Quiero decir…
Te quiero decir y te digo
que no entiendo tus abrazos, ni tus besos
ni la cara que pones cuando despiertas por la mañana
y miras como si encontraras de repente un forastero.
No es nada de eso.
Te quiero confesar que estoy más que harto.
Cansado de esperar cada día que riñas,
y luego me beses y me de digas “Te amo”,
cansado de hablar siempre después de ser
los dos el ocaso entrando por la ventana.
Te digo, mi amor, que ya no seré más un extraño.
Conviérteme en el recuerdo de algo,
un recuerdo bueno o malo, pero recuerdo al fin y al cabo.
En un títere al que apaleas diariamente hasta
saciarte de amor y después de odio,
aquel muñeco de trapo que tanto quisiste
y luego olvidaste como cualquier trapo roto.
Quiero decir, te quiero decir y te digo,
Mi amor, ya no seré más un extraño.