso firme hasta el suplicio, y en vez de repetir lo que decían los religiosos, no hacía sino maldecir a los españoles. Al subirla al banquillo, se le ordenó ponerse de espaldas porque así deberían morir los traidores; ella solicitó permiso para ponerse de rodillas, por considerar que ésta era una posición más digna de una mujer y así murió mostrando gran parte de su espalda.
Su cuerpo no fue expuesto en las calles de Bogota como los de sus compañeros fusilados con ella, por ser el de una mujer. Sus hermanos sacerdotes lo reclamaron y lo guardaron en la iglesia de San Augustin. Actualmente sus restos se encuentran en el panteón de los héroes de la independencia en la iglesia de la Veracruz en Bogotá
Muchos historiadores de este período consideran a Policarpa Salavarrieta como la mujer más representativa de la Revolución. En su época, la ejecución de una mujer joven por un crimen político, movió a la población y creó una gran resistencia al régimen del terror impuesto por
Juan Sámano. Si bien muchas mujeres fueron igualmente asesinadas durante la ocupación española, el caso de la Pola cautivó la imaginación popular. Su muerte inspiró a poetas, escritores y dramaturgos para inmortalizar su historia, siempre resaltando su valentía y coraje.
Policarpa heroina pronunció una frase antes de morir, que trascendió para siempre en la historia de Colombia, "¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad! Pero no es tarde. Ved que, mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más. ¡No olvidéis este ejemplo!".
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Comentarios
Pero como en las novelas todo se puede, casi en el último capítulo tuvo oportunidad de encontrarse con su amado y por fin, depojarse de todas las musarañas con las que había vivido, de que sólo se podía entregar al hombre que fuera su marido, por que si lo hacía antes se iría derechito al infierno.:cool:
A lo que ella muy inteligentemente decidio irse al infierno conociendo lo que tanto se le había negado, que al cielo, toda frustrada.:)
Una sabia decisión para mi gusto, por que me hubiera parecido muy insipido, si ella no hubiera estado con su Sabarain, así hubiera sido rápido y a la carrera, pero los dos pudieron disfrutar un ratico de felicidad, para al otro día recibir la muerte, entonces, ya a quien le iba a importar que se murieran como lalo, sin probarlo
O ustedes piensan que hizo mal